✨El cuadro dinámico ✨aquí algunos dúos,tríos dinámicos de la extravagante vida de un poltergeist(aclaró q no todos los q salen son románticos algunos son dúos o tríos dinámicos de amistad)

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✨El cuadro dinámico ✨aquí algunos dúos,tríos dinámicos de la extravagante vida de un poltergeist(aclaró q no todos los q salen son románticos algunos son dúos o tríos dinámicos de amistad)
Sueños y confusiones
“Parece que no has dormido nada. Estás bien?”
Liv se encogió de hombros. “He tenido pesadillas. Sobre mi madre y eso.” Se quedaron en silencio, con el tren traqueteando de fondo. “Quieres hablar sobre ello?” Le preguntó Lilo suavemente, pero Livvy negó.
“No, gracias. Y tu que tal?”
“Bien. Pero Liv, si quieres hablar...” su amiga se restregó los ojos con cansancio. “No quiero. Pero gracias igualmente.”
Alguien desbloqueó la puerta del compartimento y las sonrió. Bueno, le sonrió a Liv, a Lilo la saco el dedo del medio con mucho disimulo. “Malfoy. A que debemos este placer?” Dijo Lilo sarcásticamente, y Liv y Draco la fulminaron con la mirada.
“Hola Draco, que tal?”
“Hola Liv. Yo... em, he conseguido un vagón desocupado, y me preguntaba si...” Lilo levantó las cejas. Ese tío era patético. “Me preguntaba si a lo mejor querías... no se, venir conmigo? Si te apetece, claro. Y no estás ocupada” jugueteaba nervioso con el borde de su chaqueta negra.
Lilo rio. No había manera de que su amiga la dejase tirada por ese- “si, ahora voy” Lilo la miro pestañeando varias veces. Miró a Draco y vio que el estaba tan sorprendido como ella. “Perdona, has dicho que te vas?”
“Sip”
“Con ese?”
“Lilo, no seas mala. Además, tu te vas a poner con Fred y George, y a mi... a ver, no me caen mal, pero prefiero estar con Draco.” Lilo seguía en shock, mientras que Draco parecía muy complacido. “Pero te veré luego en Hogwarts, vale?” Cogió su equipaje y Draco la echo una ultima mirada. <<Me prefiere a mí>>, Dijo él moviendo mudamente los labios, y Lilo le hizo una peineta. Cerraron la puerta y el compartimento se quedó en silencio.
Miraba a la puerta esperando a Fred y a George (y vale, también a la traidora de Liv), pero los que entraron no fueron ninguno de ellos; Harry, Ron y Hermione se sentaron en los asientos vacíos.
“Hola Lil, donde está Vivy?” La preguntó Hermione, y Lilo se quitó el fleco de la cara con exasperación. “Está con otra persona”
“Oye, por casualidad” preguntó Harry “le caigo mal a Livvia?”
Lilo se mordió el labio; debía decírselo delicadamente. “A ver, Liv es un poco... mmm” pausó para buscar la palabra adecuada “territorial. Entonces siente que la has robado a Sirius y pues no, no la caes muy bien.”
El se cruzó de brazos y levantó la barbilla “me da igual. Ella también me cae mal, así que lo prefiero así. Y Sirius es mi padrino, así que yo tengo derecho!”
Los otros tres chicos suspiraron con cansancio mientras Harry hablaba de lo genial que era su padrino, pero un sonido le interrumpió a los pocos minutos.
Se bajaron del tren con un salto y Lilo esperó al lado de la salida. “No vienes, Lilo?” La preguntó Harry, y ella negó con la cabeza. “Livvy me dijo que me esperaría en Hogwarts, pero id yendo, yo os veré ahí”
“Por que te quedas con ella? Te ha dejado tirada por otra persona, ven con nosotros!”
Lilo se sintió extremadamente tentada; es verdad que Vivy la había dejado tirada, pero...
“Nah, id yendo vosotros. Yo la esperaré” el grupo de tres se alejó, dejando a Lilo sola con la poca gente que faltaba de desmontar.
Habían pasado cinco minutos y Livvy no había salido. Y si se había bajado ya y no la había visto? Decidió entrar en el tren otra vez para investigar.
Pasó por los pasillos desiertos, lo cual la resultaba muy extraño. Las cortinas de los compartimentos estaban abiertas, por lo que podía ver fácilmente que estaban vacías. Hasta que llegó a una que no.
“Liv, despierta, vamos. Tenemos que bajar ya.” Alguien farfulló algo “venga, levántate ya...” Lilo abrió la puerta bruscamente y Draco salto del susto, aunque rápidamente se recompuso. “Por que tardáis tanto?” Draco señaló a Liv con la cabeza- estaba dormida, agarrada de su brazo como un koala y reposando la cabeza en su hombro.
“Me dijo que no había dormido bien y... pensé que... se durmió y yo no pude, no quise despertarla.” Dijo nervioso, con un pequeño rubor tiñendo sus mejillas.
“Hay que bajar ya. Despiértala”
“Despiértala tu, Poltergeist”
“Tu!”
“Tu!”
De repente, un silbato resonó en el aire, y Liv levantó la cabeza totalmente alerta. “Ya hemos llegado?”
“Ha sido culpa de Lilo!” Exclamó Draco apuntándola, y Liv pestañeó confusa “que diablos esta pasando...?”
“Mentiroso! Ha sido culpa tuya! Si no fueses tan nenaza...!”
Draco se levantó amenazante y encaró a Lilo“Por que no me lo dices a la cara Poltergeist?”
“Cuando quieras-“
“Suficiente!” Gritó Liv “Por lo que he entendido, hay que bajarnos inmediatamente!” el tren accionó los motores, y ellos salieron corriendo. Bajaron de un salto de las puertas casi cerradas cuando el tren empezaba a moverse, pero ninguno se hizo daño.
“Me he manchado mi esmoquin! Todo por tu culpa, Poltergeist!”
“A nadie le importa tu esmoquin, don pijo!”
“Por favor dejadlo ya...” Liv oculto la cara en las manos y respiro hondo “todos los carruajes se han ido. Como vamos a llegar ahora? Corriendo? Se puede saber por que no me habíais despertado?!”
Lilo y Draco miraron al suelo, avergonzados. “Es que estabas cansada...” se excusó Lilo, y Liv intento peinar sus rizos rebeldes, con cara de cansancio. “Mira, da igual, dejadlo.” Draco y Lilo compartieron miradas preocupados. Liv nunca dejaba un tema. “Voy a llamar a Alpha y a Cira” se llevó los dedos a la boca y silbó una extraña melodía.
Unos segundos después, unas pisadas hicieron retumbar el suelo, y dos dragones enormes aparecieron. Cabecearon y chuparon a Liv moviendo las colas con emoción, mientras ella les palmeaba la cabeza y les daba toda clase de cumplidos.
“Mis niños preciosos, cuanto habéis crecido!” Usaba el típico tono que la gente usaba para los cachorritos... excepto que estos eran dragones asesinos escupe fuego de cuatro metros “Estáis emocionados de ver a mami, verdad? Verdad que si, mis bebés preciosos?” Luego se giró hacia Lilo y Draco con una mirada glacial. “Montad” Dijo con sequedad.
Lilo había decidido que prefería montar en hipogrifo. Las escamas del dragón la rozaban las piernas, y cuando Alpha se emocionaba, por ejemplo, al ver un pájaro, se calentaba como un horno. Lilo ya estaba segura que la quedarían marcas de parrillas en el culo.
Al menos no estaba al lado de Draco. El iba delante, Liv en el medio para ‘evitar discusiones’ -ni idea a lo que se refería- y Lilo al final, agarrándose a Liv como si le fuera la vida en ello, lo cual era verdad. Recordó su paseo con buckbeack, sus suaves plumas, su vuelo estable y ligero,su manera de acariciar el agua con las plumas de la punta de sus alas... Y luego estaba Alpha, que daba piruetas innecesarias, echaba bolas de fuego (un nuevo truco que había aprendido y quería enseñar a Liv) y con su vuelo tosco e inestable. El pelo de Liv la entraba en la cara, por lo que tenía que cerrar los ojos y eso solo hacia la experiencia más terrorífica. Después de unos minutos que parecieron horas, llegaron a los jardines de Hogwarts, donde el Señor Filch las esperaba con una lámpara en la mano.
“El director querrá ver por que no habéis llegado a tiempo. Y también tiene que hablar contigo Spellbody, una conversación que según me han dicho llevas rehusando desde el año pasado...” Liv y Lilo se miraron nerviosas. “A que conversación se refiere Liv?” La preguntó Malfoy.
“Es... Es una tontería en realidad, da igual. No quiero hablar sobre ellos” Lilo enarcó las cejas. No creía que convertirse ilegalmente en animaga a los doce años fuese una ‘tontería’, pero se notaba que su amiga no estaba con ánimo de debatirlo.
“Llegar a Hogwarts montados en dragón! Sabéis el escándalo que habéis montado en el gran comedor!? Tuvimos que interrumpir la ceremonia de selección por que hasta el sombrero se distrajo!” Les regañó McGonagall. Lilo miró ansiosa la puerta por la que se había ido Liv a hablar con Dumbledore. Que diría? Y si la expulsaba...? Razones, tenia pero...
Draco la dio un codazo y ella volvió a la realidad. “Que?!” Preguntó ella con enfado, y Draco señaló la puerta con la cabeza. “Tenemos que salir ya.”
