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La Extravagante Vida de un Poltergeist (Esp) (CANCELADA)
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La Extravagante Vida de un Poltergeist (Esp) (CANCELADA)
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La segunda prueba
Los pájaros cantaban, anunciando el principio de la primavera. Lilo se puso su chaqueta de cuero por encima del top amarillo y los vaqueros largos, rematándolo con un cinturón negro. Siempre iba a la moda, y llevaba su ropa conjuntada con tanta facilidad como un pájaro navega los cielos. Liv sin embargo, llevaba una sudadera azul grande con el logo del pegaso y unos vaqueros negros.
“Liv, esos vaqueros no pegan con la sudadera.” Su amiga la imitó con tono burlón, y Lilo rodó los ojos. “Venga sienta.”
Sentó a Liv delante de ella y se puso a recogerle el pelo en dos trenzas de boxeadora, mientras su amiga tarareaba una canción y jugaba con los cordones de su sudadera.
“Hoy es la segunda prueba” dijo Lilo, y Liv pareció encogerse. Sabía que no era fan de Cedric entrando en el torneo, pero tampoco sabía que la aterrorizaba. “Estás bien?”
“Es que le dije que no entrase! Nunca me escucha, es como si intentase demostrar algo a alguien!” Tomó aire con dificultad “Tiene amigos, un padre que le quiere, me tiene a mi...” la voz de Liv se quebró, casi como si fuese a llorar “y he estado teniendo sueños horribles, en que le come un dragón, o un hechizo se desvía y le da y se queda ciego y-“ se sorbió la nariz, y aunque Lilo no la veía, sabía que estaba muy afectada.
“Livvy, Livia, no le va a pasar nada! Está Dumbledore vigilando todo, y ademas viste a los dragones, estaban atados. Están tomando muchas medidas de protección, está todo asegurado.” Su amiga simplemente se encogió de hombros. “Las trenzas ya están” Liv se sacó unos mechones de delante para enmarcar su cara y Lilo rodó los ojos. La parte de delante era lo que más la había costado.
“Harry Popotter ha averiguado ya lo del huevo dorado, o sus dos neuronas todavía no funcionan?”
“Livvia...” la avisó, y su amiga rodó los ojos.
“No me creo que todavía le defiendas”
“Pero por que os lleváis tan mal?” Preguntó exasperada.
Liv se miró la pulsera plateada de su muñeca. “Es un imbécil. Y siempre está buscando ser el centro de atención. Y, lo más importante, me quiere robar a Sirius. Y Sirius es mi padr- que diga amigo.” Se corrigió, con las mejillas rosas.
“Pero no podéis compartirle? Liv, sabes que Harry no... no tiene a ningún familiar más” dijo con delicadeza, no queriendo molestar a su amiga.
Liv no respondió, solo miró el suelo con un poco de pena. Finalmente habló. “Tengo dos hermanos mayores, y mi padre siempre los ha... preferido a ellos. No me malinterpretes, yo les quiero y no les echo la culpa, pero mi padre siempre me ha dado menos atención, por que era mi...” respiró hondo “mi madre la que estaba más tiempo conmigo. Cuando ella murió, mi padre no la reemplazó. No me trataba mal ni nada, pero a veces salía a ver el quidditch con mis hermanos y yo me quedaba sola. Por eso... por eso odio el Quidditch. Pero Sirius si que me hacía caso. Pasaba tiempo conmigo, y era- es como un padre para mi. Pero luego llegó Harry y todo volvió a cambiar. Harry Potter, el elegido, eclipsándome. Era como al principio. Sirius ya no me veía.” Terminó con tristeza.
Lilo la miró sorprendida. No sabía que Liv era tan... tan vulnerable. Intentó hablar, pero no la salían las palabras. Sintió rabia hacia Dominic, que debería haber incluido a su hija, pero también una rabia repentina hacia su propio padre también, por haber estado ausente en su vida. Sabía perfectamente que las palabras no ayudaban, así que se sentó al lado de su amiga y la pasó el brazo por los hombros.
— — —
“En serio le vas a dar la pista, Ced?” Dijo molesta, y el la miró con una advertencia.
“Liv, pórtate bien” ella refunfuñó y se cruzó de brazos. Cedric la tiró suavemente de una trenza con cariño, para mejorar su ánimo, pero ella le fulminó con la mirada.
Lilo se acababa de ir con Nor y Draco estaba con sus amigotes de Slytherin, quienes no le caían bien, así que había ido con su último amigo, Ced. Ahora que lo pensaba, a lo mejor tenía que empezar a hacer un poco de vida social. “Pero Ced, esto es trampa, y-“
“Livvia” el suspiró cansado, “el me ayudó con lo de los dragones. Se lo debo. Si no estás de acuerdo, vete.” Ella parpadeo un par de veces y le miró dolida. También él la iba a dejar por Harry?
“Vale, pues adiós” murmuró, y se hizo invisible con la varita. Vio que Cedric dudó un segundo, no pensaba de verdad que se iría. Él miró al rededor con pena, pero luego siguió caminando hasta Harry.
Apretó los puños con rabia y le dio la espalda. Últimamente estaba enfadada con todo el mundo, y sabía que a veces su rabia era irracional, pero no podía evitarlo. Recordó que había alguien más que la caía bien, y se puso en marcha.
Una chica de pelo largo y rubio tarareaba una canción, con unas gafas extravagantes adornándola la cabeza y unos característicos pendientes de rábano. En cuanto notó a Livvia al rededor, se puso las gafas y empezó a palpar el aire. “Nargles, venid a mí!” Comentó con su voz soñadora.
“Luna, soy yo, Livvia.” Se deshizo el hechizo y Luna la miró sorprendida. Se quitó las gafas y la sonrió.
“Hola, Livvia! Que quieres?”
La pregunta le chocó un poco. Que qué quería?
“E... estar contigo supongo?”
Luna la miró sorprendida. “Conmigo?”
Liv sintió pena por la chica. Parecía muy sorprendida que alguien quisiera pasar tiempo con ella. Liv decidió en ese momento que se la presentaría a Lilo y si Luna quería, podía quedarse con ellas. “Claro Luna. Somos amigas, no?”
Ella sonrió contenta. “Claro! Ahora, como eres mi amiga, puedo enseñarte algo?”
Ella asintió y Luna la cogió de la muñeca, arrastrándola con ella.
— — —
La mano de Nor se deslizó en la suya, se miraron y sonrieron. El y Lilo paseaban por los campos de Hogwarts, viendo las nubes patinar sobre el cielo y el sol irradiar un agradable calor, compensando un poco el fresquito que hacia. Lilo se agachó para examinar un flor que se estaba abriendo y Nor se agachó con ella. El saco su varita, era larga y oscura, y tocó suavemente la flor.
Esta se abrió, impregnando el aire con su dulce olor y exhibiendo sus pétalos azules. “Mira, Blå!” Exclamó Lilo imitando su acento como pudo, y señalando la flor.
Nor ahogó una risa. Lilo era muy mona. Aunque no había pronunciado bien el color, no la corrigió. Le gustaba como lo decía, como hacía que una simple palabra sonase como un tesoro. “Vamos, Litt”
Miró como sus ojos oscuros le miraban con curiosidad. “Litt? Que significa?”
“Pequeña”
Vio como ella fruncía el ceño. “No soy pequeña. De hecho, soy bastante alta.”
Nor asintió. Tenía razón, pero comparada con el era pequeña; le sacaba una cabeza. “Lo que tu digas lite blått”
“Pequeña azul? Enserio?” El se rio de su expresión de fastidio y la besó en la coronilla.
“A donde me llevas, Luna?” Se adentraban en el bosque prohibido, aunque Liv no tenía miedo. Había entrado ahí millones de veces para catalogar especies, y hasta los centauros se habían acostumbrado a verla merodeando por ahí. Al principio la habían amenazado, pero al ver que ella trataba bien a los animales, y cuando vieron el vínculo que ella tenía con los tres dragones, Esme, Alpha y Cira, la dejaron en paz.
“Es una sorpresa!” Liv se encogió de hombros y dejó que Luna la siguiese arrastrando.
Finalmente, llegaron a un claro donde había un theastral adulto y una cría.
“Vale, se que no los verás pero-“
“Claro que los veo” Liv interrumpió a Luna y ella la miró sorprendida.
“Quién?” Solo preguntó eso, pero Liv sabía a lo que se refería.
“Mi madre. Tú?”
“Mi madre también... murió en un experimento.” Liv la apretó la mano suavemente, y luego la soltó. Se acercó con la mirada gacha al adulto, y le puso la mano cerca del hocico, sin tocarlo. El theastral se arrimó a su tacto y resopló.
Luna también se la unió en tocarle, y las dos se quedaron en silencio, hasta que un búho llegó. Los theastral se alteraron, obviamente con ganas de comer. Con suerte, Luna tenía trozos de carne y los calmó.
El búho se posó en el suelo, dejó la nota que llevaba en el pico y huyó rápidamente. Viv miró su nombre escrito elegantemente en la carta, y frunció el ceño extrañada. No reconocía la letra. La recogió y la abrió. Dentro solo había un mensaje: ‘Ve al despacho de Dumbledore’.
Liv se extrañó. No sabía por lo que podía ser. A lo mejor Lilo se había metido en problemas, o podría ser por su condición de animaga. En cualquier caso, se giró hacia Luna, que la miraba con curiosidad. “Alguna vez has montado en Dragón?”
La chica parpadeó con curiosidad, mientras Liv silbaba una melodía y una rugido se oía por el bosque. “Oh, nunca. Pero estaría bien probarlo. Así mi padre podrá escribirlo en El Quisquilloso” la chica parecía calmada, nada nunca parecía alterarla.
Unos segundos más tarde, Cira descendió y saludó a Liv dándola un cabezazo ‘flojo’. “Dios mío Cira, me acabas de romper siete costillas”. La dragona no entendió nada y sacó la lengua como un perrito. Liv escaló hasta su lomo y le tendió la mano a Luna. “Vienes?”
— — —
“Y como se dice hola?”
“Hallo”
“Y que tal?”
“hvordan har du det” Lilo se le quedó mirando pasmada. El noruego era muy difícil. Habían pasado de ‘hallo’ a una frase entera que parecía un trabalenguas.
