if he worked here i might have to spend an unhealthy amount of time at this restaurant—

Love Begins
Not today Justin

titsay

⁂

Kaledo Art
KIROKAZE
Game of Thrones Daily
d e v o n
RMH
No title available
Sweet Seals For You, Always
Misplaced Lens Cap

if i look back, i am lost

izzy's playlists!

ellievsbear
Mike Driver
wallacepolsom
No title available
DEAR READER
taylor price

seen from Malaysia

seen from Canada
seen from North Macedonia
seen from Netherlands

seen from South Africa
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from Lithuania
seen from United States
seen from Germany

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Türkiye
seen from United States
seen from United States
@byrem
if he worked here i might have to spend an unhealthy amount of time at this restaurant—
* nathvnicl.
* le mira con desconfianza, alzando una de sus cejas al tiempo que se agacha un poco para mirar por encima del hombro del más bajo. lo que encuentra en el libro no le toma desprevenido pues se esperaba algo absurdo. una enorme sonrisa entretenida aparece en su rostro, ‘ cool, no te muevas déjame leer. ’ aclarándose la garganta, comienza a narrar, risa danzando precariamente bajo sus palabras, ‘ «usualmente no había ningún lugar que no debiera tocarse, no sentía cosquillas sin importar dónde lo pellizcaran, y no parecía haber ningún lugar particularmente sensible. pero ahora que otro le tocaba suave y lentamente por todas partes, inesperadamente, el deseo que sentía dolía hasta el punto de la desesperación» ooh, sexy, da vuelta la página. ’ en las cercanías, una señora los observa con reproche, chasqueando la lengua y negando con la cabeza.
no se espera que el más alto acabe leyendo todo a viva voz, ante la mirada (escandalizada) de las señoras que estaban unos metros más allá. y quizás solo por molestar a las susodichas es que una sonrisita burlona aparece en sus facciones, dando un pasito atrás para presionar su cuerpo contra el contrario, incluso su cabeza encajando bajo su mentón. ‘ ah, cariño~ no leas en voz alta, ¿sabes que todos pueden oír como sacamos ideas para lo que haremos esta noche? anda, que soy tímido~’ canturrea, haciendo un mohín con los labios, su índice frotando de arriba a abajo una zona del brazo opuesto. tono cantarín y alto es suficiente para que las ancianas se horroricen más todavía, cuchicheando y negando con la cabeza, en tanto rem baja la mirada para cambiar la página. ‘ ¿y bien? ¿vas a seguir leyendo? anda, que esta en la mejor parte.’ insta, moviendo la cabeza de tal forma que sus sus cabellos pueden cosquillear en la dermis del mentón opuesto.
* nathvnicl / flashback.
* se mantiene quieto por un asunto de orgullo, mas sus ojos se cruzan ligeramente al medio siguiendo el trayecto del dedo hasta que este toca su nariz. debería ser indignante, pero es un poco adorable. necesita borrar al contrario de la faz de la tierra. ‘ fueron tus palabras, no las mías, ’ replica rodando los ojos, manteniendo la sonrisa que torna engreída en sus labios, ‘ no busques tergiversar mis palabras para poder proyectar tus intenciones en mí. es triste. ’ a su izquierda, una lámpara cae de su lugar, aparentemente empujada por nada. pasa sin pena ni gloria, pues nate ni siquiera se inmuta, mucho más interesado en la ( molesta ) visión frente a sí, exigiendo un por favor. ¿por qué tendría nate que decir por favor cuando quien estuviera interesado en hacerlo cambiar de parecer debería ser el otro? no que tenga algo en contra de la frase en sí, por supuesto, se ha encontrado alguna que otra vez repitiéndola de rodillas, después de todo. ah, pero no es bueno recordar esas instancias en ese preciso momento, sería sobrecargar más las raídas terminaciones nerviosas de su cuerpo, despertando bajo el tacto del cilindro para el que entreabre sus labios, y del pulgar que deja un sendero eléctrico en la sensible piel. se deja atraer al espacio ajeno, nuevamente guiado por el orgullo de no querer ser el primero que se acobarde en ese extraño juego que han iniciado en medio de un cuarto supuestamente embrujado. es decir, si lo está. bastante embrujado, incluso. es sólo que su mente está demasiado exaltada como para prestarle atención a ese insignificante detalle, irises clavados en el rostro ajeno y en la ( debe admitir, sexy ) técnica que emplea para prender el cigarrillo que le ha facilitado. apenas la brillante ascua hace contacto, inhala para que el cilindro efectivamente se prenda. esto es malo. hasta ahora, solo han sucedido cosas peligrosas cuando se encuentran a tan breve distancia, ha notado. el humo envolviéndolos no ayuda. ‘ el plan es maldecir al espíritu hasta que nos deje salir, ’ contesta con sórdido humor, ‘ ¿quieres ir primero? moriría verte recibir un ornamento de esos de bronce con la cara. ’ aunque sería un desperdicio, con un rostro así. da una calada al cigarrillo, alzando una ceja ante interrogante, ‘ está buscando una salida de emergencia, en caso de que el espíritu sea más fuerte de lo esperado. ’ aún así, no logra encontrar espacio para preocuparse, ¿qué es lo peor que podría pasar? no, el chico frente a sí le parece infinitamente más amenazador. es únicamente por eso que mira directamente a los profundos ojos opuestos, nada más. espabila de pronto, sintiéndose como si hubiera caído en un pequeño trance por un segundo ahí. carraspeando con disimulo, impone un poco de distancia entre ambos, llevándose cilindro a la boca nuevamente para sujetarlo entre carmines y liberar sus dos manos. ‘ por lo pronto, prepararé el lugar, ’ comenta, cigarrillo moviéndose con sus palabras mas sin caer de su boca, manos rebuscando sus bolsillos por los materiales que necesitaría. saca de estos cuatro velas amarillas, soltando humo por la nariz. le ofrece dos de estas al contrario, frunciendo entrecejo. ‘ pregunta rápida, ¿piensas decirme tu nombre? ’ ceniza cae de la punta de su cigarro. ‘ será más fácil decirte qué hacer si no te estoy llamándote tú todo el rato. ’