Anduvieron en silencio por los pasillos, que parecían más llenos que de costumbre. Unas chicas muy guapas con vestido azul pasaron al lado suyo, hablando en un idioma que la sonaba. Y ahí es cuando cayó. Esas no eran de Hogwarts. “Y estás quienes son?” Draco rodó los ojos como si fuese un parásito molesto.
“Poltergeist, son de Beuxbatons. Es que no te enteras de nada?” Lilo esperó que la contase más, pero el se marchó y la dejó sola entre la multitud.
Intentó encontrar a sus amigos, pero solo veía a chicos hablando en un idioma muy extraño, chicas guapas francesas (había identificado el idioma) y a gente desconocida de su colegio. Se estaba empezando a agobiar; llegó al gran salón, donde había una copa con fuego azul. Que diablos? De repente vio un pelo rojo familiar. “Geo- Fred!” El la miro con enfado. “Me puedes explicar lo que está pasando.”
“A lo mejor si te hubieses quedado en la campaña te lo explicaría, si!” Lilo asimiló la información. Estaba cabreado por que no se había quedado en la campaña como la dijo el señor Weasley?
“Eso que tiene que ver? Además, era mi familia, no podía dejarles ahí! Tu hubieses hecho lo mismo!”
El resopló enfadado, pero gesticuló para que se sentara al lado suyo; ella así lo hizo. “Este año se va a celebrar el torneo de los tres magos. Se elegirá un mago de cada colegio, Hogwarts, Beuxbatons y Durmstrang. Las chicas de vestido azul son de Beuxbatons, son de Francia, y los chicos de Durmstrang, que son de Noruega.” Lilo asintió “El nuevo profesor de defensa contra las artes oscuras es ese, Moody” señaló con la cabeza a un señor lleno de cicatrices y un ojo falso, que se movía con nervios es por la sala. Ella asumió que era mágico “y eso de ahí es el cáliz de fuego. Los que quieran participar, que deben tener más de diecisiete años” Dijo lo último con extrema irritación “meterán su nombre en un papelito. Se enfrentarán a pruebas peligrosas, intentarán no morir y si ganan conseguirán una copa y mucho dinero. Fin.”
Lilo hizo una mueca. De verdad seguía enfadado? Angelina Johnson se sentó al lado suyo y la sonrió. “Hola Lilo, que tal?”
Ella forzó una sonrisa y se levantó. “Muy bien, gracias” Angelina y Fred se estaban echando miraditas “bueno, pues yo me voy.” Ellos ni la miraron.
Decidió subir a su habitación para ver si había algo con lo que podría entretenerse. Su amiga estaba ahí, tirada en la cama y mirando pensativa al techo. “Vivy! Que tal!”
Ella se encogió de hombros. “Bueno. Le expliqué por que lo hice, y me dijo que había sido por motivos nobles; Snape no se lo dirá a nadie y el tampoco, pero aún así no me gusta que tanta gente lo sepa. Y si les borrásemos la memoria?”
“Que?!” Lilo pestañeó sorprendida. Parecía que no había ido tan mal, pero su amiga parecía muy desanimada. “Eh, que pasa?”
“Estoy cansada, nada más”
Se quedaron en silencio. “Has oído lo del torneo de los tres magos?”
Su amiga se acurrucó en la cama y asintió “Dumbledore me lo ha contado todo” se tapo con las mantas y cerro los ojos. “Vas a dormir?” La preguntó, y ella asintió de nuevo. “Lo voy a intentar”
Colaboración con @carol-friki-06
Siguiente capítulo
Depresión
Lilo corrió las cortinas de su cama y se aproximó a la de su mejor amiga. Livvy seguía con la sudadera de su ex novio y estaba despierta, aunque con los ojos rojos y terribles ojeras. “Liv? Que tal has dormido?” la acarició la cara tiernamente “ Como si mi novio me hubiese dejado ayer” Dijo Livvy riendo con amargura. “Venga levanta, vamos a desayunar”
“No me apetece bajar Lilo, baja tu sola con Luke, yo me quedaré aquí. A lo mejor me he tirado por la ventana cuando vuelvas”
“Ayer un chico, Cedric. Me dijo que quería hablar contigo” Liv solo gruñó.
“Liv, venga, no puedes quedarte todo el día en la cama!”
“Es sábado, puedo hacer lo que me plazca”
“Livvia Spellbody, levanta tu culo de la cama y demuéstrale a Connor que la ruptura no te ha afectado”
“No quiero verle…” su susurro tenía tanta tristeza que conmovió a Lilo. Ella suspiró y se dirigió al gran comedor. En la comida se sentó con Fred y George, y robó una manzana y un pastelito para Liv. Salía del comedor cuando se topó con Peeves, que tiraba globos de agua a los demás estudiantes. “Hola tío!” él la sonrió y la hizo un saludo militar “Que tal sobrina, quieres mojarte un poco?” Ella negó y le devolvió la sonrisa “No, pero no me importaría mojar a alguien…” El Poltergeist la pasó varios globos y Lilo se divirtió tirándoselos a los alumnos de tercer año y para arriba, que se preparaban para ir a Hogsmade y huían despavoridos, pero ella también tuvo que huir cuando uno de sus globos accidentalmente dio al profesor Snape. Llegó a la sala común mojada y con un globo de agua todavía en la mano; algunos alumnos la miraban extrañados, pero a ella le dio igual. Caminó deprisa hasta que vio a Connor besándose con una rubia. Miró el globo restante y apuntando con cuidado, se lo tiró a la cara. El globo alcanzó a el chico perfectamente, que se separó de la rubita y escaneó la habitación, furioso. Toda la sala común se rio disimuladamente mientras Lilo se escaqueaba a su habitación. El cuarto estaba oscuro, pero Lilo corrió las cortinas y abrió las ventanas, ignorando los siseos y palabrotas de Liv, que seguía tirada en la cama. “Livvy, le acabo de tirar un globo de agua en la cara a tu novio” Ella pestañeó sorprendida “Es una broma no?”
“No. Si quieres bajar a verle, esta calado, seguro que Percy le estará echando la bronca” Livvy soltó una carcajada y se cubrió la boca. Se frotó los ojos y miró a la puerta con una sonrisa en la cara. “Eh, tengo una idea genial. Por qué no vamos a Hogsmade?” Livvy la miró con sorna “Sabes perfectamente que no podemos hacer eso”
“Debo recordarte que tenemos una mapa mágico de todo Hogwarts y tu sabes hacer hechizos desilusionadores bastante buenos”
“Bastante buenos?” Livvy se llevó una mano al pecho dramáticamente y fingió indignarse. Lilo le entregó su desayuno, que ella devoró con ansia, y luego se quitó la sudadera de Connor, tirándola al suelo y remplazándola con una camiseta con el logo de un pegaso. “A que esperas Poltergeist?”
Con el hechizo desilusionador puesto sobre ellas y el mapa del merodeador, atravesaron la sala común de la mano, con mucho cuidado de no tocar a nadie. Livvy iba delante, aunque Lilo no la veía por el hechizo. Notaba el mapa debajo de su chaqueta, estaba ocultado por la chaqueta. Salieron de la sala común y recorrieron Hogwarts hasta llegar al sauce boxeador. “Wingardium leviosa” susurró Liv, y una piedra pesada levitó hasta presionar un nudo situado a la base del árbol. El sauce, que hacía poco se movía lentamente, quedo totalmente inmóvil y las chicas se escurrieron por un hueco de las ramas. Avanzaron agachadas por el estrecho túnel, y salieron a una habitación oscura. Lilo salió primero y soltó un grito. “Lilo! Lilo?! Que pasa, que pasa?!” sintió la mano de su amiga tanteando su espalda, hasta que se detuvo, y ella también gritó. Había encontrado a su gemela.
Lilo sollozó y tocó la cara petrificada de su hermana “Sigui? Sigui?! Livvy, tenemos que avisar a alguien, a McGonagall, a Dumbledore!”
“Lilo, no podemos. Nos podrían expulsar, o-“
“NO PODEMOS DEJARLA AQUÍ TIRADA LIV, ES MI HERMANA!”
“No he dicho que la dejemos tirada, sino… creo que Cedric vino hoy a Hogsmade, verdad?” Lilo sacó el mapa y lo examinó unos minutos. “Yo no lo veo en el castillo”
“Bien, entonces bajaremos a Hogsmade, lo buscaremos y le diremos que informe a un profesor de que Sigui. Así nadie se llevará la bronca y Sigui podrá volver al colegio.” Lilo se sorbió la nariz y asintió, aunque luego se sintió tonta, seguían con el hechizo desilusionador “Vale.”
Después de casi media hora buscando a Cedric, lo encontraron con un par de sus amigos. Lilo y Liv se estaban helando, no habían traído mucha ropa de abrigo, algo tonto por su parte, pero al menos Hogsmade estaba precioso nevado. Sin soltarle la mano Livvy tiró hacia los tres chicos; de repente Cedric se sobresaltó y miró su mano alarmado –Lilo dedujo que Liv se la había cogido-, luego un débil susurro llegó hasta ella. “Esperad chicos, creo que se me ha caído algo, seguid adelante, ahora os alcanzo” los dos chicos le miraron extrañados, pero siguieron adelante y giraron una esquina. “Liv? Que haces aquí? Estás bien? Que ha pasado?” Livvy se deshizo el hechizo a sí misma “Hola Ced. Estoy bien, pero escúchame” Cedric la quitó un poco de nieve del pelo “Hay una niña en la casa de los gritos, que tiene los mismo síntomas que Mrs Norris y Collin Creevy. Tienes que decírselo a alguien y que la saquen de ahí. No te echaran la bronca verdad?” el negó después de una larga pausa “pero por que…?”
