cho dalbit en la feria de libros de alejandría * @scrapbook7m
Sweet Seals For You, Always
RMH
Misplaced Lens Cap

if i look back, i am lost

izzy's playlists!

ellievsbear
Mike Driver

⁂
wallacepolsom
No title available
DEAR READER
taylor price
Cosimo Galluzzi

JBB: An Artblog!

祝日 / Permanent Vacation
No title available
occasionally subtle
art blog(derogatory)

tannertan36
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
seen from United States

seen from North Macedonia

seen from United States
seen from Malaysia
seen from United States

seen from United States

seen from Malaysia

seen from United Kingdom
seen from United States

seen from Malaysia
seen from India
seen from North Macedonia
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from Lithuania
seen from United States
seen from North Macedonia
seen from United States

seen from United States
@dvlbit
cho dalbit en la feria de libros de alejandría * @scrapbook7m
rem.
‘ qué dramático,’ resopla, negando con la cabeza. ‘ ¿no sabes que así fue como viniste al mundo~? ¿o será qué…’ se aproxima entonces, dejándole un toquecito en la nariz, mientras sonríe con suficiencia. ‘ ¿piensas que te encontraron dentro de un durazno navegando por un lago, justo como momotarou? aw ’ y es tonito burlón el que emplea, antes de que dígitos pasen a pellizcar la mejilla ajena, tironcito sutil con el afán de molestar. ‘ oh, daldal, tan inocente~, ’ canturrea, antes de soltarle, cerrando el libro de todos modos. ‘ sí, sí, y de paso, arruinaste por completo mi sesión de lectura. ¿como vas a compensármelo, mmm? y encima que estaba en la mejor parte,’ replica, haciendo un mohín. ‘ no, no, no, terrible. vas a tener que pagarme un café. ’
‘ no —— o sea, sí sé cómo vine al mundo. no soy— no soy tonto ’ bueno, quizá un poco. y quizá ese poco sea notable tanto para el mayor como para el resto de las personas que le conocen. mejillitas permanecen encendidas, imposibles de regresar a la normalidad cuando el frafald toma presa a una de ellas entre dígitos. ya parece haberse vuelto costumbre; no le molesta, en realidad. ‘ e-es solo que une niñe podría pasar cerca y ver ’ explica. no cree que menores deban ver esas cosas a tan corta edad. cuando le confirma que el libro ya está cerrado, se permite regresar su atención hasta él, mucho más tranquilo que antes. ‘ ¡no la arruiné! — está bien, tal vez sí lo hice... pero puedes ir a leer a un lugarcito más oculto, creo yo ’ opina, alzando apenitas las manos. ‘ lo haré, pero solo porque ahora me siento mal por haber interrumpido ’ ah, ¿pero quién le paga a él por todas las veces que rem lo asustó? para nada justo, solo que dalbit no es capaz de pronunciar quejas que en realidad no le acomplejan. ‘ mucho café hace mal, igualmente... ¿no quieres un té? ’
tate.
