¡Las ensaladas también son para el invierno!
Suele suceder en los meses de invierno, con las temperaturas bajas y las lluvias, no apetezca mucho una ensalada, pero son imprescindibles para una dieta sana y equilibrada. Las típicas ensaladas de tomate natural y lechuga suelen vincularse con las temperaturas altas, pero existen una gran variedad de alimentos para hacer distintos tipos de ensalada, amoldándose así a todas las épocas del año. Por este motivo, os dejamos 3 recetas de ensaladas para que este invierno no apartéis la ensalada de vuestras comidas diarias.
Ensalada de lentejas:
Cocemos una cantidad pequeña de lentejas que queden un poco duritas, es decir, que queden al dente. Cortamos bien fino un par de tomates y un par de rábanos, y picamos una cebolla y una zanahoria. Escurrimos las lentejas y las ponemos en un bol grande o una fuente, y echamos el tomate natural, el rábano, la zanahoria y la cebolla. Aliñamos con aceite de oliva, vinagre (al gusto de cada uno), lo salpimentamos un poco, y listo para comer.
Ensalada de alcachofas y tomate natural:
La temporada de invierno, es la temporada por excelencia de las alcachofas, por este motivo os dejamos esta ensalada. Limpiamos unas 8 alcachofas frescas, dejando siempre la parte de dentro, el corazón, se cuecen con agua y un poco de aceite de oliva virgen extra hasta que se pongan tiernas. Mientras tanto, cortamos 2 tomates y picamos una cebolla, lo echamos todo en un bol, junto con una mazorca de maíz. Una vez tengamos las alcachofas, las escurrimos, las echamos al bol, y las aliñamos con aceite de oliva y las salpimentamos al gusto de cada uno.
Ensalada de pasta y tofu:
Lo primero, ponemos a cocer un puñado pequeño de pasta normal o integral (opcional), y mientras cortamos el tofu en tacos pequeños y lo ponemos a dorar con un poco de aceite de oliva en la sartén. Añadimos la pasta cocida en la sartén, y lo salteamos todo junto con una pizca de tahini. El siguiente paso es cortar un tomate natural o dos, y pelar una zanahoria y cortarla en tiras. Lo echamos en un bol o fuente, le echamos un puñado de nueces y lo mezclamos todo. Por último, echamos la pasta y el tofu en el bol, y lo volvemos a mezclar todo de nuevo. ¡Y listo!











