bambixine:
“Para saberlo tendrás que arriesgarte” propuso con cierto tono burlesco. Su contacto le pilló por sorpresa, pero no le fue desagradable. Al revés, quedó cercana a la contraria, regalándole una brillante sonrisa. “Así que se te da bien actuar. ¿Qué más cosas escondes?” Bromeó, entre risas. “Apareció. Si bien con una grieta en la pantalla, nada que no pueda arreglarse. Muchas gracias por preocuparte” agradeció, comenzando a moverse despacio ante el ritmo lento de la música.
“Espero no termines decepcionándome rubia, tengo puestas mis expectativas sobre ti” y lentamente posicionó su palma sobre la cintura de la joven, acoplándose al ritmo musical que las envolvía y observando al sujeto que molestaba la contraria. Como si realmente estuviese marcando un territorio que le pertenecía, “lo quieres muy fácil, ¿verdad? Tendrás que descubrirlo por tu cuenta, si te lo cuento todo, dejaría de ser divertido” porque más allá de la broma, le agradaba desenvolverse y conocer a las personas; había un toque mágico en toda conversación. “¿Crees que se haya creído el teatrito?” y su mirada se desvío finalmente, volviendo a poner toda su atención en los claros ocelos “aunque es uno de los arreglos más costosos también, pero supongo que tu interés estaba más en el contenido multimedia...”









