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This isn’t the worst thing she has done to her boyfriend, and it’s not the worst thing he’s done to her. They both belong in the trash, and are as such, well suited for each other
Una lesión inusual
Justo a mitad de un servicio, cuando el cliente se estaba dando unos buenos sentones en mi riata, brinco tan alto que salió por completo mi verga de su culo, al caer, no le atino al palo y me doblo, literalmente, la verga… él se volteo para acomodarla y meterla de nuevo, pero cuando hizo esto, su cara de asombro y un “¡No mames!” Me hicieron saber que algo no andaba bien.
Baje la mirada y me topé con que mi recto miembro ahora tenía chanfle, “¿Estas bien?, ¿Te duele?, ¿Qué hago?” yo me palpe el miembro y no sentía dolor alguno, de hecho seguía erecto, le conteste que estaba bien, que si quería proseguir a lo que respondió que no, que mejor me revisaran, termino el servicio me pago, más un extra por el médico y me retire.
Al día siguiente, tenía partido de basquetbol, al terminar platicando con amigos, uno de ellos me recomendó a un doctor que a él lo había tratado sobre un problema en esa área, le pedí sus datos y me dirigí a su domicilio. Era una casa particular con un local comercial al frente habilitado como consultorio.
El local estaba cerrado, toque al timbre para pedir informes ya que no había ningún horario de atención marcado afuera, del interior de la casa salió un señor cincuentón, bajito, esbelto, con bigote, se presentó, me dijo que él era el médico, le pedí informes, me los dio, le agradecí y antes de que pudiera despedirme me pregunto que si no iba a querer la consulta, le dije que regresaría mañana, pues venia de jugar y estaba todo sudado y apestoso… “Mañana no estaré, si gustas te atiendo ahorita, por mí no hay problema” acepte, entremos a su consultorio por la parte interna de la casa. “Ya no abro la cortina, hace meses se metieron a asaltarme y desde entonces ya saben mis pacientes que deben tocar el timbre para entrar” comento el doc.
— Bien, ¿Qué es lo que sucede?, te ves muy en forma ¿Qué te duele?
— Vera Doc. Ayer cogiendo con mi novia en un mal sentón se salió mi cosa de su cosa y al caer no entro mi cosa en su cosa y pues me la doblo.
— ¿Cómo que te la doblo?
— Si, o sea, mi cosa era así recta, y ahora esta como que con chanfle, así curveada…
— Ya veo, ¿Te duele?, ¿Algún malestar?, ¿Perdida de sensibilidad?, ¿O algo que hayas notado?
— No Doc, nada de hecho después de eso, mi cosa seguía dura, así normal, nada más que le paramos por que le dio pendiente el haberme lastimado o algo así.
— Bien… Párate, te voy a tomar las medidas de rigor y ahorita te reviso “eso”.
Me subí a la báscula, me midió, me peso, chequeo de presión, etc, mientras me estaba haciendo ese chequeo, aventó una que otra pregunta medio rara:
— ¿Qué perfume traes?
— Es Axe Doc.
— ¿Ah sí? Huele rico… Y dime vas al gimnasio o solo juegas basket.
— Juego basket y voy al gym.
— ¿Qué más haces? ¿A qué te dedicas?
— Solo a estudiar y pues también juego fotball americano y practico box. Bueno, también los fines de semana chalaneo en lo que caiga, construcción, electricidad, lo que sea…
— ¡Ohhh! Ya veo, con razón tantas cicatrices…. Pues estas muy bien muchacho, sigue así cuidándote, se ve que estas bien dado, bien sanote, como un toro.
Comentaba mientras acariciaba mi bicep. Durante el tiempo que estuvo chequeándome, sentía sus manos quedarse más tiempo de lo normal en cada parte de mi cuerpo.
— Bien, ahora por favor quítate el short, la ropa interior y súbete a la camilla.
Me indico mientras terminaba de anotar unos datos en su libreta.
Cuando me quite el short y la trusa un olor a sudor, a hombre, a verga, se hizo presente en el lugar.
Al voltear su mirada se clavó directo en mis bolas, que por el calor colgaban libremente, se acercó, como cuando un depredador encuentra a su presa, sin decir palabra, coloco su mano sosteniendo mis bolas, con esa misma mano empezó a jugarlas…
— Es parte del chequeo
Comento, mientras seguía amasándolas ahora con ambas manos preguntando a cada momento sobre si sentía algún dolor o malestar. Mis respuestas todas fueron negativas.
— Se ve que si te quedaste a medias ayer
Exclamo al tiempo que esbozaba una sonrisa traviesa.
