Argentina todavía tiene que terminar el colegio secundario
La vida parece ser muy sencilla: cuando hay más plata a todos nos gusta gastar de más, no? Bueno, no. Concepto errado: cuando hay más plata conviene ahorrar por que todo lo que sube tiende a bajar, inclusive nuestra entrada de dinero. ¿Qué tal si nos guardamos algo de lo que entra para mañana?
Llevemos todo esto a la política fiscal: ¿Por qué cada vez que crece la actividad económica el gobierno gasta más, exacerbando el ciclo en vez de suavizar su tendencia? Por que todo muy lindo cuando la soja está en máximos históricos pero qué pasa cuando deja de estar en sus niveles más altos. ¿Cómo pagamos toda esta fiesta? La fiesta la terminamos pagando todos los que nos acostumbramos a un nivel de gasto público que no podemos financiar en el tiempo con los impuestos... Y la pagamos con recesión, desempleo e inestabilidad económica de corto plazo.
Lo tragicómico de todo esto es nuestra tendencia a seguir de largo e irnos de afterparty: Ya probamos (repetidas veces) que tener la maquinita de imprimir billetes termina en inflación elevada y que los préstamos internacionales son como la droga y nosotros, los argentinos, somos adictos en recuperación.
Justamente Argentina está llevando a cabo un ajuste en el nivel de gasto público en línea con el concepto de que no puede pagar el volumen de erogaciones que llegó a tener.
Déficit Fiscal: Provincias y de Nación. Educación,salud, seguridad y justicia son servicios prestados por Provincia! pic.twitter.com/2EEOnJ4yQN
— Diego Giacomini (@GiacoDiego)
February 16, 2016
Ahora la pregunta sobre responsabilidades: ¿Y si en vez de someter al país a este recorte, el gobierno anterior hubiese moderado la expansión del gasto público? El ajuste actual es culpa del gobierno anterior, no de Macri ni Prat-Gay, ellos no son enviados del diablo, no. Seamos honestos argentinos.
Lo que nos dice el primer gráfico (aquel de los cuadrantes) es esto: qué países han cambiado su comportamiento para evitar que tanto la política fiscal como la monetaria termine siendo próciclica, es decir, gastar y emitir más cuando se crece y tener que reducir el gasto y la emisión cuando hay problemas, incrementándolos en el corto plazo. ¿Cómo lo hace? Compara la correlación Gasto Público y PBI para los períodos 1960-1999 y 2000-2009, situando a los países en cuatro cuadrantes: Si tu país era un gastador serial y cambió, aparece en el cuadrante inferior derecho. SI tu país siempre siguió la regla de cuidar el nivel del gasto está en el cuadrante inferior izquierdo. Los que están arriba son los que derraparon o siempre fueron un desastre con su política fiscal. (Nota: Argentina está arriba y a la derecha).
Chile es el caso más remarcable: Bachellet llegó a ser odiada por su pueblo por que recibía enormes ingresos por la venta del cobre (Chile es el principal exportador de este producto en el mundo) pero no incrementaba el gasto público de manera acorde. Cuando la crisis internacional sacudió con fuerza al globo capitalista, la popularidad de Bachellet voló por los aires ya que llevó a cabo una expansión del gasto para contrarrestrar los efectos en el empleo y en la actividad que el crash financiero podía llegar a tener en Chile. Pudo hacerlo por que cuando sobraba la plata, ahorró.
En este marco, Argentina todavía tiene que hacer los deberes, rendir los exámenes y terminar el secundario para evitar que su población termine pagando los costos de una fiesta que cuando ocurre, parece no tener fin hasta que termina.
Fuente: On Graduation from fiscal procyclicatily - Jeffrey A. Frankel, Carlos A. Végh, Guillermo Vuletin









