5SOS performs at the Sound Academy in Toronto. April 19th, 2014

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@hemmm0
5SOS performs at the Sound Academy in Toronto. April 19th, 2014
—Oh vamos, venga, sé que estás deseando jugar conmigo a Chubby Bunny —suplicó por quinta vez a la primera persona que vio pasar por allí—. Ya sé que temes que te gane, pero venga, juega conmigo —hizo un leve puchero, intentando ser convincente—. Exijo que juegues conmigo.
--apretó los ojos, considerando el ofrecimiento de la chica-- Pero yo... tengo la boca muuuuy torpe, Lexi...
Me vas a ganar de nada.
—Chillaré y saltaré como niña de diez años, probablemente.— respondió, riendo levemente, sintiendo como se le enrojecían las mejillas cuando los labios de su amiga le tocaban la piel. Esperó unos segundos, hasta asegurarse de que no le temblaría la voz, para añadir; —Yo, amiga mía, soy como el vino; mejoro con el tiempo.— le sacó la lengua y se volteó, para verla mejor. —Cuéntame sobre tu vida, Rulos. ¿Qué hay? ¿Para cuando presentas el novio?
Eso sí que sería digno de grabar. Asegúrate de que esté presente cuando suceda —bromeó. Rió leve al ver cómo se le enrojecían las mejillas, aunque no dijo palabra alguna con respecto a ello—. Y manchas a la gente, también —rió, recordando una vez en la que el rubio le había lanzado su almuerzo por accidente. Al escuchar su pregunta se sentó de un salto—. ¡Shh! ¡Cállate! —Le tapó la boca con la mano—. Además de las chicas eres el único que sabe de Brandon —susurró antes de suspirar, destapándole la boca y mirando sus manos—. Tal vez lo presente en el concierto. Me dijo que iría…
--puso los ojos en blanco-- Sabes, dudo que haya alguien en la puerta espiando para ver si decimos la palabra con n o no, rulos. -- frunció el ceño observandola con atención. -- Obviamente va a ir. Si no va lo rastrearé y lo golpearé. Bueno, convenceré a los chicos de que lo hagan. No puedo golpear a nadie.-- al verla demasiado seria, se suspendió sobre ella, sosteniéndose con los brazos.-- ¡Cosquillas!-- exclamó, atacando el cuello y la cintura de la chica con sus manos.
— Yo y mi pingüino no somos de tu interés. —le dijo, con tono condescendiente, antes de que sus ojos se ensancharan al oír las próximas palabras de la joven. —¡E-Eso fue en octavo grado!— exclamó, ante el viejo apodo que aún provocaba que la sangre se agolpara como dos charcos rojos bajo sus mejillas. Debía admitirlo; todavía dolía un poco. Bufó, ante el pedido de la chica, y se acomodó en la cama, dejándole el lugar a su viejo amor. —Y, para mi defensa, eras mucho más bonita que ahora.— Musitó, sacándole la lengua
Me pregunto cómo reaccionarás cuando veas a un pingüino de verdad —rió. Sonrió con ternura y rodó los ojos, acomodándose junto a él—. Pero aún eres adorable —le besó la mejilla. Dejó caer la cabeza en la almohada y lo miró—. Y tú tenías más granos. Y eras más delgado. Y usabas esos lentes raros con marco fluorescente —respondió, sacándole la lengua también antes de reír.
—Chillaré y saltaré como niña de diez años, probablemente.— respondió, riendo levemente, sintiendo como se le enrojecían las mejillas cuando los labios de su amiga le tocaban la piel. Esperó unos segundos, hasta asegurarse de que no le temblaría la voz, para añadir; --Yo, amiga mía, soy como el vino; mejoro con el tiempo.-- le sacó la lengua y se volteó, para verla mejor. --Cuéntame sobre tu vida, Rulos. ¿Qué hay? ¿Para cuando presentas el novio?
—musitó, acurrucado en su cama, pingüino de peluche sostenido con fuerza entre sus brazos. Al prenderse las luces de su cuarto, abrió los ojos, pestañeando perezosamente varias veces, dirigiendo la vista a la persona parada en la puerta. Se sentó, sin soltar su pingüino, que ahora...