mantuvo las cejas arqueadas, inundada de una expectativa que no sabía de dónde había nacido y porqué razón, pero decidió no renegar. simplemente se dedicó a observar la forma en que el muchacho se desenvolvía frente a los pequeños, y cómo había seguido el juego de su pregunta. una cálida sonrisa arrebató la monotonía que mantenía enseriada la parte inferior de su rostro. ‘ creo que muches aquí califican, entonces, como un hogar ideal, pero no parecen niñes con miedos, ¿o sí los tienen? todes se ven igual de valientes que tú ’ le dijo al muchacho y tomó la cajita para sacar uno de los pockys; asintió en agradecimiento mientras se la devolvía. inhaló profundamente y tragó en seco antes de dejar caer el peso de sus hombros. fogonazos intermitentes golpearon su mente. ‘ una vez, creo. sí… fue hace mucho, mucho tiempo…bigotes… mi gato… era como dumbo para mí ’ sacudió la cabeza pues no quería ahondar en sectores de su mente que se encontraban difusos. ‘ ¿tú… ya estás listo para ceder a dumbo? ’
¿él, valiente? tiene que negar varias veces con la cabeza para mostrarse en contra de ello. infancia completa, al igual que adolescencia (toda su vida, realmente), ha brillado por su cobardía — o eso asegura él, pues es lo único malo de sí mismo en lo que puede concentrarse cuando preguntan sobre sus debilidades. miedoso, incapaz de hacer frente en situaciones aterradoras o de alto estrés; olvida, sin embargo, las veces en las que se ha hecho a un lado para poner la seguridad / el bienestar de alguien más sobre el propio. y quizás sea un método inconsciente de supervivencia, no querer ser percibido de esa forma por temor a que lo tengan en cuenta para cosas que no enfrentaría por cuenta propia. ‘ estoy seguro que elles no tienen miedos~ pero igual pueden confiar en dumbo si lo necesitan ’ asegura, asintiendo, al tiempo que recupera la caja de dulces. ‘ bigotes es un nombre asombroso para un gato~ seguramente se habrían llevado bien con luna ’ porque obviamente no puede dejar de lado a propia mascota; siempre saldría a colación. ‘ es genial que hayas tenido a alguien que te acompañara de esa forma ’ agrega luego, acompañándose con una sonrisa. ante lo siguiente, baja un poco la mirada. ‘ yo... pues debería, ¿no? no tengo muchas más opciones ’ no alza mucho la voz, deseando que sea solo la mayor quien lo escuche. ‘ mamá dijo que era hora de dejarlo ir, supongo que tiene razón. siempre la tiene~ además, no es como si no tuviese otros peluches ’ ninguno tan importante como el elefante, de todas formas.
kai.
es torpe por excelencia, por lo que ha de luchar con esos reflejos lentos para que cajita de golosinas no termine en el sueño. y, para su suerte, logra triunfar al momento de que saca aquel palito de galleta para llevarlo a sus labios, dando el primer bocado. después viene el segundo. y rápido el tercero. por que no acostumbra a consumirlos, en el hogar byeol están prohibidos ( así como una larga inmensa de alimentos, bebidas ). ‘ ¿lo estás dando en adopción? ’ ha de soltar con la boca llena, llevando rápidamente su diestra a la altura de sus labios para terminar de masticar. ‘ creo que ── alguien tendría mucha suerte de adoptarlo. además se les veía muy emocionados. ’ al menos esa fue la impresión que se llevó de aquella escena. tras cuestión, vuelve una mezcla de nervios, culminando en asentimientos breves. ‘ me gusta. sí, aunque no son ── ya sabes ── profesionales. ’ mero hobby, que había adoptado en un intento por distraerse y hasta la fecha le acompañaba en los momentos donde sentía fuera de lugar. mejor enfocarse en capturar momentos a sentirse como un pez fuera del agua durante aquel evento. ‘ tomé algunas de ustedes. ¿las quieres ver? si no ── si no te gustan las puedo borrar. ’ aunque sería una lástima, pues encontraba satisfecho con los resultados. entonces dispone a tomar cámara, seleccionando la opción para mostrar las fotografías en pantalla antes de mostrárselas al embla.
