‘ voy a seguir tu plan esta noche — con la esperanza de que fracase y comiences a considerar la ilegalidad como el método más eficaz para solucionar problemas ’ pero en realidad sospecha que hanbin sabe mejor que él como enfrentarse a ese tipo de situaciones, pues lo paranormal es sin dudas algo que no maneja ni en lo más mínimo. por ello, sigue con curiosidad pequeñas señales que reciben de entidades que les rodean, como el inexplicable sonido de un objeto de metal que su vista no percibe, pero que sus oídos juran que rueda por el suelo a muy poca distancia de él. ‘ ¿cuánto tiempo estás dispuesto a esperar? ’ decide preguntar, aunque conocer su respuesta no despierta tanto su interés como lo que dice después, aunque intenta no hacerlo tan evidente. ‘ no es un buen momento para que te pongas vanidoso, hanbin, dudo que puedas seducir a los espíritus para que nos dejen salir de aquí ’ pero tiene la certeza de que el otro habla de su capacidad de poder utilizar los espejos a su favor, quizás utilizándolo como portal. sin dudas, sería un movimiento, además de arriesgado, un poco estúpido, porque duda que vayan a pasar ahí una eternidad. ‘ ¿podrías dormir en estas circunstancias? ’ no sólo se encuentra rodeado de objetos que podrían volar en su dirección con el fin de lastimarle tan pronto como quede en ese estado de vulnerabilidad — también se encuentra con él. sin embargo, aquello lo lleva a pensar que le vendría bien descansar, y si bien no pretende hacer lo que él sugiere, sí opta por comprobar el suelo a su alrededor para elegir en qué dirección recostarse. ‘ lo cual me lleva una vez más a preguntarme por qué me soportas — ¿es, como tú dices, un acto de caridad? ’ quiere saber, mientras se acomoda sobre el suelo, cruzando una brazo por debajo de su cabeza para utilizarlo de almohada improvisada. ‘ veo que finalmente hemos llegado a la etapa de los apodos cariñosos. ¿debería buscar uno igual de lindo para ti? ’ inquiere, deslizando la mirada por el techo, en un intento de lograr que se acostumbre a la oscuridad predominante para ser capaz de visualizar detalles, de alguna manera arreglándoselas para depositar su atención en cualquier cosa que no sea hanbin. ‘ movilizantes — no tenía muchas expectativas, a decir verdad, pero me sorprendiste ’ si ha de ser sincero, imaginó que sería otro problema del mismo calibre que el asunto de la cita con la mujer del bosque. darse cuenta de que era algo mucho más relevante acabó resultándole una verdadera sorpresa. ‘ no voy a negar que me encuentro verdaderamente incómodo, ¿crees que puedas decidirte por una sola emoción? ¿o anularlas todas? — podría enseñarte una cosa o dos sobre lo último ’ miente, porque en realidad no tiene el control que le gustaría tener sobre sus propias emociones. ‘ pero gracias por reconocer que soy el que la está pasando peor ’ contesta, porque coincide con él en aquello — no resulta beneficiado por el uso de su habilidad. por más de un motivo, le resulta desgastante. lo mira, después, cuando sugiere que su conocimiento sobre el contenido de aquella carta podría comprometerlo. ‘ no me tientes a delatarte ’ le pide, mientras extiende su mano para pedirle que le entregue la nueva nota. ‘ ciertamente no estás pensando que, entre todos los involucrados en este asunto, soy yo la persona de la que has de desconfiar ’ alza las cejas, tratando de confirmar que ese no es el caso ( aunque todo indique lo contrario ) mientras opta por reincorporarse sólo lo suficiente para ser capaz de tomar aquella nota, y disponerse a leerla. guarda silencio por varios segundos, aquellos que dedica a repasar cada una de las oraciones escritas en el papel, que no consiguen que cambie de parecer respecto a la opinión formada previamente sobre aquel asunto. ‘ no te voy a delatar con el concejo ’ es lo primero que decide decirle, como si buscase brindarle la respuesta que, supone, buscaba instantes atrás al prácticamente interrogarle con la mirada. ‘ no tengo ningún interés