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A Brief History of Title Design
Un imperdible recorrido por una virtual kermés oficial titulada "Homenaje al pensamiento". Falsos mitos, decadencia e impostación berreta.
Carta del Dr. Pedro Cossio a "La Cámpora"
Señores miembros del movimiento La Cámpora,
Presente
Por la presente me dirijo a Uds. en conocimiento de su reciente formación para, con el mayor de los respetos, repasar algunos aspectos de nuestro pasado, muchos de ellos ligados al General Perón.
Ante todo deseo dejar bien en claro, que acepto cualquier tipo de convicción e inclinación política, porque de las diferencias surgen las verdades y las soluciones, pero lo que siempre trato de hacer, es no confundir conceptos, y atenerme a la verdad.
Por otra parte, en el caso particular de Uds., si desean apoyar la gestión tal o cual, me parece legítimo y respetable, siempre que no utilicen conceptos equivocados en sus descripciones.
Pero, al ser un argentino de 70 años, médico, hijo de Pedro Cossio quien fuera médico de cabecera del general Perón entre 1973 y 1974, y además tuve la responsabilidad de colaborar con él en su asistencia, es que deseo aclararles ciertos conceptos, que veo que no los tienen claros. Entre el 28 de junio y el 12 de julio de 1973 estuve en su cuarto de Gaspar Campos 12 horas por día junto al General, lo que me permitió presenciar el final del gobierno de Cámpora y los desaires que Perón le hizo. Y luego junto a mi padre lo visité numerosísimas veces, como así también lo hizo el Dr. Carlos Seara quien estuvo en su guardia médica hasta el 1° de julio de 1974, y fue uno de quienes le realizó las maniobras de resucitación, es por todo ello que deseo expresarles con el mayor de los respetos los siguientes conceptos:
1.- Todo lo que diré está escrito en el libro de nuestra autoría 'Perón, testimonios médicos y vivencias' donde se transcriben documentos únicos y muchos inéditos sobre la salud del General Perón.
2.- Nuestro ánimo no fue el de develar hechos frugales, sino el de dejar para las futuras generaciones la verdad cruda de esa circunstancia.
3.- El General Perón estaba muy disgustado con la gestión presidencial del Doctor Héctor Cámpora, por haberse rodeado de gente que consideraba no debía estar ahí, como el Dr. Righi o Puig. También de la forma en que se había llevado a cabo la amnistía del 25 de mayo de 1973. Nos dijo a Seara y a mí claramente que no deseaba ser Presidente, que si no era posible que hubiera alguien mas joven. También al Dr. Seara le dijo claramente que él había confiado en Cámpora porque Evita le había dicho siempre que era la persona en quien mas podía confiar. Pero luego dijo 'ocurrió lo impensado: Cámpora se dejó copar por la izquierda, y no solo por la izquierda, sino por el hijo, que además de ser de izquierda, tiene algunas debilidades. Y aquí me ve, aquí me tiene, ahora de presidente, teniendo que enfrentar esto'.
Directamente atribuía al hijo de Cámpora el haber contribuido a rodear al padre de gente que él no deseaba y que le hacia mucho mal al movimiento.
También le atribuía costumbres no muy varoniles, y lo decía con todas las palabras.
4.- El General Perón estaba convencido, y murió convencido, que en Ezeiza grupos terroristas de izquierda iban a matarlo, para a partir de su muerte iniciar una revolución socialista. Es por ello que el avión que lo traía de España aterriza en El Palomar, y también que rechaza la invitación de Cámpora de vivir en Olivos, decidiendo personalmente irse a Gaspar Campos donde se sentía mas seguro, custodiado por su gente de confianza.
5.- Tenía orgullo de ser militar, y de la importancia de la institución militar.
6.- A esa altura de su vida estaba convencido que los pueblos, a pesar de sus diferencias, progresan con concordia, y no con gobiernos confrontativos. Por eso el disgusto con Cámpora.
7.- Es muy claro el efecto negativo que sobre su salud tuvieron los disgustos, ya que lo del 20 de junio de Ezeiza deriva en un infarto de miocardio, y claramente luego de la expulsión de los montoneros de la Plaza del 1° de mayo, comienza con una angina de pecho cada vez mas grave que termina con su vida el 1° de julio de 1974.
8.- Es importantísimo tener en cuenta que el 'último acto político de su vida' fue aceptar la renuncia como embajador de Cámpora y por sus propias instrucciones, para dejar este hecho para la historia argentina y de su movimiento, da las órdenes necesarias para que en ella 'no se le agradezcan los importantes y patrióticos servicios prestados', lo cual es un gran desaire. De éste hecho fue testigo presencial mi padre, que fue quien le acercó el decreto para su firma. Recién entonces hace la transmisión del mando en la vicepresidenta y muere 48hs después.
