no pss no mms ._.
ya qué .-.
h

tannertan36
KIROKAZE
DEAR READER
Sade Olutola

❣ Chile in a Photography ❣
Three Goblin Art
almost home
Monterey Bay Aquarium
2025 on Tumblr: Trends That Defined the Year

Origami Around
One Nice Bug Per Day
trying on a metaphor
No title available
dirt enthusiast
taylor price

Kiana Khansmith
Jules of Nature

⁂

if i look back, i am lost
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from Venezuela
seen from Thailand

seen from United States
seen from United States

seen from Portugal

seen from United States

seen from Brazil

seen from Ireland
seen from United States
@v-clem-blog
no pss no mms ._.
ya qué .-.
— Lo sabía. — aseguró, volviendo a acercar la bolsita en su dirección. — Okey… — respondió, volviendo a observar el dibujo de la chica. — ¿Cuántas horas te quedan? No sé dibujar otra cosa que no sean planos o edificios, pero podría ayudarte. — Le ofreció, encogiéndose de hombros. Tenía algo de tiempo libre, e intentar arreglar un dibujo le parecía una manera divertida de pasar el rato.
--Unas... seis horas, más o menos-- dijo pensativa --sí, seis horas-- confirmó después. No podía hacer gran cosa con tan poco tiempo para entregar, pero una idea después de que el joven se ofreciera a ayudarle llegó a su mente --mmm... ¿sabes? podría hacer un retrato-- se encogió de hombros, --quizás puedas ser mi modelo, si no tienes nada qué hacer--.
Leonardo no se sentía con el derecho de juzgar a nadie, puesto que cuando él se molestaba solía lanzar cosas; un defecto terrible pero era parte del mismo. Al escuchar su respuesta sintió una tranquilidad enorme, al ver que la joven aceptaba y se limitó a asentir ante sus palabras. —Será un té entonces, ¿era tu proyecto? —Preguntó con cierta curiosidad haciendo un ademan con su mano para que ella iniciara el camino. —Algunas personas tienden a decir que después de una hora trabajando en una cosa en específico merecemos un descanso—.
Asintió ligeramente contestando así a su pregunta --sí, para la clase de expresión artística-- suspiró pensando un momento --por alguna razón, nunca puedo sobresalir en esa clase... o en las demás-- agachó la cabeza un segundo, pero después simplemente comenzó a caminar a su lado. --Sí... eso dicen-- se encogió de hombros --soy Clem, por cierto-- dijo con un poco de tristeza en su voz, pero quería distraerse un poco con el chico.
-desde luego, la chica no ponía de su parte para animar el asunto- Relajate -le terminó diciendo- si te agobias no vas a poder hacer nada bien, sé positiva, ¿vale? Seguro que hay algo que podamos hacer-era lo único que se le ocurria.
Hizo una mueca mientras pensaba --no lo sé--. Odiaba la idea de rendirse, sobretodo porque rara era la ocasión en que lo hacía --quizás podría hacer otro y entregarlo incompleto-- bufó agachando la cabeza, era lo mejor que podía pensar en aquel momento.
Alzó ambas cejas, esperando a que la muchacha le enseñase lo que se le había ocurrido y terminó por dar una gran palmada la mar de encantada: -¡Sí! Justo a eso me refería, ahora tu error forma parte del dibujo y no desentona en absoluto.
Su rostro se iluminó cuando por fin terminó de hacer los garabatos y parecía un poco mejor. La contraria también mostró su gusto y Clem sonrió --gracias-- dijo volteando a verla --me haz ayudado bastante--.
No lo negaba, sí era mucha azúcar, y es que lo había hecho pensando en la gente que vivía por las cosas altas en azúcar y amaban el chocolate. Ella le gustaba el chocolate, pero tenía a limitar su consumo. —Oh, te entiendo, no es problema —le aseguró, al final ella lo estaba regalando por lo mismo. —¿Y no crees que alguien que conozcas lo quiera? Yo le di un poco a mis compañeros y les encantó, podría pasar lo mismo con los tuyos —
Se encogió de hombros con una sonrisa, alegre de que la chica entendiera --ummm...-- pensó un momento --pues yo creo que sí, podríamos ir al salón de diseño gráfico, ahí siempre tienen hambre, por tantos químicos que usan-- rió un poco --si quieres te llevo--.