‘ ¿quieres... otro? ’ ofrecimiento se pronuncia por lo bajo al ver cómo terminó con el dulce con tanta rapidez. sin esperar respuestas, se da la libertad de tomar cuatro palillos que luego alcanza al spektra para que pueda quedarse con ellos y disfrutar del postre un poco más. cree que no tiene sentido no poder saborear bien el chocolate. la cajita luego vuelve a guardar dentro del bolsillo de su chaqueta. ‘ algo así... ’ asiente, regresando la atención hacia el montón de niñes por breves segundos. la idea era encontrar a alguien que pudiese cuidar bien del elefante, pero nunca imaginó que podría despertar el interés de tantos pequeñines. ‘ lo sé, por eso no quisiera que algune termine llorando porque no pudo quedarse con dumbo, igualmente — tal vez no lo pensé muy bien ’ se lleva una mano hasta la nuca, visiblemente acomplejado por las altas probabilidades de herir los sentimientos de alguien. por su mente pasan millones de planes alternativos, posibilidades para que todes tengan, al menos, un poco del animalito de felpa. ‘ no tienen por qué ser profesionales para que sean bonitas. lo importante es lo que busques revivir o transmitir a través de ellas ’ opina tan pronto regresa la atención al mayor, dedicándole una sonrisita. recuerda los primeros años tocando la guitarra, haciendo música, cuando aseguraba no tener habilidades suficientes y su padrastro se encargaba de recordarle que lo importante era volcar sus sentimientos a través de las canciones para contagiar a la audiencia con las mismas emociones. ‘ no te diré que las borres ’ asegura, aunque negando con la cabeza. entonces se inclina un poquito en dirección al otro, suficiente para poder observar con más detalle la pantalla de la cámara. ‘ ah, podría camuflarme entre elles de no ser por la altura ’ una risita avergonzada cosquillea en su garganta al notar lo bien que parece entenderse con les pequeñes en las fotografías. ‘ me gustan, kai ’ confirma. ‘ ¡y estoy siendo objetivo! — ¿hace cuánto lo haces? ’
berry.
‘ sólo uno más, tampoco creas que vengo aquí a robar ’ alza cejas con un gesto humorístico, quizá para disimular que su intención primaria es, precisamente, eso. se acerca para tomar un segundo pocky de la caja sin quitársela de la mano, llevándose ambos a la boca para morderlos en lo que lo escucha, empezando a idear un plan perfecto para conseguir el peluche sin tener que cometer ningún crimen. ‘ suena bien, cuando iba a la escuela teníamos un … ¿muñeco de bebé? que teníamos que cuidar entre todes, fue interesante ’ asiente, en recordatorio de una anécdota que sólo le hace reír con ligereza. ‘ ¡claro que sí! ’ entonces, toma asiento al lado del otro, como si de su hogar se tratase. ‘ además ~ si ningune niñe se interesa por dumbito, podría quedarme con él y darle la vida que merece ’ habla bajo, como si estuviera engatusándolo, o mejor dicho, en un intento que les niñes no la escuchen. ‘ pero … ’ entonces se aleja un poco, planteando un dato que se le escapaba: ‘ ¿por qué no te lo quieres quedar tú? con lo lindo que es … ’
‘ están para compartir ’ es por eso que no vuelve a guardar la caja de donde la sacó, sino que la mantiene en su mano para darle libertad de que pueda seguir tomando tantos bastoncitos como se le antojen. escucha relato, dando también, como ella, un par de asentimientos. ‘ nunca he cuidado de un bebé de juguete, ni tampoco uno de verdad — ¿lloraba tanto como los reales? ’ indaga, alzando una ceja. en su escuela no habían tenido ideas de ese tipo; solo recuerda una vez en específico donde les invitaron a llevar sus juguetes favoritos para presentarlos con la clase, y él, precisamente, había llevado a dumbo con todo el orgullo del mundo. ‘ ¿tanto te interesa? creo que le agradará estar con alguien que lo quiera mucho ’ casi tanto como él lo hace, porque no cree que exista persona en el mundo que pueda amar al elefante de peluche como él mismo. ‘ oh, n-no es eso... ’ con una sonrisa apenada en los labios, lleva diestra hasta propio cuello en un intento por liberar un poquito de tensión. ‘ fue idea de mi mamá. dijo que lo tengo hace mucho y me dijo que podría donarlo a alguien que necesitara mucho más de su compañía. dumbo siempre fue un buen amigo ’ explica, luchando por no atorarse con sus palabras. ¿comenzaría a llorar, acaso? espera que no. pero, ah, los momentos sentimentales siempre pueden con él. ‘ además— además que seguro estará mejor en nuevos brazos ’
somyi.