— Apenas uno las toco y tu amigo ya va reaccionando… Eso es bueno, quiere decir que no hay pérdida de sensibilidad…
Ahora sus manos comenzaron a revisar mi miembro, que en contra de mi voluntad comenzaba a reaccionar
— Así como esta, no se ve si hay algún daño, necesito que este en estado de erección.
Comento mientras sin quitarme las manos de mis partes me miraba fijamente, fueron pocos segundos los que me sostuvo la mirada, acto seguido se alejó un poco y dijo:
— Adelante, hazlo.
Yo desde que insistió en hacer hoy la consulta sabía que algo había allí, comencé a masturbarme… mientras lo hacia oí la voz del doctor.
— Te iba a comentar que si querías te podía poner una película pero veo que no es necesario.
Decía el doctor mientras miraba lujuriosamente como mi miembro ganaba tamaño, cuando ya estuvo erecto se volvió a acercar.
— Permíteme…
Sus manos comenzaron a palpar mi miembro desde la base, lo apretaba con sus dedos, lo masajeaba, sentía las venas que lo recorrían, siempre haciéndome preguntas sobre si me dolía, sobre si sentía algo, cosas por el estilo.
— ¿Te lo rebajas por tu novia? ¿O te gusta traerlo así?
— Es mas cómodo, además si me los dejo se me pierde… ¡Jajaja!
— ¡Jajaja! Que se te va a perder…
Dijo mientras lo agarraba de la base y se daba de “vergazos” en la mano.
— De verdad te hace falta vaciarte muchacho, mira madamas como la tienes, ya me mojaste toda la mano…
Con mucho cuidado sus dedos bajaron mi prepucio dejando al descubierto la carnosa y rosada punta de mi verga, paso sus dedos por la punta, manchándose aún más de mi precum… “¿Qué sientes? ¿Te duele?” Seguía preguntando mientras acariciaba mi curveado y duro miembro…
— Nada Doc. No siento ningún dolor…
— Y si hago esto…
Exclamo mientras trataba de cerrar su mano en mi curveado miembro…
— Te duele si trato de enderezarlo
— Un poco Doc. Pero es un dolor mínimo…
— Bien, como sabrás afortunadamente en el miembro masculino no hay huesos, pero si músculos y conductos que pudieron haberse lesionado…
Me explicaba mientras su mano recorría de arriba abajo mi miembro.
— Así que sería bueno que eyacularas, para verificar que no te causa ningún dolor internamente…
Comento mientras su otra mano comenzaba a jugar con mis bolas…
— ¿Tardas en acabar?
— Si, algo…
Un “mmmmmm” salió de su boca… despego su mirada de mi miembro… se me quedo viendo fijamente, sus manos seguían en mis genitales y sin decir nada… se agacho…
El contacto de su cálida lengua con mi verga dura me hizo estremecer… su lengua recorría toda la circunferencia de mi glande, sus labios aprisionaban suavemente la punta de mi verga, su lengua hurgaba en la punta de mi miembro como tratando de sacar todo el precum posible…
Yo por mi parte no puse objeción lo deje hacer y deshacer, su boca cada vez cubría mas y más mi miembro, sus habilites manos jugaban con mis bolas, su lengua viperina lamia cada cm de mi verga.
— ¡Que buena la tienes muchacho! Siéntate acá en la silla para que sea más fácil.
— ¿Mas fácil que doc?
— Tú siéntate y no preguntes.
Me senté en la silla de madera que estaba enfrente de su escritorio, creí que me la seguiría chupando pero no, el doctor se bajó los pantalones, se escupió la mano se echó esa saliva en su raja y con mucho cuidado fue acomodando mi verga para que entrara en su agujero…
— ¿No entra verdad doc?
— No, no quiere
— Es por que esta chueca, acuéstese en la camilla y yo hago el resto
El doctor ni tardo ni perezoso obedeció, se acostó de cucharita en la camilla y con un hábil movimiento logre que entrara la punta de mi verga, el resto fue más sencillo, solo tenía que empujar… con cada metida de verga que le daba al doctor de su boca salían unos gemidos ahogados de placer “mmmm, mmmmm, ayyy, ayyy”
— ¿Le gusta?