‘ y tú seguiste la corriente,’ comenta como si nada, encogiéndose de hombros ante su afirmación. sin embargo, pronto deja de darle demasiada importancia, porque en lugar de seguir haciendo caso a las palabras que son emitidas desde la boca ajena, parece más entretenido deleitándose con sus reacciones —las que le parecen por lejos mucho más honestas. y es que quizás, incluso si el otro deseaba hacerlo pasar inadvertido, rem mismo todavía se hacía consciente de lo sencillo que le estaba resultando ganarse su atención; esos ojos posados sobre su rostro luego de cada acción descarada que efectuaba hablando con más sinceridad que las sentencias que podía emitir hacia él como contra respuesta. su mano entonces suelta el cuello de la prenda ajena, descendiendo con lentitud por el área circundante a sus clavículas, y desde hacia estableciendo un pequeño camino hasta el pecho ajeno. descansa diestra ahí, entonces, y mientras el cigarrillo sigue bailando entre sus carmines, no hace más que ofrecerle una sonrisita astuta. ‘ no te vayas a asustar tanto,’ bromea, y presiona con un poquito más de fuerza. ‘ o se te saldrá el corazón.’ y es allí que finalmente da un paso atrás, pestañas revoloteando en un pequeño parpadeo que ejerce con el fin de acostumbrar su visión a esa oscuridad. a diferencia del contrario, no puede ver ni presentir absolutamente nada; prácticamente se encuentra a ciegas en una habitación silenciosa donde su enemigo se vuelve invisible. ‘ ¿ehh, en serio? que mal, y yo que quería escucharle su bonita voz de ultratumba en mi oído,’ replica, con un aspecto de pesar. ‘ bueno, si no hay alternativa... ah, sí, mi nombre. es rem. ¿ali nunca te lo dijo? se lo comenté a él la otra vez que nos quedamos solos,’ recuerda, al final restándole importancia. ‘ bueno, como sea. por favor~ se gentil conmigo,’ le dice, alzando sus manos en lo que parece una postura de rezo, como si emitiese una petición para él. ‘ no tengo nada, nada, nada de energía mágica. ten por seguro que soy un blanco super, super fácil. ni siquiera presiento a esos fantasmas, ¡con suerte escucho a ali! no sé como lo hago en verdad, ’ señala, resoplando. ‘ debe ser el poder del amor,’ bromea, riendo un poco. ‘ y aunque creo que te di demasiada información y sabes como deshacerte de mí, aceptaré ser la carnada. confiaré en que no me apuñalaras por la espalda. ’ replica, haciendo un mohín con los labios. ‘ porque si lo haces, no te dejaré en paz ni un minuto de tu vida~ desearás no haber nacido nunca, ¿vale? ’ y así, justo después de esa pequeña y cordial amenaza profesada con una bonita y encantadora sonrisa, avanza un par de pasos, inspeccionando el lugar. se fija en los detalles de la habitación, los lugares que —ciertamente— parecen ligeramente sospechosos, como si pudiese sacar provecho de ellos. porque, si había un fantasma por aquí, debía estar apegado a algo importante dentro de ese perímetro, ¿no? solo necesitaba descubrir de que se trataba. si todo salía mal, podían salvarse con eso. en su recorrido, se va guardando cosas que podrían servir (diversos artículos que bien podían ser de su amigo invisible, o de gente que las había olvidado en aquel lugar: monedas, papeles, accesorios, ¡incluso un ticket que era de hace años atrás! ¡que interesante!). cuando acaba su recolección, se detiene en un punto clave. entonces, conforme el otro comienza a hacer los preparativos, exhala pesado y vuelve a dar otra calada, exhalando el humo con una parsimonia acostumbrada. ‘ heey, tú, el canalla transparente que anda por ahí. déjanos salir. no sé que tan frustrado te habrás muerto, pero eso no te da derecho a encerrar chicos lindos como yo para aprovecharte de ellos, pervertido. si tu cita te abandonó en este parque no es problema nuestro, eh. a lo mejor eras feo como un susto, y por eso te dejó, espectro degenerado. ’ y ahí tiene que mover la cabeza, justo cuando le viene encima un objeto que vaya a saber quién de qué se trata. el mismo se estrella contra una pared, un poco cerca de donde se encuentra nathaniel. ‘ aish, ¿encima eres un abusivo? eso no es atractivo para nada, solo estás probando mi punto. venga, abre~ deja tu berrinche, patán. ¿qué edad tienes? ya estás grandecito para estas cosas, eh, ’ dice, con un tonito cantarín. entonces hace un gesto en el aire, como si despejara el ambiente. ‘ mínimo si me quieres aquí contigo deberías tener más aromatizado este cuarto. está fétido como un calcetín viejo, ¿quién va a querer estar contigo así?’ y ahí es que se mueve a un costado, justo cuando es una vieja y maltratada repisa la que se viene abajo, amenazando con aplastarlo. tiene que sacarse el cigarro de la boca para poder toser gracias al polvo que se levanta, y entonces, mira de reojo al otro. ‘ oye, ¿te falta mucho o qué? ’
* kaieol / flashback.
