El chico se acercó al micrófono que estaba en uno de los escenarios del lugar. — ¡Está bien, pequeños y pequeñas! ¡Niños y niñas de todas as edades! ¡Acérquense para presenciar el mayor acto de piruetas de todo el mundo! — Gritó, sonriendo al ver a todos los pequeños con una sonrisa en sus rostros. — Vale, aquí vamos. — Levantó y dejó caer sus hombros con rápidez, caminando hacía atrás, preparando para dar una voltereta, pero un cuerpo lo interrumpió abruptamente, chocando con este con fuerza. — Oh, joder, lo siento mucho.
Observaba el espectáculo de Wyatt con diversión, hasta que se percató de que un pequeño estaba en el camino del chico. Rápidamente corrió hacia el niño, tomándolo en brazos antes de que pudiera impactarlo. Como resultado, recibió la fuerza del cuerpo del muchacho de cabellos de colores sobre sí misma. Soltó aire que no sabía que contenía, aliviada—. No te preocupes, no es nada —dijo, forzando una sonrisa.








