Fic inspirado en la canción "Heart Attack" de EXO, trata de una familia envuelta en un misterioso secreto que deben proteger. ¿Hasta donde implica protegerlos?
Mientras tanto lejos de aquel pueblo Choohee abrió los ojos encontrándose en una gran habitación que parecía ser la propia excepto por la compañía.
-Buenos días princesa- menciono el hombre que había visto atacar a Gain. La niña no dijo nada -¿Descansaste hermosa?
-Oh veo que tuviste un sueño extraño... ¿Es el mismo que hace varias noches donde los lobos debían esconderse?- la niña negó ya que sabía que eso no era un sueño -Linda... - fue a ella sentándose en la cama -Los lobos existimos y nosotros los protegeremos.
-¿Los protegemos?- susurró ella -pero ¿y mis padres?
-Princesa yo soy tu padre- una dulce sonrisa apareció en el rostro del hombre, pero ella no se sentía convencida.
-No... Mamá... ¿Dónde esta mamá?- ella huía de él.
-Ella... Ya no esta aquí- bajo la mirada de manera triste -no lo recuerdas princesa.
-Tu no eres mi padre y lo que me dices es mentira- lloro la pequeña recibiendo una bofetada que la lanzo fuera de la cama haciéndola llorar aun mas. Junki fue a ella y la tomo en brazos.
-Princesa, perdóname... El recuerdo de tu madre me hace daño.
-Tu no eres papá- lo empujaba -tu eres el novio de Gain... Tú quieres...
-Gain fue mi esposa... Gain fue tu madre...- la pequeña negaba -Te dejare... Tu pesadilla te afecto, y confundes la realidad- la recostó en la cama -te deje fresas como te gustan, como tu madre me hacía traer a casa.
El hombre dejo sola a la niña quien confundida no sabia lo que era real y lo que era mentira. Cerró los ojos para recordar la imagen de sus padres pero nada venia a su mente, sólo Junki y Gain nadie mas aparecía en su memoria de manera clara, ya que otros chicos aparecían de manera borrosa. La chica lloro ya que no entendía lo que pasaba y se quedo dormida de nuevo.
Llamarón a la puerta despertándola otra vez, parecía ser de noche ya que sentía la presencia de la luna.
-Ho-hola- llamo un chico tímido -¿Estas despierta ya Choohee?
El llevaba una charola con comida. La niña se negaba a responder, el encendió las luces al sentir movimiento de la chica y se acerco a ella notando una herida en la boca de la menor con cuidado acerco su mano para limpiar un poco la sangre. Ella se estremeció alejándose de él.
-Tranquila, no te hare daño. Yo te protegeré- dijo con confianza y ternura, una ternura que era conocida para ella permitiéndole acercarse.
-¿Dónde estoy? ¿Quién eres tú? ¿Quiénes son mis padres? ¿Eres un lobo? ¿Cuál es la realidad?- Choohee recargo su cabeza en el hombro del chico, estaba muy confundida y mareada.
-Estas... En tu casa, el colegio para lobos, tus padres fundaron el lugar para proteger a los lobos y enseñarles como convivir con las personas, y yo soy... Yo soy... Un guardián y amigo tuyo. Esa es la realidad- sonrió acomodándole el cabello -¿De nuevo tuviste esa pesadilla?
-No... No creo que haya sido pesadilla- dijo ella -era demasiado real, yo tenia una familia...
-Tienes una familia. Estamos los chicos y tu padre, tu mamá no, pero ella te amo con todo su ser- la niña seguía insegura -Vístete y salgamos a cenar, y veras a las personas que te digo.
El fue al armario y estaba lleno de ropa y uniformes de la talla de la menor, tomo un vestido simple y coqueto dejándolo en la cama.
-Te espero afuera ¿esta bien?
El salió para darle privacidad a la chica, de esta manera ella se vistió pronto para salir a descubrir lo que realmente pasaba pues se sentía en un mundo paralelo.
-¿Lista?- sonrió el tomándola de la mano caminando por un largo pasillo hasta una gran puerta que dirigía a un patio que tenia un bosque atrás. Se adentraron en la oscuridad cuando de la nada alguien detrás de Choohee un chico apareció asustándola.
-Ravi no juegues- dijo el chico al sentir a la niña abrazada a él -ella tuvo una pesadilla.
-Ah... ¿Y? A poco es una humana con miedo- se burlo.
-No es eso... Sólo no estés jugando así.
-Chicos, salgan llevemos a pasear a Choohee- grito Ravi -N... Podemos ir por una nieve a la ciudad- llamo al chico que parecía ser el mayor.
-No...- los chicos iban apareciendo y la memoria de ella no sabía quienes eran -ella ahorita no esta en condiciones de salir, lo dijo Junki.
-¿Sólo por dormir?- un chico alto con rostro frio preguntaba.
-Leo, sabes que la transformación de cada uno es diferente- Ken contestaba.
-¿Transformación? ¿De qué?- la niña susurro al mayor.
-¿Ahora hasta amnesia tiene? ¿Qué nos espera?- Leo parecía fastidiado así que sólo estuvo en silencio junto a todos.
-La transformación a hombre lobo, aunque nacemos con el gen no nos convertimos automáticamente en lobos. Y tu... Hija de un lobo y una mortal es más difícil.
-Mamá es normal...
-Era... Ella dejo de ser normal hace mucho.
-¿Mamá murió?- los miraba incrédula.
-Acaso olvidaste todo... Tenemos mucho por mostrarte- Hongbin sacudió el cabello de la menor.
Y así pasaron 7 años, la chica solía tener pesadillas, pero esta vez no perdía la memoria por mucho tiempo. Ella misma reaccionaba recordando que su realidad eran los chicos y Junki.
Geunsuk y Shinhye habían llegado, ella debía estar con su hermana y él con su casi hermano. Shinhye estaba atendiendo a su hermana y Sangchul hablaba con Geunsuk.
Las horas eran lentas, Leyla dejo a su padre dormido a los cuidados de Gain para entonces salir ella al patio, miraba al bosque con cierta incomodidad y entonces grito.
-Sólo nos trajeron problemas, todo se descompuso aquí- lanzo unas piedras, las primeras se escucharon caer, pero hubo otras que no.
-Yo...- la presencia de Kris imponía un gran respeto que podría ser miedo igual, y hacia a la pequeña temblar un poco. La voz de aquel lobo era muy grave haciéndolo ver aun más rudo que su mirada.
-Crees que nosotros estamos contentos con que hallan entrado al bosque y no solo una, si no dos veces. Ustedes alteraron los roles de todos- dijo frio haciendo a la pequeña agachar la mirada -No puedes culparnos a nosotros.
-Tía Yoonji y papá están muy mal, mi tío también estuvo mal. Choohee esta durmiendo, y yo sólo soy una espectadora más... Sólo veo todo- susurro casi para si, sabía que en parte tenia la culpa pero era una situación difícil para ella.
-Entra y dile a Luhan que salga de allí, esta en la habitación de la señorita Choohee- pidió como favor a la pequeña, quien se encamino.
Al llegar a la habitación una sombra se alejo de su prima, asumiendo que ese era Luhan.
-Kris me pidió que te dijera que te fueras de aquí- menciono desde la puerta ya cerrada.
-Yo... No quiero alejarme de ella- se acerco a un lugar un poco más aluzado.
-Estaré con ella- subió a la cama recostándose a un lado de ella.
-Igual nosotros con ustedes- se recostó a los pies de las niñas y miro dormir a ambas pequeñas.
Yoonji se levanto ya noche y encontró a Gain fuera de la habitación.
-Hola- dijo un cuanto fría, su relación no existía, Yoonji sabía que había estado con Simon y que ahora era la loca, pero nunca había hablado con ella -¿Todo esta bien?
-Si, gracias. Todo es perfecto- sonreía amplio la chica.
-Él siempre busca que todo sea así, especialmente para las personas que quiere.
-Lo sé, lo supe cuando hablaba de ti tan cuidadosamente.