Sal deja de contener aquella energía que contenía por culpa de la timidez de estar entre tantos niños probando lo mismo que él, y se abraza al elefante con su vida, entre risitas de felicidad. “Sal tiene tres años,” contesta, con su vista fija en el niño, que ahora le decía algo al elefante y pretendía que el elefante le contestaba diciéndole algo al oído. “Y sí, por alguna razón salió adorable.” No puede evitar pensar que hay algo en los genes de su padre, que ambos Dalbit y ella comparten, que ahora se manifiestan tanto en el medio hermano como en su hijo. Aunque igual se cuestiona que tanto de eso será realidad y que tanto son ya ideas suyas. Retoma la idea de Dalbit, entonces, para comentar, “yo tengo abandonada a mi niña interior desde hace años, pero creo que con Sal nos llevamos bastante bien.” Se encoge de hombros. “Es como un hermanito, pero yo me tengo que preocupar de que siga vivo, limpio y educado.”
‘ ¿no es tu hermano? ’ la sorpresa ante nueva información se hace notar en su rostro, el que dirige en dirección al pequeño que tan feliz se ve con el elefante de peluche. quizás no debió haber asumido vínculo entre ambos, pero fue a la conclusión que más rápido llegó con su pequeño cerebrito incapaz de considerar otras posibilidades. de todas formas, vuelve a la normalidad tras unos minutos. ‘ es más divertido así, ¿no? verlo como un hermanito ’ en realidad, no tiene idea de cómo pueda llegar a ser. ‘ siempre soñé con tener uno, yo soy hijo único ’ explica, regresando su atención hasta la morrigan. ‘ tengo primos que rondan mi edad, igualmente, pero obvio no es lo mismo, creo ’ ni siquiera sabe por qué comparte tanta información con la mayor cuando no le preguntó al respecto, solo sale de manera natural. como siempre. verborreas son comunes en él, desplazándose entre ramas que se entrelazan unas con las otras. ‘ ¿qué significa su nombre, por cierto? mamá siempre dijo que los nombres son muy importantes por sus significados y esas cosas, que se relacionan a los gustos de une y tal... pero creo que solo lo dijo para convencerme de amar la astronomía tanto como ella — lo logró, evidentemente ’
onyx.
solo asiente, incapaz de ofrecerle algo más que eso, silencio y espacio a que pueda soltar aquello. supone que cualquier niño estaría alegre de recibir un nuevo juguete, aunque cuidado del mismo sería algo difícil de predecir. ‘ estoy bien con uno, no me inclino demasiado por las cosas dulces. ’ suele cansarse de ellas con facilidad, por eso evita consumir demasiado, teme no querer volver a probar azúcar en su vida. ‘ no he encontrado… nada muy interesante. ’ confiesa, ambiente no es el que más disfruta, ciertamente, libros en general no tienden a ser foco de interés. ‘ ¿qué hay de ti? ’ indaga. ‘ además de buscarle un nuevo hogar a dumbo. ’ puntualiza, lo cual cree, sería prioridad para el contrario por como trata al elefante.
‘ ¿nada de nada? — qué extraño. hay muchas secciones para visitar ’ o así lo ve él, que encuentra la inmensidad de la biblioteca impresionante. de no haber seguido a un grupo de personas, está seguro que se habría perdido entre los interminables pasillos. por supuesto, no pudo recorrer todo, pero sí encontró algunos ejemplares interesantes. ‘ estuve recorriendo un poco antes de ponerme con dumbo ’ explica, dejando un par de palmaditas sobre la cabeza del animal. ‘ encontré un par de libros sobre astronomía que podrían interesarle a mi mamá, y también uno sobre música para mí y mi padrastro — es genial la variedad que tienen. pensé que solo habría libros de magia y todo eso ’
bubble prince 💙 ✴ for @hybed
woojin.
