He padecido la falta de mi propia fe, he perecido entre mis propias sombras, me he dejado vencer por la incertidumbre y he potenciado los monstruos que yacen en mi memoria.
Caminando muchas veces entre puras rosas, derramaba mares de lΓ‘grimas porque me sentΓa sola. Eran las espinas lo ΓΊnico que yo veΓa, y escuchaba altavoces afirmando que no podrΓa.
Hoy tengo el poder en mis manos, distingo mis falencias y me sΓ© un buen atajo, que me ahorra miedos y ansiedades en plena incertidumbre, son la fe y la certeza que impiden que me tumben.
Doy gracias por tanto y por todo, pido perdΓ³n por mis desaciertos y por dar tan poco. Soy una imperfecta humana y me harΓ© el regalo mΓ‘s grande, el perdΓ³n para mi alma y seguir siempre adelante.
Guerrera Lunar - Helen