-Es verdaderamente un bobo, aunque sigo sin entender como es que tu sigues aquí- un movimiento se escucho dentro de la habitación de Gain -vayamos a platicar a otro lado.
Las mujeres fueron al estudio de Yoonji. La dueña de la casa le invito a tomar asiento y una copa, pero Gain se negó.
-Si tomo una podría volverme loca- rio divertida ante el chiste, ella sabia que así le llamaban y le gustaba jugar. Yoonji reía leve, le daba pena en verdad.
-Gain... ¿Por qué sigues con él?- cuestiono la mujer -¿Acaso aún lo amas?
-Yo...- trago saliva y desvió la mirada -No, creo que no. Él solamente es una persona muy especial para mí, y el único que no dejó de confiar en mí. En estos momentos yo estoy con otra persona, alguien a quien conocí incluso antes que Simon y a esa persona yo lo amo.
-Oh, eso... Me alegra saberlo- sonrió de verdad, ver la condición de aquella mujer lastimaba -pero seguir tras Simon...
-Es parte de proteger a los lobos, esa persona con la que estoy pertenece a los aliados.
-Gain, pero la que esta en comunicación con ellos es Min- ese nombre congelo a la mujer -No creo que necesites tu hacerte más daño.
-Min...- susurró triste, ya que ella se había encargado de ensuciar su nombre. Yoonji noto el cambio de Gain.
-Sonríe para el, él es feliz cuando están todos bien- se acerco a abrazarla, pero ella se alejo.
-Me alegro que el te haya ayudado a ser la mujer que eres, nunca olvides lo que aprendiste- menciono saliendo del lugar con los ojos nublados al llegar a su habitación comenzó a llorar en la puerta. Leyla que caminaba hacia el lugar la vio.
-Gain, ¿Estas bien?- recibió un abrazó de la mayor.
-Prometo protegerlos no importa lo que pase- le acaricio el cabello y la levanto en brazos entrando. La recostó y se acostó con ella, sollozaba un poco abrazando a la pequeña. Simon despertó y miro a las mujeres muy juntas tomando la mano de Gain quien se estremeció.
-¿Gain, qué tienes?- dijo levantando un poco la cabeza para verla, pero ella se escondió en Leyla.
-Tienes una hermosa hija- respiro para sonar normal -Y siempre la protegeré.
-No debes, ya debes ser libre.
-Sabes que aunque me lo pidas yo no lo hare.
-Ríndete- suspiro pesado.
-Jamás...
La platica termino y sus manos no se soltaron, Leyla con aquel calor logro quedarse dormida. Al día siguiente Simon salió temprano y dejo a las mujeres dormidas. Leyla se levanto y bajo por el desayuno para comer con Gain, ellas platicando se veían sonrientes como si nada hubiese pasado.
Al terminar el desayuno la pequeña salió a tomar un baño y ver a su prima, bajo las escaleras después de escuchar una discusión de Shinhye y Geunsuk, él bajo igual pero fue a la cocina. Al estar en la sala miro a su padre salir con Min de una habitación.
-Entonces nos vemos en la noche- sonrió ella de lado de manera altanera. Simon solo asintió y se alejo, acompañando a la mujer hasta más allá de la puerta. La pequeña se asusto y corrió a la habitación donde Gain estaba, ella se encontraba en la ventana mirando hacia abajo.
-¿Gain, qué pasa?- susurro triste.
-Es el tiempo de que me aleje de nuevo- trago saliva.
-Pero...
La mujer giro y llamo a la pequeña a sus brazos.
-Yo siempre te protegeré, desde la distancia yo estaré para ti- la niña asintió abrazándola fuerte -Bien- se alejo levantando su frente -me marcho. Cuídalo, ¿si?
-Siempre- contesto mirando a la mayor saltar y alejarse hacia el bosque.
Leyla bajo y se encontró con Geunsuk.
-¿Donde está papá?- pregunto preocupada siendo sostenida en brazos del mayor.
-Esta ocupado ¿Qué necesitas?- la bajo para poder mirarla de frente.
-Decirle que Gain se fue- habló bajo.
-¿Qué esa loca hizo que?- grito levantándose caminando hacia arriba.
-¡Ella no esta loca!- respondió mirando al mayor alejarse de allí.
Ese día estuvo muy callado, Simon en la noche se preparaba para salir y Leyla lo encontró.
-Papá ¿a dónde iras?- se sentó en la cama para observarlo.
-Yo saldré un rato.
-¿Irán tío Sangchul y tío Sukkie?
-No- decía frio mirándose al espejo -Iré solo.
-¿Buscaras a Gain?- esto hizo al mayor girar a ella.
-No princesa... Yo debó arreglar algo- se acerco a ella acomodándole el cabello -¿Esta bien que te quedes aquí con Sukkie?
La niña asintió y miro la luna.
-Si pasa algo, si te necesito, vendrás a mí ¿verdad?- dijo afligida.
-Haré lo posible- se levantó.
-Promételo- exigía la niña.
-Nunca estarás sola, siempre alguien te cuidara- la abrazó fuerte y se fue.
En el centro del pueblo había un fino restaurante donde Simon no frecuentaba al igual su familia y amigos. Este pertenecía a un amigo cercano de Min, Doojoon. Un hombre alegre pero alejado de todos.
-Hola Min- saludo Simon cordialmente en aquel restaurante.
-Hola oppa- sonrió amplio para él mientras extendía su mano. Ella lo atrapo y lo llevo a la mesa. Hablaba y hablaba mientras él sólo miraba su móvil preocupado por su hija. Lo que la niña había pedido asusto al mayor e impaciento al padre.
-Min, ¿Podemos dejar esto para otra cita?- la interrumpió, haciendo que la mujer se molestara.
-Sabía que dirías eso...- torció la boca y golpeo la mesa. En ese momento dos hombres entraron, Simon se preparo para defenderse más fue golpeado en la espalda dejándolo inconsciente en el suelo. Los hombres lo cargaron y salieron del lugar.
Mientras tanto Leyla miraba por la ventana al patio distinguiendo una bola de fuego.
-Aléjate- la ventana fue rota antes de que la bola entrara. Kris sostenía a Leyla mientras la sacaba del lugar.
Los mayores al escuchar el grito de la menor y varios golpes provenientes del cuarto de Choohee corrieron. Sangchul y Yoonji buscaban desesperadamente alguna manera de entrar. Luhan fue sacado del lugar, el pequeño se veía despierto pero ido, no estaba en todos sus sentidos. Yoonji fue a el llamándolo desesperada. Suho el líder de los lobos tomo al pequeño, Chanyeol ayudo a Yoonji y Shinhye a salir igual del lugar.
Fuera de la mansión se desarrollaba una pelea entre los clanes de lobos. Kris se encontraba a la orilla del bosque donde nadie les veía, hasta que Gain apareció para llevarse a Leyla.
-Todo estará bien- dijo a Kris -tráelo a salvo.
Kris sabia que se refería a Simon aunque este no había hecho presencia en la lucha y le empezaba a preocupar.
-¡Shinhye llévatela!- grito Geunsuk mientras luchaba un poco, el no tenia la fuerza de los lobos. Miro entonces a su amigo quien se veía realmente furioso golpeando a todos los que se atravesaban en su camino huyendo así al bosque.
-Señor, váyase y cuide a la señora Yoonji- Chen dijo a Geunsuk mientras otros les cubrían.
-¿Y Sangchul?- miraba el bosque desesperado.
-El volverá bien... Lo buscaremos nosotros- empujo al mayor hacia donde Shinhye estaba.
Kris miro a un hombre dar un bulto a Min, y a otros que cargaban a Simon. Llamó a Tao y Kai yendo a arrebatar al mayor de las garras de los contrarios. Kris intento tomar el bulto que llevaba Min pero fue golpeado y detenido por Doojoon quien con una risa burlona dijo:
-Ya tienes a tu señor, y a la señora Gain. Mándale mis saludos.
-Jamás...- y fue lanzado.
La batalla se apagaba conforme la mansión se quemaba en su totalidad.
