bavierastrid ;;
La rubia, delicadamente se acercó a la primera persona que sus ojos lograron divisar, sí era cierto que ella estaba a costumbrada a vivir en un palacio pero no conocía cada rincón del lugar donde se encontraba, por lo mismo con una delicada sonrisa tocó el hombro de aquel sujeto “Disculpa” Comenzó la chica de orbes oscuros “¿Sabes dónde queda la cocina?”.
El marroquí se volvió de inmediato ante el llamado, sin oponerse ningún segundo en ayudar. “Así es, de hecho no estás muy lejos” le avisó con amabilidad, alzando sus comisuras en una sonrisa ladina. “De hecho iba en esa dirección, puedo guiarte si te interesa” propuso, alzando sus hombros con levedad.












