palabras provocan una tenue risa absurda, ' quizá todas somos rubias en el alma, vesper, quién sabe ' a pesar de ello, por la expresión de su rostro, logra deducir que contraría no esta de humor para juegos, o quizá solamente no esta de humor para ella, gaia encuentra un extraño deleite en ello, preguntándose si vesper le tendrá miedo ahora, ahí donde ella se cree el depredador mayor. ' un alumno fastidioso, por si no te has dado cuenta, eso describe a la mayoría de población de pomona ' los labios se entre abren para hacer una broma acerca de ello, pero termina distraen su figura, en los nudillos blancos contra la portada del libro, en el movimiento de su garganta al encontrarse con la humedad el agua y, francamente, es victima de una noción particular, propia de quien no a visto a otro durante mucho tiempo, ¿siempre has sido así de apetecible?. ' no soy para nada importa, y aun así luces como si yo fuera el lobo y tu el cordero, claro ' entonces su sonrisa parece hecha de cera ' y ahora sé que eres una mentirosa, porque sé que sí soy tan encantadora ' su peor hábito es nunca retractarse de una enfrentamiento, ahora cara a cara con vesper, culpando a la fuera de gravedad y en una evidente provocación, inclina del cuerpo hacía ella, rostro con rostro y sus rodillas que se rozan. ' seguirías jugando a la casita conmigo en tu departamento de nueva york si pudieses, vesper, puedes mentirme a ti misma, pero no a mi ' .