ha de hacer tremendo esfuerzo por no romper en llanto ahí mismo ante el reproche de su hermano. por que es consciente de que él se lo ha buscado, que a diferencia de otras ocasiones, no ha sido obligado / empujado hasta el borde de sus límites. él, en el intento por demostrarse capaz, encuentra que, de hecho, es más cobarde de lo que quiere y puede aceptar. las palabras de rem sólo logran confirmárselo. ‘ lo sé, yo no quería ── perdón. ’ traga saliva, en un intento por disolver aquel nudo que se va formando en su garganta. paulatinamente, apenas cuestión ajena se cuela por sus oidos siente el crujir de mil piezas rompiéndose en su interior. ‘ ¿por qué me hablas así? ’ emprende con voz trémula, nerviosa en lo que mirada fija sobre punto muerto, alguna de las vigas de madera a sus pies. ‘ ¿por qué eres tú el que parece molesto todo el tiempo cuando fui yo el que se quedó con ellos? ’ es ahí cuando mirada le busca, ahogándose en esa laguna conforme lágrimas comienzan a resbalar por mejillas. no quiere que suene como un reproche, por que lejos se encuentra de serlo. de haber tenido un poco de valentía corriendo por su cuerpo, quizá también hubiese buscado una huida aunque, a diferencia del mayor de los byeol, kai se hubiera asegurado de que rem le siguiera a un destino incierto. por que no importaba. desde pequeño tenía claro que, mientras estuvieran juntos, todo iría bien. el susto que provoca brazo busque refugio en el contrario deja una sensación efímera de nostalgia. por que atención ha de pasar a la entidad frente a ellos de forma automática. le siente, tan cerca que los latidos de su corazón comienzan a incrementar. quizá es su paranoia, un mal presentimiento, pues pies frenan caminar ( y no es él quien lo provoca ). ‘ no me puedo mover. ’ por que no siente en control de su propio cuerpo, y tras decir aquello, puerta se cierra con fuerza. ‘ no quiere que nos vayamos. dice que ── ’ traga saliva, atención viajando desde entidad hasta la figura de su hermano. ‘ ¿quiere jugar con nosotros como thomas jugó contigo? ’ confusión persiste.
son emociones impropias las que siguen traspasándose hasta él, y se vuelve un agobio, un caos con el que no quiere lidiar. pero tampoco puede dejar al menor abandonado a su suerte —incluso si lo ha responsabilizado sin pelos en la lengua sobre sus decisiones cuestionables, había una parte de sí que no era capaz de abandonarle del todo. de cierta forma, rem detestaba el hecho de que seguía manteniendo esa tendencia dentro de sí, como si aun estuviera siendo acorralado por el pasado. sería más fácil dejar a kai lidiando con aquella situación por su cuenta, desligarse, obligarlo a detestarle lo suficiente como para que ya ni siquiera perciba la necesidad de aproximarse a él otra vez. por supuesto, no resulta. la recriminación que recibe, incluso si la emoción que se conduce en ella está lejos de ir con tal intención, lo empapa como si un balde de agua fría cayese sobre su cuerpo. entonces, termina mirando en otra dirección. ‘ porque incluso aunque me fui, todavía no aprendes a valerte por ti solo.’ es todo lo que le dice, pasando de largo, sin profundizar de más en ese asunto. contemplar lágrimas impropias tiene un efecto devastador e incómodo en él, que no tiene idea de como manejar. estaba seguro que su yo de hace unos años podría haberlo sobrellevado con el tacto apropiado; pero el rem que era ahora estaba lejos de ser esa figura que kai de seguro todavía extrañaba. inevitablemente se había vuelto una persona distinta; ya no cabía espacio para ser el hermano dulce y cariñoso que fue en su momento —menos cuando se convencía de que ya no podía acercarse a él de esa forma otra vez... no si quería mantenerle a salvo de su padre. indudablemente, había escogido convertirse en un desgraciado con tal de alejarlo, aun si eso ameritaba romperle el corazón en el proceso. una cosa por otra. ‘ vamos.’ le ordena, todavía sirviéndole de soporte. esconde las manos en los bolsillos, sin ansias de seguir dando vueltas en esa plática. cree que ya tiene suficiente entre manos como para detenerse a discutir sobre heridas personales con el menor —y talvez, de cierta forma busca escapar de esa discusión, cobardemente. está tan absorto en esas inquietudes que se detiene de súbito cuando el contrario lo hace, y sus cejas se alzan, sin comprender. la duda impregna su semblante, mirando en distintas direcciones incluso si sabe que se enfrenta a un enemigo invisible. nada lo prepara para las palabras que pronuncia kai a continuación, cuando comienza a detallarle las intenciones del fantasma: como si la puñalada que había recibido años atrás estuviese nuevamente perforando su vientre, y la herida fuera capaz de sangrar una vez más, sus labios se entreabren, tanto como sus párpados. todo el cuerpo se le tensa, ni siquiera terminando en reparar que todavía tiene a su hermano pegado a él, pudiendo percibir cada uno de sus movimientos. solo puede quedarse ahí, en silencio... hasta que su mirada se escurece. entonces se ríe. de una forma casi maniática. ‘ ya veo.’ pronuncia, y su mano se alza, posándose encima de su rostro. la cabeza se inclina hacia atrás, mientras se sigue riendo. entonces, cuando finalmente logra parar, despeja su campo de visión una vez más. ‘ es imposible que juguemos de esa forma.' y ahí, su expresión se tuerce en una mueca maliciosa. no mide las palabras, en realidad solo se deja influenciar por su propio cinismo. ' después de todo, ¿no estás jodidamente muerto?’ emprende hacia el espíritu, sin ningún tipo de tacto. ‘ no juego con gente que ya no existe.’ y dicho eso, su mirada se ensombrece más. ‘ ahora suelta a mi hermano. ’ ordena. un objeto vuela en su dirección y pasa rozando su rostro, a tal punto que una herida se abre en su mejilla. sin embargo, no se inmuta. ‘ suéltalo.’ reitera. ‘ ¿o debería incendiar este lugar, que talvez guarda tus restos? ’ cuestiona, su rostro ladeándose mientras sostiene el encendedor que trae consigo, tentando la llama. la prende, la apaga, la prende... y entonces sus labios se mueven con lentitud. ‘ ya que quieres jugar a ser él.’
