Nos volvemos a encontrar después de tanto tiempo. No puedo evitar ponerme nerviosa aunque no por las razones que tú crees. Si me pongo nerviosa al verte es simplemente por el trauma que dejaste en mí, el estar siempre en estado de supervivencia. Te veo y vuelvo a estar alerta. Siempre fuiste bueno ocasionándome cosas negativas y te recuerdo disfrutándolo. Sacabas lo peor de mí, sin duda. Y bueno, ahora que nos encontramos sin querer, eres tú quien mira hacia otro lado, como si tuvieses miedo de mirarme a los ojos y no me sorprende, pues tú nunca fuiste tan valiente.

