“Te lo explico luego, vale? Gracias. Y no le digas a nadie que nos has visto” le dio un abrazo y se volvió a hacer invisible. Tocó el brazo de Lilo hasta llegar a su mano, y volvió a tirar de ella hasta volver a la casa de los gritos. Deshicieron el camino de vuelta y salieron del árbol, que ya volvía a moverse frenéticamente, pero no llegó a herirlas. Liv se aseguró de que no hubiese nadie cerca y deshizo los dos hechizos; luego se acercó a Lilo y la abrazó fuertemente, dejando que esta llorase sobre su hombro.
Horas después se esparcieron los rumores de que Sigui Poltergeist había sido encontrada igual que a las anteriores dos víctimas. Lilo se pasaba todo el día en la enfermería con su hermana, y le había dicho a Liv que las dejase un momento a solas.
“Venga Alpha, despega!” Liv se encontraba montada en un dragón azul. Espera, no, verde. Espera, no, azul con manchas… Bueno, da igual. Se agarró fuertemente al cuello de Alpha, que ya era más grande que su madre, y el dragón se elevó por los aires. Subió alto y luego planeó en círculos, dándole estabilidad a Livvy. Ella se puso de pie y empezó a caminar de arriba abajo, esperando ver una sombra debajo de ella. Cuando por fin la vio, saltó del dragón, y aterrizó en otro que había debajo, desafortunadamente, se resbaló y volvió a caer. El suelo se aproximaba más y más, y ella no conseguía sacar la varita. Gritó con pánico cuando vio que el suelo se aproximaba… “Arresto momentum!” Liv se detuvo a centímetros del suelo, y luego bajó suavemente. “Estás loca? Se puede saber en qué diablos estabas pensando?” Draco la levantó furioso del suelo “Yo… solo estaba-“
“Intentando matarte?! Por que sinceramente es lo que parecía, estúpida” Liv tragó saliva y miró el cielo, que empezaba a oscurecerse. “Que pasa, la ruptura de tu novio te afectado también en la cabeza, o es que ya eras tonta cuando llegaste?” ella se zafó de su brazo y le miró con los ojos llenos de lágrimas y odio, sintió las primeras gotas caerla en la cara. “A ti que te importa, Malfoy? Si tanto te molesto, podrías haberme dejado romperme el cráneo!”
“A lo mejor es lo que debería haber hecho, si” Liv se dio la vuelta y agradeció la lluvia, que escondía sus lágrimas, últimamente lloraba mucho. “Siendo sincero, si yo hubiese sido tu novio también te hubiese dejado por otra” se dio la vuelta y vio que Draco la miraba con una sonrisa cruel. Liv abrió la boca para decir algo, pero en vez de eso se dio la vuelta y se intentó ir antes de que Draco la viera. Odiaba llorar en público. “Eh” Draco la tocó el hombro y ella se dio la vuelta, furiosa. “Que quieres Draco? Que haces aquí? Vienes a restregarme algo más en la cara, a echar aún más sal en la herida?!” el retrocedió un paso, asombrado, y ahora era Liv la que sonreía con crueldad. Malfoy sacó algo de la chaqueta, Liv le apuntó con la varita pensando que él iba a sacar la suya, pero quedó sorprendida cuando el tiró una bolsa de caramelos. “Que es esto?”
“Caramelos. Aparte de tonta eres ciega también?”
“Se que son caramelos idiota, pero por que? Que les has echado?” El sonrió levemente “Solo por que sea un Slytherin no significa que vaya a envenenar tu comida. Pruébalos.” Liv se cruzó de bracos y levantó la barbilla “Tu no me mandas, Malfoy. Y no quiero tus estúpidos caramelos.” Los recogió del suelo y se los dio “Adiós.”
“Pruébalos. Por favor” La lluvia se había intensificado y ella solo quería irse al castillo, junto al fuego, pero Draco se lo había rogado con un suave susurro. Cogió la bolsa que la tendía y se comió uno. Estaba buenísimo, el sabor parecía ir cambiando, pasando por todos sus favoritos: pastel de calabaza, algodón de azúcar y… el pastelito que Connor la había dado en su primera cita. “Te crees muy gracioso, no?!” ella se sorbió la nariz y se frotó los ojos, ignorando su cara de sorprendido. Ese era el truco, hacerla sufrir. “Te odio” pasó al lado suyo y le golpeó el hombro, corriendo de vuelta al castillo. Se aseguró de que Alpha y Cira volviesen al bosque, ya no vivían en el invernadero por qué no cabían, pero siempre salían a jugar con Liv. Se escurrió el pelo y se limpió los zapatos llenos de barro, luego se hizo un hechizo desilusionador y subió a su cuarto sin ser vista. Pero ya estaba harta, harta de tener miedo, cogió toda la ropa de su ex novio y bajó a la sala común hecha una furia, buscó a Connor, que estaba sentado en un sillón jugando con el pelo de una chica, y le tiró toda la ropa encima. El la miró sorprendida –estaba más guapo de lo que recordaba- y todo la sala se había quedado en silencio. Liv tragó saliva y volvió a su cuarto, pero sonrió levemente cuando oyó las burlas de los demás hacia Connor. Entre todas las voces distinguió a sus amigos: Percy, Ron, Fred y George Weasly, Harry y Hermione.
Lilo tocó suavemente la muñeca de su hermana “Tranquila Sigui, te pondrás mejor, ya verás. En cuanto las mandrágoras sean un poco más mayores estarás como nueva.” Enterró la cara en las manos y lloró angustiada. Y si no volvía a ser normal? Y si se quedaba así para siempre? Y si ya estaba muerta?
“Señorita Poltergeist, entiendo que quiera estar con su hermana, pero ahora sí que tengo que cerrar. Buenas noches, y tranquila, hoy me ha dicho Sprout que le falta poco a las mandrágoras” Madame Pomfrey la miraba con una tierna sonrisa. Todo el mundo se había ido hace tiempo, pero a ella la había dejado un rato más. “Gracias por todo, Madame Pomfrey” se agachó y le dio un beso en la frente a Sigui “Buenas noches hermana. Buenas noches Madame Pomfrey”
“Buenas noches”
colaboracion con @carol-friki-06
siguiente capítulo
Crushing
“Amato animo animato animagus” Lilo se desperezó y vio a su amiga apuntándose el corazón con la varita y haciendo las maletas. “Buenos días!” todos los cortes y heridas del episodio del basilisco habían sanado, y hoy ya volvían a casa, pero esta vez Lilo volvería con su hermana, Sigui. Lilo murmuró algo y se tapó la cara con la almohada. “Cierra las malditas ventanas!” gruñó ella, y Liv rió. “Venga Lilo, no te amargues!” se acercó a su cama y se sentó; la quitó la almohada suavemente y luego la golpeó con ella. “Des-“ la golpeó la cara. “Pier-“ la quitó la sábanas. “Ta!”
“LIVVY!”
“Eso fue por el otro día, que me tiraste un globo de agua helada!”
“Solo porque tú me hiciste creer que había deberes de pociones! Escribí cincuenta centímetros de pergamino para nada!” gritó Lilo
“Pero solo hice eso porque me metiste una tarántula en la cama!” Las dos se retaron con la mirada y luego se sonrieron. “Sabes que te quiero, no?” le dijo Liv, y Lilo puso los ojos en blanco. “Yo también te quiero pesada.”
Liv terminó de hacer su maleta con toda la ropa perfectamente doblada y vio a Lilo, sentada encima de la suya y con toda la ropa arrebujada dentro. “Lilo, usa el guisante que tienes como cerebro y dobla la ropa.” Lilo la imitó con tono burlón, viendo como ella introducía una caja cuidadosamente. “Que es eso?” Liv sonrió emocionada y abrió la caja. Dentro estaba un bote con un líquido plateado, asegurado con muchísimo papel de burbujas. “La poción de animaga, obviamente. Te falta mucho?”
“Ve bajando sin mí” Lilo cambió de postura y siguió intentando cerrar su baúl. “Yo tengo que librar una batalla.”
Liv paseó sola por el jardín, inhalando el aroma de verano y escuchando las risas de los otros alumnos. Pasó por el árbol en el que ella y Connor se habían besado por primera vez y sintió un pinchazo en su corazón. Después de quedar atrapada en una cueva durante horas, casi tener la memoria borrada por un profesor y estar cerca del rey de las serpientes, no debería molestarla tanto que un chico la hubiese dejado, pero no era así.
Acarició la corteza con cariño y sintió como se le humedecían los ojos. Tragó saliva recordando su voz, su tacto, sus besos… Ya basta Liv. Sacudió la cabeza y paró de autocompadecerse. Sintió un toque en el hombro y se giró, asustada- Draco siempre se acercaba a ella en silencio y la asustaba. No estaba totalmente segura de si era adrede o era un hábito suyo. “Hola” dijo el y Liv le sonrió. “Que tal Draco?” el chico parecía incómodo, y se sentó; Liv le imitó y quedaron cara a cara. “Que tal tú? Siempre que estás sola pareces deprimida”
Liv miró el suelo y arrancó unas briznas de hierba, la gustaba mantener las manos en movimiento. “Estoy bien. Solo estaba recordando a alguien”
“A ese tal Connor Clutterbuck?” Livvy se sorprendió nuevamente y se quedó sin aliento al oír ese nombre. “Cómo… Cómo lo sabes?”
