fivnnick:
Fantasma de sonrisa apropiándose de temblorosas comisuras que mantienen estático precepto de normalidad que no ha llegad a afianzar los huesos ceden por instante breve a comentario enunciado por dueña de labios de cereza, sacudida de hombros costumbrista ( mecánica, demasiado ) gana ante impulso de control y solamente desliza la punta de la lengua por belfo reseco. ❝ Supongo que tienes razón, aunque me habría gustado que me avisara. ❞ al final, una llamada de alerta timbrando en el teléfono habría sido suficiente para ocultar cardenal formado contra pómulo, punzante recordatorio de descontentos que solamente parecían apilarse como naipes frente a vida que parecía ser abandonada por buena estrella que sentía le había seguido parcialmente a lo largo de la cronología, y que ahora, decidía, a la mala, cobrarse los favores. Solamente le observa con amargo recordatorio de lo que se ha escabullido por entre falanges debido a miedo instalado desde muerte de progenitora, desde necesidad de alcohol que su padre había consumido por culpa ( nuevo descubrimiento realizado a la par de filial fallecida ) y son inseguridades encontrando un cause en el que no se ha dado el permiso de pensar desde hacía días, porque embotellar sentimientos ha sido lo que mejor se le ha dado, virtud que ha explotado en momento que ha querido convencer a todos ( y principalmente a si mismo ) de que se encuentra bien, de que es circunstancial y no es dolo de corazón permanencia. Maldice por lo bajo exclamación femenina, no saber disimular cardenal soberano en rostro y por sobre todas las cosas maldice calidez que le embriaga cuando dígitos ajenos trazan un patrón añorado contra el rostro y le aparta con suavidad, mirándole con súplica, porque no puede hacer aquello, no se lo permite cuando duele tenerle tan cerca. ❝ Estoy bien Eileen, no te preocupes por mi. ❞ y si fuera cruel, tan cruel como lo es consigo mismo añadiría el ‘al menos ya no’ como puntuación final.
“ya habrás de arreglarte con él a solas. creo que salió a pasear a perro.” verdaderamente espera que inesperada visita no provoque disputa familiar entre anteriormente mencionado con americano, ya que ha sido ella quién ha terminado por rogar a quentin mayor que le permita ver a finn y lo último que desea es provocar más problemas de los que ya ha causado. ‘ no te preocupes por mi. ‘ amago de sonrisa se bosqueja sobre los labios cuando lo escucha y aunque blonda desea dar inicio a discurso sobre como petición realizada es algo que no puede permitirse por larga lista de motivos, no lo hace. no quiere agobiarle, no más. por lo que se limita a responder de manera simple. “no puedo no preocuparme por ti, finn.” si bien distanciamiento ha sido impuesto, termina por acercarse nuevamente sin importar reacción que vaya a recibir de su contrario. necesita asegurarse de que sólo ha sido un golpe y no más. necesita saber que está bien. oceánicas inspeccionan con sumo cuidado facciones ajenas, fijándose algunos segundos sobre cardenal que adorna de mala manera la fisonomía. “anda, déjame ayudarte con esto.” pide con voz baja, falanges apoderándose de bolsa de hielo anteriormente sostenida por masculino para aplicarla son suavidad sobre área afectada. realidad es que estado actual del quentin, remueve algo por dentro. da paso a sensación de culpabilidad -esa que no ha dejado de ser compañía desde que ha puesto punto final a relación- y lo odia. detesta sentimiento que le embarga por dentro. “¿qué... qué sucedió, finn?” miles de interrogantes danzan en la psique y aunque quiere lanzarlas todas de golpe, prefiere no hacerlo. no después de que última vez que sacó todo, dio inicio a tragedia griega de la que aún continúa arrepintiéndose.