* kwooj.
‘ ¿debería preocuparme por tus gustos peculiares? ’ solo miró de reojo el contenido del libro, no estaba interesado en ese tipo de contenido. ‘ ¿es el k*masutra o algo parecido? ’ entrecerró sus ojos, por la ilustración que había visto. ‘ tienes una biblioteca con todo lo que te puedes imaginar y en lo primero que te centras en esto, sospechoso. ’ lo molestó, riéndose con ligeras carcajadas.
parpadea al escuchar sus palabras, todavía con el libro en su regazo. ‘ ¿pasaría algo si es que ese fuera el caso? ’ cuestiona, pues no termina de entender lo cuestionable y sospechoso en ir directo hacia los ejemplares que captaban más su interés. en este caso, más que fanatismo por el tema, se movía por una suerte de curiosidad y aburrimiento. ‘ el que no quiera ver nada al respecto se puede ir a la sección infantil tranquilamente~ por algo aquí dice sector de literatura adulta, ’ canturrea, haciendo un mohín con los labios. ‘ y no, no es el kamasutra. se titula 1300 relatos de pasiones desenfrenadas.’ y con eso, da vuelta la página, sus ojos moviéndose para seguir la narrativa.
* dvlbit.
‘ ¿qué cos— ’ curiosidad desaparece tan pronto echa un vistazo a la página que el mayor le enseña, teniendo que voltear el rostro rápidamente en dirección contraria para no tener que seguir viendo. ‘ a-ah, ¡rem! ’ se queja, con una mano buscando cerrar el libro para no tener que observar imágenes obscenas de nueva cuenta por accidente. no se da cuenta, pero sus mejillas volvieron a encenderse con un fuerte tono rojizo. ‘ no puedes— no puedes mostrarle esas cosas a las personas así sin más ’ se queja en voz bajita, mirándolo de reojo. ‘ … ¿ya lo cerraste? ’
‘ qué dramático,’ resopla, negando con la cabeza. ‘ ¿no sabes que así fue como viniste al mundo~? ¿o será qué...’ se aproxima entonces, dejándole un toquecito en la nariz, mientras sonríe con suficiencia. ‘ ¿piensas que te encontraron dentro de un durazno navegando por un lago, justo como momotarou? aw ’ y es tonito burlón el que emplea, antes de que dígitos pasen a pellizcar la mejilla ajena, tironcito sutil con el afán de molestar. ‘ oh, daldal, tan inocente~, ’ canturrea, antes de soltarle, cerrando el libro de todos modos. ‘ sí, sí, y de paso, arruinaste por completo mi sesión de lectura. ¿como vas a compensármelo, mmm? y encima que estaba en la mejor parte,’ replica, haciendo un mohín. ‘ no, no, no, terrible. vas a tener que pagarme un café. ’
* vilhok.
‘ ugh, ¿es que vivimos juntos y ya me tengo que enterar de todos tus fetiches? ’ ojalá reacción en la que cubre visión con zurda en sintonía de enviar libres a restar imagen de frente fuese exageración pura, pero genuinamente no espera ni por asomo que compañero de aquelarre le reciba de esa manera. ‘ por lo menos apégate a las letras, ¿quieres?, van a decir que tenemos tan poca imaginación que necesitamos de dibujos. ’ reclamo falso, le dificulta contener vibración de cuerdas vocales que finalmente timbra entre carnosos, de manera apagada, pero ahí. ‘ ¿y qué? ¿intentas llegar a algún lado con esta clase? ’
‘ heey, ¿qué tiene que ver? leer es una cuestión de cultura~ fetichista tú por pensar así de la literatura para adultos,’ dramatiza con desinterés, negando con la cabeza, en tanto voltea la página donde más texto es exhibido. ‘ y no tiene solo ilustraciones, de hecho la narrativa no escatima en ponerse detallista. yo creo que deberías ponerte a leer uno de estos, que mucho te hace falta. andas medio estreñido esta semana,’ le comenta, y cuando le dice eso se pone a buscar un ejemplar entre la repisa, sosteniendo uno con un título más que interesante. ‘ mmm... este de aquí, ‘tú y yo a solas bajo la luna en una secreta noche de verano’. suena cursi, de seguro pega contigo.’ y dicho eso se lo estampa en el pecho para que lo sostenga. ‘ de nada~’ luego, entre risas, acaba negando con la cabeza. ‘ ¿clase? quizás, huh~ a lo mejor lo pongo en práctica. ¿tú crees que se me dé bien la pose que describen en este párrafo?’ le pregunta, apuntando a la descripción mencionada; que detalla una postura bastante... imposible de hacer. ‘ seguro podría, si no tuviese huesos.’