Lilo intentó pronunciarlo y Nor la corrigió entre risas “estas diciendo ‘Jordan lo tienes’ es ‘hvordan’ no ‘Jordan’”
Lilo lo volvió a intentar y Nor asintió, complacido. “Más o menos.”
“Eh, Poltergeist” se encontró con una mirada hosca. Malfoy.
“Que quieres, Hurón?” El hizo una mueca de rabia pero pareció controlarse.
“Has visto a Livvia?” La coraza de Draco se rompió un segundo y ella pudo ver que en realidad estaba muy preocupado.
“La última vez que la vi estaba con Cedric.”
El asintió firmemente en señal de gratitud y se marchó sin decir palabra.
Draco andaba preocupado, buscando a Cedric. Ya había pasado la hora de comer y no la había visto en el gran comedor. Supuso que estaría con Lilo, pero no era así. Tenía una mala sensación. Finalmente encontró a Cedric sentado en un banco con sus amigos, con un libro de encantaciones, seguramente repasando para el torneo. “Diggory. Podemos hablar?”
El asintió extrañado y se separaron de su grupo. Draco ignoró las miradas malintencionadas en su dirección. Sabía que no era la persona más querida de Hogwarts, pero a él solo le importaban un par de ojos color oro.
“Donde está Liv?” Preguntó, temiendo la respuesta. No se consideraba una persona muy ansiosa, pero llevaba sin verla todo el día, y tenía ese maldito agujero en el estómago...
“Se fue hace tiempo, antes de comer. Pensé que estaría contigo. Has preguntado a Lilo?”
“Y por que no te quedaste con ella?”
Ced dudó un segundo y se revolvió incómodo. “Has preguntado a Lilo?”
“Que la has hecho?” El agujero del estómago empezó a crecer, y su cuerpo se estaba tensando.
“Medio discutimos y la dije que se fuera, así que se hizo invisible y se fue. Pero ya sabes como es, estará en algún árbol o algo.” Dijo, aunque el mismo parecía preocupado
Le puso una mano en el hombro a Draco. “No me toques.” Siseó, y Cedric retiró la mano. “Sabes por donde se fue al menos, Diggory?” Escupió la última palabra como un insulto, y el frunció el ceño. Parecía que iba a decirle algo, pero al final calló.
“Ya te lo he dicho, se hizo invisible.” Draco rodó los ojos y se fue sin decir nada. Vaya inútil.
Recorrió los pasillos de Hogwarts con nerviosismo, buscando un pelo rizado y con puntas doradas, buscando a alguien que atraía a las miradas, unos ojos dorados y amarillentos, unas pecas-
“Draco” una chica de pelo rojo le agarró del hombro y le paró. “A donde vas? El campeonato va a empezar”
“Livvia... yo... no la encuentro, Sig!” Su mejor amiga abrió los ojos sorprendida.
“Como que no la encuentras? Donde la viste por última vez?” Draco notó un poco de pánico en su voz. No sabía que a ella le preocupase tanto Liv. Hizo memoria de lo que había hecho hoy.
Había desayunado con Liv, luego él se había ido con sus amigos toda la mañana. Liv había estado un rato con Cedric pero luego había desaparecido. Él había ido a comer y no la había visto, había ido a buscar a Lilo. Lilo le había dicho que estaba con Cedric, y Cedric que Ella había huido. Ahora se encontraba ahí.
“Por la mañana, Sig, desde ahí...”
“Que os pasa? El campeonato va a empezar” Pansy y Blaise los miraban impacientes.
“Estábamos buscando Livvia.” Comentó Sig, y Pansy rodó los ojos. Blaise sonrió de medio lado.
“No la podéis buscar después del campeonato? Si no nos echaran la bronca” ronroneó Pansy. Draco sabía que a ella le importaba cero meterse en problemas, si no que odiaba a Livvia.
“Tiene razón” dijo Blaise. “La buscamos luego. Yo os ayudo, si queréis, pero ahora vamos al campeonato” comentó con voz calmada.
Draco miró a su al rededor desesperado, pero tenían razón. El colegio era enorme. Finalmente, se dejó arrastrar por Blaise hacia el lago.
— — —
Draco llego de un humor horrible al campeonato. La buscaba entre la multitud, con el corazón en un puño. Se estaba volviendo loco. Y si se había cansado de el? Y si la había pasado algo? Y si alguna criatura la había atacado? Y si se había caído y se había hecho daño?
Movía las manos nerviosamente y no prestaba atención al campeonato. Sabía que estaba actuando como un paranoico, pero se había acostumbrado tanto a tenerla revoloteando cerca de él, acariciándole la mano disimuladamente y entrelazando sus meñiques.
Justo se iba a ir para buscarla cuando la multitud estalló en vítores. La cabeza de Cedric asomaba del agua y llevaba a alguien muy pálido en brazos. Cuando se dio cuenta que era Liv, bajo corriendo up y empujando a todo el mundo, le arrebató una toalla a alguien y ayudó a Liv a salir del agua.
La envolvió en la toalla y miró enfurecido a Dumbledore. “Que es esto?! Que hacía en el agua ella?!” El director le miró un segundo, pero le ignoró. Su voz se perdió en medio del griterío que felicitaba a Cedric. Sentía a Liv temblar en sus brazos, y oía a sus dientes castañetear desde la distancia a la que se encontraba.
La abrazo fuertemente y la cogió en brazos, pegándosela al pecho y llevándosela de vuelta al castillo.
Liv había estado en silencio todo el rato, pero finalmente habló. “Que tal con tus amigos?” Consiguió decir entre temblores y castañeteos. Tenía los labios morados, y el pelo la chorreaba de agua.
Entró al colegio, sin importar el rastreo de agua que dejaba, y llegó al baño de chicas. Estaba absolutamente furioso. Ignoró la pregunta bromista de Liv y abrió la puerta del baño con una patada. Afortunadamente estaba vacío.
La dejó de pie en el suelo con excesiva delicadeza, y la examinó la cara, todavía en silencio. “Voy a matarlos a todos.”
“Draco” su tono fue suave, y el se calmó un poco.
“Es que no lo entiendo!” Se alejó de ella y se echó el pelo para atrás “Por que tu? No te podrían haber hecho un hechizo de temperatura? Y si coges hipotermia?! Además, te he estado buscando todo el día y-“
“Draco” Ella dio un par de pasos y le toco la mejilla. Tenía las manos heladas, pero el se arrimó hacia su tacto con los ojos cerrados igualmente. “Puedo darme ya una ducha o vas a seguir haciendo una lista de las maneras que puedo morir?”
El gruñó y la agarró por la nuca. “Eres absolutamente retrasada.” La besó con intensidad y Liv soltó una risita entre el beso. “Claro que si, señor hipotermia”
El se separó y puso los ojos en blanco. “Dios mío, tu si que sabes como estropear un beso, no?”
Liv soltó otra risa y señaló unas taquillas detrás de el. “Quita, que tengo que coger mis cosas.”
Después de darse una ducha calentita y cambiarse de ropa, salió y se encontró con Draco mirando el suelo. “Estás presentable?”
“Yo siempre estoy presentable, huroncito.”
“Mmh si no te digo que no, pero me refería a- espera, que me has llamado?”
“Huroncito! Se lo inventó Lilo, a que es cuqui?”
“Voy a matarla” susurró, y Liv le pego una suave colleja.
Suéltate un poco! (Parte 2)
Liv agarró la mano de Draco y miró las estrellas, en silencio. El acomodó mejor su chaqueta sobre ellos, y la besó en la coronilla. Ella apenas pudo disimular una sonrisa. “De que te ríes?” Preguntó, con una sonrisa también.
“No sabía que te gustaba tanto el afecto público.”
Rodó los ojos, molesto. “No estamos en público, Viv”
“Lo que tu digas, príncipe.” Se sonrojó hasta las orejas y Liv soltó una carcajada. “Dios mío, pareces un tomate!” Draco volvió a rodar los ojos, con las orejas ardiendo, y la dio un codazo suave en las costillas.
“Vivy?” Los dos se giraron y vieron a Cedric, entrando tímidamente en el pequeño claro de altos arbustos donde descansaban. “Interrumpo?”
Liv le sonrió cálidamente y negó. Draco puso los ojos en blanco y soltó un improperio. “Te iba a decir que si querías bailar... como amigos, claro” finalizó, al ver la cara del Slytherin.
“Ahora voy, Ced.” Le dio un apretón en la mano a su novio y fue con su mejor amigo.
Cuando llegaron al salón, Liv se tapó la boca. Lilo, su Lilo, estaba besando a Nor. Fue un beso corto y un poco incómodo, aunque al final la pareja se miró sonriendo. Lilo coincidió mirada con ella y Liv levantó las cejas instintivamente, y Lilo le hizo el símbolo de ‘después te cuento’ con las manos.
Cedric la cogió por la cintura y la sumergió en el baile. Era una balada un poco movida, pero aún así podían hablar. “Que, ya te has aburrido de Cho?”
Ced rio, la dio una pirueta y la miró con ternura. Como miraría a una hermana. Para Liv, el era como uno más de sus hermanos mayores. “No me he aburrido de ella, Spellbody, pero me apetecía bailar con mis asquerosa mejor amiga.”
Reprimió una carcajada y se llevó la mano al pecho, fingiendo estar ofendida. “A lo mejor es que Cho se ha aburrido de ti, cerebro de tejón.” El resopló y puso los ojos en blanco. Liv se fijó que todo el mundo hacía eso alrededor de ella. Que curioso. “Sabes que te quiero, no?” La acaricio la mejilla y Liv se arrimó. “Yo también. Para siempre?”
“Para siemp-“
“Creo que me toca a mi bailar con mi novia” Draco les gritó desde el borde de la pista, y Liv no pudo menos que sonreír; era la primera vez que la llamaba novia en público.
Lilo se separó de Nor, sintiendo el calor arremolinarse en sus mejillas. Sus labios eran muy suaves, casi tanto como la sonrisa nerviosa que el le dirigió después. Vio a Livvy mirándola con las cejas arqueadas y la hizo señas para decirle que luego le contaba. “Blå, eso ha sido enserio o ha sido por...?” Señaló a Fred con la cabeza, que ahora bebía de un vaso. Alcohol, probablemente. Lilo dudó. No tenía ni idea de por que había hecho eso. Es verdad que había sido empujado por la rabia hacia Fred, pero dentro de ella encontró que de verdad le gustaba Nor.
