Ayer en la mañana me levanté como normalmente lo hago, me puse mis sandalias y baje a la cocina a comer algo ligero de desayuno, entre al baño, me desnudé y me metí a la ducha. Casi siempre cuando estoy ahí empiezo a reflexionar sobre lo que me pasa, desde hace mes no dejo de pensar en ti, cada vez que nos vimos fue único, no puedo imaginarme el que no estés en mi vida porque aunque no tuvimos una relación “normal” como cualquier otra aún sigo pensando en que eres el único chico que me gusta demasiado y con el que puedo ser yo mismo; primero llegaron a mi recuerdos de cuando fui a visitarte, jamás había hecho eso por alguien, lo que me motivo fue que eras tu y que después de conocerte durante un mes por chat pensé que valías la pena, era algo arriesgado y algo muy pronto siempre te conectabas cuando llegabas de tu trabajo para hablar conmigo y yo siempre estaba esperando tu mensaje.
Luego llegaron a mi los recuerdos de cuando me visitaste y de todo lo que hicimos, pensé que podríamos haber hecho muchas más cosas o atreverme a decir que en verdad me gustabas y que no quería que te fueras lejos, pero esas lagrimas que derramé en el parque lo dijeron todo, simplemente quería estar contigo porque me hacías feliz, me sentía muy bien a tu lado, todo lo demás no importaba, me abrazaste y me dijiste que nadie había hecho eso por ti, siempre he pensado en como varias personas han desaprovechado una oportunidad contigo y yo muero por tener una de verdad.
Cuando nos vimos en la capital, me arrepiento de muchas cosas que no hice, ya eramos novios y me hubiese gustado darte el beso que te rechacé en Bellas Artes, creo que lo hice por el que dirán de la gente, que gritaran algo o se quedaran viendo feo, eso no debió importarme ya lo sé pero no supe que hacer y cuando me dijiste que ese era un gran paso para ti simplemente me sentí mal, hubiera hecho muchas más cosas, hablar más yo contigo, tomarte de la mano o simplemente abrazarte cuando yo quisiera hacerlo.
Ahora a un mes de dejarnos atrás apenas si hablamos, nuestra conversaciones son pequeñas, tengo miedo de hablar contigo porque mi esperanza crece cuando lo haces y luego me desespero cuando dejamos de hablar por días, no pienso en otra cosa más que esperar tu mensaje y esta mal, me pongo un tanto celoso de las personas que están contigo porque me gustaría estar en su lugar, mientras escribo esto mis lagrimas caen sobre el teclado porque aún duele, duele perder a la persona que te hacia feliz.