Todos huyeron al escuchar las sirenas acercarse junto a la demás gente. Esa familia dirigía el pueblo, ellos habían creado una sociedad llena de paz y lejos de la inseguridad. Sin embargo tenían enemigos que deseaban el poder del lugar. El pueblo era rico en minerales, pero las minas eran protegidas por los lobos quienes habían hecho un pacto con Simon y Sangchul. El perder a esa familia era perder el pacto, pero había esos lobos que querían huir ya del lugar al igual que personas querían poseer el poder del lugar.
-Todo todo estará bien estará bien- decía Gain abrazando a Leyla quien lloraba.
-Quiero a mi papá- la pequeña decía y lloraba junto a Gain.
Luhan era cargado por Suho y lo dejo en una cama. El chico se veía perdido, no reconocía nada y a nadie. Al tiempo Tao y Kris llegaron con Simon en brazos, Gain corrió a buscar con que curar las heridas del hombre, pero el no tenía muchas por lo que curarlo y dejar a Leyla acercarse a el fue rápido. Todos los lobos miraban a su hermano como es que no reaccionaba a nada. Gain tomo a Tao y le curo, así uno a uno de los chicos hasta llegar a Luhan. Lo abrazo y le susurró:
-Estas en casa despierta- la mujer fue lanzada, Tao corrió a ella para sostenerla y Luhan comenzó a rugir enfurecido. Todos crearon una barrera para que este no saliera corriendo del lugar. Kris miro a Leyla y fue hacia el chico.
-No fue tu culpa... La encontraremos- lo sostenía de los hombros intentando controlarlo.
-Falle- cayo en brazos del mayor -ellos... Ellos entraron y provocaron fuego y...- el chico intentaba recordar -No se que paso después.
-¿Tienes la esencia de Choohee, podrás seguir el rastro?
-No... No puedo olfatear... No puedo- lloro hasta quedarse dormido.
Todos durmieron y esperaron al día siguiente. En el pueblo todos lamentaban la perdida de la familia Lee. Entonces Doojoon tomó el cargo del desaparecido Sangchul, todo parecía que continuaría como si ellos no hubiesen existido.
Gain preparaba la comida junto a Chanyeol y Suho. Tao la seguía a cualquier parte, sólo la miraba. Kris cuidaba a Leyla y Simon quien aún dormía. Luhan igual dormía junto a Xiumin y Lay quienes le daban un aura de calma.
-Tenemos una mesa... Debemos añadir tres lugares- decía Gain preparando el lugar.
-Sólo dos noona- sonrió Tao -su lugar siempre ha estado aquí.
El le ayudaba, pero dudaba que todos fueran. Había un sentimiento de vacio, habían perdido una batalla que parecía haberlos derrotado por completo. La mujer viendo eso buscaba no dejarlos caer, ella sabía lo difícil que había sido y que sería el futuro pero ahora los acompañaría a ellos y nadie más. Todos en la mesa estaban callados, sólo faltaban Luhan, Xiumin, Lay, Kris, Leyla y Simon.
-Chicos... Ahora que la familia creció debemos estar alegres y seguir fuertes por aquellos que pierdan fuerzas- hablo Gain.
-Nadie tiene fuerzas ahora- susurró Kai molesto.
-Tal vez... Pero saben que me hace ilusión a mí. Que empezare una aventura junto a ustedes y ya no me alejare como antes- acaricio el cabello de Sehun el más pequeño de todos.
-Sólo porque el señor Simon esta aquí... No creo que nosotros le importemos mucho- Chanyeol la miraba con resentimiento haciendo sonrojar a la mayor.
-Yo...- bajo la mirada.
-Si es por mí... Yo me la llevare- Simon había despertado y estaba frente a todos sostenido por su hija y Kris.
-Simon- Gain fue a él de inmediato, pero se detuvo a la mirada de todos -Me alegra que estés bien.
Se dirigió a la cocina donde tenía tres platos para llevárselos a los chicos faltantes mientras Suho y Kris atendían a Simon y su hija.
Gain fue a con los chicos en silencio y se sentó junto a Lay quien la miro sorprendido atrayéndola a sus brazos donde la mayor comenzó a llorar.
-Yo... No se como es que llegamos a esto, no puedo creer lo que me sucede. ¿Por qué después de tanto tiempo tiene que pasarme esto? ¿Cómo es que hice aquello y mi vida se arruino? ¿Cómo se arruino?- susurró triste.
-Noona es hora de comenzar algo nuevo- Luhan habló -debemos encontrar a Choohee.
-¿La has localizado?- todos miraron esperanzados al joven quien negó triste.
-Pero... Debe haber algo- Xiumin que era el mayor de todos meditaba -ellos se la llevaron estoy seguro, pero a donde pudieron haber ido.
-¿Para qué necesitan a Choohee?- Lay acariciaba el cabello de la mayor.
-Iniciar todo de nuevo...- susurró Gain incorporándose -Junki dijo que formaríamos una nueva familia y ayudaríamos a los lobos, pero necesitaba ese carisma especial de los Lee... Que necesitaba tener algo de ellos.
-Eso quiere decir que el tiene un lugar lleno de lobos- la mujer asintió secando sus lagrimas -Entonces podremos encontrarla... Ella... Ella estará bien porque la necesitan así que no le harán daño.
-Eso espero...- Gain preocupada sonrió ya que por lo menos tenían una oportunidad de encontrarla.
Los días pasaron todo seguía normal aunque Leyla y Choohee tenían curiosidad de ir al bosque de nuevo, más el amor que tenían por sus padres no les permitía desobedecer su orden. Una noche tranquila Choohee se levanto ya que había tenido una pesadilla, veía la casa en llamas y a sus seres queridos dentro lo cual la dejo muy asustada, lo sintió tan real. No encontró a sus padres en su habitación así que fue a la biblioteca donde les gustaba platicar cuando no podían dormir. Escucho a su madre sollozar y decir:
-Estoy dispuesta a sacrificarme, como ella lo hizo. Ella entendía lo que significaba ser madre, ella me enseño muchas cosas para que el embarazo fuera seguro. Así que yo defenderé a su hijo como ella defendió a mi hija- la voz de su madre era segura a pesar de las lágrimas que corrían de sus ojos.
-Yoonji, entiende que eso no servirá de nada. Sólo harás que Choohee se quede sola- Simon se escuchaba alterado -además es nuestro deber, no el tuyo.
-Eso es cierto amor- Sangchul aún dudaba de lo que deseaba que se quedara con él, pero al mismo tiempo que ella estuviera bien.
-Es el deber de todos aquellos que sabemos el secreto, la sociedad no debe encontrarlos solamente debemos estar a su lado.
-Yoonji si te quedas morirás como Sangchul, yo no quiero eso, no quiero que mueras por el- Simon miro a su hermana de cerca buscando su abrazo.
-Moriré con el, ya que nada nos separara. Ni siquiera la muerte- se alejo de su hermano acercándose a su esposo abrazándolo.
Simon salió enojado de la biblioteca y ya no había nadie en el lugar, Choohee corrió con la idea de que perdería a sus padres. Corrió en la oscura noche entrando al bosque tropezando ya dentro de él, lloraba realmente triste.
-Señorita- una sombra apareció detrás de ella tomándole el hombro, la niña giro y grito -Calma, soy... Soy... Luhan.
-Luhan- pronuncio y quiso levantarse para alejarse del lugar, pero su pierna estaba lastimada. El chico lo noto y le reviso.
-No esta rota, pero te dolerá apoyarla- sonrió acomodándola mejor para poder tomarla en brazos y llevarla a casa, la menor se negó.
-Si piensas llevarme a casa prefiero que me dejes aquí- dijo molesta.
-¿Estas bien princesa?- la miro a los ojos de cerca.
-Crees que estaría bien si es que estoy llorando. El conocerlos fue mi sueño hecho realidad, pero parece más una pesadilla que sueño- bajo la mirada aun triste.