“Creo que...” miró sus ojos grises, como la calma antes de una tormenta. Pero sin embargo, con Nor nunca parecía haber tormenta. En cambio, Fred estaba con otra. Ya no actuaba por celos, si no por que no era sano estar obsesionándose por otra persona. Esa era su oportunidad, para pasar pagina, para estar con alguien que de verdad la veía así. Por que el la veía así... no? No se había apartado del beso así que- Se dio cuenta de que el la seguía mirando, esperando que acabase la frase. “Creo que me gustas.”
El se mordió el labio, y Lilo vio que en realidad era muy guapo. No guapo como lo veía antes, como un amigo, si no... guapo, guapo. “A mi también me gustas, Blå... me concederías el honor de ser” Lilo se temió que fuese a decir esposa y empezó a entrar en pánico “tu pareja? No solo en el baile, si no llevarte en una cita.” Lilo se relajó y asintió.
Le resultó encantadora su manera de preguntarlo, como si fuese un caballero del siglo dieciocho. “Me encantaría, Nor. Bailamos?” Acababan de poner una balada suave, y vieron a Liv y a Draco meciéndose suavemente. Livvia tenía la cabeza sobre su pecho y Draco descansaba la barbilla sobre su cabeza, jugando con algunos mechones de su pelo dorado y rizado.
Se unieron también al baile, y cuando terminaron Lilo invitó a Ron; luego a Harry, que estaba mirando con cara aburrida al suelo. “Bailamos, Harry?”
Se encogió de hombros y salieron a la pista. Lilo se dio cuenta de que Harry había crecido, y ahora era de su altura. “Que te pasa, Potter?” Bromeó con su apellido, pero el solo la dirigió una pequeña sonrisa. “Sinceramente, me apetecía bastante venir al baile con Cho, pero al menos está contenta.”
Dudó un segundo antes de responderle. “Harry, el amor no correspondido da asco, lo sé.” El la miró con curiosidad. “Pero a veces tienes que preguntarte si de verdad esa persona merece la pena... o si simplemente está mejor sin ti. A lo mejor solo tienes que pasar página. A veces es lo más sano.”
Harry la sonrió y la dio un abrazo cálido. “Gracias, Lil”
Terminaron el baile y Lilo se sentó un segundo para descansar, pero inmediatamente alguien la cogió de la mano y la llevó de nuevo a la pista. Lilo se empezaba a hartar. Abrió los ojos con pánico cuando vio a Fred, pero luego se dio cuenta de que era George. Soltó un suspiro aliviado y le sonrió. “Pensabas que era mi hermano, no?”
De verdad era tan mala actriz? Todo el mundo sabía lo de Fred, o que? “Hm no, solo he tenido un déjà vou.” Mintió. El se encogió de hombros. No la iba a presionar si no quería. “Bueno, si quieres hablar o lo que sea aquí me tienes” Lilo asintió, agradecida. “A lo que te venía a decir, le vamos a gastar una broma a Moody, te apuntas?”
“Quienes vienen?” La mirada de George se suavizó. “Fred, tu -si quieres- y yo. Lilo, no se que está pasando entre vosotros dos, pero...”
“No está pasando nada, Georgie, claro que iré. Aunque creo que tu hermano ha bebido demasiado alcohol para bromas.” Ambos miraron a Fred, que bebía de un vaso y charlaba con gente de su curso.
“El alcohol solo hará que sea más gracioso”
“Hasta que nos pillen. Pero bueno, esa es su responsabilidad. En que estabas pensando, Weasley?”
La dirigió una sonrisa macabra y le susurró el plan al oído.
Liv jugaba con los suaves pelos de la nuca de su novio, con el que todavía bailaba suavemente. Sentía sus manos posadas suavemente en su cintura, como si fuese de cristal, como de vez en cuando le rozaba la oreja con su nariz y tarareaba la canción. Estaba eufórica; no solo podía demostrarle a los demás lo mucho que le quería, si no que el demostraba que era recíproco. Se sentía querida y como en una nube, casi como se sentía con Connor. Pero esta vez sería diferente. Eso esperaba.
Dieron la vuelta entera y su mirada se cruzó con dos chicas: Pansy, literalmente roja de celos, y Sigui, con una ceja arqueada y expresión irritada. Liv le guiñó un ojo a Pansy para picarla, y funcionó. La chica se levantó de la silla, tirándola para atrás y se fue con los puños apretados del comedor. Liv se mordió el labio. A lo mejor eso no había sido del todo correcto, pero recordó lo que había dicho sobre su madre y levantó la barbilla.
Miró a Sigui, y le pareció ver, durante un microsegundo, dolor en sus ojos. Pero solo fue un breve instante, su mirada seria y altiva se recompuso, la miró con despareció y siguió a su amiga. Estaría Sigui ofendida por lo de Pansy?
“Livvia” se dio cuenta de que había tensado el cuerpo, y Draco lo había notado “que pasa?” La susurró, mirándola preocupada.
“Solo... solo estoy cansada” el asintió y la cogió la mano, llevándola fuera de la pista de baile.
“Conozco un sitio tranquilo, si quieres”
“Como me lleves a tu cuarto, Malfoy...”
El soltó una carcajada. “Bueno, si quieres después...” ronroneó, viendo como Livvia se sonrojaba, y volvió a reír. “Vamos, venga.” Y tiró de su mano fuera del comedor.
Con un movimiento elegante de varita, Lilo termino el último paso, y fue a esconderse en el armario, tal como los gemelos la habían dicho. Segundos después, Fred y George pasaron corriendo, saltaron disimuladamente la trampa de Lilo y entraron en el armario con ella. El armario era pequeño, y Fred fue a ponerse a su lado, pero George se metió en medio de los dos. Lilo se lo agradeció silenciosamente con la mirada.
Pronto, Moody paso refunfuñando y maldiciendo contra los gemelos. Pisó la trampa de Lilo y el hechizo se puso en acción: Una cuerda invisible se tensó, conectó con el resto de mecanismos y pronto Moody colgaba boca abajo del techo. Soltó un sarta de palabrotas indignas de un profesor, y Fred se echó a reír, delatando su posición. George y ella se tensaron. El plan era quedarse escondidos para que no les pillaran. No les convenía llevarse mal con el profesor de defensa contra las artes oscuras.
Vieron con ojos abiertos como George abría la puerta del armario y salía, dando risotadas y apuntando al profesor. “Parece que te han dejado colgado!” Bromeó, y se dobló en dos de la risa. A Moody parecía no hacerle mucha gracia, estaba rojo de furia, y apuntó su varita hacia Fred.
Contuvieron la respiración, esperando al hechizo, pero lo que salió les sorprendió aún más. “Crucio!”
Lilo se movió más rápido de lo que hubiese creído. Todo el mundo parecía haberse ralentizado; de alguna manera atravesó la pared del armario, se puso delante de Fred y tuvo un flashback.
“Lilo, venga, presta atención por favor” Livvia la miraba irritada. La estaba dando unas mini clases particulares de encantamientos, pero ella se dedicaba a hacer una torre con unas velas. “Lilo! Esto es importante!”
“Liv, te lo agradezco, pero esto es un rollo! Ya lo hemos repasado demasiadas veces, y ya me lo sé de memoria. Te lo podría hacer con los ojos cerrados.”
Su amiga levantó la barbilla, obviamente enfadada. “Que así sea, entonces. Obscuro!” Una venda cubrió los ojos de Lilo, y quedó ciega. “Recítame el encantamiento y dime sus efectos secundarios.”
“Obscuro!” Tira de tela negra salió de la varita de Lilo, y se ató firmemente en los ojos de Moody. Justo a tiempo, placó a Fred y se tumbó encima de él. La maldición pasó volando encima de sus cabezas y chocó en el suelo detrás de ellos, fallando por milímetros.
Moody ahora se revolvía en sus ataduras, intentando quitarse la venda y gritando. Pronto, unos pasos y voces de profesores se oyeron por el pasillo. “George, vamos!”
Salió del armario con la cara pálida y expresión de miedo. “Iba a... hizo... crucio...”
“Vamos!” Gritó, levantó a Fred, y los arrastró a un cuarto vacío.
Los gemelos parecían haber espabilado y encantaron la puerta para que no se pudiera abrir, luego los tres se derrumbaron en el suelo.
Estuvieron en silencio lo que parecieron horas, no sabiendo lo que decir.
“Gracias” susurró finalmente Fred, con la voz ronca por el alcohol, aunque parecía que se le habían pasado los efectos del susto. Movió la mano para coger la de ella, pero Lilo le dio unas palmaditas y la escondió en el bolsillo.
Fred la miró extrañado. Le acababa... Le acababa de rechazar? No es que estuviese intentando nada pero... Le acababa de rechazar? A él? Se echó el pelo para atrás, molesto sin saber por que, y cruzó los brazos sobre su pecho. Sería por que ahora estaba con el noruego ese. Que mal le caía.
“Le iba a... Le iba a hacer la maldición crucio a Fred” tartamudeó George, todavía sorprendido. Todos lo estaban. “Un profesor iba a maldecir a un alumno, con una maldición imperdonable. Esto es increíble. Hay que decírselo a Dumbledore.”
“No creo que sea buena idea.” Dijo Lilo, pensativa “No creo que Moody diga nada de nuestra broma, por que si no tendría que explicar lo de cruciatus. Pero si nosotros lo decimos, nos pillarían nuestra broma, y a lo mejor nos expulsan, y además...” dudó un segundo, antes de susurrar, “me da miedo lo que pueda hacernos”
Los dos chicos asintieron en silencio. Se quedaron aún más tiempos sentados, sin hablar, reflexionando, hasta que Fred se levantó. “Creo que voy a vomitar. Buenas noches.”
George y Lilo también se levantaron y estiraron la espalda. “Buenas noches. Vamos Lilo.”
Fred se fue en dirección a los baños, y George y Lilo hacia los dormitorios de Gryffindor. Llegaron ahí sorprendentemente rápido, y George comprobó la hora. “Es la una. Buenas noches Lil.”
“Buenas noches.” Murmuró, y subió a su cama. En cuanto llegó, se derrumbó en la cama, sin darse cuenta que la de Livvia estaba vacía.