* moonbvin.
cuando el otro menciona «lectura», es imposible que su curiosidad no lo lleve a invadir inmediatamente, asomándose entre las páginas del libro. la expresión se descompone frente al contenido. ‘ ah, ’ es lo más elocuente que consigue elaborar, ‘ no sabía que tuviéramos ejemplares con un contenido tan… ’ a propósito, decide evitar una sobrerreacción, imaginando que escandalizarse con algo así lo hará lucir ridículo frente a otro adulto como él. por lo que aclara su garganta, apartando la mirada con la misma rapidez, ‘ —gráfico ’ concluye. después intenta volver a lo que estaba haciendo, pero no consigue arrancar la imagen de su cerebro. ‘ de verdad el autor no escatimó en los detalles ’ deduce, sintiendo el calor crepitar sobre su cuello. ‘ supongo que acaba de conseguir en ti un nuevo adepto ’ opta por bromear, sonriendo a través de la vergüenza.
‘ ¿hoh~? ¿eso significa que no conoces los libros de tu propio aquelarre?’ canturrea con astucia, asumiendo, por la afirmación hecha antes, que el contrario pertenecía a alejandría. ‘ ah, talvez...’ se lleva la mano a los labios, como fingiendo un impacto que en realidad no siente. ‘ quizás sea eso, sí, sí,’ le dice, ahora observándole. ‘ talvez los escondieron de ti porque eres demasiado inocente,’ y ahí niega suavecito con la cabeza mientras hace un mohín con los labios (como si lo lamentara), en tanto vuelve a contemplar el texto de detallada e íntima prosa que se narra ante sus ojos. ‘ ¿gráfico? no es para tanto~ he visto cosas peores. la verdad diría que está escrito de una forma bastante... elegante. la expresión muros de terciopelo todavía me tiene sorprendido. ’ y ahí, le enseña un nombre al final de la portada. ‘ autora, al parecer.’ corrige. ‘ y sobre lo último que sugieres, es verdad~ me pregunto si tendrá más obras~’ y ahí alza la vista, fijándose en la repisa frente a sí, intentando detectar el nombre.
* jiahnk.
jadea con exagerada sorpresa ante lo que el contrario tiene en sus manos, y las propias lo incitan a cerrar el libro. ‘ ¿qué haces leyendo esas cosas tan temprano por la mañana? ’ le molesta, pero está seguro de que ya están lejos de encontrarse en la mañana. ‘ espero que no estés en verdad tratando de aprender de esta forma~ ¿ya probaste con una cita? porque este tipo de novelas parecen hechas por personas que tocan más libros que… a otras personas ’
‘ ¿...? ¿acaso hay un horario fijo para leer literatura erótica, o para concurrir a este tipo de asuntos? ’ cuestiona, con genuina curiosidad. ‘ tu vida sentimental va a ser un poquito aburrida en ese caso, huh,’ canturrea, ofreciéndole una miradita burlona. deja escapar un bufido divertido entonces, finalmente riendo un poco ante su comentario. aunque tiene el libro cerrado, todavía lo mantiene entre sus manos. ‘ ¿aprender, a estas alturas de mi vida? descuida~ ese campo está cubierto. pero no viene mal ilustrarse con ideas nuevas, y aunque algunas sean bastante absurdas, al menos son entretenidas, ’ le comenta, encogiéndose de hombros. ‘ ¿mm?’ se lleva una mano al pecho, exclamando de forma fingida y con desinterés. ‘ ¿insinúas que soy el tipo de sujeto que se lanza directo a eso en la primera cita? vaya concepto tienes de mí, que ofeeeensa~’
* kaieol.
cantidad de ejemplares para leer lo deja totalmente abrumado. incapaz de decidirse por un libro en específico va por ahí, hojeando un par ( al menos los que llaman atención por su portada ). algunos agradan, otros no tanto, pero es así como se va emprendiendo camino hasta que vocesita familiar alerta a sus sentidos. ‘ ¿huh? ’ y, como un impulso, mirada desciende hasta las páginas provocando que mejillas se enciendan rápidamente y diestra busque alejar aquel ejemplar. ‘ ¡ah! ¡por qué! ’ palmas van a cubrir sus ojos, sin mucho éxito claro, pues imagen sigue ahí. ¡qué horror! ‘ rem, ¿qué ── por que? ¡gaaah! ’
‘ qué exagerado,’ replica, rodando los ojos, incluso si el escenario se le hace realmente hilarante. retrae el libro para sí entonces, hojeándolo con el interés que no parece despertar en el contrario. ‘ sonaste como todo un mojigato, ¿acaso no sabes que así nos concibieron? ’ aunque la imagen mental de solo pensar en sus padres se vuelve absolutamente repulsiva, y es luego de disipar la idea que cruza su pierna, en tanto continúa admirando el detalle en la prosa de aquel curioso ejemplar. ‘ de todos modos, ¿qué haces en la sección de libros para adultos en primer lugar? a lo mejor esa sección de por allá te conviene más, como que tiene tu vibra.’ le dice, apuntando entonces al área de cuentos infantiles y textos ilustrativos.
