“ ¿grabas tus prácticas? ¿para qué? ” inquiere, con curiosidad. atreviéndose a acercarse un poco a ella para así poder inclinarse hacia el contenido expuesto por el teléfono celular ajeno. “ a ver, creo que nunca he visto una práctica de boxeo. ” sonríe con sinceridad, pues jamás se ha interesado demasiado en aquel deporte y tampoco es como si pudiera practicarlo al tener que cuidar bastante el aparato que debe ponerse sobre su oreja apenas despierta y el cual debe quitarse todas las noches. asiente con la cabeza, apoyando una de sus manos sobre la banca para luego reír entre dientes. “ gracias, supongo. nunca me habían dicho eso de mi nombre. ” admite, suponiendo que es porque no se trata de un nombre demasiado original en aquella parte del mundo. alza una ceja, su mirada fija en el rostro de la fémina, tomando atención a cada una de las palabras que escapan de los labios ajenos como si no quisiera perderse ninguna de ellas. “ bueno, tu padre tiene mucha razón. los personajes son realmente — ” deja escapar un suspiro, humedeciéndose los labios como si estuviese buscando las palabras adecuadas para expresar lo que el libro le hace sentir. “ tiene mucho que ver con la moralidad, hace que el lector se abra a un mundo psicológico y explore aspectos del personaje que son realmente profundos y oscuros. al final, el castigo más grande que puede recibir una persona es el castigo mental que recibe después de cometer un crimen tan grave como asesinar a una persona. ” se pasa un mano por el cabello y ríe entre dientes. “ lo siento, suelo explayarme un poco e irme por las ramas cuando se trata de este libro. pero se trata, resumidamente, de un ex estudiante que tiene grandes planes en su futuro, pero la vida no le da lo que necesita para ser tan grande como sueña y es por eso que se debate entre asesinar o no a una persona, justificándose con el hecho de que haciéndolo sólo estaría aportándole a la sociedad, dado que esa persona se considera – en su mente – como un parásito para la sociedad. ”
meditó diversas razones por un instante, mirada perdiéndose en punto invisible frente a ella mientras pensaba; existían varias maneras de responder, sin embargo, optó por la más honesta y menos intrusiva. "¿has escuchado el decir que una primera vez no es culpa tuya, pero una segunda sí?" tildó rostro al costado, atención dirigiendo en su dirección. también extendió móvil, con práctica pausada para él resumir cuando gustara. "es eso, básicamente. cuando estás allí," señaló con meñique la pantalla, "a veces pierdes consciencia de ti mismo, y cosas básicas como la postura, pueden pasar desapercibidas en orden de analizar la ajena." inició explicación, gesticulando vagamente con la diestra, buscando mayor énfasis y facilidad para continuar. "las grabo cuando no me siento segura de mí misma, o si, al contrario, hay demasiada confianza. es muy fácil cometer errores en cualquiera de las dos, bien sea por pensar de más," elevó índice, "o menos." corazón al aire, dejó caer manos sobre piernas propias. "no me gusta cometer las mismas faltas dos veces." porque era dolor innecesario, mas fue un dato que consideró obvio y prudente guardarse. restó importancia al agradecimiento con un 'de nada' y curva de carmines breve. prestó atención a los vocablos foráneos, cejas elevándose y asintiendo de vez en cuando, si lo encontraba pertinente, para dar indicativo de estar siguiéndole la línea pensativa. "oh, no te disculpes, está bien. suena como un libro muy interesante." admitió, haciendo pequeña nota mental para leerlo después, cuando termine su lista en espera. "¿al final se entrega a la justicia por la culpa?" quiso saber, aunque fue más una duda brindada como reflexión tardía.