Y una última cosa: según algunos medios, On Kawara murió el 10 de julio de 2014. No se fíen.
— Mora, Vicente Luis. 2017. Fred Cabeza de Vaca. p. 328
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Y una última cosa: según algunos medios, On Kawara murió el 10 de julio de 2014. No se fíen.
— Mora, Vicente Luis. 2017. Fred Cabeza de Vaca. p. 328
He intentado varias veces en mi vida sentar cabeza, hasta que descubres que hay personas que nacen sin cabeza, y tú eres una.
Mora, Vicente Luis. 2017. Fred Cabeza de Vaca. p. 268
Donde no hay normas, hay espacio.
Mora, Vicente Luis. 2017. Fred Cabeza de Vaca. p. 77
Petronio, En el Satiricón, escribe que “el amor al arte no ha enriquecido nunca a nadie”. Por fortuna, las cosas cambian.
— Mora, Vicente Luis. 2017. Fred Cabeza de Vaca. p. 267
— Mora, Vicente Luis. 2017. Fred Cabeza de Vaca. p. 122
Después de leer a varios filósofos del lenguaje debatiendo sobre la diferencia entre el hombre y otros animales, como los monos y grandes simios, me pregunto si no sería más facil concluir que el ser humano es la única especie capaz de entender intuitivamente el significado de una palabra que no había escuchado nunca antes.
Mora, Vicente Luis. 2017. Fred Cabeza de Vaca. p. 202
Sigo leyendo a Proust. “Pero, enseguida, sus celos, como si fueran la sombra de su amor, se complementaban con la sonrisa de aquella noche [...]. Y todos los recuerdos voluptuosos que se llevaba de casa de Odette eran para Swann como “bocetos” o proyectos, semejantes a los que enseñas los decoradores, y gracias a los cuales Swann podía formarse idea de las actitudes de ardor o de abandono que Odette podía tener con otros hombres. De modo que llegaron a darle pena todo el placer que con ella disfrutaba, toda caricia inventada, cuya exquisitez señalaba él a su querida; todo nuevo encanto que en ella descubría, porque sabía que, unos momentos después, todo eso vendría a enriquecer su suplicio con nuevos instrumentos.
— Mora, Vicente Luis. 2017 Fred Cabeza de Vaca. p. 77
¿Cómo se cuenta una vida, cómo se contruye un relato existencial, cómo se levanta una biografía, con qué materiales? ¿Debe tender a la totalidad, debe detenerse sólo en los aspectos relevantes? ¿Debe ser un mosaico o una carretera? ¿Qué merece quedar dentro del recuento, y qué fuera de él? La biografía como relato de relato.
Mora, Vicente Luis. 2017. Fred Cabeza de Vaca. p. 192
Leo una entrevista con César Aira. Al parecer, es un escritor argentino a quien interesa mucho el arte contemporáneo. “Me encanta su faceta de liberdad desatada y de locura. Los artistas plásticos han tomado la delantera a los escritores en ese vale todo creativo que está siempre al borde del timo. [...] El impulso de hacer algo cada vez más raro está propulsando al arte hasta divertidísimas cotas de creciente demencia”. Así es. Pero un arte regido en esclusiva por la mesura, la prudencia o la contención tampoco me parecería estimulante. Si no desequilibra y saca al espectador de quicio, es mero manierismo.
— Mora, Vicente Luis. 2017. Frez Cabeza de Vaca. p. 200-201
Lo que más me fascinaba de ella era su inaudita dimensión maléfica: era el mal mismo, disfrazada de pura bondad. Bajo su apariencia piadosa, serena y noble, casi beatífica, había cavernas de maldad, terceras dimensiones de vileza, mundos paralelos de malignidad infinita, y uno podía navegar y navegar durante horas y días y meses en esa infinitud perversa sin encontrar nunca un final; ella me enseñó que el horror no tiene horizonte y yo estuve fascinado durante eras en la variedad y vastedad de esos paisajes.