* bevrry.
‘ a verrrrr ’ indaga, alzando el mentón para encontrarse de lleno con la página. y, como siempre, la curiosidad mata al gato. ‘ ¡oi! ’ se tapa los ojos, girándose de inmediato para asegurarse de que no ve nada más. ‘ ¿¡por qué siempre estás relacionado con cosas turbias!? ’ se queja, considerando cada vez más que juntarse con remy de frafald conlleva a una vergüenza tras otra.
es inevitable que una sonrisita divertida aparezca en sus facciones ante exagerada reacción de su contraparte, teniendo que dejar escapar una exhalación pesada para no echarse a reír ahí mismo, en su cara. ‘ vamos, pulguita,’ le insta, dejándole un toquecito en la nariz. ‘ ¿turbio por qué? es sexo, no mil formas de cometer un homicidio~ es algo común y corriente, que hará hasta tu pato algún día. ¿como crees que viniste al mundo?’ y ahí, su mirada desciende, mirándola con astucia. ‘ ¿o todavía crees que te trajo la cigüeña~? ’ y entonces, cambia la página. ‘ además no discrimina ¿huh? ’ y vuelve a acercarle el libro, todavía riéndose, mostrándole un fragmento que describía el encuentro entre dos personas del mismo sexo.
* dxraruk.
avanzaba un tanto perdida sólo viendo a donde la llevaba su propia intuición, así le gustaba comprar, llegando por el mero destino. cuando las imágenes cruzan su visión no sabe más que pegar un grito “waaa” se sobresalta cubriendo su rostro “¿qué clase de educación es? ¿pornografía nivel cien?”
‘ no no, no le digas pornografía, anda, ’ canturrea, negando con la cabeza sutilmente. ‘ mira, si hasta está bellamente escrito. un poco bastante detallista, pero yo diría que la autora se maneja muy bien con las metáforas para esconder la perversión, ¿huh? ’ y ahí ríe un poco, en lo que pasa la página, donde más ilustraciones interesantes pueden evidenciarse. ‘ ¿tú crees que haya más de esta escritora? de repente me interesa hacerme con sus otras obras~’ y ahí, repara finalmente en su contraparte. ‘ ¿tú no has escogido nada aun?’
‘ ah, ¿no te parece interesante esta lectura? ’ comenta, aproximándose a la persona que ha entrado en su perímetro, enseñándole el libro en una página determinada. en la hoja, se puede apreciar una ilustración de carácter evidentemente adulto; y en la prosa, más erotismo puede ser percibido. ‘ muy educativa, sin lugar a dudas,’ canturrea, entre risas.
* bevrry.
aún si la totalidad de sus fuerzas se encuentran en tratar de lograr que contrario caiga al agua, fallando estrepitosamente cuando aquel parece manejarse tan bien en la situación. incluso tocándole la cabeza, y de poco sirve que trate de moverla de un lugar a otro para evitarle el acceso. cuando ve el alga, en esa tremenda absurdez, asume su derrota, y deja los bracitos caer. da un paso hacia atrás, abrazándose a sí misma como si pudiera protegerse del frío. ‘ ¿eso es lo que te gusta hacer? ¿molestar a las personas? ’ apenas habla, pues lo trémulo de su tono le vence. ‘ esto no se va a quedar así, que lo sepas ’ lo señala con el índice, aún si la caída no tuvo nada que ver con contrario. cuando empieza a temblar, mira a su alrededor, con intención de elaborar un plan, o una salida, pero nada viene a su mente. ‘ déjame tu teléfono móvil … le diré a mi hermana que me venga a buscar ’ tiende palma en su dirección, considerando que el propio debía haberse estropeado por el agua. ¡y aún no había terminado de pagarlo!
‘ sip~ ’ afirma ante su pregunta, esbozando una sonrisita cínica en los labios. ‘ pero no digas que esto no te lo buscaste tú sola, eh,’ señala entonces mientras le da un toquecito con el índice en la frente, reparando en la forma en la cual se protege a sí misma del frío —inútilmente. ‘ por supuesto, soy tu enemigo jurado, debo contar mis días, etcétera, entcétera~ mejor preocúpate de no coger un resfriado, pulguita,’ y así resopla, negando con la cabeza ante la petición. ‘ lo siento, pero no tengo señal, ¿ves?’ y es ahí que le muestra el teléfono, asumiendo que a esa distancia las redes no podían acceder con tanta facilidad a su servicio de comunicaciones (en primer lugar tiene uno bastante barato, vale decir). es entonces que observa por los alrededores, y acaba topándose con una carpa. ‘ venga, pregunta allá si es que tienen una toalla o algo,’ le dice, en lo que avanza con las manos dentro de sus bolsillos, encendiéndose un cigarrillo en tanto. cuando se asoma por el sitio, escudriña el lugar, con curiosidad. ‘ ¿hola~? una tipa loca se tiró a danzar con las medusas y ahora necesita una mano~ ’
* nathvnicl.
