El 05 de junio escribí: "…Dan es una de esas almas que alegran la vida…La misión era volver a coincidir y aportarnos…"
en 3 días se cumplen 5 meses de aquella entrada y a diferencia de la mayoría de las que vengo a colgar y simplemente tiene punto final, esa tiene 3 puntos suspensivos; debo hacer alguna confesión derivado de lo que en esa ocasión conté y sin imaginar en lo que se convertiría.
Otro mes concluyó y se acerca la recta final de un año más, sin embargo este año me reconozco diferente; ahora mismo estoy en la temporada donde todas las piezas de una vida a color empiezan a embonar; hoy por la mañana mientras desayunaba pare un momento para ver las ultimas fotos que tengo de Dan; cerré los ojos y al igual que desde hace 8 meses agradecí al universo por poner a un hombre con una personalidad autentica, estable emocionalmente, generoso y de Fe, y ahora (atractivo ciertamente a mis ojos); agradecí en silencio por el compromiso y la responsabilidad afectiva que tenemos ambos; no me voy a cansar de agradecer a Dios por él y por el amor que crece en mí con cada paso.
No te mentiré; ha pasado tan rápido que en ocasiones debo parar de golpe para reconocer que un: "nosotros" es mi realidad; No recuerdo con exactitud la última vez que me sentí así y ciertamente no quiero hacerlo;
¿Recuerdas aquella entrada en donde jurábamos no volver a amar?; ¡que tonta estaba siendo, ya puedes reírte de mí! En las circunstancias más extrañas es cuando me vuelvo a reconocer y sentir y Que bien se siente ahora mismo esta vida; descubrir de poco de dónde vienen los latidos y esa sonrisa que nada oculta cuando pienso en él y dirás… Lore ¿De qué estamos hablando?… Fácil, de cuidar, de bailar, de infinitos, de elecciones; de quererle, de compartirme hasta ser suya y ahora mismo recuerdo una línea de conversación; “de ser suya sin dejar de ser mía.”
Un día celebrábamos la casualidad de volver a encontrarnos, otro preguntábamos si era el destino, el fin de semana brindábamos por la determinación, soplábamos deseos, negociamos un futuro que nos sonríe y es “nuestro”,
Le elijo con certeza, aún sin saber nada más del mundo, se lanzó la moneda al aire y esta vez no pierde nadie, suelto las manos, trabajo desde mi interior lo mejor de mí y me dejo llevar, porque sé con certeza que estando en su regazo nada puede estar mal.
Después de muchos años de entradas vengo a compartirte que estoy enamorada, Daniel es nombre de mi sentir.