no era una persona que disfrutaba demasiado de los niños, la mayoría de las veces los consideraba fastidiosos y bulliciosos. uno de ellos si había llamado su atención, le parecía tierno y su sonrisa le transmitía cierta tranquilidad. le estaba pasando el pequeño peluche que se le había caído de las manos cuando escuchó la voz masculina. su mirada se elevó hasta dar con rostro contrario. ‘ sí, gracias. ’ le sonríe feliz cuando le ofrece el pocky. ‘ hace tiempo que no comía de estos. ’ lo llevó a su boca y disfrutó del pequeño bocado que le había dado. ‘ ¿les regalarás a dumbo? ’ pregunta con interés.
‘ son muy ricos. en casa tengo de frutilla, también, aunque estos son mis favoritos porque son de chocolate — me gusta el chocolate ’ comentario añadido sale sin razón, porque no es como si nuevo acompañante le haya preguntado al respecto. asiente cortamente ante su pregunta, debiendo bajar la mirada hasta el elefante durante unos segundos. ‘ creo que es momento de desprenderme de él y, como ya dije, quiere vivir aventuras con nuevas personas ’ sigue con esa idea para no decepcionar a ningune niñe, que siguen observándolo con ilusión. ‘ el problema es que dumbo cree que hay muches que merecen pasar tiempo con él, así que tenemos que pensar en una solución para que todes puedan disfrutarlo ’
yeongsun.
se detiene a escasos metros de improvisado escenario. recordando una vez más lo malo que era tratando con infantes, nervios siempre traicionándolos. lo intentaba, al menos. humedece labio inferior cuando interlocutor ofrece dulce, asintiendo con cautela. ‘ gracias. ’ le dice, recibiéndolo con el dedo pulgar y su índice. ‘ pero — en realidad vine a preguntar si… ’ parpadea un par de veces, atrapando la punta chocolate del pequeño bastón entre sus dientes, rompiéndola para comerla. ‘ si podía yo quedarme con el elefante. ’ siente miradas de los niñes presentes, probablemente curiosos al respecto. intenta ignorarlos, pero realmente no le sale bien y lengua prefiere actuar por sí sola: ‘ hola, soy sun. y puedo dejarlos sin internet durante un mes apretando un simple botón. así que no me juzguen. ’ les dice, aunque elles parecían desinteresades con todo el asunto, tampoco era como si lo estuvieran juzgando ni mucho menos. ‘ ah, tengo dulces también, creo. ’ intenta remediar.
‘ ¿lo quieres? ’ cejitas se alzan con sorpresa, quizás muy parecido a les niñes que le rodean. si bien no tendría problema en cederlo (si no hubiese pequeñes interesades también), le resulta extraño ver a un adulto interesado en un animal de felpa. usualmente se topa con personas que aparentan demasiada seriedad para poseer un peluche de ese tipo, aunque dalbit siempre ha dicho que no existe razón para renunciar a placeres de la infancia. además, los juguetes de ese tipo siempre son una buena compañía. ‘ a-ah, no creo que te hayan estado juzgando ’ se apresura a defenderles, buscando también evitar cualquier tipo de conflicto entre el brujo y elles. ‘ tenía pensado convencerles de compartirlo cada semana — hacer un intercambio, ya sabes... ’ ladea la cabeza, esperando notar alguna reacción en el contrario que pueda denotar desagrado ante la idea. ‘ quizás podrías llegar a un acuerdo con elles, ¿no? para ver quién se queda con dumbo primero, y quién después, y quién después de después... ’
jaz.
