¿Estarás bien? ¿Estaremos bien? Nadie lo sabe, ni nosotras. Quizá tendremos días de profunda soledad y faltará esa confianza que construimos por años, quizá lleguen los triunfos y faltará quién los célebre con sinceridad, incluso solo hará falta nombrarnos y pertenecernos. Sentir en la distancia que no importó, que siempre tuve razón, me recuerda el dolor de ver la vida como es, el maquillaje que cubre los acontecimientos es tan hipócrita como necesario, tal vez sea mejor estar engañosamente acompañado con la esperanza de que vendrán tiempos mejores y que puedo contar contigo. Sabemos que el dolor es cobarde, realmente estamos aceptando el camino correcto, asumiendo con responsabilidad lo sucedido, sin saber cómo actuar, dejando pasar los días, sonriendo para las fotos y guardando silencio de todo lo que queremos gritar.