Obviamente, Calliope no comprendía la frustración de la rubia. Guardó silencio por lo que le parecieron uno o dos minutos, en ningún momento apartó la mirada del dibujo o se fijó en la contraria–. ¿Por qué no? ¿Cómo se supone debe ser? –preguntó, guardándose su discurso sobre qué era el arte y por qué debería dejar de preocuparse por un error tan mínimo como aquel, pues desconocía por completo cómo eran las clases de arte–. Oh, vamos, no exageres –dijo, frunciendo su ceño–. El mundo no se va a acabar porque no entregues tu trabajo y no morirás por un error tan pequeño.
Esperó un momento a que la chica hiciera algún comentario. La miraba fijamente tratando de adivinar cuál era su opinión, hasta que por fin dijo algo --pero es que ese es el problema...-- bufó --no puedo plasmar, no puedo describir cómo debería de ser-- su voz se quebró dejando salir un par de lágrimas de sus ojos --no puedo...--. Negaba varias veces --pero... es algo importante para mí--.
Tanteó su quijada con sus manos, seguro de que se habría desviado la mandíbula o en el peor de sus suertes, se la habría quebrado. Pero todo parecía en orden y lo único que parecía incomodarle era un ardor punzante dentro de sus fosas nasales, podía adivinar, le sangraría la nariz. “Estoy bien.. bueno.. entero.” murmuró, agradeciendo el pañuelo y llevándoselo a la zona afectada, justo en medio de su cara.
No dejaba de mirarlo preocupada, el golpe le había parecido tan fuerte que sentía la necesidad de ayudarle. --Creo que lo mejor será que vayamos a la enfermería, eso no se ve bien-- se mordió el labio mirando su nariz.
—¡Hey, hey, hey! —hizo el intento de tranquilizarla, cogiendo el dibujo y acercándose lentamente a ella. Un arrebato casi infantil pero comprensible. No había conocido universitario que en algún punto de su carrera se sintiese exactamente como parecía sentirse ella. —Esto está muy bonito ¡qué cosas dices! —le animó. Estaba escéptico a inmiscuirse más, sin embargo. Los sentimientos femeninos eran muy difíciles de comprender.
Pasó una mano por su frente y se la frotó aún desesperada por lo mal que le estaba yendo en esa materia. Por alguna razón, no lograba plasmar sus pensamientos en aquellos dibujos --pero eso no es lo que yo quiero...-- le dijo susurrando intentando no quebrarse a mitad de la oración.
Se mantenía en silencio, sentado frente a la rubia, terminando de leer un par de apuntes que debía repasar. Sin embargo, su atención se vio fija en la contraria ante sus palabras. ❝ ¿De qué hablas? Es un buen dibujo. ❞ Pero no le dio tiempo a decir más, pues la fémina ya había arrojado lejos el mismo y Roderick estaba pasmado. Si había algo en lo que el alemán era pésimo, era en saber cómo actuar ante el llanto de las mujeres. ❝ Vamos, no llores. ❞ Pidió, permitiéndose cambiar de sitio y colocándose junto a la joven, estrechándole en sus brazos.
--Es que no puedo hacerlo-- dijo entre sollozos. Tapó su rostro con sus manos intentando parar de llorar, le avergonzaba demasiado que la viera así, pero no podía evitar desesperarse por aquella situación. --He de verme horrible-- dijo sin destapar su rostro; además de que no había dormido, ni comido, su rostro estaba enrojecido por el llanto.
“Ya me imagino.” Respondió él encogiéndose de hombros con cierto desdén. Hacer sentir mejor a los demás no era uno de sus fuertes. “¿Y a qué viniste?” La curiosidad le llama. “No me lo tienes que decir si no quieres.” Después de todo no era asunto suyo. Ni siquiera sabía el nombre de la muchacha y ya le estaba preguntando por sus aspiraciones en la vida.
