"Señoras y señores, Giambattista Valli no pudo haber hecho suspirarme de otra manera si no fuera con esta entrega de otoño invierno, majestuosa, mística y envolvente es la sensación que en mi mente reposa, las flores se apoderaban de mi atención en el desfile de alta costura de Dior, pero las mariposas y los insectos invadieron mi atención en esta pasarela en la que mi único deseo era sentir esa telas fluidas, los pemplums y los colores que parecían arrancados de un bosque encantado".
Este maestro de la Alta Costura tomo como inspiración y referencia a la naturaleza y las ninfas, cosa que note presentes en las exclusivas tonalidades de las telas, recién salidas de un paisaje misterioso, brazaletes, collares y excéntricos cinturones dorados con forma de ramas dieron el acabado perfecto para esta muestra de este hombre, que para mi es el nuevo padre del Couture.
Si bien este diseñador italiano ha demostrado de que esta hecha su creatividad, sus Vestidos largos románticos y elegantes que dejan sin aliento no solo a las mujeres, sino a todos los que admiramos una manifestación artística como la de el maestro Valli. Preciosas las tonalidades de colores utilizadas: rojos intensos, dramáticos, verdes profundos, y pequeños toques de violetas salpicados en los vestidos. Un leve velo plateado que se deja entrever bajo una fina tela.
Cada quien que tenga sus propias puntos de vista frente a esta pasarela, pero para mi el Alta Costura estuvo dignamente representada con esta entrega de otoño-invierno y como dicen varios sabios del tema:
“ hasta me hizo sentir ninfas en el estómago”