“Draco, deberíamos irnos ya.” Se froto los ojos cansada y se acurrucó más contra su pecho. “Draco?” Se giró parar mirarle y vio que estaba dormido. Estaban en la torre de astronomía, con un cielo negro y salpicado de estrellas ante ellos.
Se quedó un buen rato mirándole en silencio, dudando si despertarle o no. Finalmente, cogió la chaqueta que Draco le había prestado, la arrebujo y se la puso a él como almohada. Tomó una pluma del suelo y la transfiguró en una mullida manta para ambos. Se tumbó al lado de el, los tapó y acomodó la cabeza en su pecho. Antes de quedarse dormida, levantó la cabeza y le dio un beso en la barbilla.
“Te quiero” murmuró suavemente. Una parte de ella deseaba que Draco estuviese despierto y lo oyese, pero estaba dormido como un tronco. Se volvió a acomodar y le rodeó con los brazos, derrumbándose en un bonito sueño.
Suéltate un poco!
Lilo se restregó los ojos con el dorso de la mano. No lo admitiría, pero la conversación con Connor la había dejado tocada. Las palabras rebotaban en su cabeza, como un eco infinito <<Ver a la persona que amas, que necesitas tan desesperadamente abrazar...>> una pareja de chicas pasó al lado de ella, de la mano, riendo y besándose. Lilo se frotó la frente, le dolía horrores la cabeza <<puede existir perfectamente sin ti, es desgarrador>>.
Palabra por palabra, la frase se volvió a repetir en bucle.
“Eh! Lilo!” Lo reconoció antes por su acento que su voz.
“Nor! Que tal!?” Sonrió al apuesto chico, de pelo castaño y liso, recogido en una pequeña coleta en la nuca. “Bien! Y que tal tu?”
Lilo, que ya se había acostumbrado a su extraña manera de formular frases y efusividad, le sonrió con ternura. “Bien, agotada”
“Agotada?” El ladeó su cabeza “no comprendo”
“Como sueño, cansada” imitó una almohada con las manos y apoyó la cabeza en ella, como durmiendo.
“Ah! drøm!” La palabra fue suave, y a Lilo le pareció muy bonita. “Si, supongo”
“Bueno, quería preguntar que si quieres venir a Yule conmigo?”
“Al baile de Yule?” El asintió con una sonrisita tímida y las mejillas rosadas. “Em... si, vale”
Nor sonrió ampliamente y la dio un beso en la mejilla “Hasta mañana, blå!”
“blå?”
“Ja” dijo, asintiendo con la cabeza, así que ella supuso que sería si. Nor cogió uno de sus mechones y señaló sus puntas “blå”
“Azul” ambos sonrieron y se miraron a los ojos.
———
“Eh! Lilo!” Puso los ojos en blanco. Tanto pedir era llegar a su habitación sin ser interrumpida?
“Hola, Harry. Que pasa?”
“Te iba a preguntar si querías venir al baile de Yule conmigo? Como amigos, claro”
“Por que no vas con Cho?” Inquirió ella, y la cara de Harry enrojeció “p- por que iba a querer ir con ella?” Tartamudeó nervioso, y Lilo soltó una suave carcajada. “Creo que lo sabe hasta el sauce boxeador, Harry”
El enrojeció aún más y Lilo sonrió cansada. “Cho va con Cedric”
Lilo frunció el ceño “no iría Livia con Cedric?”
Harry rodó los ojos molesto, Liv y el no se soportaban “aparentemente no, pero a quien le importa?”
“No hables así de ella” comentó, molesta, y Harry torció el gesto “lo siento.”
“Igualmente, ya tengo pareja, perdón.”
“Ahm” Harry miró al suelo “bueno, no pasa nada. Sabes de alguna chica que no tenga pareja?”
Lilo se quedó callada, pensando. “No se me ocurre nadie, lo siento.”
“Bueno. Buenas noches Lilo”
“Buenas noches”
———
“Liv.” Su amiga se terminó de hacerse un medio recogido y la miró. “Que pasa?” Preguntó, echándose sus largos rizos detrás del hombro.
“Podemos hablar?”
“Ya estamos hablando” contestó tranquilamente Liv, pintándose una fina línea negra en el ojo.
“Liv, habló en serio” dijo Lilo con seriedad. “Quería disculparme por lo que dije...” su amiga se quedó quieta y la miró, pero no dijo nada.
“Fue injusto por mi parte, tu solo querías ayudarme, y yo la cague... y te dije cosas horribles, perdón...”
Liv abrió la boca para decir algo, pero las palabras se le atascaron.
Se acercó a s u amiga y la envolvió en un fuerte abrazo, que Lilo no dudó en devolver. “Dios mío tengo que contarte mogollón de cosas” dijo Viv emocionada, dando pequeños saltitos, y Lilo sonrió contenta. Había recuperado a su amiga.
———
“Con quien vas a ir al baile?” Liv reprimió una sonrisa. Era el siguiente día, casi por la noche, y se estaban preparando para el baile de Yule. “Es una sorpresa.” No le había dicho nada de Draco y ella; quería ver su cara cuando les viese juntos en el baile. “Tu?”
Oyó a su amiga dudar un momento, confusa por que Liv no le dijese el nombre de su pareja. “Con Nor! Me lo pidió ayer, y es muy mono” contestó finalmente con emoción
“Nor es el de Durmstrang, verdad?” Lilo asintió, terminando su peinado. Tenía dos trenzas boxeadoras que se enlazaban en un moño en la base del cráneo. Se había puesto un eyeliner azul difícil de combinar, pero lo había bordado. El azul eléctrico del maquillaje resaltaba sus ojos oscuros y largas pestañas, atraía la mirada hacia sus ojos y sus mechas parecían de un azul pastel. Llevaba puesto un vestido blanco sin tirantes que brillaba a la luz, como si estuviese entretejido con las mismísimas estrellas, y en el borde inferior tenía una serie de colores que iban cambiando. Casi como una aurora boreal, pero con todos los colores imaginables danzando y moviéndose como si tuviesen vida propia. Liv la miró con ternura. Estaba espectacular.
Ella no había empezado a prepararse. Miró con tristeza a la caja blanca encima de su cama. Su padre se lo había mandado hace una semana, pero ella no lo había abierto. “Liv, empieza a prepararte ya, queda media hora” Lilo la miró preocupada.
“Era... era el vestido de mi madre.” Se quedaron en silencio. Liv esperó que las lágrimas acudieran a sus ojos, pero no lo hicieron. Los detalles de ella empezaban a difuminarse. Ya no se acordaba de su voz, de su tacto y su olor. Pero si de su pelo rizado y ojos miel como los suyos. Liv posó la mano sobre la caja, reuniendo valor, cuando sintió las manos de su amiga sobre la de ella. La miró agradecida y juntas abrieron la caja.
Dentro había una tela azul y suave, pulcramente doblada. Lilo vio como su amiga pasaba las manos temblorosas por ella, casi sin respirar. Hundió las manos hasta el fondo de la caja y sacó el vestido completo; tenía la falda abombada, mangas cortas y era del color del mar cuando se enfurecía. Liv entró en el baño sin decir palabra y después de un rato salió con el. El vestido era bastante simple, pero muy elegante. “Da una vuelta!” Intentó animar a su amiga, y ella así lo hizo. Giró y Lilo exclamó. Del bajo del vestido habían cobrado forma miles de sombras de mariposas, de un color ligeramente más oscuro de la tela, que ahora desaparecían volando. Era curioso, como si las sombras se proyectasen pero nunca saliesen al exterior; volaban hacia arriba pero al llegar a la cintura se desvanecían suavemente. Pronto, el vestido se limpió y quedó solo azul de nuevo. “Mi madre se llamaba Vanny. Significa mariposa en griego.” Lilo asintió, sin saber que decir. Era el segundo dato que le daba de su madre, además de cuando había muerto. “Es bonito. El nombre y el vestido”
Liv la sonrió “yo adoro el tuyo” Lilo quería investigar más sobre su madre, pero el momento ya había pasado y Liv estaba cambiando de tema. “me encanta el cambio de color. Como lo hicisteis?”
“En realidad fue mi padre” rio “pensó que sería buena idea crear su propia marca de jabón de lavadora, pero tipo todo el vestido de colores. Luego, lo colgó y todos los colores bajaron al borde de abajo” Liv pestañeó sorprendida, mientras se pintaba una raya negra en el ojo. Seguro que esa no era la respuesta que se esperaba.
“Bajamos?” Preguntó finalmente, después de terminarse la raya, y Lilo sintió cómo su cuerpo bullía de nervios.
Lilo cogió su chaqueta de cuero y se la puso por encima de los hombros. “Bajemos.”
———
Viv había sido mucho más inteligente que Lilo y se había puesto unos zapatos azules parecidos a los de una bailarina, cómodos para moverse ágilmente, pero Lilo llevaba unos tacones, que, aunque no eran muy altos, eran incómodos. De repente la multitud pareció abrirse y su mirada se encontró con alguien. Su estómago se deshizo en mariposas, como las de su vestido; Draco la sonrió desde donde estaba, saludándola tímidamente con la mano y observándola con adoración.
Lilo observó sorprendida como su amiga de repente daba un sprint y saltaba en brazos de alguien. El chico la giró en el aire mientras se agarraban, y las mariposas del vestido cobraron vida. La gente se apartó exclamando, sorprendidos, y Lilo pudo ver quien era. La sonrisa se le borró de golpe. Observó como Malfoy acariciaba suavemente la mejilla de Liv, y la atraía de nuevo en un abrazo. La sonrisa volvió a aparecer en su cara. Draco no era su persona favorita, pero el y Liv parecían felices, así que lo mínimo que podía hacer por ellos era alegrarse.
Sus ojos traicioneros se deslizaron a una pareja que había intentado evitar mirar. Fred le colocaba un mechón detrás de la oreja a Angelina, y ella reía encantada. “Lilo!” Nor interrumpió en su campo de visión son una medio sonrisa en sus labios, que ella no pudo evitar corresponder. Había comentado ya que su sonrisa era malditamente contagiosa?
“Hola Nor! Que tal?” La energía de el parecía transmitirse a ella, que de pronto se sintió viva y feliz. “Te apetecería bailar con esta diosa?”
Nor se sonrojó levemente y la tomó por la cintura, arrastrándola a la pista de baile.
