❝ Gracias, Eva. Soy un completo fracaso en lo que se refiere a nudos Windsor ❞ admitió, mirando como la apariencia de la corbata era mil veces mejor a lo que él había hecho ❝ Oh, ¿en serio? pensaba que tu padre era perfecto❞ añadió con sarcasmo, sin pensar demasiado en lo que había dicho hasta unos segundos después ❝ Lo siento no debería hablar así de él cuando no lo he conocido siquiera❞
”No me digas” soltó en tono sarcástico, echándose a reír después. La práctica hacía el maestro y es que el padre de Eva normalmente tenía las manos temblorosas del estrés que el trabajo le provocaba, por lo que antes le pedía ayuda a su madre y ahora le pedía ayuda a ella. Ante el comentario ajeno, lo único que pudo hacer fue sonreír “Nadie es perfecto, Cédric” dijo con simpleza, finalizando su trabajo y alejándose para contemplarlo. En definitiva se veía mejor “¿Quieres conocerlo? Debe estar por acá en algún lugar”