--Leeeeeexi...-- suspiró, estirando la e, antes de salir corriendo tras la morena, aún en su ropa de dormir, consistente de una camiseta gastada y un par de bóxers negros, arriesgando, así, su integridad.
—musitó, acurrucado en su cama, pingüino de peluche sostenido con fuerza entre sus brazos. Al prenderse las luces de su cuarto, abrió los ojos, pestañeando perezosamente varias veces, dirigiendo la vista a la persona parada en la puerta. Se sentó, sin soltar su pingüino, que ahora…
—¡Michael!— exclamó, con la voz mucho más aguda de lo que le hubiese gustado, justo en los últimos segundos de video. Se quedó mirando al rubio por varios momentos, sintiéndose traicionado. —E-Eso fue cruel, Mikey.— musitó, ceño fruncido y labios formando un leve puchero. —Y nada, pero nada adorable.— añadió luego, golpeando a su amigo en el brazo con toda la fuerza posible, antes de levantarse, aún en su ropa de dormir (también conocida como una camiseta vieja y gastada y el bóxer negro que llevaba el día anterior) y dirigirse a su maleta, que aún no había desempacado, en busca de ropa.
—salió del calor de sus sábanas, arrastrándose, aún sobre la cama, hasta llegar a ver a la castaña. Le frunció el ceño, pegándole una pequeña palmada en la frente.— Eso fue cruel. —musitó, abrazando a su peluche.— Cuando te lo haga no te gustará, ya verás. —al ver que no obtenía…
— Yo y mi pingüino no somos de tu interés. --le dijo, con tono condescendiente, antes de que sus ojos se ensancharan al oír las próximas palabras de la joven. --¡E-Eso fue en octavo grado!— exclamó, ante el viejo apodo que aún provocaba que la sangre se agolpara como dos charcos rojos bajo sus mejillas. Debía admitirlo; todavía dolía un poco. Bufó, ante el pedido de la chica, y se acomodó en la cama, dejándole el lugar a su viejo amor. —Y, para mi defensa, eras mucho más bonita que ahora.— Musitó, sacándole la lengua
Hm...
Vamos a despertar a Luke —susurró abriendo lentamente la puerta con el celular en mano, grabando, y prendió las luces. Se mordió el interior de las mejillas para evitar soltar una risa hasta que se liberó al escuchar al chico gritar—. ¡Manda un saludo a tu club de fans! —Alcanzó a gritar antes de que sus 36 segundos se acabaran. Bloqueó el celular y se dejó caer en los pies de la cama mientras sufría un ataque de risa—.
--salió del calor de sus sábanas, arrastrándose, aún sobre la cama, hasta llegar a ver a la castaña. Le frunció el ceño, pegándole una pequeña palmada en la frente.-- Eso fue cruel. --musitó, abrazando a su peluche.-- Cuando te lo haga no te gustará, ya verás. --al ver que no obtenía respuesta alguna de la chica, que no dejaba de reírse, bufó, golpeándola con fuerza en la cabeza, usando a su pingüino como arma.-- Mala persona.
Hm...
—musitó, acurrucado en su cama, pingüino de peluche sostenido con fuerza entre sus brazos. Al prenderse las luces de su cuarto, abrió los ojos, pestañeando perezosamente varias veces, dirigiendo la vista a la persona parada en la puerta. Se sentó, sin soltar su pingüino, que ahora estaba apretujado entre su brazo izquierdo y su torso, sólo para darse cuenta del teléfono que llevaba el intruso en la mano y la sonrisa que decoraba su rostro.— ¿Estás…? ¡N-No subas esto a la Internet! —exclamó, tirándose bajo las sábanas de vuelta, intentando esconder a su pingüino.—
shemavericksniper:
I miss you - Blink 182
Hello there, the angel from my nightmare The shadow in the background of the morgue The unsuspecting victim of darkness in the valley We can live like Jack and Sally if we want Where you can always find me We’ll have Halloween on Christmas And in the night we’ll wish this never ends We’ll wish this never ends
@Luke5SOS: Siendo hipster con Cam y Lexi :-)