LA BASMALA: LA PUERTA DEL CORÁN
بِسْمِ اللَّهِ الرَّحْمَٰنِ الرَّحِيمِ
"En el nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso"
El Imam ar-Razi, al comenzar su exégesis de estas palabras, afirma: la Basmala es la puerta del Corán. Es el umbral por el cual el creyente entra en la palabra de Allah. Al pronunciarla, el ser humano declara: no comienzo con mi propia fuerza, sino con la fuerza de Allah; no con mi nombre, sino con Su nombre; no por mi voluntad, sino con Su permiso.
El análisis lingüístico de "bism"
La palabra "bism" proviene de "ism" (nombre). Los lingüistas árabes discrepan sobre su raíz:
Los sabios de Basora sostienen que "ism" deriva de "sumuww" (elevación, altura): el nombre de Allah es el más sublime, incomparable con cualquier otro.
Los sabios de Kufa sostienen que deriva de "wasm" (señal, marca): el nombre es aquello por lo cual se reconoce algo, y el nombre de Allah es la señal suprema que apunta hacia Él.
Ar-Razi se inclina por la primera opinión: el nombre de Allah es en verdad el más elevado, pues al pronunciarlo los corazones tiemblan, las almas se apaciguan y el shaytán huye. Ningún otro nombre posee tal poder.
El significado de la letra "ba"
Ar-Razi dedica especial atención a esta letra, pues en árabe admite varios sentidos:
Ista'ana (búsqueda de auxilio): "Comienzo con la ayuda de Allah". Ar-Razi considera este el sentido más correcto, pues el siervo depende de Allah en todo; confiar solo en las propias fuerzas es un extravío, ya que la fuerza verdadera pertenece únicamente a Allah.
Ibtida' (inicio): "Comienzo en el nombre de Allah" — toda obra buena debe iniciarse así.
Tabarruk (búsqueda de bendición): "Comienzo con la bendición de Su nombre". Al pronunciarlo, desciende la baraka, el shaytán se aleja y el corazón halla sosiego.