Lilo había perdido cuenta del tiempo, pero ya era bien entrada la noche. Se acababa de sentar a descansar, los zapatos la estaban matando. Se los quitó y los empujó disimuladamente debajo de la mesa. El vestido era tan largo que no se notaría. Draco y Liv habían desaparecido, y ella no quería saber dónde estaban. Bueno, mejor dicho, que estaban haciendo.
Divisó a sus amigos a unas mesas de distancia. Luke iba con Hannah Abbott, y los dos sonreían tímidamente mientras se daban la mano. Se alegro mucho por ellos. Luego, Harry y Ron estaban sentadas con Parvati y Padma, los cuatro con aspecto aburrido. Lilo rio para dentro. Parecía que se lo estaban pasando de maravilla. Nor volvió con un vaso de ponche y un pastel azul. “Blå” rio, y se sentó al lado de ella, pasando los brazos por su hombro. Lilo se recostó contra el y se arrebujó en su chaqueta de cuero. Al caber la noche, la temperatura había descendido. Una figura conocida se plantó delante de ella, echó una mirada rara a Nor e hizo una reverencia con sorna. “Me permite este baile, Milady?”
Miró a Fred desganada. Sinceramente no le apetecía bailar, pero hizo un último esfuerzo. Solo había un baile de Yule cada demasiados años, verdad?
Se levantó y tomó la mano de Fred, que la guió a una esquina de la pista. Bailaron en silencio sin decir nada, un tanto incómodos. “Quien es ese, eh” Fred movió las cejas de arriba abajo, pero Lilo vio que sus ojos carecían de su brillo habitual de cuando bromeaba. “Es Nor, de Durmstrang”
“Nor? Que clase de nombre es ese?” Se burló Fred, y Lilo frunció el ceño. Nor le parecía un nombre bonito. “A mi me gusta”
“Quien, el nombre o el?” Volvió a poner una cara como de guasa, pero había algo serio en sus ojos, algo más profundo. Apartó la mirada rápidamente. Se encogió de hombros. “Ambos, supongo”
“Oh, venga Lilo, no puedes estar hablando en serio” ella de repente se dio cuenta de su mano posada en su cintura, los nervios que la recorrían de abajo arriba y el aumento de los latidos de su corazón. “Es bueno conmigo, es guapo y siempre está feliz. Su alegría es contagiosa.”
“Venga Lilo, ambos sabemos que yo soy el triple más que ese nenaz-“ Lilo le empujó por el pecho y paró de bailar. “Que diablos te pasa?” Fred la miró unos segundos e inclinó la cabeza. “He bebido un poco. A lo mejor tu también deberías, para soltarte un poco.”
Ella apretó los puños. Soltarse un poco? “Creo que solo necesito tomar aire. Ahora vuelvo.”
Dejó a Fred plantado en la pista de baile y salió al jardín.
Anduvo entre los arbustos y llegó a un pequeño claro, que, para su sorpresa, ya estaba ocupado. Draco y Liv estaban sentados juntos en la nieve, de espaldas a ella, con el abrigo de el cubriéndoles a ambos. “Esa es la osa menor” Draco levantó un dedo para señalar al cielo, que se veía absolutamente claro y precioso. “Y esa de ahí es el cisne” el estaba tan concentrado en mirar las constelaciones que no se dio cuenta que Liv le estaba mirando más a él que al cielo. “Tu eres más bonito que todas esas estrellas” susurró su amiga, y Lilo imito una arcada. Que empalagoso. Aunque se encontró a sí misma imaginándose a Fred diciéndola eso. No, Lilo. Despierta. El quiere a otra. Draco y Liv seguían mirando las estrellas, el inventándose historias estupidas sobre cada constelación y ella riéndose a carcajadas. “Ni de broma que la Osa menor se llama así por que la hicieron un reducto, Draco”
Lilo no les podía ver las caras pero se imaginó que estarían sonriendo. Se encontró de nuevo a sí misma queriendo encontrar a alguien así, alguien con quien poder compartir tonterías, una pareja perfecta. Como Draco y Liv. Lilo se dio cuenta en ese momento que los estaba espiando. Se dio la vuelta a toda prisa y desapareció silenciosamente, volviendo a entrar al salón. “Hola Lilo” Cedric la saludó, con su típica sonrisa tímida. “Has visto a Liv? Me debe un baile.”
“Si, esta fuera en el jardín, con Draco” el se lo agradeció y desapareció en la multitud. Lilo inhaló profundamente y encontró a Nor donde lo había dejado. Inmediatamente lo envolvió en un abrazo. Necesitaba desesperadamente sentir a alguien. Nor dudó unos segundos pero al final correspondió a su abrazo. “Todo bien, pequeña?” Lilo levantó la cabeza y miró alrededor. Fred les miraba con los ojos entrecerrados. Que me suelte un poco? Pensó. A ver si esto es suficientemente suelto para ti. Antes de que pudiese replanteárselo, cogió a Nor por las mejillas y le besó.
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Como un tatuaje
Liv se recolocó el jersey y entró en su cuarto. Todo estaba oscuro, aunque una figura estaba sentada en su cama, y casi la mata del susto. “Liv?” Ella estaba demasiado feliz para recordar su enfado con Lilo. “Lilo, que haces despierta?”
“Encontré tu mochila en el bosque y la traje a la habitación, para que puediéramos hablar. Donde has estado durmiendo?”
“Como que donde he estado durmiendo?” Respondió confundida Liv “Te han borrado la memoria?”
“No, pero... Todas las mañanas que me he levantado desde que nos enfadamos no estabas, y tu cama estaba sin hacer, y...”
“Lilo, sigo durmiendo aquí. Se llama hacer la cama, aunque dudo que tu lo conozcas”
“Ja ja ja” dijo Lilo sarcásticamente “toma tu mochila”
Liv la cogió y sacó un brazalete de plata. “Si me disculpas...” y se encerró en el baño.
Lilo se quedó confundida en silencio. Liv ya no estaba enfadada? Lilo oyó a su amiga desde el baño.
“Magno, llama a Sirius, estúpido gusano”
“Te diría que tu también eres un gusano, pero ellos al menos son útiles” siseó Magno, y soltó una risita metálica.
“Calla chatarra. Hola Sirius!”
Lilo movió su varita y silenció el baño, para que Liv tuviese privacidad. Se levantó de la cama de su amiga y se dirigió a la suya, cuando oyó un chillido como de delfín. “Que...?” Esperó en silencio a ver si algo más sonaba, pero solo había completo silencio. Supuso que habría sido la cama o el sueño, y se fue a dormir.
———
Lilo abrió los ojos y olió el aire. Olía a... algas? Su amiga roncaba ligeramente en la cama de enfrente, medio destapada y cubierta por un jersey grande. Lilo supuso que era nuevo, ya que no lo reconoció.
Salió silenciosamente de la habitación para no despertar a su amiga (y también para evitar el horrible olor a pescado muerto). Tomó la escalera del comedor, cuando esta empezó a cambiar. Corrió para intentar llegar a tiempo, pero la escalera ya había cambiado de dirección y se dirigía a otro camino. Suspiró frustrada. Esta no era la mejor manera de empezar el día.
Bajó de la escalera a regañadientes, decidida a llegar al comedor lo más rápido posible para calmar sus tripas rugientes. El pasillo era bastante estrecho y oscuro, parecía más antiguo que el resto de Hogwarts. Unas risas resonaban por las paredes, y Lilo se temió que fuesen fantasmas, pero luego se acordó que ella era medio fantasma. “Fred, para!” Rio una dulce voz femenina “te he dicho que tienes que girar a la izquierda!” Lilo se paró en seco. Fred?
“Perdón, perdón” reconocería esa voz hasta si estuviese distorsionada, la tenía perfectamente memorizada, como un tatuaje cubriendo cada centímetro de su alma.
“Venga boing, muévete, la música ya ha empezado” Dijo Angelina, seguido de risitas de ambos.
El ruido venía de una puerta entreabierta, y Lilo miró cuidadosamente. La pareja que debía de haber estado bailando, ahora estaban enfrascados en un beso apasionado. La mano de Fred estaba enredada en el pelo oscuro de Angelina, y las manos de ella acariciaban sus hombros con amor.
Lilo tuvo ganas de vomitar, pero no supo por que. Se alejó silenciosamente de la puerta y andó veloz hasta la escalera del principio, que afortunadamente seguía ahí. En cuanto subió a ella, la escalera se movió y la dejó en el pasillo del comedor, como si la hubiese enseñado lo que tenía que ver.
———
Liv bostezó y algo mordisqueó sus dedos. Al principio pensó que era Magno, que a veces la intentaba morder pensando que sus colmillos eran venenosos, pero resultó ser la cría de dragón que había traído por la noche, después de que Lilo se durmiese. “Buenos días Índigo.” La cría movió la cola entusiasmado, y Liv arrugó la nariz. “Hueles a pescado muerto, colega.”
Índigo se chupo el ojo, una muestra indudable de su inteligencia superior; luego, rodó en la cama y cayó sin querer al suelo, dejando una mancha babosa. “Vale cariño, vamos a limpiarte.”
Encontró una zona escondida detrás de un invernadero abandonado, y deshizo el hechizo de invisibilidad de Índigo. Sacó su neceser con jabones e invocó un chorro con su varita, bajo el que el dragón se metió debajo ronroneando. Después de haberle enjuagado, desenredado algas y haberle quitado trozos de cosas que no quería saber que eran, le echó su jabón de miel y coco. La habían prestado un cepillo de lavar los platos de la cocina, y con eso quitó toda la suciedad de su cuerpo, pero su cara de cocodrilo la lavó con las manos para no hacerle daño. Le aclaró el jabón con agua templada y le secó cuidadosamente con una toalla (también de la cocina).
“Liv?” Ella pego un salto del susto. Ese señor tenía un radar para encontrarla. “Draco? Estoy aquí” El llego con una sonrisa, que perdió lentamente tras ver a Índigo. “Livvia, dime que no has vuelto a meter un dragón en el colegio.”
“La ultima vez no fue un dragón! Era una salamandra de fuego, Draco, necesitaba fuego para sobrevivir!”
“Y que pasó entonces...?”
Liv miró al suelo, con las mejillas rosas. “La salamandra le prendió fuego a la túnica de Snape” contestó avergonzada “pero solo fue un poco!”