Mora, Vicente Luis. 2017. Fred Cabeza de Vaca. p. 127
Siempre he visto en el cuadro de Klimt El auditorio del teatro del Castillo Viejo, de 1888, un retrato de mi mente, quizá de cualquier mente. Klimt recibe el encargo de retratar el teatro y, frente a lo esperado, no centra su óleo en lo que sucede en el escenario, sino que su mirada se dirige hacia los espectadores, hacia los que miran. Pero muchos de los espectadores retratados por Klimt no siguen la obra, sino que están mirándose a sí mismos, haciendo introspección ajenos al drama, como señalaron algunos historiadores del arte vienés. La cuestión es que mi psique múltiple funciona igual: la componen miríadas voces interiores, de las cuales algunas miran a la escena de la vida, a lo que pasa, y otras se miran a ellas mismas, melancólicas, pensativas. Me admira que todos esos murmullos, esos mismos parlamentos interiores, se cedan el turno respetuosamente los unos a los otros, y que yo pueda escuchar todos esos flujos de conciencia, como si la verdadera y organizada representación dialogada fuera la de dentro, la cerebral, y no lla de a exiistencia contingente. Shakespeare se equivocaba en esto: no es el mundo la obra de teatro, sino el yo.
Me abstraigo del mundo. Caigo en mí. Y admiro en silencio la representación inacabable.
— Mora, Vicente Luis. 2017. Fred Cabeza de Vaca. Págs. 272-273
— Mora, Vicente Luis. 2017. Fred Cabeza de Vaca.
Sabes que has madurado cuando comprendes que tu mayor enemigo eres tú mismo.
Mora, Vicente Luis. 2017. Fred Cabeza de Vaca. pág. 187
[Diario, 30/03/2019]
ADVERTENCIA PREVIA QUE A ESTAS ALTURAS DE LA ESPECIE HUMANA SOBRE LA TIERRA NO DEBERÍA SER NECESARIA, POR OBVIA Y DE SENTIDO COMÚN, PERO QUE DEBE SER RECORDADA UNA VEZ MÁS, Y QUIZÁ CON MAYOR AHÍNCO QUE NUNCA, ANTE LOS PROFUSOS Y PAVORROSOS EJEMPLOS DE OLVIDO CONSTATABLES EN LOS ÚLTIMOS AÑOS, COINCIDENTE CON LA DESAPARICIÓN PROGRAMADA DE LA PROGRAMACIÓN HUMANÍSTICA: Esto es una Ficción.
Mora, Vicente Luis. 2017. Fred Cabeza de Vaca. pág. 7
El pasado 23 de noviembre, tuvo lugar en el Aula Magna de la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla, la presentación de la nueva obra del autor cordobés Vicente Luis Mora, Fred Cabeza de Vaca (2017). Dicha presentación fue llevada a cabo gracias a los alumnos del Máster en Estudios Lingüísticos, Literarios y Culturales (MELLC), de la misma universidad, como proyecto en la asignatura Emprendimiento y Filología, junto al profesor Jaime Galbarro García. Finalmente, os dejo una fotografía de mi libro firmado por el autor —ya que yo formaba parte del comité de presentación de la obra junto a otros compañeros, Jaime Galbarro y el autor—. Muchas gracias a Vicente Luis Mora por haber respondido a todas nuestras preguntas y habernos hecho pasar un rato ameno.
Una académica se propone escribir una biografía sobre «el artista español más universal desde Picasso»: Fred Cabeza de Vaca. Para ello, se sumerge en una investigación que pretende reconstruir la vida del artista fallecido, pero principalmente para intentar descifrar el enigma detrás del artista y de la polémica persona. A través de entrevistas tanto con colegas como con algunas de las exparejas del artista (de las que lleva un registro numérico, como si fueran objetos para coleccionar y desechar) y de los escritos y diarios del propio Cabeza de Vaca, emerge una figura por momentos fascinante, por momentos repulsiva, que funciona perfectamente como arquetipo del hechizo y los excesos del mundo del arte contemporáneo. Así, como lectores nos debatimos para buscar comprender si Cabeza de Vaca era un genio o un farsante, un visionario o un oportunista, un inteligente promotor de sí mismo o un arribista sin remedio.
Utilizando una técnica parecida a la del collage, Vicente Luis Mora ha creado un fascinante retrato de un artista, de una época y de un mundo, el del arte contemporáneo, definido por los excesos y por la radicalidad de llevar la obra hasta límites que, como muestra el caso de Fred Cabeza de Vaca, a menudo terminan por devorar la existencia entera de quienes deciden ofrendarse a sí mismos en pos del glamur y la fama implícitos en el arte actual.
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