Suspiró sonoramente ante la pregunta del chico, no sabía a ciencia cierta cuál era la razón exacta por la que había decidido dejar Liverpool, quizás lo único que quería era salir de ahí. --En Liverpool nunca pasa nada...-- comenzó a explicar --y pensé que podía dedicarme al arte, me puse a investigar escuelas y... Canadá está bien-- se encogió de hombros pensativa. Después lo miró sonriendo un poco --creo que te estoy contando mi vida y ni siquiera sé tu nombre--.
La idea de ahogar las penas en alcohol no era precisamente lo más adecuado para su problema. “Si bien entiendo que Van Gogh bebía y aún así sus cuadros son proezas, no creo que sea lo más adecuado para ti.” Básicamente porque podían expulsarla de encontrarla en un estado de ebriedad. Confiada, tomó asiento en una de las sillas apegadas a la chica, cruzando una pierna sobre otra. “Ven, dame tus manos” extendió las propias justo después de depositar su mochila sobre la mesa. Esperó a que la susodicha se las diera para poder tomarlas entre las suyas. “Toma aire y suéltalo despacio, ¿vale? Si ahora no sale, saldrá en un rato. No debes hostigarte tanto. El arte es placer, no obligación.”
Bufó inclinando su cabeza hacia abajo pensando, quizás nunca era lo más adecuado, pero sin embargo aquella costumbre de beber sin medida ya no la podía dejar. Alzó la mirada observando a la pelirroja sentarse y después le dio sus manos como lo había pedido sin saber qué era lo que quería. Respiró profundo tal y como ella lo había dicho y un par de lágrimas salieron de sus labios a pesar de que las intentó reprimir, estaba preocupada. --Es que odio fallar en mis clases, y no podré terminar uno nuevo para la hora de entrega-- cerró sus ojos frunciendo el ceño.
-si, ahora el trabajo de la chica era un desastre, de no haberlo arrugado probablemente se hubiese salvado pero no iba a decirle aquello porque pretendía animarla- Puedes hacer otro, ¿no? -le preguntó cogiendo el pañuelo- Similar a este, seguro que hay tiempo -ante la pregunta de la chica, el alemán negó con la cabeza- no me gusta el whisky.
Dejó salir un sonoro suspiro de sus labios una vez que le dijo que podía hacer otro --no-- reprimió un sollozo apretando los labios --la entrega es hoy, y no podré terminarlo a tiempo-- agachó la cabeza preocupada. --Maldita sea-- comentó, --bueno, olvídalo, como sea--.
-¡Únelo con el dibujo! -qué mal se explicaba Gabi a veces-. No sé mucho de arte, pero creo que si haces unas líneas por aquí, puedes disimularlo bastante y con el color puedes unirlo por completo… -no quería llegar a decirle a la chica que no se rindiese por algo así, puesto que pensaba que era lo peor que podía hacer en esos momentos-. ¡Eres artista! Usa la imaginación.
Volteó a ver a la chica instantáneamente después de que ella diera la primer sugerencia. Después miró el dibujo pensando un poco mientras seguía hablando. Asintió, pensativa aún observando --sí... creo que entiendo lo que dices-- tomó un lápiz y comenzó a hacer un par de garabatos para darse una idea más clara --¿algo así?--.
Le dedicó una última mirada al trabajo ajeno, si bien no era el mejor que había visto en su vida tampoco podría definirse como un trabajo mal hecho, como ella había dicho, sólo le faltaban un par de detalles pero ¿quién era ella para criticar si a veces podía ser la ejemplificación de la crítica en persona? “si no te gusta simplemente comienza otro, nada ganas con llorar, al contrario, pierdes energías. ” pronunció, dedicándole una efímera sonrisa.
Dejó salir un sonoro suspiro de sus labios pensando un poco sobre lo que acababa de decirle --no creo que esa sea una opción-- dijo triste al mismo tiempo que negaba --no alcanzaré a terminarlo a tiempo, es para la última clase del día de hoy, y lo que llevaba hasta ahora era un trabajo de una semana y aún así no lo había terminado. --Ni modo-- agachó la mirada --supongo que por un dibujo no reprobaré--.
⟨ ✧°˖ ━ the babydoll. ⟩
She doesn’t want to reveal jealousy or even interest, though she suddenly realizes that she feels both. —- Margaret Atwood