El resultado monetario de un invento como este es atractivo. Pasamos de 14 horas confeccionando una camisa a producirlas masivamente por día, pero esto no significa que nuestro salario haya incrementado, sigue igual que hace 10 años. Si logras pasar por la casa de un dueño de una fábrica costurera, notarás que son de las mejores posicionadas. Tienen incluso sus propias máquinas, pues nuestro trabajo va enfocado al mercado masivo. Pocas son las veces que confeccionamos para una clase más alta, pues son telas finas y ¿Cómo van a dejar que unas manos de proletaria toquen sus sedas? Son dos manos por máquina, lo mismo pasó con la hiladora, las formas tradicionales de coser son especiales, los tejidos hechos a mano son tratados por los burgueses al salirles más caro, pero están dispuestos a comprarlo por la posición que les da poder permitirse algo así. De esos lujos innecesarios hablo, son extraños y egoístas sus comportamientos, pero solo apoyan a esa parte de la industria cuando les brinda algo a cambio.
Hay tantas personas sin un sustento que es indiscutible decir que soy privilegiada a los ojos de un mendigo, ellos me miran de la misma forma que lo hago con mis jefes. Es una cadena sin fin que, poco a poco va desplazando la mano humana a la clasificación más baja y poco remunerada. Antes eran familias completas en un trabajo, hoy son dos manos por máquina, ¿Qué sigue?