desconoce a ciencia cierta cómo ha terminado entre mezcla de menores pertenecientes a aquelarres, pero sin duda lo prefiere a ambiente pesado que se da entre emociones aéreas de adultos, por lo cual resistencia es nula cuando pequeñite le sitúa frente a masculino. ‘ ¿ves?, te dije que no tardarías en encontrar nueves amigues. ’ anima sobre hombro una vez que adquiere cuclillas después de prácticamente ser arrastrade a tal altura. pero a pesar de que le toma corta meditación, no puede contener sonrisita que se apropia de pétalos al observarle abrazarse de afelpado y escapar a metros de dúo para comenzar a forjar vínculo. ‘ oh, gracias. ’ cuesta desprenderse de escena y dirigir enfoque a menor, aceptando bocadillo entre dígitos, pero asegurándose de obsequiar genuina curvatura. ‘ parece viniste preparado, ¿estas acostumbrado a tratar con niñes? ’
‘ no es nada~ ’ considera mejor compartir dulces antes de llenar su cuerpo de azúcar, porque bien sabe que luego le pasaría factura y serían sus padres quienes tendrían que lidiar con un dalbit acelerado al máximo. si bien es la primera caja de pockys que abre, mejor prevenir que lamentarse. después de que compañía se hace con uno de los bocadillos, él mismo se lleva uno a la boca mientras observa a les más pequeñes con una sonrisita. ‘ mamá dijo que era hora de cederle a dumbo a alguien más, por eso lo traje ’ explica, suspirando. aún duele un poquito tener que desprenderse del muñeco que formó parte de su infancia, pero supone que estará en mejores manos pronto. ‘ pero me es fácil relacionarme con elles~ son divertides, además, con todas las ocurrencias que tienen ’ dejar volar su imaginación en días normales es sencillo, pero jamás dejaría de sorprenderse con las cosas que idean les niñes. ‘ ¿no lo crees? ’
hanbin.
deseando no interrumpir, se limita a observar en completo silencio, complacido. personas ajenas a alejandría, dispuestas a tratar amablemente con les niñes, disminuyen el volumen de trabajo y aminoran la tensión en sus hombros, porque asume que, bajo la vigilancia de un adulto, es menos probable que consigan lastimarse. e incluso cuando dalbit luce aún como un entreacto entre la infancia y la adultez, debe reconocer que tiene talento lidiando con lo que es todavía más pequeño que él. ‘ en realidad también quiero al elefante, pero sé que tengo demasiada competencia ’ juega, riendo con sonoridad ante el par de pucheros, repletos de acusación, que recibe a cambio. se coloca sobre cuclillas, con la intención de reducir la brecha de estatura entre él y el público de dalbit. ‘ y además, dumbo debería tener un dueño que vaya a quererle y cuidarle de verdad, ¿cierto? ’ su índice se mueve con discreción, provocando que su telequinesis mueva la cabeza del peluche en un breve asentimiento.
tanto el comentario como los rostros de les más pequeñes causan que una melodiosa risita se abra paso entre sus labios. no tendría problemas en entregarle la custodia de dumbo a un adulto, alguien de su edad, pero presiente que serviría mucho más para algune niñe que necesite compañía de un nuevo amigo. porque los peluches son eso, desde su punto de vista; una especie de amistad que estaría allí por muchos años, acompañando hasta en los malos momentos. por experiencia propia, puede confirmar que el elefante de felpa era un excelente compañero. ‘ pueden tener una semana cada une~ ’ ofrece como opción, viendo que son varies les interesades por poseer al animal. las exclamaciones de sorpresa por parte de algunes logra capturar su atención, obligándolo a bajar la mirada justo para poder notar cómo la cabecita del juguete se mueve por su cuenta. ‘ woa— ¿fuiste tú? ’ se sorprende, sin duda, porque nunca lo vio hacer algo así y, por supuesto, no se percata de que se trata del mayor manejándolo por telequinesis. ‘ ¡increíble! creo que el cariño de todes lo trajo a la vida — ¿y si me lo quedo yo? ’ se abraza al peluche, aguantándose la risita cuando ve los mismos pucheros que el alejandría causó hace unos minutos. ‘ supongo que eso es un no~ ’
rem.