— Si muchacho si
— Así chueca le estoy masajeando la próstata verdad
— Si, si, dale, dale, más duro
Yo estaba caliente y excitado por el morbo de la situación así que no dude en obedecer comencé a darle bien duro, mis huevos chocaban con la camilla causándome un dolor excitante, tal era mi morbo se me olvido donde estaba y comencé a nalguear al doctor, una tras otras unas nalgadotas bien puestas que esta vez sí le sacaron gemidos de placer “Si, así papi, dame duro, cógeme más” dijo el doctor ya en un tono más descarado… Lo voltee haciéndolo quedar boca arriba, coloque sus piernas en mis hombros y seguí bombeando bien rápido…. De repente siento como su culo me empieza a morder más fuerte la verga, en eso, el doctor empieza a jadear más y más y de la nada empieza a soltar chorros de leche que cayeron en todas partes, eso me prendió más así que lo tome de la espalda lo alce y sigue metiéndosela en el aire, con cada caída mi verga se metía mas en ese culito calientito
— “Ya, ya, yaaa, muchacho, ya no aguanto
Me decía el doctor todo exhausto, lo coloque de nuevo en la camilla, le saque la verga y comencé a masturbarme…. Cuando el doctor vio que ya me iba a venir rápidamente se pegó a mi verga para comerse toda mi leche calientita…
— Tenías un buen rato sin venirte ¿verdad?
— Jajaja ni tanto doc.
Pase al baño a limpiarme el pito, mientras el doctor hacia lo mismo, al salir le pregunto:
— ¿Entonces? ¿Qué tengo?
— Pues un chilote
— ¡Jajaja! Ya enserio doc ¿Todo bien?
— Hasta la pregunta ofende, como no va a estar todo bien, mira nomas como me dejaste.
Se terminó de vestir, le echo un último vistazo a mi verga, le dio su besito y dijo
— Por lo visto no hay lesiones, ven a verme en 4 días para ver como prosigues
Me vestí y me fui, la consulta me salió gratis y al parecer había ganado un nuevo cliente, lo que paso en las siguientes consultas se los cuento luego.
Me lo comí a la fuerza
No tengo perdón de dios pero me vale, me presento, me llamo Lupe (Guadalupe) tengo 38 años, arquitecto de profesión, gordo, güerito, muy obvio y me encanta serlo.
Todo sucedió un verano que visitamos a unos familiares lejanos en provincia, esa tarde mis primos habían traído a sus amigos a jugar en la alberca de la casa, mis primos tienen entre 15 y 18, todos morenitos de muy buen ver, pero ellos no son el motivo de este relato, Jorge, un amigo de ellos, desde que llego me llamo la atención, para su edad tenía muy buen cuerpo, pectorales desarrollados, abdomen marcados, hombros anchos, brazos fuertes, una cara hermosa y una piel morena perfecta, verlo en el agua jugando con los demás era un deleite, ese día transcurrió todo normal, en un break que hicieron para comer le pedí al amigo de mis primos que me ayudara a mover algo…
Ya en la bodega lo arrincone, el chavito se sacó de onda, le tape la boca con una mano y con la otra le agarre su bulto, el rápidamente se defendió, alejando mi mano de su zona general, pero yo estaba decidido, era más grande, más fuerte y lo quería dentro de mí, con todas mis fuerzas lo empuje contra la pared golpeándolo muy fuerte, el quedo todo desconcertado, sabía que la cosa iba enserio, siguió tratando de defenderse, pero yo lo prense de sus testículos y apretándolos con todas mis fuerzas logre doblegarlo, allí tirado en el piso, lamentándose y sobándose sus bolas, aproveche para quitarle y quitarme la playera, dejando al aire mis blancos y prominentes senos de hombre, lo puse de pie, tome una de sus manos y la lleve a mis senos, él la quitaba pero yo la volvía a poner en mi seno, podía ver su cara de asco, de miedo, de odio, trato de patearme, pero no me atino, entonces aproveche para darle un golpe en sus duros abdominales haciendo uso de mis más de 100k de peso sobre él, “si gritas te ira peor” dije lleno de adrenalina, testosterona y lujuria, con más miedo que nada, asintió con la cabeza, dando a entender que no opondría resistencia, tome sus dos manos y las coloque de nuevo en mis senos, mis pezones son la parte más sensible de mi cuerpo, “apriétalas” le dije, el entre sollozos y una que otra lagrima obedeció “chupamelas” le ordene, su boca tímidamente comenzó a chupar mis pezones, su boca era cálida, pequeña, su lengua inexperta y el morbo de la situación hacia que todo mi cuerpo vibrara de placer, con una de mis manos empecé a acariciar su juvenil miembro, “¿Eres virgen?”, no me respondía, molesto alce la voz y volví a preguntar “¿Qué si eres virgen?”, se