“A LA MUJER QUE TANTO AME Y te volví a ver y fue un encuentro lindo pero idiota. En mi ilusión te quería ver así, como la de antes, como mi mujer, como la de esa noche de amantes, quise hallar tu ternura, pero sólo hallé mi derrota.Pensé vería a aquella, que a mis ojos miraba con amor, la que me miraba por las noche hasta quedarnos dormidos, A esa voz que me decía que jamás me dejaría de amar, y que ahora me diría, que marcharse fue un error y ya.Te hablé de tantas cosas, que por ti yo quería cambiar, te conté tantos sueños, que juntos podríamos realizar. Que también pusieras algo de tu parte, ¿Puede ser, si? Tú mirabas por todos lados, yo tan sólo te miraba a ti.Tus respuestas simplemente invocaron el estocada final, que ya tienes nuevo amor, un nuevo teléfono celular, que estas viviendo esa vida, que siempre quisiste lograr, que no sabes si me amas, pero si que no quieres regresar.Al darte el beso de despedida, casi al tiempo entendí, que besaba a una extraña, a alguien que jamás conocí y que tú ya no sentías nada, que yo en vano te busqué, me di cuenta que…Ya no era la mujer que tanto amé.”
—