“Liv, no se puede prender un poco en fuego a alguien!”
“Ay, calla”
Draco rió y se sentó al lado de su novia, no sin mirar mal al animal. “No le mires así!” El puso los ojos en blanco “es mi amigo! Te gustaría que yo mirase así a tus amigos?”
“Livvia, miras así todos los días a Crabbe y a Goyle”
“Ya pero... eso es diferente. Ellos si son tontos.” Draco volvió a poner los ojos en blanco, con una pequeña sonrisa naciéndole en sus labios. Cogió las manos de Liv y se mordió el labio; Liv miró el movimiento embobada.
Sacudió la cabeza y despertó de su ensoñación “hmh?”
“He dicho que que miras, cara babosa?” Liv resopló y le apartó la cara con la mano, mientras él se moría de la risa.
“Te odio”
“No decías lo mismo ayer, cuando te comía la boc-“
Liv enrojeció hasta las orejas y le tapó la boca.
———
Lilo caminó ausente hasta el árbol donde antes se reunían Luke, Connor, Liv y ella, y se sentó debajo, enterrando la cara en las manos y ahogando un sollozo. Segundos después, se dio cuenta de que alguien cantaba; al principio pensó que se lo imaginaba, por que venía de arriba, pero luego reconoció la voz.
Miró hacia arriba y ahí estaba. Con su pelo rubio alborotado, más alto que el año anterior y con más músculo. “...Connor?” El chico paró de tararear y miró hacia abajo. “Lilo?”
Ella se apartó del tronco y su viejo amigo bajó de un salto, aterrizando con agilidad. “Que haces aquí?”
“No sabía que estarías aquí”
Se sentaron en la base del árbol y quedaron un largo rato en silencio, mirando al horizonte. El cielo había oscurecido. “Que tal está?” Preguntó el, con voz ausente, y Lilo no tuvo que preguntar ni a quien se refería “Bien.” Contestó secamente “tu que tal con las dos chicas con las que la engañaste?” Lilo sabía que lo que decía era cruel, pero estaba enfadada, y el era el objetivo más fácil.
“Esas no...” dudó un segundo “esas fueron errores.”
Sorprendentemente, empezó a nevar. El primer copo cayó en la mano temblorosa de Lilo, mientras miraba con tristeza a Connor. “Solo dime... De verdad mereció la pena?”
Volvieron a quedar sumidos en un horrible silencio. “Cada día que pasa me arrepiento de lo que hice, pero nunca fue mi intención. Al principio sólo tonteaba con ellas, pero luego una se lanzó, y yo, debería haberla parado, pero no... no lo hice” contestó son aire ausente.
Lilo por fin se fijó en su cara. Los ojos claros como una gota de rocío, unas pocas pecas espolvoreadas por sus pómulos, y su pelo color trigo, todo colmado por una cara atractiva y mucho, mucho más mayor de lo que recordaba. “No se si lo entenderías, pero ver a la persona que amas, que necesitas tan desesperadamente abrazar, puede existir perfectamente sin ti, es desgarrador. Te hace sentir un desperdicio de humano, una tristeza inexplicable, como si te pegasen un puñetazo en el estómago y tu pensases que te lo mereces, por que es así.”
“Créeme, lo comprendo” murmuró Lilo, sintiendo la mirada sarcástica de él sobre ella. “Quieres hablarlo?”
“Me quede sin cosas que hablar contigo el día que le rompiste el corazón a mi mejor amiga. Adiós Connor.”
“Adiós, Lilo” contestó con un suspiro cansado, como si se hubiese rendido hace mucho tiempo.
———
“Draco, Draco, nos van a ver...” Draco rompió el beso y la miró confundido; estaban en el mismo sitio de antes, con Liv tirada en el suelo y Draco encima suya. El la volvió a besar “eso significa que quieres que pare?”
Liv soltó una palabrota y le besó “claro que no, imbécil.” Draco sonrió con arrogancia, justo antes de ser tumbado por un dragón baboso. “Livvia! Quítame a tu hipopótamo de encima!”
“No le llames hipopótamo! Índigo, cariño, deja a Draco en paz.”
“Ah, ahora el bicho es ‘cariño’ y yo soy solo Draco?” Índigo empezó a lamer la cara de Draco mientras el se quejaba y gritaba el nombre de Liv.
“Índigo! Vamos, te estas pasando!” La cría le miró con ojos de cachorrillo y paró de menear la cola “déjale en paz” se quitó de encima de Draco con expresión arrepentida y se sentó cobre sus patas traseras.
“Ves, es bastante obediente.”
“Bastante? Tiene de obediente lo mismo que yo de pelo negro” Liv ahogó una sonrisita, viendo el pelo de punta de Draco por los lametones de su amigo.
“Ciertamente tienes un pelo precioso, amor” el sonrió orgulloso, sin darse cuenta de que ella se estaba burlando de él “verdad que si” contestó con orgullo, y se arrimó para seguir besando a Liv “seguimos con lo de antes...?”
Liv le hizo la cobra muy descaradamente. “Y besar todas esas babas de dragón? Estás loco? Lávate la cara y luego hablamos de besarme”
“No sabes lo mal que me caes” suspiró el, mirando medio enfadado, medio divertido a su novia.
“Anda ya, si me adoras”
“Deberías haberte abrigado más.” La reprochó Draco con enfada preocupación. Acababan de volver de lavarle la cara a Draco y había empezado a nevar, dejando ya una considerable capa de nieve sobre el césped. “No hace tanto frío” murmuró, intentando no temblar. Llevaba solo un jersey y un abrigo impermeable fino, con unos pantalones vaqueros.
Draco la miró con desaprobación “Por que eres tan malditamente orgullosa? Si tienes frío dímelo, y te dejo algo”
“Te lo diría, en el hipotético caso de que tuviese frío, pero como no lo tengo...” Metió las manos dentro del jersey para guardar calor, y arrebujo la cara sonrojada en el abrigo.
Draco se quitó su abrigo gordito y se lo tendió a Liv, que se sintió enormemente tentada. Olía a él, a manzanas, a su colonia...
“Vivy, yo tengo ropa de sobra, he cogido de más por que sabía que a ti te iba a faltar! Ahora déjame-“ forcejearon un rato, Liv resistiéndose y Draco poniéndola por las malas el abrigo. Liv acabó con abrigo grande y calentito, y una expresión enfurruñada en el rostro.
“Oh, venga amor, no seas así.” La dio un tierno beso en la frente y Liv sonrió, hasta que Draco la metió nieve por la espalda. Soltó palabrotas hacia el y cogió nieve del suelo, redondeando la para formar una bola.
“Oh, ahora sí que te vas a enterar, Malfoy”
Siguiente capítulo
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Part 1
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Part 2
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Part 1
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Part 2
Solo tenias que repetírmelo, amor
Lilo se ajustó la bufanda y reprimió un escalofrío; había empezado a enfriarse el tiempo. Cerró la puerta de su habitación suavemente, para no despertar a sus dos amigas que dormían, Lorelai e Ivonne. Livvia no estaba, como de costumbre.
“Hola chicos” se sentó con sus amigos y se sirvió el desayuno. “Que tal?” Todos parecían muertos de frío, las paredes de piedras del colegio no ayudaban tampoco. “Muy bien, tu?” Lilo le sonrió a Luke. “Genial! Tienes lo de...?”
Luke asintió seriamente, miró a los lados con sospecha. “Si, pero no te lo puedo entregar aquí...” todos les miraban con interés, y Lilo estalló en carcajadas. “Para de hacer el idiota y dámelos ya”
Él sonrió y deslizó una caja de regalices a Lilo. “Traficando con regalices de nuevo?” Rio Fred, que se había unido a su conversación. “Hermano, es Regalilo, no interrumpas en su relación” George la guiñó el ojo y Lilo negó “compartís retraso además de rasgos?”
Todos estallaron en risas, y la mañana, a pesar de ser fría, con los amigos no era tan desagradable.
“Puedes parar?” Liv se impacientó y miró acusatoria a su regazo. El animal la miró con ojitos de pena y soltó un hipido. “Perdón, perdón, pero es que no me puedes morder” dijo con suavidad “puedes ser venenoso” acto seguido le dio en beso en la frente, contradiciendo sus ideas.
“Ya casi está” terminó la papilla y se lo puso en un cuenco que había robado. El animalillo, del tamaño de un perro y con un aspecto de dragón, saltó de su regazo y empezó a devorar la comida con voracidad. Livvy cogió el libro que siempre llevaba en su mochila. “Pareces un dragón, pero no se de que especie... y además, donde están tus padres?” La criatura siguió comiendo con ansia.
Livvia se lo había encontrado en la orilla, con las patas enredadas por algas y haciendo un sonido parecido al de un delfín. Tenía la piel escamosa pero resbaladiza, y el cuerpo de un cocodrilo, aunque más pequeño y con color azul mar. “Voy a mirar la sección acuática.”
Le escuchó tragar y masticar ruidosamente, mientras pasaba las hojas.
“A ver. Tienes escamas, reptas más o menos, tienes dientes... Eres de color índigo” murmuró “saliste del lago... sabes nadar?” El animal parpadeó un par de veces. Había terminado la comida y mordisqueaba sus botas. “Para, para!” Rio ella. “Vamos a ver si puedes nadar, vamos!”
Se quitó los zapatos y trotó hasta la orilla, con la curiosa criatura correteando al lado de ella. Se quitó las medias y metió los pies en el lago; estaba extrañamente cálido. “Está buena, eh?”
El animal hizo un ruido de felicidad y empezó a mover las patas, avanzando ágilmente por el agua.
Ella sonrió feliz, y se percató de que el borde de la túnica escolar se había mojado. Se recogió la tela como pudo y salió del agua; se quitó la ropa, dejando solo un blanco camisón que tenía debajo. Metió todo en la mochila, y de repente oyó un gritito, como el de un ratón. Giró la cabeza y no vio a su nuevo amigo. “Índigo?” Decidió en ese momento que ese sería su nombre.
“Índigo?!” Corrió hacia el agua lo más rápido que pudo y se tiró de cabeza. Una mancha más oscura se revolvía por debajo de ella. Cogió aire y se sumergió en el agua. El fondo parecía muy lejos; y sintió la presión en sus oídos. Vio una figura oscura huir de algo, y la rodeó. Soltó burbujas del susto.