-Lo siento... Yo no debí aparecer. Ellos me regañaron, no se me permite estar en contacto con ustedes- se disculpo apenado, el tenía prohibido aparecer pero ese día el fue a ellas -Debo decirte que siempre escuche tus aullidos, no podía contestarlos, pero escuchaba. Estabas feliz en esos momentos se escuchaba en tu voz- el se sentó a su lado mirando al horizonte -yo siempre he sabido de ti, mi madre conoció a tu madre.
-Ella murió...- el chico asintió con un dejo de tristeza -¿Cómo? ¿Puedo saber?
-No se si ellos me permitan decirlo, pero fue por ayudarles. Ella hacia el bien- sonrió sin mirarle -me enseño tantas cosas, aunque falto mucho- suspiro.
-Mamá... Parece que una lucha o algo fuerte viene, y mamá se quedara para protegerlos- menciono triste la niña.
-Oh...
-Y quieren que yo me vaya de aquí- susurro haciendo al pequeño alarmarse.
-Pero... Tu no puedes irte, y si te vas yo tendría que ir contigo- llamo la atención de la pequeña -Mamá antes de morir me encomendó una misión...
-¿Y cuál es esa misión?- le miraba atenta, pero el no dijo nada. Después de un largo silencio la pequeña bostezo.
-Oh, deberías ir a casa- le miro y ella negó.
-No quiero volver- dijo adormilada.
-¿Quieres probar una planta que hace estés despierta el tiempo que quieras?- la niña asintió emocionada. Ella intento levantarse como el chico, pero cayo ante su pierna lastimada.
El se burlo y la tomo en brazos.
-Tienen súper fuerza, pero no súper músculos como papá- ella se reía. Intentaba sonreír como le habían enseñado sus padres.
En el camino dos personas se escucharon haciendo a Luhan esconderse cubriendo a la pequeña, aunque ambos veían de quien se trataba.
-Siempre vas con ese estúpido, no puedes saber nada cuando ya estas allá- la empujaba del brazo -sabes que él no te corresponderá ¿Cuándo lo entenderás?
-El no es un estúpido, él sólo quiere ayudarme.
-¿Ayudarte?- se burlo alejándose de ella -Si dejarte a tu suerte cada vez que estas con el significa ayudarte, no entiendo lo que tu buscas de él.
-Yo... Sólo busco a mi amigo- lloro ella cayendo siendo sostenida por el hombre.
-Gain, Gain... Él no es un amigo, él es un enemigo- dijo el acariciándole el rostro.
-Claro que no... Te equivocas-la abofeteo haciéndola caer en esta ocasión.
-Si no lo fuese no huiría de su especie- la sostenía del cabello -¿Crees que le importas? Acaso lo ha demostrado, acaso esta contigo cuando enfermas. Por favor Gain...- la lanzó al piso.
-El esta protegiéndonos- la risa del hombre resonó en el lugar.
-Es lo que sueñas, tu cabeza tiene ideas erróneas de el. El sólo te usa para obtener información, para espiarnos, y para divertirse un rato. El se burla de ti...
-No- lloraba negando con la cabeza -él es un buen hombre...
-El se divierte contigo, eres sólo su juguete- la lanzó a un árbol haciéndola quedar inconsciente. El hombre se quejo al verla que no respondía, así que fue a ella para ver si es que aun vivía, después de asegurarlo se fue dejándola sola.
Luhan miraba molesto aquello y camino aun más rápido hacia donde estuvieran otros chicos.
-Xiumin, necesito jazmín- llamó a su compañero que estaba recolectando hojas.
-Sabes que no debemos consumir eso- dijo levantando la mirada al contrario -e-ella... ¿Qué hace aquí? Kris y Suho te van a regañar.
-Necesito el jazmín- Xiumin asintió buscando entre las hojas una bella flor, machacándola para convertirla en una pasta.
-Choohee debes comerla toda- la niña asintió y antes de comer miro al chico de manera seria.
-¿Gain estará bien?- esto alarmo a Xiumin quien pregunto de inmediato.
-¿Qué sucedió con Gain?
-Ella... Peleo con Junki...- bajo la mirada esperando que la chica comiera aquella planta.
-Kris y Tao se molestaran- giro y comenzó a caminar.
-Cúbreme en lo que la llevo... La cuido aquí- Choohee miro molesta al chico, pero ya había comido de aquella planta y comenzaba a cabecear.
-Me mentiste...- susurro.
-Lo hago por tu bien- la abrazo y espero a que ella se durmiera para llevarla.
En casa, Yoonji estaba en la cocina cuando Leyla llego preocupada.
-Tía Yoonji ¿Dónde esta Choohee? Ya la busque en el baño y en la habitación, y no esta- decía adormilada siendo cargada.
-¿No la viste?- menciono preocupada, no podía estar perdida dentro de su propia casa -Amor, no esta Choohee contigo.
Sangchul busco a su pequeña y fue a donde Yoonji.
-No amor, ella... No estaba en su habitación.
Simon y Sangchul bajaron buscándola sin rastro, Leyla fue a los brazos de su padre mientras Yoonji caminaba a buscar a su pequeña.
-Papá, Choohee ahí viene- la niña señalo al patio. Sangchul de inmediato tomo a su pequeña en brazos alejando al joven lobo quien fue atrapado en el abrazo de la madre de la niña.
-¿Qué fue lo que paso?- Yoonji cuestiono de manera dulce al joven, ya que sabia que los hombres serian bruscos con él.
-Ella los escucho hablar anoche… no me gustaría que se fuera. Ella debe estar aquí- susurró -además deben cuidar de alguien más.
Ella se alejo y corrió al chico yendo a la habitación de huéspedes comenzando a arreglar el lugar. Al ver eso Simon dejo a Leyla con Sangchul quien recostaba a su hija.
-Leyla cuidarías de ella, por favor- sonrió sacudiendo el cabello de la menor que se sentó a un lado de su prima.
-Todo es su culpa- Kris empujaba a Simon, aunque la diferencia de estatura hacia parecer inútil los intentos de dañarlo. Tao observaba la furia de su amigo, pero sostenía con cuidado a Gain.
Simon tomo a la mujer en brazos llevándola a la habitación que Yoonji había preparado. Ella llego con un botiquín para atender las heridas de la mujer. Simon arrebato las cosas de su hermana y comenzó a curarla, mientras Kris se acomodaba a un lado de ella tomando su mano brindándole cierto calor.
Al terminar de curarle Simon se puso de pie y sin dejar de mirar a Gain mencionó.
-Fue Junki.
Tao estaba entre la oscuridad observando y gruño al igual que Kris.
-Sabe señor que le debemos mucho, pero ella...- Tao habló.
-No se preocupen, todo estará bien- un silencio incomodo lleno la habitación hasta que Simon volvió a hablar -Deben irse ahora- ambos se negaron, el tomo aire y amenazó -Deben irse ahora.
Kris seguía al lado de Gain y Tao miraba desde lo lejos sin pensar en moverse.
-Saben que es peligroso incluso para ella, ustedes deben irse por su bien- el hombre decía firme esperando movimientos de los chicos.
-No entiendo como ella confía en ti- Tao salto por la ventana y la mirada del mayor cambio a Kris quien seguía cerca de la mujer.
-Sabes que debes irte- el lobo levanto la mirada para desafiar a Simon, encontrando a Leyla mirando por la puerta.
-Ella confiara en ti, pero nuestra misión no eres tú- dijo saltando igual por la ventana.
-Yo también tengo mi misión- susurro y giro al escuchar la puerta.
-Papá, ¿Ella estará bien verdad?- se acerco a la cama acariciando la mano de la mujer que dormía en la cama.
-Si linda...- suspiro apagado, nunca había visto a su padre así, el le pidió que lo dejara solo. Habían salido de la habitación donde estaba Gain, así que fue a buscar a su tía quien miraba a su hija dormida.
-¿Por qué?- susurraba acariciándole el cabello.
-Tía Yoonji, ¿Qué sucedió entre papá y Gain?- la niña no entendía y deseaba saber una respuesta.