“Los rumores corren rápido. Además, os vi en el baile de primer año, recuerdas?” Liv suspiró y le miró enfadada “No quiero hablar de él, vale? Si has venido para interrogarme, vete!” Livvy se levantó para irse, pero anduvo unos pasos y se volvió. “Vale, perdón. Es un tema sensible y… siento haberte hablado así” Draco hizo una mueca y la cogió la mano delicadamente, examinando sus reacciones. Liv tragó saliva incómoda; con el único chico que tenía tanta confianza era Cedric, pero no apartó la mano. “Liv, no quería cotillear, me preocupo por ti porque eres mi amiga…” la dio la vuelta a la mano y trazó círculos en su palma. Liv se relajó y los dos se quedaron mirando como el trazaba figuras en su mano.
Lilo había terminado con su baúl y paseaba con Fred y George, uno a cada lado. “Entonces, cual es el plan chicos?”
“Tú tienes que distraer a Snape, llevarle lo más lejos posible, mientras nosotros…” Fred miró a su hermano. “Bajamos a las mazmorras y le ponemos trampas.” Terminó George con una sonrisa pícara. Lilo les sonrió y les golpeó el hombro a cada uno. “Pues allá vamos chicos.”
“Dice que ha visto a un hombre lobo en el bosque prohibido señorita Poltergeist?”
“O mujer. No me fijé en… Bueno, usted ya sabe” Lilo aguantó la risa viendo la cara de asco de Snape. Le llevó al jardín, y paró en seco cuando vio a Malfoy sentado con la mano de su amiga cogida. “Ah no. Ya me robaste a mi hermana, deja a Liv en paz.” Susurró ella, y Snape siguió su mirada con una sonrisa cruel. Lilo se intentó ir pero Snape la paró. “Creo que la seguridad de Hogwarts es prioritario, no cree señorita Poltergeist?”
Lilo se acercó con pisadas firmes, la furia parecía brotar de sus poros. Snape la había hecho revisar buena parte del bosque prohibido, pero al fin la había dejado ir. Livvy y Draco seguían en la misma postura; unos niños de primero la vieron y se apartaron de su camino, alarmados. Liv giró la cabeza hacia sus pisotones y cuando la vio, retiró su mano de las de Draco y la miró alarmada. “Lilo, no es lo que parece…”
“Livvy, ya hablamos luego. Y tú…” miró con cólera a Draco, que se levantó y la encaró, pero Lilo no se amedrentó. “Mantente alejada de ella! No te es suficiente quitarme a mi hermana? En cuanto se juntó a ti… cambió. Porque eres una persona horrible, pija y-“
“No fue mi culpa que tu gemela descubriese quien era en realidad conmigo! A lo mejor deberías plantearte si la conoces realmente!”
“Basta!” Liv se abrió paso entre los dos y los miró desesperada. “Basta. Por favor. Lilo, al principio pensaba lo mismo, pero… Dale una oportunidad.” Lilo miró con rabia a Draco, que la devolvió la mirada. “Yo la quería, lo sabes? Estaba enamorada de ella, pero le gusta uno de primero. Sabías eso, eh? Sabías que me rechazó y se fue con ese… Con ese mocoso? Ni si quiera me dio una oportunidad para demostrar que yo la trataría mejor.” Lilo le miró sorprendida. “Pero Liv es mi amiga. Y mira tú por donde, otra Poltergeist no me va a volver a quitar algo que me hace feliz. No te estoy pidiendo que seamos mejores amigos, solo que nos soportemos por ella.”
Lilo le examinó cuidadosamente. “Livvy es tonta, así que ahora también es tu problema. Te odio, pero a ella le caes bien, no sé porque, pero haré un esfuerzo por Liv.” Se siguieron mirando cara a cara. Eran más o menos de la misma altura. Liv les miró desde abajo enfadada. “Por qué habláis como si no estuviese aquí?”
Draco y Lilo la miraron cabreados, y ella les miró inocentemente. “Se puede saber porque me lo has ocultado, Livvia?”
Ella se removió incómoda y salió corriendo, escalando un árbol, pero Lilo la pilló el tobillo. “Baja ahora mismo!”
“Es que sabía que te ibas a poner hecha una loca, y me has dado la razón.” Lilo la miró indignada. La había conseguido bajar del árbol y estaba sentada en la hierba, con ramas en su coleta mal hecha. “Y tú, Draco, no es que me avergüence de ser tu amiga, casi todo el colegio lo sabe, excepto Lilo, porque es tonta” Livvy la sacó la lengua y Lilo sintió ganas de ahogar a su amiga.
“Entonces sois solo amigos, verdad?” preguntó Lilo por cuarta vez, y Liv puso los ojos en blanco, apoyándose en la ventana. Ya habían subido al tren y habían conseguido un vagón para ellas solas. “Que si, pesada!”
“Y Cedric? Te gusta?”
“Lilo!” Liv se tapó la cara con vergüenza. “No me gusta nadie, ahora cállate por favor! Son solo mis amigos y ya.” Se hizo una bolita en el asiento, enfurruñada. “Bueno, vale, ya me callo. Seguro que Cedric…?”
Liv golpeó la mesa enfadada. “Y tú que tal con los gemelos? Te veo muy unida a ellos, todos los días juntos, con las bromitas y eso… No te gustará Fred? O a lo mejor George?” Lilo sintió calor en las mejillas. “No me gusta ninguno!” En ese momento entraron los gemelos y Lilo enrojeció aún más. “Uuuuuuuuuu, a Lilo le gusta alguien?” preguntó George con una gran sonrisa, mirando a su hermano de soslayo. Livvy sonrió cruelmente y Lilo escondió la cara en las manos. “No, no le gusta nadie. A ti, George? Te he visto mirando mucho a Angelina Johnson” ahora le tocó a George enrojecer y el resto se rió. Liv siempre había tenido ojo para estas cosas; se giró hacia ella y Lilo la leyó los labios: <<Me debes una>>.
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Vuelta a casa
Tercer año
“Liv! Levanta, tienes que ir al colegio! Espero que ya hayas hecho las maletas!” Liv gruñó y se levantó. Alguien estaba arañando la puerta; se levantó y la abrió. Un pequeño perrito de dos colas entró trotando y se subió a su cama. “Otra vez por aquí, Arrow?”
La mayoría de los animales de su casa no eran realmente suyos, pertenecían a los alrededores y entraban y salían de la casa cuando querían, siempre tenían cariño, comida y refugio. El cachorro ladró y meneó sus colas. “Alex?” su hermano apareció por la puerta. “Buenos días hermanita. Que tal has dormido?”
“Puedes llevar mi baúl al coche?” el se peinó el pelo rubio y asintió. Sacó su varita y se llevó el baúl levitando. Livvy cerró la puerta. “Arrow, sienta.” El perro, que se estaba persiguiendo las colas la miró confundida.
“Déjalo” se miró al espejo. Su largo pelo rizado, castaño con puntas rubias, estaba enredado, así que se lo recogió en un moño bajo. Se frotó sus ojos miel y se miró las pequitas debajo de ellos. Era menuda y delgada, con trece años cumplidos el seis de agosto. Se cambió el pijama por una sudadera y unos vaqueros largos, cogió una mochila y bajó abajo, con Arrow a su lado.
“Minos, deja a Ágape en paz” cogió con cuidado a la serpiente dorada y la separó de su Puffskein. Minos se enroscó en su cuello sin apretar, mientras Ágape intentaba subirse también. “Lo siento Ágape, pero este curso te quedarás en casa. Has cogido un resfriado y no voy a poder cuidarte bien en Hogwarts. Pero tranquilo, Tom te cuidará.” Él justo pasaba por ahí y le subió la capucha de la sudadera. Ella se la bajó molesta y le gruñó, mientras Minos siseaba. “Papá ha hecho tortitas, y no te voy a dejar ninguna, petarda.” Echaron una carrera hasta el gran comedor y se sentaron en la larga mesa, dónde su padre y Alex ya desayunaban. “Livvy, deja a la serpiente para comer” le dijo su padre, y ella suspiró con fastidio y depositó la serpiente en el suelo. “Y las tortitas? Me muero de hambre”
“Que tortitas? Toma, si tienes tanta hambre…”Su padre la puso un plato de cosas asquerosas y ella fulminó con la mirada a su hermano, que se retorcía de la risa. “Pitufo…” un zorro rojo se acercó con un cuenco en la boca y ella echó todo el plato. Alex la miró sonriendo maliciosamente y luego se giró hacia su padre. “Papá, Liv te quería decir algo sobre la comida”
Dominic miró a su hija y la sonrió. “Te ha gustado, cariño?”
“Estaba riquísimo Papá, pero nos tenemos que ir. He quedado con Lilo en la estación.” Su padre asintió y se fue. Livvy se pasó un dedo por la garganta y apuntó a Alex, luego a Tom. “Sois dos mitades del mismo idiota” ellos rieron y dijeron que también la echarían de menos.
“Ahí está Lilo! Adiós, cuida bien de Ágape. Te quiero!” él la sonrió y la abrazó. “Tu madre estaría orgullosa de ti” Liv asintió con ojos acuosos y fue con su amiga. Estaba delante y miraba la estación 9. Su pelo castaño oscuro contrastaba con sus puntas azules, perfectamente liso. Era alta y delgada, llevaba una chaqueta de cuero y sus ojos marrón oscuro brillaban de alegría. “Liv!”
“Lilo!” se abrazaron fuertemente, eran mejores amigas desde el primer día. “Has visto lo de Hogsmade? Te lo han firmado, verdad?” la preguntó Lilo, y ella asintió vehemente. “Claro. Pasamos?”