Índigo huía de un grupo de lo que parecían grindylows, Livia no veía muy bien en el agua.
Índigo nadó a los brazos de Liv, y ella le cogió y subieron a la superficie. Livvia cogió aire ruidosamente y tosió agua. Sabía que los grindylows no se alejarían mucho de sus campos de algas. Nadó cansada a la orilla, donde hacia pie, aunque se quedó dentro con Índigo.
“Livvia? He oído gritos...” ella chilló y se hundió en el agua hasta el cuello. “Draco?” El la miraba como si estuviese loca. “Que haces bañándote con este frío?” Preguntó enfadado “sal ahora mismo!”
La chica le miró mal desde el agua. “Tu no me mandas! Y además...” la cara se la tiñó de rojo “tu vete! Ahora salgo, pero vuelve al cole”
Draco la miró confuso “de que hablas? Sal ya...” de repente vio la mochila de Livvia a sus pies y sonrió de lado “ya veo... no tienes ropa?” Ella soltó una especie de grito avergonzado “Calla!”
Draco se sentó en la arena con una expresión de chulería. “Tienes toalla?” Livvy nadó en círculos para mantener el calor. Empezaba a anochecer, y el tiempo se volvió aún más frío.
“No... Draco, puedes ir a buscarme una?” El jugueteó con las mangas de su jersey verde fingiendo tristeza. “No se, es que... me has tratado mal, y me has dicho que me calle...”
“Bueno vale, pero al menos puedes pasarme la varita?” El la sacó y se la enseñó “esto?”
“Si Draco, eso. Tíramela.”
“Pero y si se moja?”
“Pues déjamela en la orilla y vete”
“Esa es la segunda vez que me echas, Liv.” Guardó la varita en su bolsillo, cogió su mochila y se internó en el bosque.
“D...Draco?”
Tardó unos minutos en regresar, con una toalla verde en las manos, pero sin su mochila. “Donde está, Malfoy?”
El sonrió y se acercó a la orilla. “A que te refieres? Venga sal, que te estarás congelando.”
Liv estaba temblando, y cada vez que algo la rozaba el tobillo se moría de miedo. Índigo estaba a su lado, manteniéndose quieto en el sitio sin hacer ruido. “Mi mochila, Malfoy” dijo intentando que no le castañeteasen los dientes.
“Sal y te propongo un trato.” Ella se mordió el labio. Odiaba los jueguecitos de Draco. “Voy. Pero puedes cerrar los ojos?” El negó con una sonrisa divertida “será como verte en bañador!”
“Y luego me darás la mochila, no?” Draco aguantó una sonrisa y asintió. Liv no confió en el, pero recordó la pulsera de Sirius, el libro de animales, su collar de Luna, muchas de sus posesiones estaban ahí.
“Espérame en las rocas de ahí” le susurro a Índigo, que se dirigió ahí buceando. “Ya salgo!”
———
Lilo paseó por el bosque en forma de ratón. Había cierto encanto en ver todo desde una perspectiva diferente; los árboles parecían ser parte del cielo, y una pequeña roca que hubiese ignorado en tamaño normal, la maravillaba por sus colores.
Pasó junto a una colonia de hormigas, que trabajaban sin descanso, tan sincronizados, siendo como un único ser. La recordó a Livvia, con ella no hacía falta comunicarse, era como si se leyesen la mente. Estaba preocupada por ella, hacía tiempo que no la veía y-
Se detuvo un momento, y olió el aire. Era el olor de Liv! Que hacía aquí a estas horas?
Se transformó en un sabueso para poder oler mejor, y siguió el olor hasta un árbol. Miró arriba, y de un salto se transformó en ardilla. Trepó con nerviosismo hasta la copa, y se topó con una mochila, la que reconoció al instante. Era de Liv.
Al principio se extrañó. Que hacía la mochila de Liv aquí? Luego todo cobró sentido; por que su amiga no dormía en la habitación, y donde dormía. “Si llevó la mochila a nuestra habitación, vendrá a verlo y podré hablar con ella, hacer las paces.” Pensó, feliz. Se convirtió en águila y, cargando con la mochila de su amiga, volvió al castillo.
———
“Venga Liv, sal, enserio, que te vas a poner mala...” ella tembló, pero el tenía razón. Draco tenía la toalla tendida enfrente de el, con una esquina en cada mano, lista para secarla. Cruzó las manos sobre el pecho y salió con el vestido empapado. La tela, fina y larga hasta la mitad del muslo, no dejaba mucho para la imaginación. Fue lo más rápido que pudo hasta Draco, que tenía la boca abierta, pero carraspeó y se recompuso. La rodeó con la toalla y la estrechó contra el fuertemente.
“Ahora me devuelves la mochila?” Comentó ella temblando, pero con la decisión todavía en su cara. “Yo...” a Draco le salió un gallo y se sonrojó “em, yo te iba a proponer un trato, pero se me ha olvidado...”
Livvia hizo un puchero de desagrado, y Draco miró sus labios... eso era! “Ah, ya me acuerdo... si me besas, te devuelvo la mochila” Ella se separó de él, aún con la toalla sobre ella. “Estas loco? Mira, la encontraré yo sola!”
Emprendió el camino con Draco divertido detrás. “Cariño, solo un beso...”
“Calla”
“Pero tonta, va a ser más rápido...”
“Que te calles, idiota!”
“Imbécil” la insultó Draco, pero con tono divertido. Liv se ponía tan mona cuando se enfadaba. “Imbécil tu!” Livvia tuvo una serie de estornudos y Draco la miró preocupado. “Estás bien?”
Ella tuvo un escalofrío pero asintió. “Vas a darme la mochila o...” empezó a toser fuertemente y se arrebujó en la toalla. “Liv...?” El mago se acercó a Liv y la cogió la barbilla con preocupación. “Mi vida, ven que te doy la mochila.”
Liv se sorbió la nariz y asintió. Anduvieron hasta llegar a un árbol y Draco trepó algunas ramas, hasta asomar la cabeza en la copa. Bajó con expresión preocupada y mirándola arrepentido. “Livvia, estaba ahí, lo juro...”
“No está?!” Gritó ella, y el la cogió las manos congeladas. “Te juro que la recuperaré, te lo juro. Lo siento mucho Liv, no sabía que pasaría esto...” besó sus manos y Liv sintió calor en la barriga. “Ya basta, Malfoy” contestó con una levísima sonrisa “pero quiero que la encuentres, entendido? La podemos buscar juntos. Tienes mi varita?”
El asintió y la sacó de su bolsillo torpemente. “T-toma. Perdón.” Liv la cogió y le sonrió. “Quieres mi jersey?” Ella le miró sorprendida. “Pero Draco, te vas a congelar...”
“No, Liv, es todo mi culpa.” Se quitó el caro jersey esmeralda y se lo dio. “Póntelo antes de que cojas hipotermia”
Draco se dio la vuelta para darla intimidad y Liv se quitó la toalla, luego se cubrió con el jersey, que la llegaba hasta mitad del muslo, casi como el vestido.
“Ya puedes girarte” el lo hizo y se mordió el labio. “Liv...” ella se estaba ajustando la ropa “quieresiralbailedeyuleconmigo?”
Liv le miró extrañada. “Que has dicho?”
Las mejillas de Draco se tiñeron de escarlata. “Me has oído perfectamente. Si no quieres, no pasa nada...”
“No, enserio que no te he entendido, que has dicho?”
“Que me importas un comino!” Gritó el, avergonzado, pensando que ella lo estaba rechazando. “Eso no es lo que has dicho antes! Eres bipolar, cambias de opinión cada tres segundos! No te he visto mantener interés por una cosa más de cinco minutos!” Gritó ella también, acercándose y apuntándole el pecho con el dedo.
“Eso es mentira...” gruñó el, acercándose más.
“Dime una cosa que te haya gustado más de cinco minutos”
Draco la cogió por la nuca y la besó salvajemente. Se separó unos centímetros y murmuró un “Tu...” en sus labios. Liv le rodeó el cuello con los brazos y le atrajo para seguirse besando, pero el no había acabado. “Tu, tu, tu, siempre tu... Desde segundo, desde el día del bosque, desde que casi te caes de ese maldito dragón. Siempre has sido tu, Livvia.” Se volvieron a besar apasionadamente, el cogiéndola por la nuca y la cintura, y ella con las manos en su pelo rubio, atrayéndose todo lo que podían, como si no soportasen estar separados un milímetro.
Se separaron lentamente, con las frentes apoyadas y dándose pequeños picos. “Decía que si querías ir al baile conmigo...”
“Solo tenias que repetírmelo, amor. Claro que quiero ir contigo.”
Colaboración con @carol-friki-06
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por ser tan buena amiga
“Has averiguado algo?” Lilo preguntó, viendo como su amiga se sentaba al lado suya con cara angustiada. “Hermione?”
“Que? Ah si, perdón” respondió rápidamente “No mucho, le he deseado suerte y eso, y la Rita Seeker esa nos ha sacado una foto, lo cual es un poco extraño...”
“Y... no habrás visto por casualidad a...” Lilo tosió “Livvia?”
“Le he preguntado a Cedric y me ha dicho que no quiso venir, por que le parecía maltrato lo de los dragones”
“Ahm” las dos chicas se quedaron el silencio. El primer participante salió, y Lilo se fijó en quien estaba una fila más abajo. “Fred!” El chico se giró sonriendo. “Hola! No te había visto! Que tal?”
“Hola Lilo” la saludó una voz alegre. Ella cerró los ojos, inspiró hondo, los abrió y puso una sonrisa falsa. “Hola Angelina! Me alegro mucho de verte”
“Yo también me alegro, Lilo. Que tal va todo?” Lilo se fijó en el brazo de Fred rodeándola la cintura. Pero que la pasaba? “Muy bien, gracias por preguntar... que tal vosotros?”
La pareja se miró y se sonrieron felices. “Genial”contestaron a la vez, y estallaron en risitas. Lilo apartó la mirada, molesta, y Hermione la miró extrañada. <<Que pasa?>> la preguntó silenciosamente, moviendo los labios.
Lilo negó con la cabeza y se miró las manos. Fred y Angelina habían dejado de mirarlas y estaban concentrados en el torneo. Ahora estaba Fleur, la francesa.