* por su parte, nathaniel se mantiene de pie, manos en los bolsillos, observando los alrededores con moderado interés. el comentario del contrario logra hacerle gracia, y suelta un bufido risueño por la nariz. ‘ no es la peor cita en la que estado, ’ otorga, observando mociones impropias, sobre todo por la cajetilla que sujeta en sus manos. de pronto también se le antoja un cigarrillo, pero un espíritu travieso se había hecho con su cajetilla hace un rato, justo antes de terminar encerrado con aquel cuyo nombre aún no conoce a pesar de habérsele encontrado ya más veces de las que desearía. una afilada sonrisa se dibuja en sus labios, avanzando en dirección al chico. ‘ tú, sin duda alguna. ’ ¿espectros? pan de cada día, sabe manejarlos y sabe deshacerse de ellos. contrario es un problema que no puede exorcizar. ‘ pero podría cambiar de opinión por uno de esos, ’ agrega apuntando al cigarrillo con un movimiento de su mentón.
‘ ¿oh? ¿es una cita? vaya, si tanto querías salir conmigo solo tenías que pedirlo. ¿por qué llegar a los extremos de venir a encerrarte a un sitio como este para que estuviésemos a solas? ’ medio bromea, mientras su índice efectúa un golpecito en la nariz ajena. ‘ taaan contradictorio~ ’ señala, con un tonito cínico. vuelve a tomar otra calada cuando se distancia sin embargo, y exhala sutilmente el humo entre rosáceos, sin evidenciar alguna clase de emoción particular respecto a ese encierro. cuando oye su respuesta, la sonrisa se vuelve inevitable, porque saberse tan poco apreciado por el otro es sin lugar a dudas una experiencia entretenida... sobretodo cuando empatía puede percibir emociones contradictorias, que no tienen mucha explicación (y que tampoco se molesta en sobreanalizar). ‘ ¿y el por favor?,’ le dice, conforme retira uno de los ejemplares de la cajetilla, acercándose al más alto mientras se estira para alcanzarlo. es cuando ya lo tiene próximo a sí que, lejos de pasárselo en la mano, coloca por su cuenta el cilindro entre carmines ajenos, pulgar acariciando sutilmente el labio inferior como si fuese una acción inadvertida y para nada intencional. es luego de eso, sin decir mucho más, que jala suavemente del cuello de la prenda opuesta para tenerlo más a su altura, dígitos acariciando dermis de forma casi superficial antes de ejercer agarre sobre la tela. desde ahí, es propio cigarrillo el que colisiona con la punta del otro, utilizando el mismo fuego que mantiene encendido el propio para quemar aquel que le ha ofrecido. una vez que lo logra, le mira desde ahí, aproximando su dedo para retirar el tabaco y así exhalar el humo, que se pierde entre la cercanía que ahora existe entre ambos. ‘ ¿y bien? ¿algún plan para salir de aquí, o te vas a relajar fumando conmigo? ’ y luego, observa en distintas direcciones. ‘ ¿no está ali contigo? ya lo extraño~’
* ahnlau.
“Mortificante, intrigante,” sopesa con los hombros alzándose un par de veces. Quizá no lograba dimensionar la idea por completo, no sentía que podía situarse en una situación así. ¿La reacción que tendría? Un absoluto misterio. “¿No eres de ese tipo de personas cobardes? ¿No te produce nada la idea de presenciar esos miedos? O que tus peores temores sean–” y mientras la conversación fluye, Rem es quien termina completando sus propios pensamientos. “Sí, tu destino. Aunque tengo que admitir que no pareces interesado en la posibilidad de poder anticiparte a lo que sea que te depare el destino.” Porque, al menos desde que ha llegado, no le ha visto ladearse para encontrarse con el espejo de agua. “Casi como… si realmente no le temieras a nada. O no te importara lo que pudiera pasar.” Le gustaría intentar adivinar el por qué, pero de antemano siente que puede fallar. La manera de pensar de Rem parecía una que no había estudiado jamás. “No has venido a ser testigo de este circo sólo para fumar y beber,” sin darse cuenta los ojos se fijan en el cilindro entre sus dedos. “Algo más entretenido habrás encontrado… ¿O la danza de las medusas todavía no merece un espacio de tu cronograma?” Cuando aparta la atención del cigarro, es para ofrecerle una sonrisa. “Ah, pero sí lo he hecho. Di un paseo con una chica y su ¿hermanito mejor? No sé cuál era el parentesco. ¿Por qué? ¿Preguntando por si vuelvo a contar con un espacio para ti? Puedes pedírmelo directamente. Funciono bastante bien con los por favor,” concede con tono jocoso y mientras inclina la cabeza hacia adelante.
