Su rostro se iluminó cuando por fin terminó de hacer los garabatos y parecía un poco mejor. La contraria también mostró su gusto y Clem sonrió –gracias– dijo volteando a verla –me haz ayudado bastante–.
-¡Estupendo! Me alegra haberte ayudado -respondió la mar encantada a la chica-. Soy Gabi, de Geología, ¿y tú, cómo te llamas? Supongo que estudiarás Bellas Artes o pertenecerás a algún taller de dibujo o diseño... digo yo.