“Eh Lilo” Hermione la miró con el ceño fruncido “estás enfadada con Angelina?”
“Yo... no, no es eso, es que tampoco me parece bien que estén tan cariñosos en público... pero ella no me cae mal ni nada...”
“Seguro que es eso?”
“No... no lo sé... Mira, es el turno de Harry!” Hermione, Lilo y otros de Hogwarts se levantaron y animaron a sus compañeros.
“Tu puedes Harry!”
———
“Y entonces de repente caía de un tejado, pero agarré mi escoba a tiempo, aunque el dragón me seguía persiguiendo, así que volví al estadio y-“
“Si, Harry, a partir de ahí lo vimos” rio Hermione.
“Estuviste estupendo” lo felicitó Lilo, y todos asintieron. Un grupo de Gryffindors cogió a Harry y lo alzaron al aire, este sujetando un huevo de oro. Todos gritaban y reían de felicidad, y Harry se veía más contento que nunca.
Entraron en la sala común, donde se había organizado una enorme fiesta. “Bailaría conmigo, bella dama?” Fred la cogió la mano y empezaron a dar vueltas riendo, más haciendo el tonto que bailando. Después de un rato de risas y burlas cariñosas, Lilo se lo preguntó.
“Con quien vas a ir al baile?” Siguieron girando, aunque disminuyeron el ritmo. “Ay, se me había olvidado decírtelo!” Los ojos de Fred se iluminaron de ilusión “Angelina me lo pidió ayer!”
Lilo puso su mejor cara feliz “me alegro muchísimo por vosotros!”
“Gracias Lilo” pararon de girar y Fred la abrazó “por ser tan buena amiga.”
“Es... Es para lo que estoy... debería ir a ver que tal está Harry...”
“Vale, te veo mañana!” Se despidió él con una gran sonrisa.
“Buena amiga?” Murmuró Lilo para si misma “amiga? Enserio? Y Angelina que, oh si, Angelina es geni-“
“Lilo?” Ella levantó la cabeza y miró sorprendida al chico de delante. “Harry! Em... que tal?”
“Con quien hablabas?”
“Con nadie, solo estaba pensando en alto.”
“Ah... bueno, Ron y yo nos hemos perdonado!” Lilo sonrió, una sonrisa sincera por fin “Me alegro mucho por vosotros!”
“Tu has hablado con...?”
“No. Ahora que lo pienso, hace mucho que no veo a Liv...”
———
“Livvia” ella levantó la mirada, molesta, y vio a los dos guardaespaldas de Draco. Se sintió tentada a huir, pero sentía mucha curiosidad de lo que la iban a decir.
“Que queréis?” Respondió con sequedad, y los dos chicos intercambiaron miradas. “Es Draco” el cuerpo de ella se tensó y cerró su libro lentamente. “Está bien...?”
“Si, pero está... ejem, como decirlo... bueno, es mejor que lo veas por ti misma” ella intercambió la mirada entre los dos chicos. “Bueno, no tengo nada mejor que hacer...”
Fuera hacia un frío terrible, con vientos que calaban hasta los huesos y una fina lluvia que mojaba más de lo que parecía. Se acercaron a una figura sentada, con la espalda contra la pared. “Me habéis traído a Liv?” Ella reconoció la voz de Draco, pero era como... rara.
“Estoy aquí, que te pasa?” Se agacho a su lado y arrugó la nariz. Apestaba a alcohol. “Draco, estás borracho?” El frunció el ceño, luego cerró los ojos y sonrió “bueeeeeno, más o menos. Un poquito. Bastante. Mucho” tuvo un hipido y luego soltó una risita.
Liv se giró para ver si los dos amigos de Draco la ayudaban, pero estos habían desaparecido. “Draco, tenemos que entrar ya, está anocheciendo.”
Le ayudó a levantarse mientras el murmuraba cosas sin sentido. Estaba lleno de barro y olía a whisky. “Por que eres tan tonto? Que has bebido?”
Él se quedó en blanco unos segundos. “Liv! Que haces aquí?” Ella suspiró, pasó su brazo por sus hombros y empezaron a caminar.
“Me haces feliz” Liv se giró hacia el sorprendida. “Que... que has dicho?”
“Hmm no me cuerdo... algo sobre una perdiz? Eso es una especie de hipopótamo o que...” Draco estaba totalmente ido. Liv rodó los ojos, irritada. Anduvieron un rato en silencio, hasta que llegaron a la entrada del colegio. Le dejó ahí sentado para descansar, Draco pesaba más de lo que parecía.
“Por que no me has hablado?” Liv le dio la espalda y no respondió, con el corazón latiéndole a mil por hora.
“Liv?” Ella se giró hacia el. Llevaba una camisa elegante, manchada de bebida y barro, que aún así le sentaba genial; unos pantalones de los que Liv no pudo sacar el color original y unas botas que parecían bloques de arcilla. “Livvia?”
“Que pasa?” Preguntó con cariño. El siempre sería su debilidad. Se agachó y le tocó la mejilla suavemente. “Creo que voy a vomitar”
Liv pestañeó sorprendida, y luego le puso de pie. “Espera, espérate hasta el baño, imbécil!”
Entraron en el baño de los chicos y le llevó a un cubículo, donde le agachó frente al retrete. “Shh, no pasa nada” Liv le quitó el pelo de la cara y le daba palmaditas en la espalda mientras el devolvía.
Draco acabó y se apoyó contra la pared, temblando. “Tranquilo...” Draco dejó de temblar y pestañeó con lentitud. “Que tal si te das una ducha?”
“Juntos? Si porfa” Liv se sonrojó hasta las orejas pero se lo dejó pasar, Draco no parecía estar totalmente sobrio. Enserio, cuanto había tomado?
“No Draco, tu solo.” Le ayudó a levantarse, le sacó del cubículo y se aseguró de que no hubiese nadie en el baño.
“Donde tienes la ropa?”
“En mi armario?”
“No, Draco, no tienes una mochila tan en una taquilla o algo?”
“Ahh, si! En la taquilla 2. Tengo la llave en el cuello” se sacó una cadena de la camiseta, la miró y se partió de la risa. “Las llaves son graciosas!”
“Ay Draco, por favor...” se acercó a él y se puso a desengancharle la cadena con las llaves. “Me vas a a dar un beso?” Liv se paró en seco. “Que?”
“Quiero que me des un beso. Por favooor”
“Pero el otro día en el lago... te apartaste.”
“Ya pero eso no fue... hmmm no fue por ti” Liv consiguió quitarle la cadena, pero no se movió. “Y por que fue?”
“El que?” Preguntó confundido.
“Por que no me besaste?”
“Si”
“Si, que, Draco?!” Se estaba empezando a impacientar. Parecía que Draco estaba fingiendo, esto ya era demasiado ridículo. “Mira, no importa.”
Abrió su taquilla bruscamente y sacó una mochila, con jabón, ropa de cambio cómoda y una toalla. “Ahora entras en la ducha y te callas la b- DRACO!”
Dejó caer la mochila y se tapó los ojos. “Por favor! Ponte algo!”
“Tengo algo! Los calzoncillos!”
Liv murmuró una maldición. “Livvy, puedes mirar, si quieres. Es como verme en bañador, tampoco lo veo taaaan importante” dijo el riéndose, todavía bajo los efectos del alcohol.
Liv se quitó las manos de los ojos y miró al suelo. “Toma, coge esta mochila y dúchate.”
“Valep” contestó alegremente, e hizo lo que ella dijo. Cuando la puerta de la ducha se cerró, Liv pudo relajarse. Tenía una tormenta de emociones: vergüenza, enfado, pero también ternura, amor y cariño. Era un imbécil, pero era SU imbécil. “Venga Draco, no tengo toda la noche”
Se fijó entonces en que él estaba tarareando una canción. Liv se mordió el labio e intentó ocultar una sonrisa. Por que era tan mono?
“Un segundo” la puerta de la ducha se abrió y Draco salió con una toalla alrededor de su cadera. Liv esta vez no se tapó la cara. Si ves una estatua perfecta, la pararías de mirar?
“También lávate los dientes”
El la sonrió, divertido. “Si mamáaa”
“Calla” los dos rieron y se quedaron en silencio. “No te vas a poner ropa?”
“Ahm, si, es que no me podía cambiar en la ducha”
Una vez cambiado, volvió a salir del cubículo para lavarse los dientes. “Y ahora a dormir” dijo Liv, y Draco la miró con pena. “No podemos dormir juntos?”
“Draco... no podemos”
“Pero por que! Te subes a mi habitación, y echamos a todos, o vamos a la sala de los menesteres...”
Liv se levantó y se acercó a él. “Draco. No podemos.”
El se enfurruñó e hizo un puchero. “No me quieres!”
“Perdona? Soy yo la que intentó dar un paso contigo, y tu el que me rechazaste! Si algo, tu no me quieres!” Dijo cabreándose.
El se terminó de enjuagar la boca. Parecía que la tontería de la borrachera se le había pasado ya casi del todo.
“Te he dicho que no fue por eso!” Draco también estaba cabreado. “Lo intenté hablar contigo! Explicártelo, pero huiste! Siempre acabas huyendo de mí!” Gritó. Se quedaron en silencio varios minutos, mirándose el uno al otro, con expresiones dolidas.
“Perdón” se disculparon exactamente a la vez, y luego rieron nerviosos. “Deberíamos irnos ya...” Salieron del baño y caminaron de la mano hasta donde sus direcciones se separaban. “Sigues borracho?”
“No estoy borracho, tu estás borrosa!” Contestó con una sonrisa tonta.
“Ay, Draco...” Liv negó con cabeza y una gran sonrisa pintada en el rostro. “Buenas noches, príncipe”
“Mejores noches a ti, princesa”
Colaboración con @carol-friki-06
siguiente capítulo
Here you have the cloudy one!🤍☁️
Oh and also the drawing’s not mine but I couldn’t find out who the author was? So if any of you know please tell me!
Also see part 1!
Well here you have another one~ I did this one but with clouds (I personally think it turned out better) click here to see it ^^
Oh and also the drawing’s not mine but I couldn’t find out who the author was? So if any of you know please tell me!
The drawings not mine, it’s from @elentori-art, pls check out the original image!
Anyways, I’m not really sure how these turned out but well~