‘ mmm... ¿ese tipo de persona?’ cuestiona, alzando la vista con un gesto pensativo. se recarga en el sitio donde se supone que podrían ver reflejado tanto su futuro como su miedo más terrible, casi como si no le diese relevancia al mito que danza por los alrededores. ‘ quizás me produzca algo, pero es posible que una parte de mí también este casi... quitada de espanto ’ comenta, exhalando el humo nuevamente, halo perdiéndose en la brisa marina. ‘ no hay nada que mostrar para una persona sin futuro,’ señala así, volviendo a tomar otra calada. ‘ pero esa es una buena forma de ponerlo, en realidad no me importa. no es como si mi situación este echa para cambiar y... es una especie de absurda comodidad, este estado de no sentir interés ni siquiera por el mañana. ’ porque seguiría expulsado de la familia, y asegurarse de que sus planes resultarían o no era algo que prefería descubrir en el momento. desde ya, asume que no existía valor alguno en contemplar ese destino incierto. ‘ ¿y tú? ¿a qué le tienes miedo? se ve que a diferencia mía, sí que te interesa~ ’ cuestiona así, volteando el rostro para verle con una sonrisita interesada, expectante por una respuesta. es risita lacónica la que huye de carmines al oírle, y así, se encoge de hombros. ‘ qué va, también quiero ver cuanta gente termina cayéndose con las medusas en el muelle. y cuantos más salen huyendo despavoridos de la casa del terror. ¿no es alucinante, todas esas emociones extremas? ’ si tuviese un poco más de confianza para con el otro, habría admitido que las sensaciones que se despertaban de la desgracia ajena le hacían sentir un poquito más vivo, desde que él mismo no era capaz de experimentarlas del todo. por supuesto, era un asunto que optaba por reservarse. ‘ ah, ese espectáculo lo vengo viendo desde que era niño. al principio es hermoso, fascinante de presenciar. con el tiempo pierde su magia y ya no te genera nada. cosas que vienen cuando te expones demasiadas veces a lo mismo, una y otra vez; ya ni la nostalgia es suficiente para que te emocione.’ y ahí se estira, inclinándose frente al contrario. ‘ a lo mejor, mm. si es que estás dispuesto a llevarme a frafald, y aguantar la encantadora vista de esas muñecas espeluznantes~ solo si quieres, claro. estoy tan cansado ~’ dice, haciendo un mohín falso con los labios.
* kaieol.
era cierto. miedo había sido infundido desde infancia que, aún al pasar de poco menos de dos décadas, sigue ahí esa costumbre de asustarse con facilidad. por que sigue ahí, presa de las paredes que le volvieron un manojo de nervios, con el temor siempre presente de no poder salir nunca. por ello se había adentrado a atracción, con el nerviosismo golpeando en su pecho y un anhelo por probar(se) que podía sobrevivir un par de minutos dentro. qué error, por supuesto. ‘ no ── sé ── perdón. ’ palabras se arrastran, vibran en su garganta ante un intento fallido por encontrarle lógica a lo que recién ha escuchado. y aunque pide una distracción, el bombardeo de cuestiones por parte de su hermano mayor era algo que no esperaba. por lo que mantiene en silencio, labios entreabriéndose pero incapaz de soltar una palabra. ‘ quería ── ’ cambiar. pero que encuentre jugueteando con las mangas de su suéter son un claro ejemplo de que aún le queda mucho camino por recorrer. ‘ pero ── rem ── ese sonido ── yo no sé si ── ’ detiene en seco, ojitos abriéndose de par en par cuando espectral figura se posa frente a mellizos. y le es fácil reconocerle, espiritismo ayuda ( ¿o condena? ). ‘ rem ── alguien ── figura ── ahí ’ aferra al brazo del mayor, señalándole a quien flota en total silencio.
es exhalación pesada la que escapa de sus labios, notando el gran problema que tiene entre sus manos. porque es miedo el que se traspasa desde el otro hacia él, empatía fungiendo como un canal perfecto para que tenga acceso directo a todas las emociones de su hermano. nuevamente, se esfuerza por poner esa pared de desinterés que tan bien ha sabido construir a lo largo de los años, pero era inevitable que ciertos sentires consiguiesen traspasar la barrera, filtrándose por aberturas que al fin y al cabo kai siempre ha sabido encontrar. porque lastimosamente no puede ser del todo frío con él, no cuando lazo fraternal persiste y se convierte en la guía perfecta para que consiga alcanzar su propia estabilidad, sacudiéndole en el proceso. los balbuceos opuestos se convierten no solo en explicaciones inútiles, sino que también innecesarias, pues rem cree conocer la respuesta tras su absurda resolución. y como tal, no puede evitar sentirse molesto. ‘ tú te metiste en este problema.’ rompe el silencio, de manera abrupta e inesperada. ‘ deberías solucionarlo solo entonces.’ responde así, con un tono más bien áspero. con ello, voltea ocelos sobre él, viéndole con lo que parece un gesto de hastío. porque quizás eso siente. todavía no ha aprendido nada; aun no puede dejar de preocuparse por él. ‘ ¿todavía insistes en depender de mí, incluso cuando ya salí de tu vida hace mucho?’ y cuando dice eso, no parece dispuesto a devolver el contacto que el otro ejerce sobre su brazo. solo permanece allí, quieto. pero cuando menor le señala la dirección donde aparentemente se encuentra el fantasma, rem voltea a ver... y por supuesto, solo ve una pared vacía. ‘ no hay nada.’ responde entonces. ‘ no hay ningún fantasma.’ incluso si sabe que lo hay, pero simplemente no puede verlo ni sentirlo. porque desde la infancia siempre ha resultado más sencillo negar su existencia. ‘ cierra los ojos y camina. quiero salir de aquí. este sitio resultó ser más aburrido de lo que pensé.’ ordena, e ignorando al fantasma, insta a kai a caminar, aprovechando el sostén que ejerce sobre sí para arrastrarlo consigo; similar a cuando aun eran niños.