-Gain... Ella y tu padre estuvieron juntos, pero no en una relación normal. Ellos quedaron con una mala imagen y ella por respeto a ti se alejo de él. Aunque después de eso, ella intento continuar pero todo se le iba de las manos por aquel momento que estuvo con él- suspiro triste sin dejar a su pequeña.
-Ella pudo ser mi mamá- asintió Leyla inquieta, ya que extrañaba mucho a su madre.
-Ja, esa loca de madre- se burlo Yoonji viendo a la pequeña decaída -ella no es una mujer común, ha pasado por muchas cosas que no la tienen bien y no creo que sea buen ejemplo de madre.
-Pero ella necesita amor, ¿papá no ha podido ayudarla?- susurro acostándose junto a su prima.
-Leyla, tranquila deja las cosas de adultos para los adultos.
-Quiero dormir, como Choohee lo hace...- susurro y se quedo dormida en aquella oscura habitación.
Al día siguiente Leyla bajo por el desayuno y se encontró a su tía contestando el teléfono.
La mujer comenzó a llorar, Leyla de inmediato llamo a su padre y tío. Sangchul tomo a Yoonji en un abrazo y Simon cogió el teléfono.
-Mira estúpido- comenzó a hablar enojado ya que solo una persona podía hacer a su hermana alterarse de tal manera, pero calló rápido -¿Cuándo?... ¿Estas segura?... Sí eso te hace feliz, aquí te espero.
Colgó y salió de la casa, Leyla miró a su tío quien la invito a llevar a Yoonji a su habitación.
-¿Qué fue lo que pasó?- preguntaba mientras Yoonji se encogía en la cama, pero no había respuestas para ella.
Más tarde fue a la habitación de Gain y la encontró sentada a la orilla de la cama mirando a la ventana donde comenzaba a oscurecerse.
-Hola Leyla- sonrió para la pequeña llamándola a sentarse a su lado -¿Cómo estas linda?
-Yo... Bien... ¿Tú?- dijo seria la niña.
-Estoy mejorando gracias a todos sus cuidados- acaricio el cabello de la pequeña -¿Y tú padre?
-Salió... Iba... Molesto...-suspiro triste.
-Ah, él debe estar pensando como arreglar las cosas- consoló ella pinchándole la nariz. Entonces Simon entro y miro a la mujer, se arrodillo llorando.
-Perdóname...- susurro recostándose en el regazo de la mujer. Gain se congelo escuchando aquello, mientras Leyla miraba la escena. Ellas acariciaron a Simon consolando su llanto.
El hombre se quedo dormido y sin hablar Leyla igual. Gain solo les miraba con una gran sonrisa, ya que los protegía a cualquier precio aunque ellos no supieran de lo que ella debía hacer.
Yoonji miraba seria y a la vez dulce a su hija mientras el padre recorría la habitación un poco desesperado.
-Amor...- suspiro girándose a la niña sabía lo que pasaría -Mi niña, él va a explotar. Lo que dirá debes atender, pero debes estar calmada. ¿Esta bien?
-Mamá...- la chica desconcertada giro a su padre.
-¡Estas loca! ¿Cómo piensas llamar a los lobos? No sabes cuantos de ellos hay, no sabes ni quien contestaría- cada palabra se escuchaba como un ladrido, los ojos de su padre cambiaban de color y tamaño. La postura del hombre se perdía e iba bajando acercándose a su hija -Tu no sabes lo peligroso que puede ser relacionarse con ellos, lo vez como un juego, porque eres una niña. Tus cuentos, tus sueños, debes olvidarlos. Nada es cierto, ya nada sirve. Nunca debiste saberlo, no debías saber...
Los ojos llorosos de su hija ante el miedo de ver a su padre tan cambiado debilitaron la furia del mayor quien cayó. Yoonji lentamente fue a él acariciándole el cabello. Choohee lloraba, le pedía que dejara de lado todas esas ilusiones que ellos mismos le dieron, que olvidara personas que estaban allí.
-Mi niña ven- Yoonji le habló para que se acercara a ella -mira, acaricia su cabello así.
La dejo haciendo aquello con su padre quien temblaba sin decir nada, mientras que ella iba en busca de unas toallas y agua caliente.
-Tu padre se preocupa mucho, tiene miedo de que nos pase algo- levanto al hombre llevándolo a la cama sacándole la camisa dejando a la vista de la pequeña todas las heridas del mayor.
-El, el no quiere a los lobos- suspiro la niña que seguía acariciando el cabello de su padre.
-No exactamente, el no quiere que los lobos malos nos hagan daño, como le han hecho a el- sonreía con los ojos empapados curando a su esposo de nuevo quien parecía estar hipnotizado ante las caricias de su hija -No olvides lo que te hemos contado- la madre miraba la tristeza de su hija y sabía lo que pasaba por su mente -sólo debes cuidar eso, tanto como nosotros lo hemos hecho.
-Pero, ¿Por qué? ¿Por qué papá esta así?- la niña estaba desconcertada, nunca había visto a su padre tan molesto.
-Es parte de la transformación... Se convierten cuando están realmente molestos.
-También a tío Simon le pasa entonces- quería saber que no era el único.
-Si, recuerdo antes de casarnos. Ellos se enojaron entre ellos y yo no podía ir con mi novio o mi hermano, así que se los deje a Hongki y Heechul y ellos los cuidaron. Y hasta que hicieron las pases les volví a hablar, ambos fueron a mi con flores y fresas.
-Pero vivías con tío Simon.
-Eso no quiere decir que le iba a hablar- menciono divertida mientras buscaba la mirada de su esposo.
-Aunque parecía que era yo quien vivía contigo- el padre estaba débil, pero ya consiente.
Los tres rieron un poco.
-Papá, ¿Estas bien?- la pequeña hizo a su padre girar a ella.
-Mágicamente bien mi princesa, perdón- le sacudió el cabello y ella se recostó en el hombro del mayor -Amor, ¿Por qué tenias que recordarme aquella pelea?- miro a su esposa con un puchero en el rostro.
-Porque quiero fresas- lo beso tierna.
-Yo también quiero- la niña seguía acurrucada en su padre.
-Entonces mañana mis princesas tendrán fresas- ambas se abrazaron a él y se quedaron dormidos.
Al día siguiente Choohee se despertó temprano y salió sin hacer ruido de la habitación de sus padres encontrándose con su tío y su prima en la cocina haciendo el desayuno. Leyla fue por la menor llevándola a una silla en la cocina.
-¿Qué crees Choohee?- dijo emocionada la menor mirando a su padre.
-¿Qué hoy nos vamos?- sabía la pequeña que debía obedecer a su padre.
-No- Simon llego con un plato con pancakes -Leyla y yo estaremos aquí de vacaciones una semana antes de que tu vengas con nosotros.
El rostro de Choohee se ilumino escuchando a su tío más que por los pancakes.
-Simon, ¿Estas seguro?- Yoonji y Sangchul habían llegado, la chica se veía aun adormilada a comparación de su marido que parecía haber descansado bien.
-Claro que sí preciosa- sonrió, conocía a su hermana y sabía que le agradaría la idea.
-Simon- corrió a el abrazándolo fuerte.
-Ya vuelvo- menciono serio Sangchul vistiendo una chamarra.
-¿A dónde vas estúpido? Es un día especial debes consentir a tu cuñado amado- Simon lo regaño.
-Pero primero son mis princesas, y todo es por tu culpa- dijo enojado saliendo.
-¿Mi culpa?- el mayor miro a su hermana -¿Qué hice?
-Papá traerá fresas- la pequeña reía.
-Hey trae doble porción... Y chocolate, y ¿Qué mas quieres linda?- gritaba y pregunto a su hermana de manera dulce.
-Bobos- se alejo de él sentándose para recibir el desayuno igual que las pequeñas, ella nunca fue buena para cocinar y dejaba que los hombres se encargaran de ello.
Sangchul volvió y aún en pijamas las princesas del hogar desayunaron riéndose de los hombres de la casa que discutían por tonterías.