‘ ah, ¿no te parece interesante esta lectura? ’ comenta, aproximándose a la persona que ha entrado en su perímetro, enseñándole el libro en una página determinada. en la hoja, se puede apreciar una ilustración de carácter evidentemente adulto; y en la prosa, más erotismo puede ser percibido. ‘ muy educativa, sin lugar a dudas,’ canturrea, entre risas.
‘ ¿qué cos— ’ curiosidad desaparece tan pronto echa un vistazo a la página que el mayor le enseña, teniendo que voltear el rostro rápidamente en dirección contraria para no tener que seguir viendo. ‘ a-ah, ¡rem! ’ se queja, con una mano buscando cerrar el libro para no tener que observar imágenes obscenas de nueva cuenta por accidente. no se da cuenta, pero sus mejillas volvieron a encenderse con un fuerte tono rojizo. ‘ no puedes— no puedes mostrarle esas cosas a las personas así sin más ’ se queja en voz bajita, mirándolo de reojo. ‘ ... ¿ya lo cerraste? ’
wesley.
aprovecha que ve a la figura contraria para aproximarse a saludarle, pues todavía tiene pendiente devolverle la prenda que le ha prestado algunos días atrás. al hacerlo es que nota la situación con la que se topa, y aunque espera no interrumpirles, al parecer lo logra de cualquier forma. ‘ no, estoy bien — te dejé sin abrigo hace unos días, no puedo dejarte sin dulces ahora ’ medio bromea, curvando los labios en una sonrisa, pero lo cierto es que simplemente tiene problemas en aceptar lo que le quieren compartir; continúa trabajando en ello. ‘ no quería interrumpirles, ¿estás por organizar un concurso para decidir quién se queda con dumbo? ’ inquiere, observando al montón de postulantes que parece haber allí.
‘ no es como si me estuvieras obligando a que comparta mis cosas contigo ’ insiste un poquito más con los dulces cuando extiende la cajita en su dirección, moviéndola apenas de lado a lado como si buscara tentarlo. le gusta compartir, sobre todo cuando se trata de cosas que fácilmente podría conseguir luego. ‘ no sé si lo llamaría un concurso ’ entrecierra los ojitos, recorriendo con los mismos los distintos rostros de sus acompañantes en esa tarde. ‘ he estado pensándolo, y no creo que me agrade que algune quede triste por no poder quedarse con dumbo — y a él tampoco le gustaría ’ con la mano mueve un poco la cabeza del peluche para imitar una negación, ganándose un par de risitas de algunes niñes. ‘ ¿tú que harías? ’
kai.
encuentra entretenida la forma en que el embla destaca entre infantes. por la diferencia de tamaños, por supuesto. comisuras han de elevarse conforme se acerca, escuchando palabras contrarias ( y la forma en la que pequeños se ven totalmente entretenidos ). poco antes de que atención contraria recaiga en él, dedica a tomar un par de imágenes, por lo que le sorprende con el ojo pegado al visor antes de dar un último apretón al disparador. ‘ yo ── ’ traga saliva, con el nerviosismo. ‘ uh, sí, sí. ’ asiente con fervor, dedicándose a soltar finalmente aquella cámara para que termine descansando a la altura de su pecho. ‘ ¿los interrumpí? parece que ── les agradas mucho. ’
la sonrisa prevalece en su rostro, quizá hasta de manera involuntaria al notar la cámara en manos del spektra. no le incomoda ni nada por el estilo; hasta le genera algo de curiosidad ver las fotografías que ha capturado hasta entonces. ¿habrán sido muchas? ¿de él? no sigue dándole muchas vueltas al asunto, pues decide ponerse de pie y ofrecer la caja de pockys en dirección a kai para que pueda tomar algunos. ‘ sírvete los que quieras, podemos conseguir más luego ’ asegura. además, siente que sería una forma de devolver el favor por haberlo ayudado durante el festival. recuerdo de propia torpeza provoca que le golpee la vergüenza, encendiendo apenitas su rostro con tono rojizo. ‘ no~ solo les contaba sobre dumbo y sus requisitos para encontrar un nuevo hogar ’ da un par de palmaditas en la cabeza del animal de felpa que aún sostiene entre sus brazos. ‘ ¿te gusta tomar fotografías? ¿salieron bien? — puedo posar mejor si gustas ’ juega, acomodándose junto a dumbo en un intento de pose. al final, ríe apenado.