“Después de ti.”
Atravesó el muro para llegar a la plataforma 9 ¾ y fue recibida por una multitud asfixiante, compuesta por estudiantes y sus padres. Lilo apareció detrás de ella y subieron al tren. “Que optativas has elegido Liv?”
“Te mandé un búho Lilo, voy a runas antiguas y a cuidado de criaturas mágicas.” Lilo abrió la boca para hablar, pero Liv la interrumpió, “Y tú vas a estudios muggles y a cuidado de criaturas mágicas, lo sé. Porque estudios muggles?”
Encontraron un compartimento vacío y entraron, cerrando tras de sí. “No sé, me parece interesante como los muggles hacen funcionar las cosas sin magia, no crees?” ella se encogió de hombros y la rugieron las tripas. “Mira lo que tengo” se sacó el collar de la sudadera y se lo enseñó a su amiga. Era el collar que ella le regaló por su cumpleaños; una media luna con pequeños cristales montados sobre plata. El tren se puso enmarcha y el collar se balanceó. “Te gustó, eh” Livvy rió y asintió. La puerta se abrió y una cabeza rubio platina asomó. Lilo puso una cara de asco y miró para otro lado, pero Liv sonrió. “Hola Draco, que tal el verano?” se había cambiado el pelo, ya no lo llevaba para atrás, si no para adelante y con una raya a un lado. “Bien, tu?” el chico la sonrió y Liv se dio cuenta de lo atractivo que realmente era. “Yo… Yo bien, y tú?” Lilo soltó una carcajada y a Liv se le tiñeron las mejillas de rosa. Draco la dirigió una última sonrisa amable –una emoción rara en el- y se marchó.
Lilo miró a su abochornada amiga, la había echado de menos. Se preguntó dónde estaría ahora su gemela, seguramente con el resto de su casa, Slytherin. Liv y ella estaban en Gryffindor, y eso había distanciado un poco a las hermanas, aunque ya estaban en mejores términos. “Yo… Yo bien, y tú?” imitó Lilo con sorna, y Liv gruñó. “Cállate, Poltergeist” Lilo rió “Ha sido muy gracioso, por que el te ha dicho que estaba bien, y luego tu le has vuelto a preguntar y…”
Las puertas se volvieron a abrir y un chico moreno entró. “Hola Liv, que tal?” ella se levantó y le dio un abrazo a uno de sus mejores amigos, Cedric Diggory. “Hola Ced, te he echado de menos” él la sonrió y la dio un beso en el pelo, pero dos chicos le sacaron a rastras. Fred se sentó al lado de Lilo, y George ocupó el que antes era el sitio de Liv. “Yo iba en la ventana!” gruño ella, y George fingió desmayarse. “Oh, Cedric, te he echado tanto de menos, bésame!” ella volvió a gruñir y le dio un puñetazo en el hombro. “Cállate imbécil.”
Fred rió y cogió la cabeza de Lilo, plantándole un beso en el pelo como había hecho Cedric hace unos momentos. “Oh mi querida Liv, casémonos…” Liv gritó de rabia e intentó alcanzarle, pero George la sujetó. “Que no me gusta, pesado!” se volvió a sentar y se alisó la ropa. “Yo creo que lo que de verdad querías era aprovechar la oportunidad y besar a Lilo” Fred se giró hacia Lilo y la guiñó el ojo, haciéndola sonrojar. Las puertas se abrieron de nuevo y otro pelirrojo apareció. “Hola chicas, mirad, soy delegado!” Liv aplaudió a Percy Weasly mientras sus hermanos le abucheaban. “Pesado! Eres un pesado!” Percy se fue del compartimento indignado y los gemelos rieron. “Pobrecito, dejadle en paz!” dijo Liv, y el tren se detuvo de repente. “Ya hemos llegado?” preguntó Lilo extrañada, y se asomó a la ventana. De repente el compartimento se empezó a enfriar y una figura oscura pasó por la puerta. Se detuvo y miró a Lilo a los ojos, y ella sintió ganas de llorar. “Dementores…” tartamudeo Liv; los dementores eran unos seres horribles que enfriaban todo a su paso y robaban la felicidad. La figura se giró y siguió por el pasillo. Alguien gritó un hechizo y todo volvió a la normalidad.
“Liv.” Su amiga asintió y las dos salieron a ver qué pasaba, pero se chocaron con alguien. “Uy, perdón” dijo Lilo, y miró al señor. Tenía el pelo castaño peinado para un lado, aspecto desaliñado y tres cicatrices le cruzaban la cara. “No pasa nada” él las mostró una sonrisa amable y siguió su camino. “No es por ofender ni nada, pero olía a perro” dijo Liv arrugando la nariz. Desde que se había convertido en animaga, algunos de sus sentidos se habían agudizado. “Me pregunto quién será…”
“Este es el profesor Remus J. Lupin, que dará defensa contra las artes oscuras. Buenas suerte” todos los alumnos aplaudieron entusiasmados. “A ver si este dura” la susurró Liv, y Lilo rió suavemente. “Y nuestro nuevo profesor de cuidado de criaturas mágicas es ni más ni menos que Rubeus Hagrid!” los alumnos aplaudieron aún más, y Hagrid se levantó casi tirando la mesa. Dumbledore terminó el discurso y el festín comenzó. Liv se puso un buen plato y gimió. “Me moría de hambre…” Lilo miró a su alrededor y saludó a Luke, su ex novio, que la sonrió y la saludó con la mano. Connor, el ex novio de Liv, estaba sentada con una pelirroja; sus miradas coincidieron una milésima de segundo y el la miró con tristeza, luego su mirada se desvió a Liv, ignorando a la pelirroja que tenía al lado. Decidió no contárselo a Liv, ya que seguía un poco sensible con el tema. “Vuelta a casa…”
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Cortando lazos
Lilo le tiró una almohada a su amiga, que se despertó de un salto. “A que viene eso Lilo?”
“llegamos tarde al desayuno Liv, vístete ya!”
Después de prepararse bajaron a toda prisa a la sala común, donde chocaron con dos personas: Fred y George Weasly.
“Hola Lilo”
“Hola Liv” ellas les saludaron con un asentimiento “Te estábamos buscando Poltergeist…”
“…queríamos entregarte una cosa. Considéralo un…”
“Regalo de nuestra parte”
La entregaron un papel y ella frunció el ceño “Es una broma? Esto solo es un trozo de papel” Fred la sonrió y apuntó con la varita al mapa “Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas” Lilo y Liv vieron como aparecía “Lunático, colagusano, canuto y cornamenta presentan el mapa del merodeador. Quiénes son?”
“Nuestros héroes. Venga, ábrelo” dijo George sonriendo. Hicieron lo que les dijeron y se quedaron con la boca abierta. “Realmente es…?” preguntó Livvy dejando la frase en el aire, y los gemelos asintieron “Un mapa completo de Hogwarts, con todos sus pasadizos y la gente moviéndose a tiempo real. Para cerrarlo apunta con la varita y di: travesura realizada” terminó Fred por ella. Lilo abrazó fuertemente a Fred, luego a George “Chicos, esto es… es increíble.”
La mañana pasó rápidamente, comentando en susurros las identidades secretas de los cuatro creadores y las increíbles utilidades del mapa. Tocaba tiempo libre, así que se dirigieron a la biblioteca y sacaron unos libros de metamorfomagas. Bajaron a uno de los jardines y se alejaron donde nadie las podía ver. Liv leyó un rato en silencio y luego empezó a explicarle los primeros pasos. “Vale, debes visualizar el animal, sentirte como el. Relájate y concéntrate Lilo, empieza con un lobo, una vez conseguiste medio transformarte en el. Recuerda como se sentía ser un lobo, como oías, como percibías todo. No creo que te salga a la primera pero no pasa nada, tu tranquila.” Lilo hizo todo lo que liv dijo, pero no sintió nada cambiar. Pasó un minuto. Cinco. Diez. “he cambiado?”
“No, sigue intentándolo. Aquí pone que intentes imaginar tu cara transformándose lentamente en la del animal.” Lilo lo intentó con todas sus fuerzas, pero no sentía nada cambiar. Cerró los ojos y se concentró en su alrededor. Los sonidos se intensificaron, los olores se volvieron más fuertes… Liv tenía un nuevo perfume? Concéntrate Lilo. Que perfume era ese? Le sonaba de algo, no sabía a qué, pero le gustaba mucho. Abrió los ojos para preguntarlo y vio que Liv examinaba el mapa del merodeador. “Liv, concéntrate!”
“Si, si, solo estaba mirando… travesura realizada” el mapa se quedó en blanco y ella lo metió en su mochila. “Has notado algo diferente?”
“Bueno, mis sentidos aumentaron un poco, pero no se si realmente me lo imagine o si… por cierto, de dónde es ese perfume?”
“Quieres hablar de mi perfume o quieres aprender a convertirte en lobo?” Lilo levantó las manos en el aire rindiéndose “Vale, vale, tu mandas. Que hago ahora?”
“Tampoco te creas que pone mucho, es todo el rato lo mismo. Visualiza y transfórmate.” Lilo volvió a cerrar los ojos, pero después de una rato los volvió a abrir “esto es inútil, no siento nada!” Livvy la miraba con una sonrisa radiante. “Lilo, lo has conseguido! O sea bueno, parcialmente, pero tienes un ojo azul, como de lobo!” Lilo abrió mucho los ojos con sorpresa y sacó un espejo de la mochila. Un ojo grande y azul como el hielo reemplazaba a uno de sus marrones oscuro. “Lo he… lo he conseguido!” Liv la miraba con sus ojos amarillentos y sonreía con orgullo “Ya te dije que lo conseguirías, lo llevas en la sangre. Literalmente. Ahora ve progresando poco a poco, practica el otro ojo, ponerlo y quitar, luego pasaremos a la nariz, las orejas…” pasaron practicando el resto del día, hasta que llegó la hora de cenar. “Lilo?”