El ambiente en esa casa era tenso y triste, nadie hablaba solo caminaban de un lugar a otro. Leyla y Choohee salieron desapercibidas y se adentraron en el bosque.
-Yo quiero verlo… Quiero conocerlo- menciono Leyla mientras Choohee la veía sorprendida, su prima era muy seria y cuidadosa en esos casos.
-¿Crees que lo encontremos?
Yoonji y Sangchul se despidieron y fueron a su habitación, Sangchul miraba a su esposa quien le había hecho quitarse la camisa para dejar ver las heridas que volvían a brotar cada que el se enojaba al recordar aquello. Yoonji limpiaba cada una con cuidado.
-Amor... No debiste aceptarme nunca. Haz estado en riesgo muchas veces por mi culpa- suspiro triste el mayor.
-Crees que preferiría no estar envuelta en esto contigo el hombre más maravilloso. Y no tener a esa bella princesa, y no verte nunca después de que nos conocemos tanto. Esto que hago no es nada a diferencia de toda la felicidad que me has dado.
El tomo la mano de la chica y el beso, mirándola con los ojos empapados.
-Te amo.
-Y yo a ti bobo- sonrió besándole delicadamente -sabes la razón por la que estoy contigo y no es lastima.
-Puedo dañarte.
-No lo haz hecho en este tiempo, tranquilo- se recargo con cuidado en el pecho de el buscando dormir a pesar de lo que la chica sentía venir. Siempre tenía una intuición muy buena a las cosas malas, y ese era el momento.
Simon volvió solo al día siguiente, llamo a todos haciendo a las niñas bañarse para que no salieran a escuchar.
-Es cierto lo que Gain dijo- menciono serio mientras miraba a todos -ella se encontró con los lobos... Con el líder, con los aliados. Con cada uno de los que quieren deshacer la alianza que tenemos- suspiro decaído -debemos huir.
-Pero...- Yoonji se puso de pie negándose a la idea, Sangchul miraba a su amigo al igual que todos.
-No tenemos más opción.
-No podemos dejarlos aquí, hicimos una promesa. Debemos cumplirla- Yoonji tenia los ojos llorosos -Sabes que esa familia no puede quedarse sola.
-¿Y si los llevamos con nosotros?- sugirió Shinhye tomando la mano de su hermana.
-¡Estas loca!- grito Simon a la chica haciendo a Geunsuk reaccionar levantándose de la mesa.
-Era solo una idea Simon, sabes que ellas siempre se van a apoyar- dijo intentando sonar calmado.
-Debemos irnos entonces- Simon comenzó a caminar.
-Nos quedaremos, solo Yoonji y yo... Llévense a Choohee con ustedes, pero nosotros nos quedaremos- al fin Sangchul hablo, dijo aquello sin mirar a nadie. Yoonji se acerco a el abrazándolo por los hombros.
-Amor... ¿Estas seguro?
-Así es amor... Se que los aprecias mucho, al igual yo. Se que me apoyaras- tomo la mano de la chica y la beso.
-Así es amor... Yo estaré contigo.
-Ustedes dos están locos, ¿Cómo creen que ellos tomaran eso? No, aun peor... No te dejare aquí Yoonji, no puedo. Tú si quieres quedarte idiota no me importa.
-Simon, se lo que hago y porque. Se que él esta sacrificando mucho, y yo quiero estar con el, sabes que lo amo- grito enojada al chico.
-Pero nosotros te amamos a ti- dijo Shinhye triste entendiendo a Simon -No queremos perderte.
-No me perderán- suavizo la voz abrazando a la chica -Sólo cumpliré la promesa de protegerlos, y estar con el hombre que amo siempre.
-Amor... Si quieres irte no importa, ellos te necesitan- Sangchul miro a su esposa quien negaba.
-Yo me quedo contigo.
-¿Y Choohee?- Heechul los miro, era su niña amada y sabia que no podría estar lejos de sus padres.
-Cuidaran bien de ella, yo lo se.
Simon enojado salió del lugar seguido por Heechul y Hongki, las parejas se quedaron en el lugar.
-Sabes que no quiero perderte, eres mi hermana.
-No me perderás hermosa- la abrazo, era su hermana pequeña preocupada -sólo debo hacer esto.
-Sabes que Simon te odiara- Geunsuk hablo para Sangchul.
-El entiende lo que sucede, y entiende lo que hago- dijo de manera calmada -se que se escuchara mal, pero yo quizás muera y eso diría que Yoonji moriría igual.
-No- Shinhye se aferro a su hermana, Yoonji lloraba igual.
-No importa, defenderé a esos seres como ellos lo hicieron ya una vez.
Geunsuk y Shinhye los miraron desconcertados.
-¿Qué? ¿De qué me perdí?- Geunsuk miraba molesto a ambos. Habían tenido unas diferencias y se dejaron de ver por cierto tiempo en el cual la pareja había tenido a su hija.
-Yoonji fue secuestrada por los aliados al ver la unión con la manada. A ellos no les pareció y la tomaron por ser mi esposa y tener a Choohee en su interior. Se la llevaron, sólo Simon y yo estábamos en reuniones con los lobos quienes prometieron ayudarnos al igual que nosotros aquella vez- levanto la mirada para encontrarse con la de su amigo quien la bajo recordando aquel suceso en el que también había participado -Ellos la encontraron y la rescataron, murieron varios en la lucha en especial una mujer quien estuvo al pendiente de Yoonji. Se que fue algo muy duro para ella- miro a su esposa quien lloraba -No digo que ella deba sacrificarse igual, pero ya habíamos hablado de esto... Y ambos coincidimos en ello, estaremos con ellos siempre.
-Sabes que Choohee no soporta mas de dos semanas sin ustedes- intento cambiar la estrategia.
-Lo se, pero se que entenderá. Es una niña muy inteligente y estará en las mejores manos- Sangchul miraba a Geunsuk esperando su apoyo -Yo se que ustedes cuidarían muy bien de ella.
El chico se levanto a abrazar a su amigo.
-Eres un idiota, lo sabes.
-Es mi idiota- dijo Yoonji.
Las niñas encontraron a las parejas abrazadas y llorando.
-¿Mamá? ¿Papá? Otra vez llorando.
Choohee fue a los brazos de su madre quien la abrazo con mucha fuerza.
-Yo estaré con ustedes siempre, no los dejare nunca- asintió besando las mejillas de su madre. Sangchul fue a abrazarlas.
-Las amo princesas mías- besaba a ambas.
Simon llego con Leyla en brazos mirando la escena, comenzando a llorar. Leyla lo abrazo fuerte.
-Lo sabrán de una u otra manera, ellas son unas chicas muy curiosas- Simon salió igual de la habitación -Se que aún son muy pequeñas- respondió a la dura mirada de Sangchul- pero son niñas muy inteligentes sabrán comprenderlo.
-¡Yah!- ruidos de la sala llegaron haciendo a todos bajar.
-¡Oppa, oppa!- gritaba una joven de cabello corto y ojos llorosos que estiraba su brazo hacia Simon.
-Gain, ¿Qué haces aquí?- Simon fue a la mujer quien lo atrapo en un abrazo.
-Ellos... Ellos tienen una trampa... Los quieren destruir... Están asociándose con los lobos- decía desesperada, ella era la loca del pueblo y nadie confiaba en ella ni ella en los otros, pero Simon era su escape y único escucha.
-¿Quiénes Gain?- Shinhye miraba a esa vieja amiga, Gain al escucharla se escondió mas en Simon.
-L-los... Lee...- le susurro.
Esto altero a todos. Shinhye se abrazo a Geunsuk, Heechul y Hongki iban a Sangchul y Yoonji quienes parecían perder las fuerzas.
-Yoonji, te encargo a Leyla- Simon tomo del brazo a Gain dirigiéndose a la salida.
-¿A dónde irán?- Yoonji los miro preocupada.
-Todo estará bien, yo me encargo- sonrió saliendo con la mujer.
Yoonji volvió a los brazos de su marido intentando tranquilizarlo. El no podía soportarlo por lo que se soltó de su esposa lanzando la mesa de centro. Un grito de niña alerto a todos que no estaban solos, en las escaleras dos pequeñas miraban todo.
