¡Feliz navidad!
—se dejó guiar hacia la cocina, con una leve sonrisa— No mucho en verdad, pero eso no interesa.
Cierto... —asintió, mirándole— ¿Cómo están todos en tu casa? —preguntó y tan pronto llegaron a la cocina, soltó su mano y casi corrió hasta la nevera para sacar un pequeño pastel—.