He resuelto hacerles llegar estos conceptos, no para confrontar con ustedes, pero al ser jóvenes creo que es necesario que estén bien informados respecto de lo que sentía el General Perón por Cámpora. Respeto lo que ustedes sientan por él, pero también tienen que tener en cuenta la verdad histórica de cual era el sentimiento del General Perón.
Por ello, para no mezclar conceptos, si se es camporista no se es peronista.
No pongo en duda la buena fe de cada uno de ustedes, pero consideré necesario advertirles cual era la verdadera posición del General Perón, para que los hechos no resulten deformados ni aprovechados por quien no debe.
Esperando le lean este texto a sus compañeros, y luego una respuesta, los saluda atentamente.
Pedro R Cossio
Excelente artículo sobre lo que socialmente pasaba antes del golpe de estado del 24 de marzo de 1976-
EL CULO SOÑADO ( CON PERDON, PIEZA LITERARIA)
El autor,Pedro Mairal, hijo de uno de los abogados argentinos de mayor prestigio - Héctor Mairal, había escrito en la revista Brando, en 2006, un texto notable acerca de las Tetas. Tras lo cual la revista Soho, de Bogotá, Colombia, le pidió que escriba sobre el culo.
EL CULO DE LA ARQUITECTA
BOGOTÁ (Soho)
No suelo concordar con el prójimo varón sobre cuál es el mejor culo. Noto un gusto general por el culito escuálido de las modelos flacas. A mí me gustan grandes, hospitalarios, macizos. Me gusta el culo balcón, que sobresale y se autosustenta como un milagro de ingeniería. El culo bien latino, rappero, reggaetón, de doble pompa viva y prodigiosa.
Me salen versos cuando hablo de culos. Quizá porque en los culos hay algo más antiguo y atávico que en las tetas, que en realidad son una intelectualización. Las tetas son renacentistas, pero el culo es primitivo, neaderthaliano. Con su poder de atracción inequívoca, su convergencia invitadora, es un hit prehistórico. Despierta nuestro costado más bestial: el del acoplamiento en cuatro patas. Las tetas son un invento más reciente, son prosaicas. El culo, en cambio, es lírico, musical, candencioso, indiscernible del meneo de caderas, del ritmo, la batida de la bossa que retrata a la garota que se aleja en Ipanema.
Porque el culo siempre se aleja, siempre se va yendo, invitando a que lo sigan. Se mueve en dirección contraria de las tetas, que siempre vienen y por eso suelen ser alarmantes, amenazadoras, casi bélicas (me acuerdo de las tetas de Afrodita, la novia de Mazinger Z, que se disparaban como dos misiles). Las tetas confrontan, el culo huye, es elegía de sí mismo, se va yendo como la vida misma y deja tristes a los hombres pensando qué cosa más linda, más llena de gracia aquella morena que viene y que pasa con dulce balance camino del mar.
Las argentinas tienen orto, las colombianas jopo, las brasileras bunda, las mexicanas bote, las peruanas tarro, las cubanas nevera o fambeco, las chilenas tienen poto. O mejor dicho, las chilenas no tienen poto, según mis amigos transandinos que se quejan de esa falta y quedan asombrados cuando viajan por Latinoamérica. Yo mismo casi me encadeno a la muralla del Baluarte de San Francisco, en el último Festival de Cartagena de Indias, para no tener que volver y poder seguir admirando el desfile incesante de cartageneras o barranquilleras cuyos culos altaneros merecían no este breve artículo sino un tratado enciclopédico o un poemario como el Canto General.
De las cosas que hacen las mujeres por su culo, la que más ternura me da es cuando lo acercan a la estufa para calentarlo. No lo pueden evitar. Pasan frente a una chimenea o un radiador y acercan el culo, lo empollan un rato. El culo es la parte más fría de una mujer. Siempre sorprende al tacto esa temperatura, el frescor del cachete en el primer encuentro con la mano.
Durante el abrazo, se puede llegar a los cachetes de dos maneras. Una es desde arriba, si la mujer tiene puesto un pantalón, pero es dificultoso y lo ajustado de la tela impide la maniobra y la palmada vital. La otra forma es desde abajo y eso es lo mejor, cuando se alcanza el culo levantando de a poco el vestido, por los muslos, y de pronto se llega a esas órbitas gemelas, esa abundancia a manos llenas. En ese instante se siente que las manos no fueron hechas para ninguna otra cosa más que palpar esa felicidad, para sentir con todos los músculos del cuerpo la blanda gravitación, el peso exacto de la redondez terrestre.
