Recordarlo... Recordarlo a él, observando mentalmente todos los fragmentos de momentos que pasamos juntos. Aquellas carcajadas robadas, Esos besos tensos, a veces apasionados, otras, tímidos... llenos de locura, deseosos de más. Siempre más. Siento aún sus manos frías sobre mis mejillas, bajando poco a poco sobre mi cuello tibio, sus labios húmedos sobre mis labios suaves, su pecho fuerte pegado a mi busto, su cariño profesado en latidos. Recuerdo también aquellas caminatas, aquellas veces que nos buscábamos con la mirada, las noches en las que dormíamos tomados de la mano, abrazados en el frío de la noche, sintiéndonos respirar, una y otra vez hasta despertar.