en colaborar con ellos, y tampoco me interesaría particularmente colaborar con esta secta que decidió reclutarte sin siquiera molestarse en intentar convencerte primero ’ sus objetivos, aunque probablemente deberían llamar su atención, lo cierto es que no podrían importarle menos. aquella batalla entre el concejo y el misterioso grupo de personas que se ha estado encargando de inquietarles le resulta entretenida, únicamente, si puede mantenerse como un espectador. ‘ pero te puedo ayudar a ti, si necesitas que lo haga ’ le dice, observándolo con curiosidad. ‘ no sé si pueda hacerlo en todo momento, de cualquier modo, así que supongo que tendrás que hacerte a la idea de que será necesario que hagas cosas que probablemente no quieras hacer, en algún punto ’
a sus palabras, no hace más que reír entre dientes, más para sus adentros, pues lo considera un trato justo: si las medidas convencionales, legales, fallan, entonces pueden actuar de acuerdo a los métodos que mejor se adapten a rui. hay un ligero destello que provoca el objeto metálico que rueda sobre el suelo en dirección al mayor, lo cual roba también la atención de hanbin, cuya telequinesis lo empuja de regreso al rincón más lóbrego de la habitación; en respuesta, vuelve a recibirlo. podría sentirse horrorizado −lo está, al menos un poco−, pero en su lugar, decide entretener a su compañía extradimensional de la misma manera en la cual distrae a maya de usar fuerza destructiva arrojándole una pelota. ‘ ¿qué tal si le acompañamos un momento más? la soledad debe de ser exhaustiva después de varios años ’ por si acaso, decide revisar la hora en el reloj de pulsera, confirmando que aún no es demasiado tarde. ‘ no estoy interesado en seducirles. quiero que nos dejen ir, no alentarlos a conservarnos hasta el final de los tiempos ’ aunque es evidente que rui está burlándose de él −o es como lo interpreta−, no le niega una respuesta. mientras la mirada se pierde en el largo espejo, surge una nueva idea, con la única intención de molestar. ‘ estoy pensando en disfrazarme de ti para el siguiente halloween, ¿cuántas personas crees que saldrán corriendo al verme? ’ se pregunta si es factible, o qué tanto es capaz de imitar la apariencia física de rui. una sonrisita maliciosa se apodera de sus labios. podría innovar, y coquetear descaradamente con quien elija travesura sobre dulce, para conseguirle un par de citas y ahuyentar el aura de inaccesibilidad que carga consigo, aunque… ¿debería adelantarlo para la fecha de san valentín? esa posibilidad la omite a conciencia, por supuesto, porque si lo provoca, en lo que derivará es que ambos decidan que no pueden seguir respirando más el mismo oxígeno, y que uno de ellos tenga que usar la ventana, por voluntad propia o impulsado por el otro. atención se enfoca en la siguiente pregunta. debería argumentar que no está tan intimidado aún por los moradores fantasmales, en especial porque de tener la verdadera intención de herirlos, ya lo hubiesen intentado, consiguiendo resultados críticos. por ello, opta por bromear en torno al asunto, ‘ ¿te refieres a si puedo bajar la guardia ante un psicópata de alto funcionamiento? ’ le sorprendería lo fácil que le resulta ignorar las amenazas más obvias, ‘ me prometí que no volvería a dormir con el enemigo, pero los viejos hábitos tardan en morir ’ la última vez casi le cuesta la vida; sin embargo, no se trata de una lección sencilla de aprender, pues está ligado a un defecto de carácter que probablemente jamás podrá cambiar. ‘ si quieres una respuesta a eso, deberías preguntarte por qué me soportas tú a mí, pues estoy seguro de que no es más fácil ’ cree que existe cierto intercambio entre ambos, ya que si bien él tiene que tolerar la falta de modales ajenos y su agresividad al hablar, rui lidia con los aspectos menos pulidos de hanbin en cada discusión. ‘ lo complejo de ti es distinguir tu personalidad real de tus estrategias de afrontamiento ’ reconoce, admitiendo que ha pasado tiempo