“Si?”
“He estado pensando…”
“Ah que sabes hacer eso?”
“Ja, ja, muy graciosa. He estado pensando e investigando, es una idea alocada y podría salir fatal”
“Me das miedo… Sorpréndeme con tu gran idea”
“Pues, para acompañarte en el proceso de metamorfomaga, yo podría convertirme en animaga.” Lilo se quedó en silencio un largo rato “No tienes que registrarte para eso?” Liv sacudió la mano con desdén “Legalmente si, pero no lo voy a hacer. Estudiaré y le preguntaré a McGonagall discretamente” Lilo asintió complacida “Me parece genial”
El comedor estaba más ruidoso que de costumbre. Luke estaba sentado a su lado y Liv enfrente, con expresión distante. Connor no parecía estar por ningún lado. Acababa de aparecer el postre cuando Connor le pidió hablar en privado a Liv. Su amiga y ella compartieron una mirada de pánico y luego esta se levantó y siguió a su novio. La llevó a la entrada y se apoyó contra la pared. Liv movía el pie nerviosamente y jugueteaba con su bata, mientras recibía las noticias que tanto había temido. Lilo no llegaba a oír la conversación, pero por la cara de desesperación de su amiga sabía perfectamente de que iba. Liv le tocó el brazo, pero el se movió bruscamente para soltarse. Lilo se fue a levantar, pero Luke la retuvo en su sitio “Tu… tu lo sabías verdad?!” Luke miró fijamente a su plato, y esa fue una respuesta para Lilo. Giró la cabeza para ver como Liv salía del gran comedor andando rápidamente y Connor se peinaba el pelo para atrás, con una expresión de culpabilidad en el rostro. Dirigió una última mirada neutra a Lilo y se fue a sentar al lado de una chica de Gryffindor. Lilo metió unas galletas en una servilleta y siguió a su amiga. La encontró tumbada en su habitación, con todas las luces apagadas y una sudadera de Connor puesta. “Liv…” esta se quitó las lágrimas de la cara rápidamente “Lilo? Por que no estas cenando?” su voz sonaba extrañamente calmada y Lilo se acercó como si fuese un animal salvaje “te he traído galletas” Liv se incorporó y empezó a devorar las galletas en silencio
“Entonces… ha roto contigo verdad?” Livvy asintió “Y… estas bien?” ella se encogió de hombros “Que te ha dicho?”
“Pues… ya sabes, que ya nunca estábamos juntos y no hacíamos buena pareja así que quería cortar. Yo le dije que vale y me fui.”
“ya está?” Liv se encogió de hombros y asintió, luego se volvió a tumbar dándola la espalda. Lilo tomó eso como una invitación a irse, así que cerró la puerta detrás de ella y bajó a la sala común. La mayoría de gente había terminado de cenar ya, y como era demasiado pronto para acostarse, pasaban el tiempo en la sala común. Luke la llamó pero ella pretendió no oírle, no le apetecía hablar con el ahora. Salió de la sala común de Gryffindor y se chocó con alguien. Un chico de quinto, muy apuesto y de Hufflepuff. No se acordaba de su nombre, pero sabía que su apellido tenía algo que ver con excavar en inglés. Digger? Digging? “Eres Lilo Poltergeist verdad?” Ella asintió sonrojándose levemente. Era guapo. Muy guapo. “soy Cedric, Cedric Diggory” Casi “Liv está bien? La vi salir del comedor después de hablar con ese chico rubio. Era su novio, no?”
“Era” Cedric pareció entender y miró al suelo. Lilo empezó a unir hilos. Lilo había estado en contacto con alguien de quinto, su nombre empezaba con C, y Cedric parecía tener todas esas cualidades. “Crees que puede salir a hablar?” Lilo dudó un momento y negó “No creo. Liv es orgullosa y no querrá que todo Hogwarts sepa que ha estado llorando, pero la diré que quieres hablar con ella” el asintió agradecido. “Bueno, pues, eh, gracias. Adiós” Lilo le saludó con la cabeza y Cedric se marchó arrastrando los pies.
Lilo volvió a entrar en la sala común de Gryffindor. Alguien había puesto música, y Connor y una chica rubia bailaban animados. Lilo apretó los puños con furia y subió a su cuarto. Justo antes de entrar apoyó el oído en la puerta y oyó los débiles sollozos de Liv.
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Un buen día para morir
Lilo examinó sus alrededores. Se encontraba en una sala de techos altos, con un largo pasillo decorado con estatuas de serpientes; enfrente había una gran estatua, y a sus pies había alguien tumbado y otro de pie. “Ginny!” gritó Harry, corriendo hacia ella. Se arrodilló a su lado “Ginny, por favor no estés muerta…”
Lilo investigó los alrededores con la varita en alto, cubriendo a Harry. Oyó unos pasos y un chico atractivo salió de las sombras. “Tom… Tom Ryddle?” preguntó ella. “Tú debes ser Lilo Poltergeist” ella asintió. “Eres un fantasma?”
“Soy un recuerdo. Un recuerdo guardado en un diario por cincuenta años.” Dijo Tom, y se agachó al lado de Ginny, dónde Harry estaba murmurándola cosas. “Lilo, nos tenemos que ir, tenemos que salvarla. Además, también está el basilisco…”
“No vendrá hasta que sea llamado” le cortó Tom, y luego se giró hacia Lilo “Expelliarmus!” la varita de ella salió volando hacia Ryddle, que la cogió con destreza. “Tom… devuélveme mi varita… la necesitamos para salvar a Ginny” le pidió Lilo. “No la vas a necesitar, Poltergeist. Y en cuanto salvar a la pequeña Weasly, me temo que no va a ser posible… Cuanto más ella se debilite, yo me hago mas fuerte.” Harry y Lilo le miraron con sorpresa.
“Si,Fue Ginny la que abrió la cámara de los secretos, la que pintó todos los mensajes y eligió todas las víctimas. Ella no sabía lo que hacía, estaba en una especie de trance, pero puedo ser muy persuasivo… El poder del diario la empezó a asustar, y lo tiró al baño de las chicas. Y ahí lo encontró la pequeña Lilo, que me llevó directamente a ti Harry.” Se giró hacia Lilo y la guiñó un ojo. “Muchas gracias por eso, por cierto. Luego solo tuve que enseñaros esa memoria del idiota de Hagrid para ganarme vuestra confianza…”
“No importa Tom, pronto la cura de mandrágoras estará lista, y todos los petrificados volverán.” Le dijo Harry con enfado. “Matar sangresucias no me importa ya Potter… Desde hace muchos meses ya, mi único objetivo has sido tú, y que me importa a mí se me llevo algún amigo tuyo por el camino?” Lilo miró a sus alrededores con cansancio. Vale sí, pero dónde estaba el basilisco? No quería que de repente saliese y les petrificase.
“Voldemort es mi pasado, mi presente y mi futuro” esa frase renovó el interés de Lilo en la conversación. Tom usó la varita de Harry y escribió en el aire:
<<Tom Sorvolo Ryddle>>
Luego, con un movimiento suave, las palabras se desordenaron y formaron unas nuevas. “Yo… Soy Lord Voldemort?” dijo Lilo impresionada, y no pudo evitar retroceder unos pasos. “Eres… Eres el heredero de Slytherin? Voldemort…”
“De verdad pensaste que me iba a quedar con el nombre de mi padre, un sucio muggle? No, me di a mi misma un nuevo nombre, uno que los brujos temerían por todo el mundo, cuando me convirtiese en el mejor brujo de la historia!”
“Albus Dumbledore es el mejor brujo de la historia!” dijo Harry con voz decidida, y en ese momento, un canto melodioso inundó la sala. Un fénix, con algo en las patas se acercó a Harry y le dejó lo que llevaba. “Fawkes…?” así que ese era el legendario fénix de Dumbledore. Había oído rumores, pero Lilo no estaba segura de que fuesen reales. Miró lo que Harry tenía en las manos y vio que era el sombrero seleccionador. Y para que les iba a servir eso? Tom Ryddle se acercó a la estatua y susurró algo; una puerta se abrió y Lilo se dio la vuelta, recordando las palabras de su amiga. “Harry, corre!” Ambos corrieron por el largo pasillo, oyendo los siseos y gruñidos detrás de ellos. Harry tropezó y Lilo se paró bruscamente, casi resbalando. “Levanta, Harry!” recogió sus gafas, que se le habían caído, y se las tendió. Lilo vio como la sombra del basilisco se cernía sobre ellos, y los músculos le tensaron de anticipación. El canto melodioso volvió, y Fawkes se abalanzó sobre el basilisco. Lilo y Harry se fijaron en la sombra; el pájaro no era tonto, y había ido directamente a por los ojos de la serpiente gigante. “No!” gritó Ryddle, y Lilo y Harry se giraron. El basilisco movía la cabeza bruscamente y tenía profundos arañazos en los ojos. Harry le hizo el gesto de silencio a Lilo y ella asintió. Corrieron hacia otros túneles –este sitio era como un laberinto- y esperaron en silencio. Giraron por una esquina y se encontraron que estaba cerrada. Antes de que pudiesen retroceder, la cabeza del basilisco se asomó y olfateó el aire. Lilo se quedó sin aire. Era realmente enorme, seguro que a Liv le hubiese encantado verlo… El basilisco giró la cabeza hacia ellos, y emitió un leve gruñido. Estaba a menos de cincuenta centímetros del suelo, cuando Harry se agachó, cogió una piedra y la tiró, distrayendo al basilisco. La serpiente se fue y el camino quedó despejado, así que volvieron con Ginny y Tom. “La queda poco tiempo” murmuró Harry, y Tom sonrió. “Y Voldemort volverá a la vida.”
