hanvbin
no puede evitar que la presencia femenina levante cierta curiosidad en él, por motivos que aún desconoce. no es exactamente discreto en su atención tampoco, así que no resulta en una sorpresa cuando termina siendo atrapado. ante el diálogo hostil, aflora un par de risas suaves, lo cual se trata de una reacción nerviosa. y, tras interpretar la irritación como incomodidad, es que no vuelve a mirarla, a propósito; al grado de que sus ojos terminan adhiriéndose al suelo con religiosidad, un gesto extraño en alguien tan confiado de sí mismo, como hanbin. ‘ no pretendía molestarte ’ replica tras un par de segundos, incapaz de la agresividad infundamentada. en realidad, piensa que encuentra llamativa la apariencia que adquiere para él una persona que coincide en gustos con él, en este caso en particular: sobre libros. pero sólo especula, así que ella podría no estar tan interesada en aquellas filas de ejemplares dispuestos para los asistentes. aun así, siempre es entretenido observar a completos desconocidos mientras se decantan por una obra en específico, pues cree −quizá erróneamente− que detalles así revelan sobre las personas. ‘ ¿qué? ’ tras superar la estupefacción, la punta de su nariz se arruga con disgusto, aunque no hacia ella, sino ante la idea de asumirla como a una ladrona. ‘ no estoy supervisándote… trabajo aquí, y no puedo estar en ningún otro lado. de todos modos, creí que no sería tan malo permanecer, pensando que podría serte útil en algo ’ esclarece, pero es evidente que se ha equivocado. ‘ no los encuentras porque están en una exposición diferente, en la última mesa al fondo ’ refiere, retrocediendo para encaminarse en dirección al escritorio más próximo a ambos, de donde selecciona un libro de entre una pila, el cual termina extendiendo hacia ella. ‘ es tuyo, si lo quieres ’ su colección personal ha comenzado a ocupar demasiado espacio en casa, así que ha aprovechado esta oportunidad para deshacerse de algunos, en especial porque una habilidad como scientia permite prescindir de textos físicos con rapidez. ‘ tiene una dedicatoria escrita detrás de la portada, pero lo he conservado en buenas condiciones, ’ admite, reconociendo el posible desperfecto, ‘ —y he escuchado que es uno de los mejores sobre resurrección ’, él no podría saberlo con absoluta certeza, porque es el único que ha «leído» sobre el tema, por lo que carece de referentes.
‘ pero lo hiciste ’ la desconfianza se había arraigado en su ser desde un tiempo que era incapaz de rememorar, pero lo que no podía recordar aún la atormentaba como un espectro, tornando ese recelo en paranoia; cada uno de sus pasos se sentían vigilados, expuestos bajo una lupa que la seguía de cerca, y habiéndose convertido en una desertora, la etiqueta frafald era una que pesaba por más que la ignorase. la reacción masculina le resultó un tanto novedosa; no porque nadie antes hubiese respondido de la misma forma, sino porque en la isla parecía existir cierto carácter reaccionario a actitudes como la propia. entornó los ojos, y, con la visión rasgada como un felino, estudió el porte ajeno. creía que sus caminos no se habían cruzado con anterioridad, o quizás se debía a su naturaleza ermitaña que, en la cotidianeidad, solo la tenía visitando espacios específicos. trasladarse hasta la sede de alejandría había sido una sorpresa, incluso para ella misma. rompió contacto con la figura contraria para regresar su atención a los libros que había estado admirando instantes antes. la paz de la que se había adueñado ya no tenía posibilidades de regresar, pero no culpaba al muchacho. sabía que, tarde o temprano, la calma se disiparía para darle libre albedrío a la hostilidad que la tenía colonizada. el más pequeño cambio en el ambiente hubiese bastado. ‘ pensé que ese era tu trabajo —— como estabas mirándome tanto ’ le molestaba sentirse tan observada bajo cualquier escenario; paradójico, teniendo en cuenta que se desempeñaba como cantante en los bares de los bajos fondos de kvia. ‘ tan errado no estabas, entonces —— sin tu vigilancia quizás nunca hubiese notado que lo que busco estaba en otro lugar ’ otorgó con reticencia mientras le observaba moverse con destreza, denotando conocimiento en la disposición de los ejemplares. profundizó su distancia con la mesa que había estado contemplando para avanzar unos pasos y encontrarlo a medio camino. tomó el libro y, en ese instante, le dedicó una sonrisa lacónica como agradecimiento momentáneo. ‘ ¿debo darte algo a cambio? ’ sonó mucho más distendida en comparación a sus intervenciones previas. sacudió la cabeza para echar su cabellera azabache hacia atrás, y deslizó sus dígitos por la cubierta del ejemplar antes de abrirlo y vislumbrar la dedicatoria susodicha. ‘ no importa, no soy quisquillosa con esas cosas ’ restó importancia porque realmente carecía de relevancia, al menos para ella, que acostumbraba a lo que podía considerarse de segunda mano. despegó su interés del objeto para dirigirlo al otro; arqueó una ceja. ‘ lo tendré en cuenta —— ¿tú lo leíste o solo lo ocupabas como decoración? ’ pronunció con retintín a pesar de que la expresión en su rostro estaba lejos de representar las intenciones de su voz. ‘ ¿alguna otra recomendación? no tiene que ser necesariamente sobre resurrección. tengo intereses flexibles, aunque no lo aparente. ’