Se suele pensar que, en el sexo, la posición de perrito somete a la mujer. Pero hay que decir que abordar por detrás a una mujer de ancas poderosas puede ser todo lo contrario: es como acoplarse a una locomotora,
como engancharse en la fuerza de la vida, hay que seguirla, no es fácil, uno queda subordinado a su energía, hay que trabajar, darle mucha bomba, carbón para la máquina. Es uno el que queda sometido a su gran expectativa, absorto, subyugado, vaciándose para siempre en la doble esfera viva de esa mantis religiosa.
Una vez vi un hombre de unos 45 años dando vueltas al parque, corriendo tras su personal trainer. Lo curioso es que era una personaltrainer, y las calzas azules de esta profesora de gimnasia evidenciaban que tenía un doctorado en glúteos. Como el burro tras la zanahoria, el hombre corría tras ella sin pensar en nada más que ese seguimiento personal. No me sorprendería que a la media hora hubiera un grupo de corredores trotando detrás, en caravana. La música de los culos es la del flautista de Hamelin. Los hombres, con su legión de ratones, van tras ella, hipnotizados.
Las mujeres saben aprovechar sus recursos. Yo trabajé en una empresa en el mismo piso que una arquitecta narigona (esas narigonas sexys) y con un 'tremendo fambeco'. Ella sabía que era su mejor ángulo y lo hacía valer, con unos pantalones ajustados que dejaban todo temblando. Era una de esas oficinas cuadradas, llenas de líneas rectas: el almanaque cuadriculado, la tabla rectangular del escritorio, la ventana, los estantes, las carpetas de archivos. Un lugar irrespirable de no ser por el culo de la arquitecta que a veces pasaba camino a tesorería o a la fotocopiadora. Su culo era lo único redondo en todo este edificio de oficinas. Lo único vivo yo creo. Nunca intenté nada (se decía que tenía un novio), pero en una época yo pensaba escribir una novela con los acoplamientos heroicos que imaginé con ella. Una novela que iba a titular, con un guiño a Greenaway, 'El culo de una arquitecta'.
No escribí ni dos líneas de esa novela, pero sí algunos poemas que ella nunca leyó. Me acuerdo que la veía antes de verla, la intuía en un ritmo particular que tenía el sonido de sus pasos, un peso, un roce de la cara interna de sus muslos de falsa mulata. Cuando aparecía en el rabillo de mi ojo, ya sabía plenamente que se trataba de ella. Y pasaba y todo se detenía un instante, el memo, el mail, la voz en el teléfono, todo se curvaba de pronto, no había más rectas, todo se ovalaba, se abombaba, y el corazón del oficinista medio quedaba bailando. No exagero.
Además era plena crisis del 2002. Todo se derrumbaba, caían los ministros, los presidentes, caía la economía, la moneda, la bolsa, caía el gran telón pintado del primer mundo, caía la moral, el ingreso per cápita, todo caía, salvo el culo de la arquitecta que parecía subir y subir, cada vez más vivaracho, más mordible, más esférico, más encabritado en su oscilación por los corredores, pasando en un meneo vanidoso que parecía ir diciendo no, mirame pero no, seguime pero no, dedicame poemas pero no. Ojalá ella llegue a leer esto algún día y se entere del bien que me hizo durante esos dos años con solo ser parte de mi día laborable pasando con tanta gracia frente al mono de mi hormona. Y ojalá se entere también que, cuando me echaron, lo único que lamenté fue dejar de verla desfilar por los pasillos, respingando el durazno gigante de su culo soñado.
* Pedro Mairal nació en Buenos Aires en 1970.
Cursó la carrera de Letras en la Universidad del Salvador, donde fue profesor adjunto de la cátedra de Literatura Inglesa. En 1996 publicó el libro de poesía 'Tigre como los pájaros' (Mención Premio Fortabat). En 1998 obtuvo el Premio Clarín de Novela por 'Una noche con Sabrina Love', que fue llevada al cine y traducida a varios idiomas. En el 2001 publicó el libro de cuentos 'Hoy temprano' y en el 2003, el libro de poesía 'Consumidor final'.
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Luis Mattini en realidad es Arnold Kremer Balugano, ex miembro del buró político y -a la caída de su líder, Mario Roberto Santucho, en julio de 1976- secretario general del Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP
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