El basilisco salió del agua, soltó un fuerte rugido mientras sacudía la cabeza y les salpicó. Lilo se giró hacia Harry para volver salir corriendo, pero vio que él tenía una espada en la mano. “De dónde has sacado la espada?”
“Eso no importa. Sígueme!” Harry corrió hacia la estatua gigante y empezó a escalarla, Lilo, después de un momento de vacilación le siguió. Casi habían llegado arriba cuando el basilisco les atacó, pero falló por los pelos. “Harry, corre!” Lilo terminó de subir, le tendió la mano a Harry y le ayudó a terminar de subir. El chico empezó a mover la espada como un loco contra el basilisco, fallando todos los ataques. El basilisco les respiró encima y Lilo tuvo arcadas, su aliento olía a ratones muertos y carne podrida.
El basilisco empujó a Harry, y Lilo gritó; se tiró a por la espada y relevó a Harry. El frío metal la aportó seguridad y valentía, y justo cuando el basilisco se abalanzaba sobre ella, Lilo le atravesó el paladar, a la vez que sentía un dolor horrible en el brazo.
El basilisco soltó un grito horrible y cayó hacia atrás, dándole a Lilo el tiempo justo para desclavar la espada. Lilo se miró el antebrazo y vio como un colmillo de basilisco estaba clavado. Se lo arrancó y lo guardó en el bolsillo de su túnica –seguro que a Liv le encantaría investigarlo-. Bajó de la estatua con la ayuda de Harry y volvieron con Ginny. Lilo sintió como la pesaba la cabeza y le temblaban las rodillas; los ojos le habían empezado a llorar, y sentía como se fuese a desmayar.
“Es sorprendente la rapidez con la que actúa el veneno de basilisco, verdad?” rió Ryddle. Lilo cayó de rodillas y reprimió las nauseas. “Lilo, Lilo! Que pasa?”
“El diario, Harry, destrúyelo. En mi bolsillo, cógelo” Harry cogió el colmillo de basilisco que había guardado. “Espera, que haces?!” le preguntó Tom, y con una última mirada de odio por parte de Harry, apuñaló el diario con el diente. “NOOOOOOO!” gritó Tom, mientras Harry apuñalaba el diario dos veces más.
Ryddle se deshizo en luz, y Ginny despertó. Lilo se estaba muriendo, lo sabía pero ver a Ginny recuperada la hizo sonreír. Sus dos amigos se pusieron al lado de ella y la hablaban, pero Lilo no oía nada. Le pesaban los ojos, y solo quería descansar, descansar de este dolor…
Harry vio como Lilo empezaba a cerrar los ojos. “Lilo, despierta, venga!” Fawkes se posó al lado de ella, y unas lágrimas cayeron en su herida. Harry vio con sorpresa como esta empezaba a curarse. “Lilo…?”
“Hola Ha… Harrington?” dijo Lilo lentamente, y luego empezó a reírse. Harry y Ginny rieron también y la ayudaron a levantarse. Deshicieron el camino y se encontraron con la gran montaña de piedras, ahora con una abertura para pasar. Se escurrieron por ahí y luego subieron colgados de Fawkes.
Al volver al baño Lilo ya estaba más espabilada y revivía los últimos acontecimientos. “Entonces me mordió, no?”
“Si. Luego Fawkes lloró encima de ti, y como sus lágrimas son curativas, pues, sigues viva” dijo Harry, y Lockheart rió. “Eso rima!” le ignoraron miraron hacia donde estaba Fawkes, que recibía cariñitos de Liv. Lilo sacudió la cabeza viendo como el pájaro piaba contento “En fin, deberíamos contárselo a Dumbledore”
“Habéis roto como catorce reglas del colegio, sabéis que eso es suficiente para expulsaros a todos, verdad?” Dumbledore alternó la mirada entre los cuatro alumnos. Lilo, Harry, Livvia y Ron presentaban un aspecto sucio y arrepentido. “Pero gracias a vosotros, habéis salvado una alumna, así que no se hará tal cosa. Podéis retiraros, excepto Harry.” Lilo y Liv salieron y se derrumbaron sobre un banco cercano, exhaustas. “Que tal con el basilisco?”
“Genial, nos hicimos súper buenos amigos” contesto Lilo sarcásticamente y Liv soltó una gran carcajada. “Toma” Lilo la entregó el colmillo de basilisco. “Voy a ducharme.”
“Voy contigo”
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T es de Trauma
Lilo y Liv se bajaron del tren. “Entonces lo tienes, no?”
“Que si Liv, eres una pesada. Lo recogí por la noche, justo después de llover. No ha sido tocado ni por los pies de nadie ni por el sol”
“Segurísima?”
“Siiiii, ahora vayamos a la habitación a ver qué tal está Pachi.” Hoy era el tres de enero, y faltaban dos días para terminar de recolectar los ingredientes de la poción de animagos; ya tenían las gotas de rocío que había recogido Lilo en su estancia en casa, el pelo de Liv lo conseguirían en el momento y les faltaba la crisálida de polilla esfinge de la calavera.
“Livvy, Pachi no… Pachi no está. Ha desaparecido!” Lilo dijo con pánico. Observo el terrario cilíndrico. Estaba llenado con tierra más de la mitad, y eso que el tubo era de un metro. Tenía un tronquito y sobras de hojas por encima de la tierra y una tapa con pequeños agujeros para que Pachi no tuviese problemas al respirar. “Eso es imposible!” Livvy se acercó y le quitó la tapa al terrario; removió las hojas y el tronquito con cuidado y suspiró. “Está?”
“Si, lo que pasa es que cuando se va a transformar en polilla se mete debajo de la tierra, por eso tuve que poner tanta. No sé cuánto tardará, pero espero que no sea mucho. Bueno, no hay nada que podamos hacer, así que quieres salir afuera?” Ella empezó a sacar hojas medio comidas y a tirarlas a la basura, Pachi ya no las necesitaría. Apartó el tronquito a un lado y Lilo vio un pequeño agujero. “Vamos.”
“He estado practicando mucho en casa. Mis padres estaban bastante preocupados por… por Sigui, así que no me hicieron mucho caso” Dijo Lilo apenada, y Liv la miró con compasión “Enséñame lo que sabes” Lilo se concentró en sus alrededores. Sintió como la empezaba a crecer el hocico y los olores se intensificaban, como sus orejas se alargaban y oía mejor, como sus ojos se adaptaban a la luz y se le agudizaba la vista. “Lilo, es increíble!” ella le tendió un espejo, y cuando fue a cogerlo vio que ya no tenía manos, sino patas de lobo. Liv se dio cuenta y la sujetó el espejo. Había conseguido convertirse en un lobo! Lilo se miró el cuerpo y se llevó una desilusión: sus piernas seguían humanas, lo que le daba un aspecto ridículo, pero solo Liv la había visto. Ella estaba revolcándose en la nieve de la risa. “Lilo, ha estado genial, pero…” Se sentó enfrente de ella y siguió riendo. Era la primera vez que Lilo la oía reír de verdad en el último mes, y no pudo evitar una pequeña sonrisa orgullosa. Livvy se cubrió la boca para dejar de reír, cuando de repente una bola de nieve la dio en la parte trasera de la cabeza. Ella soltó una palabrota y se giró con furia hacía atrás; Leo, Marcus y William estaban riéndose detrás de ella, y ahora era Lilo la que reía… Hasta que le tiraron una bola de nieve a la barriga. Ella gruñó y sacó su varita “Ahora sí que la habéis cagado. Liv, yo te cubro. Protego!” un escudo las protegía mientras Livvy hacía bolas de nieve rápidamente. Los chicos seguían tirándolas bolas de nieve, pero el escudo de Lilo las abrigaba. “Estás Liv?”
“Un segundo… ” ella también saco la varita, la agitó y murmuró un conjuro, “Ya!” Lilo quitó el escudo y las bolas salieron volando hacia los tres chicos. Ellos los esquivaron hábilmente y rieron “Eso es todo chicas?” le gritó Will mientras las tiraba una bola, pero ellas la esquivaron. Lilo y Livvy sonreían con maldad “Imbéciles” rió Liv. Las bolas de nieve que habían hechizado volvieron y dieron a los chicos por detrás. Ellos gritaban e intentaban huir, pero las esferas les perseguían y les daban por todos lados, se les metían por los abrigos, camisetas y pantalones. Lilo trazó una figura en el aire y una barricada de nieve se irguió ante ellas. Los chicos se quejaban y lloriqueaban, y los gemelos Weasly aparecieron “Lilo y Liv, no os enseñamos ese hechizo para que lo usaseis así! Míralos, tan indefensos…” Dijo George con una sonrisa. “Tendremos que ayudarlos…” terminó Fred, y se acercaron a los chicos. “Traidores!” les gritó Lilo riendo, viendo como ellos también hacían una barricada de nieve y metían a los chicos detrás de ella, no sin llevarse algunos impactos de nieve antes, claro. Liv y Lilo vieron con sorpresa como alguien se les unía a la barricada, era Cedric. “Ced? Que haces aquí?” le preguntó Liv, tirando una bola y esquivando otra.