pensando en ello, y a la conclusión que ha llegado es que ni él es tan agradable, ni rui tan inabordable. con una mueca de disgusto, se deshace de su propio abrigo, doblándolo para después dejarlo al lado de donde rui decide usar su brazo como almohada, con la intención de que tenga un material suave en el cual recargar la cabeza. incluso si al mayor no parece interesarle su propia comodidad, a hanbin sí. ‘ pero sostengo lo que dije en la primera conversación real que tuvimos: te prejuzgué y me equivoqué, ’ desearía no tener que volver a vocalizar su pequeño error de apreciación, ‘ eres una buena persona ’ asevera, aunque es cierto que hay una parte de él que, con simpleza, se esmera en en ver favorecedoramente a todes de una manera más o menos indiscriminada. y, al final del día, rui es un ser humano como cualquier otro, con defectos, pero también virtudes.‘ adelante, muero por saber a qué te llevará el ingenio maquiavélico ’ consiente entre un suave encogimiento de hombros, demostrando que es posible que el apodo al que llegue pueda no impresionarlo demasiado. se calla de forma abrupta, hablando de vuelta cuando se percata de su necesidad de resolver una duda en específico: ‘ ¿soy tan poco interesante? ’ arquea una de sus cejas, ‘ rehuyes de mí. has usado la ventana para eso… dos veces, antes, en génesis y hace un momento. y ahora lo vuelves a hacer, pero con el techo ’, es sencillo imaginar que no se trata de un asunto personal, pero no le gusta. porque es egocéntrico y está acostumbrado a recibir atención indivisible de su contraparte, y cuando es capaz de notar que su interlocutor pierde interés en él con tanta facilidad, lo hace suponer que está haciendo algo mal. ‘ tú… ¿puedes decantarte por una emoción? ¿en singular? ’ la impresión se traslada a sus facciones, así que no hace más que contemplarlo, estupefacto. por lo usual, él siente demasiadas cosas, a menudo contradictorias entre sí, hasta el punto en el cual le resulta imposible saber qué es. ‘ de todos modos, prefiero esto antes que terminar siendo emocionalmente frígido ’ sus ojos se posan en él con acusación. en realidad, desconoce cómo catalogar el peculiar caso de rui, pero «reprimido» o «entumecido» es tal vez la definición que busca. ‘ de nada. a veces podemos ser considerados entre nosotros, ¿no? ’ mientras los dos sean capaces de dicha gentileza. al fin y al cabo, adivina que sus diferencias no tardarán en salir a flote. luego se limita a escuchar lo que el otro tiene para decir sobre la orden de lucasta. ‘ confío en ti, ahora que me has dado tu palabra ’ aclara, devolviéndole la mirada, ‘ no soy sectario o tonto. puedo detectar un poco de delirios de grandeza en el mensaje que te acabo de entregar, ’ y es capaz de reconocer los peligros implícitos de dejarse envolver por un grupo que tiene un alto grado de tensión con el concejo y una ideología subversiva. ‘ no pretendo que colabores con ellos. no es mi intención darles dos peones a la vez ’ y elige ese término a propósito, porque es la pieza que puede ser sacrificada para permitir que el jugador gane tiempo en un tablero de ajedrez, ‘ tampoco te considero un tipo… influenciable ’ y es por ello que, asume, han seleccionado a alguien como él −manipulable y dispuesto a aceptar−, y no a alguien como rui. ‘ ah, a decir verdad, me gustaría que me ayudases con una sola cosa ’ esclarece, cuando finalmente consigue la valentía para hacerlo, ‘ —a no perderme demasiado en todo esto. pienso que agradecería si pudieses advertirme cuando esté a punto de hacer algo que no sea muy… «hanbin» de mi parte, ’ después de todo, rui ya ha conseguido detenerlo con anterioridad, el día que se atrevió a amenazarle. ‘ no me agradaría que nadie saliera lastimado, y ciertamente no estoy pensando en lastimar yo ’ por lo cual espera que, antes de tenerlo en cuenta a él, la orden de lucasta haya meditado sus obvias limitaciones morales. ‘ ¿y bien?... ¿ya sabes qué quieres a cambio del favor que estoy pidiéndote? ’