tate.
observó la escena desde una distancia considerable para continuar pasando desapercibida. solo quería ver, no participar, y estaba segura de que su apariencia no la hubiese ayudado de inmiscuirse aún más en la ronda. una sensación extraña barrió su pecho: ternura; no la experimentaba seguido, de hecho, no recordaba la última vez que algo le había parecido enternecedor, pero aquel muchachito lo estaba logrando. la pregunta la sacó de su cuasi ensimismamiento. ‘ eh… vale ’ replicó visiblemente confundida, porque no esperaba aquello. ‘ aunque primero tienes que decirme qué tipo de hogar está buscando dumbo… se ve como un compañero maravilloso. ’
‘ ¿qué tipo de hogar buscas, dumbito? ’ repite pregunta, solo que dirigida al animal de felpa como si este fuese capaz de responder. es una nueva puesta en escena, sin embargo, para que les niñes dejen volar la imaginación y crean que pueden mantener una conversación con el elefante; eso solía hacer él cuando tenía la edad de elles. acerca el muñeco hasta uno de sus oídos, asintiendo y dejando salir algunos ‘ «ajá» de vez en cuando. ‘ dice que se sentiría cómodo donde le demuestren mucho, muchísimo cariño, y que le encantaría estar con alguien que sepa que puede confiar en él para enfrentar todos sus miedos ’ como él mismo lo había hecho en su momento, aunque sigue siendo un cobarde en comparación a otras personas. finalmente, extiende la cajita de pockys en dirección a la frafald. ‘ ¿has tenido a alguien como dumbo antes? ’
berry.
‘ woah … ¿de verdad lo está regalando? ’ apenas le murmura a uno de los niños en la multitud, con estrellas en los ojitos que le hacen desear estar en la edad legible para poder conseguir un premio tan increíble. sabe que no debe pensar en métodos alternativos para conseguirlo, pero su mente ya se encuentra maquinando. ‘ ¿eh? ’ es por eso que voz ajena le pilla de improviso, sacudiendo la cabeza para apartar todo pensamiento de trampa y hurto. ‘ ¡sí! ’ tiende diestra, esperando poder conseguir uno. ‘ oye, qué lindo eres ~ ¿qué tipo de niñe crees que sería el indicade para dumbito? ’ curiosea, balanceando la cabeza de un lado a otro. ‘ ¿qué pasaría si, por un casual, hubiera varies interesades? ’
al recibir confirmación, no tarda en extender la cajita de dulces en dirección a la joven para que pueda tomar todos los que quiera. de quedarse sin, siempre puede conseguir más— aunque no sería adecuado comer tanto azúcar en un mismo día. la sonrisita en sus labios solo se acentúa un poco más tras escucharla, teniendo que bajar un momento la mirada hasta el animal de felpa para ocultar sutil bochorno en mejillas. ‘ en ese caso... ’ se lo piensa, intentando encontrar una buena solución en caso de que un escenario así se le presente. ‘ podría estar una semana con cada une ’ opina, regresando la atención hasta ella. ‘ así tendría muches compañeres de aventuras, y les niñes aprenderían a compartir ’ imagina que hasta lograría crear nuevas amistades entre elles; idea es suficiente para que emoción crezca dentro suyo y no se sienta tan mal al tener que renunciar a juguete de la infancia. ‘ ¿tú piensas que muches lo quieran...? ’