yunakm:
Latigazo sutil pero certero de culpa es naciente con aquella admisión vocalizada por el inglés, suspiro acallado por marfiles afianzados al labio inferior se perfila en el momento que únicamente puede mirarle parcialmente. ❝ No vuelvas a pensar algo así ¿Está bien? Por favor. ❞ bisbiseo intenta mantener brío entre vocablos para emular una tranquilidad que está esperando sentir en algún momento mas nunca es ejecución lograda, porque se da cuenta de lo mucho que había echado en falta aquel toque, aquella sensación de cercanía que es embriagante inclusive en un momento así y es conclusión sentimental por la cual no sabe si alegrarse o adentrarse en pánico. ❝ Pero no debí precipitarme a hacer conclusiones, porque sé que hay una razón por la cual no querías contármelo, lamento mucho haber siquiera pensado por un segundo que podría haber alguien mas, porque confío en ti, y sé que estamos juntos por algo. ❞ finalmente deja que aquel toque melancólico que ha estado guardando aflore sin mucha vergüenza porque es completamente sumirse en transparencia aquello en lo que se deja mezclar, porque con solamente escucharle ha sido consciente de cambio anímico y biológico. Preocupación se cincela y aunque no quiere hacerlo se separa despacio, mirándole con interrogante presente aunque tiene una idea bastante precisa de lo que está sucediendo y solamente vuelve a enfocarse en ojos ajenos, porque quiere pensar que existirá tiempo para lidiar con aquello, con absolutamente todo lo demás que no sean ellos en ese momento. ❝ Porque yo también solamente te quiero a ti, te quiero, Zach. ❞ y le parece tan sencillo enunciarlo que por un momento le descoloca todo aquello, pero no arrepiente sensación que embriaga anatomía cuando entrelaza los dedos con los de su contrario, cerrando los ojos por segundos empapados en lo efímero. ❝ Ahora vamos arriba, necesito revisar lo que sea que te hayan hecho ahora. ❞ y no existe reclamo, solamente preocupación que se aviva.
“No lo haré, lo prometo” musita en voz baja, certeza impregnando sus palabras incluso cuando parte de él le dice que quizás no debería, no cuando puede recordar a la perfección cada palabra dicha por la contraria en aquella ocasión y la forma en que inseguridades impropias a causa de fantasmas pasados habían hecho aflorar las propias. Pero no quiere pensar en ello, no cuando sus dedos buscan el contacto con aquellos que siente en el costado de su rostro y por primera vez en días siente que puede empezar a respirar mejor. "No, no pasa nada" repite, esta vez siendo dígitos propios los que acunan mejilla impropia. "Puedo entender porqué lo pensaste, pero sólo... sólo quiero que tengas presente que nunca haría nada para hacerte daño, ¿si?” pide a sabiendas de que es demasiada la confianza que está requiriendo porque en su mente no puede evitar agregar la frase ‘al menos no a propósito’. Porque es eco de palabras de filial de la contraria que no dejan de hacer que se cuestione si no está cometiendo un error; si ella merece algo mejor que él y la letanía de complicaciones que en últimos días parecen haberse hecho presentes de golpe. Pero basta sentir de nuevo delicada anatomía fundiéndose con la propia en medio de aquel abrazo y las palabras que traspasan sus oídos para entregarle nuevos bríos ante resolución que ha adoptado de no ceder ante presiones externas que buscan alejarle de ella. Que haberse enfrentado a cabeza de familia coreana vale toda la pena del mundo. "Yo también te quiero, Yun" declara, apoyando su frente sobre la contraria y cierra los ojos por un segundo completo que le sirve para recobrar algo de tranquilidad que parece que le ha sido robada en días previos. Despacio siente la distancia volviendo a aparecer entre ambos y sin muchas energías para discutir, termina por asentir ante petición ajena, siguiéndole en aquel camino ya familiar por las escaleras hasta el departamento de la muchacha. "No es nada de qué preocuparse, Yun, en serio. Sanará en unos días" se apresura a decir tan pronto como la puerta se cierra detrás de él.