“Pues me iba a poner con ellos, pero son el triple más que vosotras, así que vengo a echar una mano”
“Eh, Cedric” Lilo se calló un momento para tirar una bola de nieve que le dio en la cara a Fred, y luego se agachó de nuevo “Es verdad que cancelan el partido de Quiditch?” Cedric encantó un montón de nieve para que hiciese bolas de nieve solas “Si, petrificaron a una tal Hermione”
“Hermione?!” Dijo Liv abriendo los ojos con sorpresa, y una bola le dio en el hombro “Ah, ah, ah, frío, frío, frío!” se intentó quitar la nieve que se la había metido por la camiseta. Cedric sonrió y encantó unas bolas para que atacaran a los otros. Ellas salieron volando y pronto oyeron los gritos y aullidos de los chicos.
Lilo se terminó de vestir y se secó el pelo. Acababa de terminar de ducharse y estaba esperando a su amiga. “Lilo?”
“Si?”
“Tengo el pelo bastante enredado, así que vete yendo a la sala común, yo te veré ahí.”
“Vale, pues… Adiós, te veo luego” Hizo lo que Livvy la había dicho y se dirigió a su sala común. Estaba extrañamente vacía y no vio a ningún conocido, hasta que encontró a Harry, que estaba haciendo los deberes. “Hola Harry, que haces?”
“Deberes de pociones, Snape nos ha vuelto a poner muchos y me gustaría adelantar algo.” Contestó el sin levantar la mirada del papel. Lilo fue a sacar sus deberes de defensa contra las artes oscuras, pero topó con la libreta antigua que había encontrado en el baño. La sacó, la abrió y la examinó con cuidado. Qué sería? Sacó su tintero y lo destapó, pero Harry había ido a meter la pluma en el suyo y toda la tinta se derramó encima del cuaderno viejo. “Lo siento Lilo, lo siento muchísimo!” ella sacó un paño e intentó secar la tinta, pero de repente las páginas la absorbieron. Lilo y Harry se miraron extrañados. “Has sido tu?” se preguntaron a la vez. “No” los dos volvieron a hablar a la vez y se miraron confundidos. Harry cogió el cuaderno y le dio la vuelta “Tom Sorvolo Ryddle. Lo conoces?” Lilo negó con la cabeza y volvió a coger el diario “Que pasaría si…” mojó su pluma en tinta que había caído en la mesa y escribió: <<Hola, soy Lilo Poltergeist.>> la tinta se disolvió y apareció una respuesta. <<Hola Lilo. Yo soy Tom Ryddle>> Lilo chilló emocionada y se le ocurrió una idea. <<Sabes algo sobre la cámara de los secretos?>> el diario pareció vacilar un poco, pero al final respondió.
<<Sí>> Harry y Lilo se chocaron la mano.
<<Puedes contármelo?>>
<<No.>> Lilo dejó la pluma y suspiró decepcionada. Había estado tan cerca… Tan cerca de recuperar a su hermana. <<Pero puedo enseñártelo>> antes de que Lilo procesase la información, Harry y el fueron absorbidos por el libro.
Se encontraban delante de un chico atractivo que hablaba con un Dumbledore más joven. “Pero señor, si arreglo esto… Si arreglo esto podría quedarme no?”
“Hay algo que quieras contarme, Ryddle?” el chico negó con la cabeza “No señor.” Y luego se marchó. Harry y ella siguieron a Tom por los pasillos hasta una puerta de madera. El la abrió con gran estruendo y apuntó a alguien con la varita. Lilo se fijó en el chico; era grande, muy grande para alguien de su edad y bastante peludo. “… te expulsarán por esto Hagrid!”
“No, por favor, Aragog es inofensiva y no haría daño a nadie…” Tom lanzó un hechizo, y una araña del tamaño de un gato salió y se escabulló a otro sitio. El recuerdo se acabó y ellos regresaron a sus asientos en Hogwarts. “Hagrid… Hagrid abrió la cámara de los secretos?” preguntó Lilo asustada. “No, eso es… Hagrid nunca haría algo así.” Lilo le miró con pena y Livvy entró bostezando en ese momento.”Lilo, subimos?” Lilo le dio un apretón en el hombro a Harry y siguió a su amiga. Cuando se acercaron a la puerta, se oyeron gruñidos y golpes. “Qué diablos…?” Dijo Liv entrando en la habitación. Pachi en forma de polilla había conseguido salir del terrario, y Ágape la perseguía por toda la habitación intentándola comerla, con su larga lengua estirada y sin importarle lo que tirase. Tiró unos pergaminos de Liv y ella gimió. “Ágape! Deja en paz a Pachi” el puffskein la miró sorprendido y luego se puso en la cestita que Liv tenía para el encima de una mesa. “Pachi, ven!” la polilla se posó en la pared; era amarilla y negra, con una especie de dibujo de calavera en el torso. “Livvy de verdad crees que la polilla va a venir?”
“Pero… pero es mi amiga, yo la he criado. No me- no me quiere?” ella hizo un puchero y se le llenaron los ojos de lágrimas. Lilo vio con pánico como Liv comparaba a la polilla con su ex novio y se apresuró a corregirla. “Liv, no, no, no es que no te quiera, si no que está asustada, mejor la soltamos ya y que vuele libre, no?” Liv se sorbió la nariz y asintió, abriendo la ventana, pero la polilla no se movió. “Vuela libre Pachi!” le dijo Liv, pero la polilla parecía congelada. “Bueno, vale… Vamos a sacar a Ágape y la dejamos un rato sola en nuestra habitación” propuso Lilo y Liv asintió. Esperaron en la sala común una hora pero cuando subieron la polilla seguía en el mismo sitio. “Bueno… pues buenas noches supongo” dijo Lilo y las dos chicas se acostaron mirando la polilla en la pared.
“Lilo, Liv, tenéis que acompañarnos al bosque prohibido!” Harry se les acercó corriendo, seguido por Ron “Por favor”
“Y por que haríamos tal cosa?” ahora a Liv le había dado por decir frases así, y a Liv le medio enternecía, medio sacaba de sus casillas. “Por que Hagrid nos dio una pista antes de que le detuviesen. Sigue a las arañas.” Dijo Ron con un escalofrío en la última parte. “Quieres que sigamos unas arañas a un bosque? Así sin más, no nos vais a dar más explicaciones? Tu que opinas Liv?” Liv tenía el ceño fruncido y se mordía el labio, cosa que hacía cuando se intentaba concentrar. “Arañas… Todo esto me suena de mucho, pero… no, es imposible. Yo por mi sí”
“Bueno… pues vamos al bosque”
Aunque era de día, el bosque seguía ofreciendo un aspecto oscuro y siniestro, y Lilo lo estaba pasando mal al intentar no tropezarse con las ramas ni pisar el rastro de arañas que estaban siguiendo. Oía a Liv llamando a Buckbeack, y los pasos de Ron y Harry por detrás. “Buckbeack? Ven bonito, ven!” Livvy fue interrumpida por una rama partida. Lilo no recordaba haber avanzado tanto, pero se encontraban en una ligera depresión llena de telas de araña gigantes. “Quién es?” una voz grave hablaba arrastrando las palabras. “Somos… Somos amigos de Hagrid” dijo Potter. Una araña colosal se dejó ver, y Liv soltó un quejido “Odio las acromántulas…”
“Donde está Hagrid?” dijo la Acromántula. “Eres Aragog…” dijo Harry, y el y Lilo intercambiaron miradas “Hagrid está en problemas. Le han arrestado por abrir la cámara de los secretos, como la última vez” continuó Harry. “Eso es una mentira! Hagrid nunca abrió la cámara de los secretos. “Entonces tú no eres el monstruo?” le preguntó Lilo.
”No. El monstruo es mucho peor. Es algo antiguo, algo que las arañas tememos más que a nada.”
“Harry…” Ron señaló hacia arriba y vieron a otras arañas, mirándoles hambrientos. No eran tan grandes como Aragog, pero eran igual de imponentes. Todos empezaron a retroceder lentamente, viendo como las arañas aumentaban en número “A dónde vais? Mis hijos e hijas nunca han hecho daño a Hagrid, pero no les puedo negar comida fresca cuando ha llamado directamente a la puerta…” las arañas empezaron a rodearles y ellos se juntaron inconscientemente. “Adiós amigos de Hagrid…” las arañas se acercaron rápidamente y ellos sacaron las varitas. Antes de que hiciesen algún hechizo, un coche se abrió paso atropellando y apartando arañas; se paró delante de ellos y abrió las cuatro puertas. Ron y Harry se subieron delante, y Lilo y Liv les siguieron. Arañas caían y les perseguían por todos lados, y todos los ocupantes del coche chillaban aterrorizados. Cuando por fin llegaron a un sitio a salvo, el coche les dejó y volvió al bosque. “Que…” Livvy se quito una telaraña del pelo y la miró con horror “Divertido. Voy a vomitar” se acercó al árbol más cercano y cumplió su palabra. Lilo le sujetó el pelo a Liv mientras los niños miraban con una mezcla de pena y asco. Cuando por fin llegaron al castillo, las chicas subieron rápidamente a los baños y Liv, después de frotarse a consciencia en la ducha y lavarse los dientes por tercera vez, decidió que deberían subir. En cuanto Livvy tocó la cama se durmió, pero Lilo pensó que no iba a poder dormir en las próximas tres semanas.
colaboración @carol-friki-06
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