-¿Y papá?- Leyla fue a los brazos de su tía Yoonji mientras Choohee era abrazada por Heechul.
-Salió, pero volverá pronto- contesto la joven.
-Salió a arreglar el mundo- dijo Choohee con una sonrisa para su prima -recuerda que el siempre resuelve todo.
Leyla asintió con una gran sonrisa siendo consolada con aquellas palabras. Ambas niñas adoraban a Simon, el era uno de sus héroes favoritos.
Sangchul caminaba en círculos por lo que Geunsuk alejo a Shinhye de su lado y fue a su amigo deteniéndolo para abofetearlo.
-Debes estar calmado, tienes a tu familia completa. Debes seguir protegiéndolos, ese fue el mandato esa fue tu oportunidad de vivir- dijo aquello sin dejar de verlo. Los ojos del mayor tenían un color amarillento, su aliento era pesado, su tono de piel había cambiado.
-Protegernos...- Leyla cuestionaba.
-Oportunidad de vivir- Choohee miraba a su padre quien volvía a la normalidad -Tío Simon dijo que deben contarnos.
-No lo hagan, no tenemos que escucharlo- Shinhye menciono, ella siempre estuvo incomoda con la actitud de su semi-hermano.
-Tía Shinhye, entonces díganos qué es lo que pasa ahora- Choohee sostuvo una fuerte mirada con la mayor, Geunsuk abrazo a la chica y Sangchul invito a las pequeñas al sillón.
-Bien, esto comienza cuando éramos jóvenes todos. Yo conocía a Simon y los chicos, cuando visitábamos la casa de Simon, que es esta, yo me encontraba con Yoonji y así nos enamoramos.
-Eso ya lo sabemos, incluso la noche en que la emborrachaste para estar a solas- menciono Leyla impaciente apurando a su tío quien se sonrojo escuchando la risa de todos.
-Bueno- suspiro -un día Simon y yo salimos al bosque que era prohibido antes no se podía salir de noche a causa de los lobos. Nos perdimos encontrándonos a un grupo de hombres lobo, nuestra primera idea era atacar, pero apareció un joven con una gran sonrisa diciendo: 'No queremos luchar más', esto nos sorprendió demasiado y comenzamos a hablar. Ellos eran un grupo que ya no querían la muerte de los suyos, nos dijeron que ellos eran seres que no buscaban relacionarse con los humanos, pero ellos al entrar a su territorio habían tenido que pelear y defender lo poco que tenían. Nosotros en nuestra vocación por ayudar ideamos un encuentro entre los jefes de ellos y el jefe del pueblo- las niñas estaban atentas mientras los demás guardaban silencio -el día del encuentro no esperábamos que un grupo de lobos rebeldes atacaran, destruyendo los planes. En la lucha, Simon y yo fuimos...- guardo silencio temiendo a lo que iba a decir.
-Mi papá tiene cicatrices en su pecho- Leyla dijo analizando las cosas.
-Si, luchamos contra los lobos y fuimos mordidos. El grupo defensivo nos rescato. Volvimos a desaparecer del pueblo durante un tiempo, nuestra transformación fue detenida... No nos convertimos del todo- dejo salir todo aquello -pero logramos que todos perdonaran a los hombres lobo, y que ellos perdonaran a los hombres. Los lobos controlarían su bosque y nosotros la aldea, por ello nosotros cuidamos la felicidad del pueblo.
-Wo, peleaste contra los lobos papá- Choohee fue a los brazos de su padre -es fantástico, eres un héroe. Entonces tu los conoces...- le abrazo fuerte.
-Lo difícil es mantener las narices de intrusos lejos de aquí- abrazo a su pequeña.
-¿Y Gain la loca? ¿Qué tiene que ver aquí?- Leyla había tenido trato con aquella mujer que salió con su padre, iba a casa estaba a solas con el y desaparecía.
-Ella...- Yoonji miraba a todos -ella es una enamorada de tu padre, pero ella tiene contacto con todos, lobos y hombres. Y seguro escucho algo, alguna mentira. Siempre juegan con ella- sonrió triste Yoonji mirando a Shinhye quien también sentía pena por su amiga.
-¿Por qué papá no la ayuda?- pregunto curiosa.
-Son cosas de adultos, no te preocupes ambos están bien.
-Pero...
-Ya basta de cuentos vamos a dormir- sentencio Geunsuk.
-Tío Sukkie, crees que podremos dormir con todas estas ideas en la cabeza- Choohee miro sonriente al mayor al igual Leyla.
-¿Quieren ver que si?- amenazo el haciéndola de monstro mientras las pequeñas gritaban y corrían.
Todos le miraban negativamente pero al ver a las pequeñas sonrientes ignoraron aquello y se quedaron allí hasta que las niñas y Geunsuk se cansaron quedándose dormidos en la alfombra.
-Shinhye si quieres duerme conmigo- bromeo Heechul por lo que recibió varios golpes mientras la chica tomaba una manta y se recostaba en un sofá para mirarlos.
Choohee escucho a su padre y tío gritar por ellas por lo que despertó del shock de haber visto a aquel joven alto y hablo por ellos. Ambos llegaron asustados, Simon sin decir nada tomo a su pequeña hija para llevarla de inmediato a casa. Sangchul tomo en brazos a su hija abrazándola fuerte.
-¿Qué hacían aquí?- susurro mientras caminaba dentro de la casa.
-Ellos nos retaron...- dijo la pequeña aferrada al cuello de su padre.
-¿Y por qué hacen caso? Sabes que no deben demostrarles nada...-le tomo el rostro y le beso las mejillas antes de pasarla a los brazos de su madre quien había atendido a su sobrina hasta que despertó, tomo a su pequeña en brazos y lloro.
-Mi princesa... ¿Estas bien?- comenzó a observarla completa.
-Si mamá, estoy bien- sonrió un cuanto apenada.
Todos los invitados se habían ido excepto los amigos y hermanos de Sangchul y Yoonji. Ellos se quedarían a dormir después de escuchar el testimonio de las pequeñas temían que fueran a merodear la mansión completa.
Sangchul y Yoonji prestaron su habitación a Simon y Leyla, Shinhye y Geunsuk irían a la habitación de huéspedes, y Heechul y Hongki dormirían en la sala para estar alertas.
Yoonji hacia la cama para dormir los tres juntos. Choohee se recostó en medio de sus padres y antes de dormir platicaron como todas las noches.
-¿Los hombres lobo existen?- esa pregunta ya la había hecho muchas veces y esperaba la misma respuesta que siempre le daban para que durmiera.
'Los hombres lobo viven en Canadá, lejos de aquí...', Choohee deseaba tener esa respuesta, pero en cambio sus padres guardaron silencio.
-¿Qué fue lo que viste en realidad?- Sangchul pregunto serio mientras Yoonji dejaba escapar un pesado suspiro.
La pequeña miro a ambos muy preocupada, tenía miedo pero sabia que podía confiar en ellos.
-Era un chico, un poco mas grande que yo- medito -cuando estaban todos el se veía molesto, pero cuando salieron corriendo fue a Leyla y la olfateo, creo que verifico que no estaba muerta, y se fue.
Yoonji y Sangchul se miraron y sonrieron.
-Mi princesa- Yoonji acaricio el rostro de la pequeña -creo que es tiempo de que sepas un secretito- con dulzura miro a la pequeña -pero debes ser muy prudente ya que de esto dependen muchas personas, por ellas nosotros vivimos aquí y hacemos lo que hacemos.
La pequeña la miraba atenta a su madre pidiendo todo, no le gustaba estar en suspenso y menos en esos aspectos.
-Lo que viste era un lobo, un hombre lobo- la mirada de la niña paso a su padre quien sólo miraba al frente -es parte de una manada que vive en nuestro bosque, y que son protegidos por ese mismo bosque. La gente del pueblo antes los cazaba y les torturaba, por lo que ellos tienen cierto rencor hacia los del pueblo.
-¿Por qué no nos atacaron?- la pequeña estaba muy cerca de su padre, la emoción de saber de la existencia de esos seres le inspiraban a salir.
-Conocen tu aroma, pero- dijo Sangchul elevando un poco su voz -no debes acercarte, ya sabes de ellos ahora debes negar su existencia. Es peligroso que los aldeanos sepan de ellos, es para protegerlos... Además- suspiro -hay un grupo de lobos que buscan venganza con cualquier humano. Ya atacaron una vez.
Yoonji lo miro tomando la mano de su esposo.
-¿Qué paso aquella vez?- la pequeña curiosa tomo la mano de ambos esperando la respuesta.
-Es hora de que duermas Choohee- Yoonji se levanto y arropo a su hija, Sangchul salió de la habitación.
-¿Le hicieron algo a papá, verdad?- ella miro a su madre pidiendo una respuesta.
-Duerme princesa, deja esas preocupaciones atrás.
-Pero debo saberlo- exigió.
-Lo sabrás cuando sea necesario, por el momento descansa. Debes cuidar a tu prima mañana, ¿qué te parece si le preparamos unos pancakes?
No conforme la chica asintió girándose para dormir mientras Yoonji iba con su marido.
La luz de la luna alumbraba tal cual luz del día, Choohee la miraba atenta. Estaba enamorada de la luna, muchas mucamas lo habían dicho. Siempre al anochecer la niña miraba la luna hasta quedarse dormida. La pequeña niña de grandes ojos y amplia sonrisa era la señorita de una poderosa familia, única hija de Sangchul, hombre del pueblo, trabajaba para ellos y con ellos, gobernaba al lado de la duquesa Yoonji, amada esposa y consejera, ella se encargaba de cuidar los detalles que su marido pudiese olvidar, o que eran realmente dignos de una dama.
Choohee nació después de un tiempo del matrimonio, ya que sus ocupaciones les mantenían muy ocupados. Al nacer, ambos cuidaron de ella muy de cerca, Sangchul la tomaba en brazos con mucho cuidado, Yoonji le adoraba y abrazaba tanto como le era posible. También era amada por el pueblo, su corazón había sido bendecido con mucha nobleza, desde pequeña lo demostró. Se reunía con todos sin importar la clase social. Los padres debían continuar su labor y la pequeña no podía acompañarlos siempre, así poco a poco la dejaron fuera de sus actividades. Sangchul y Yoonji salían desde temprano y volvían, en veces muy cansados. Pero nunca olvidaron sentarse con su hija a platicar un poco, se sentaban frente a la chimenea para leer un libro antes de dormir.
Ellos hablaban a la niña de lobos, de creaturas de la noche que eran atrapados por la luna. La pequeña entonces al ir a su habitación miraba por la ventana y aullaba, o simplemente la veía. Sangchul y Yoonji estaban igual enamorados, pero de la princesa que era su hija.
En el cumpleaños número 10 de Choohee, se organizo una gran fiesta pero con invitados muy selectos. Debían mostrarse tal cual su clase lo pedía. Yoonji vestía a su princesa mientras platicaban.
-Mi hermosa princesa, ¿Estas lista?- metía el vestido en la pequeña.
-Si, ya quiero ir a jugar con todos. Y que me escuchen cantar, papá preparo algo especial para mi- mencionaba emocionada mientras abría paso a sus manos entre la tela.
-Perfecto- la emoción de su hija le llenaba por completo -¿quieres usar tu corona o un listón?
-Un listón, papá dice que me veo hermosa con el- corrió al peinador para entonces sacar un listón rosado -este mamá.
Yoonji la miro extrañada.
-Princesa, hoy debes lucirte.
-Entonces sonreiré como tú lo haz dicho- la madre calló, su hija tenia razón, le dio un fuerte abrazo y comenzó a peinarla.
La mansión estaba llena de gente y ruido, todos los amigos y parientes estaban festejando a la pequeña.
-¿Qué hermosa princesa viene? ¿Dónde dejaron a mi sobrina?- bromeo un hombre que estaba a un lado de Sangchul.
-Tío Simon- corrió la pequeña a saludarle al igual que a los otros hombres allí. Yoonji saludo a su hermana Shinhye esposa de Geunsuk quien junto a Heechul, Hongki y Simon, eran los mejores amigos de Sangchul, además de que Simon era el hermano mayor de Yoonji.
-Mira quien viene conmigo- el mayor después de abrazar a la pequeña dejo ver a su pequeña hija.
-Leyla- hablo emocionada abrazando a su prima.
-Choohee- le respondio la contraria de la misma manera.
Choohee tomo la mano de su prima y salieron al patio a jugar, había unos cuantos niños jugando en el lugar siendo custodiados por las mucamas que miraban el reloj para entrar a atender a los invitados.
Leyla y Choohee jugaban alejadas de los chicos, siempre que estaban con ellos algo sucedía y temían que les arruinaran el día.
-Choohee, no te da miedo vivir aquí- pregunto Seunghyung, uno de los chicos que lideraba al grupo.
-No- contesto seria sin mirarlo.
-Sabias que en el bosque hay lobos, son lobos que comen personas...- menciono intentando infundir miedo en las chicas.
-Claro que no... Los lobos no comen personas- Choohee se molesto y se levanto a enfrentar al chico -mis papas dicen que ellos son buenos.
-Tus papas- se burlo Hyerim, una chica muy bonita que actuaba como princesa mala, era conocida como la hermanastra por Leyla y Choohee -Ellos no saben nada, se la pasan en el pueblo haciendo tonterías, claro que no van a saber de lo que pasa en casa.
-Tu eres una envidiosa porque no tienes un patio como el mío- defendió la pequeña quien era jalada por Leyla, ella sabia que no debían pelear y menos por pequeñeces.
-Te reto a que entren al bosque- dijo la hermanastra mala.
-Vengan con nosotros, o acaso tienen miedo- respondió la menor.
-Choohee, mejor vayamos adentro- dijo Leyla, ella era mayor y pensaba en esa propuesta como algo malo.
-Uy, la princesa de papá va a llorarle como bebe. Papá, papá...- todos hacían la mímica de un bebe llorando, lo cual molesto a la chica.
Todos miraron a los sirvientes entrar y el bosque completamente vacio, era media tarde y el viento comenzaba a soplar leve.
Leyla y Choohee comenzaron a caminar siendo las guías, iban decidas a demostrarles que no había nada en el bosque, y que ellos eran unos cobardes ya que iban todos unidos muertos del miedo. Ya muy dentro del bosque Choohee giro a verlos con un rostro triunfante, Leyla igual, pero ella se limitaba en las palabras.
-Uy, ¿acaso tienen miedo de estar aquí? Sólo es un bosque- reía la chica mirando como la cara de cada niño se llenaba de terror, Leyla miro hacia donde los otros asustándose igual cosa que hizo a Choohee girar temerosa con lo que se iba a encontrar.
Hyerim grito asustando a aquel ser quien golpeo en un movimiento agresivo contra los niños, parecía que protegía a las niñas, pero termino golpeando a Leyla lo que la dejo inconsciente mientras todos corrían despavoridos de vuelta a casa. Al llegar, Sangchul y sus amigos salieron de la casa en busca de lo que sucedía, pero Simon y Sangchul al ver que sus pequeñas faltaban corrieron al bosque de donde los niños habían salido.
-¿Dónde esta mi Choohee?- Yoonji desesperada tomo al pequeño Seunghyun -¿Qué estaban haciendo?
-Deja a mi hijo en paz- arrebato Min al pequeño de los brazos de la madre de Choohee, Shinhye de inmediato fue a su hermana consolándola.
Choohee vio a Leyla tendida inconsciente en el suelo y al ser que estaba frente a ella, era un chico que estaba sonriendo, miro igual a la otra pequeña, fue a ella, la olfateo y asintió. La hija de Sangchul estaba temerosa, pero a la vez una gran curiosidad la invadió haciéndola acercarse a el, pero este ser salió corriendo dejándolas solas.