separó de mí y dijo un “si” tímidamente, después de eso se quedó allí parado, mirando al suelo, sin dar crédito a lo que sucedía, yo por mi parte me hinque, baje su short y comencé a chupársela, estaba mamando una verga de un chavo hetero virgen, me sentía la más puta de todas, mi lengua experto, mi boca mamadora, mis manos juguetonas, estaban haciendo que ese miembro reaccionara en contra de su voluntad. Con cada mamada esa juvenil verga crecía y crecía, llenando su palpitante punta de un delicioso y dulce precum que salía por montones “que rica la tienes” le dije mientras seguía disfrutando de su verga, él se mantenía en silencio, con los ojos cerrados y apretando los puños tratando de hacer que su cuerpo lo obedeciera, pero mi boca y sus hormonas no lo permitirían… “¡Quiero que me la metas” le dije, “No sé cómo se hace” me respondió, me quite el pantalón, dejando al aire mi grande y regordete trasero, me escupí la mano, me embarre la saliva en mi ano y tome el duro miembro de ese joven temeroso, lo jale hacia mí y puse la punta entre mis nalgas, su pene se abría paso lento pero firme entre mis pliegues anales, de su boquita hermosa salen gemidos de placer “ahhh, ahhh, ayyy, mmm, ahhhh, uuuf, nooo, ahhhh, siii” mis paredes anales masajeaban ese inexperto glande llenándolo de placer, sin darme cuenta ya lo tenía todo adentro, sentí sus vellos púbicos chocar con mis nalgas, maliciosamente inicie un movimiento de para adelante y hacia atrás rápido, apretando lo más posible su verga, arrancándole aún más gemidos de placer “ahhhh, ahhhhh, siiiii, auuuu, arrrghhh” ese me excitaba más y más, me encantaba sentir sus huevitos chocando con mis enormes nalgas, de repente siento como sus manos fuerte se aferran a mi gordo ser, por instinto metió lo más que pudo su miembro y de su boca salió un “Me vengooooooooooo” lleno de placer, duro muy poco, pero no importa, yo fui su primera vez, una vez hecho esto, me vestí rápidamente, con un trapo viejo limpie su miembro de los restos de mi interior, él estaba en shock, tembloroso, sin saber cómo reaccionar, había tenido su primera vez y fue con un gay, para calmar su dolor de mi billetera saque dos billetes de 500, “te los ganaste” le dije, mientras salía con una caja vacía de esa habitación, el entendió la indirecta minutos después hizo lo mismo, ya más calmado salió con una caja vacía para “disimular”, él se fue de nuevo con mis primos a jugar y yo me metí a bañar para tocarme pensando en él, ese fue nuestro primer encuentro de muchos, desde ese día le agarro gusto al culo de hombre, hoy por hoy es uno de los mayates más cotizados de la ciudad.
Recuerdos de un escort: Fiesta de cumple años
En una ocasión un cliente me pidió que lo acompañara a la fiesta de cumpleaños de uno de sus compañeros, al iniciar la fiesta todo normal, la mayoría eran empleados de PMX, conforme paso el tiempo la gente se fue yendo, el alcohol no deja de fluir, poniendo el ambiente cada vez más “alegre” desinhibiéndolos más y haciendo que salieran sus verdaderas personalidades, la amistad podía esperar, la lujuria estaba haciendo acto de presencia. Al final del evento solo quedaron el festejado, 2 amigos suyos más, mi cliente y yo. Los 4 que quedaban eran amigos de años, se conocían de cabo a rabo, seguían ellos platicando muy a gusto cuando se la bebida comenzó a escasear, me ofrecí en ir por mas, pero uno de los invitados le dijo a mi cliente que mejor fueran ellos dos. Aprovechando la ausencia de quien me llevo el festejado se acercó a mí, así que tú eres el nuevo querer de “Mary” (mi cliente se llamaba Mario pero así le decían sus amigos) me decía mientras su mano se posaba sobre mi pierna, eso para mí que me encanta la puteria fue como encender pólvora, me puse cómodo mientras dejaba que el festejado explorada a sus anchas, sus manos recorrieron mi pecho, mis brazos, para al finalizar postrarse sobre mi miembro que comenzaba a despertar, el festejado me besaba el cuello mientras la otra persona que estaba en la habitación solo observaba la escena acariciándose sutilmente sutilmente sus pezones… El festejado trataba de besarme mientras yo con una habilidad digna de una cobra esquivaba sus besos, haciendo que él lo deseara más “Me encantas cabron” comentó él mientras seguíamos con ese jueguito… en eso estábamos cuando el ruido del portón del garaje nos interrumpió… El festejado lejos de paliquearse, simplemente se acomodó a mi lado, al llegar a la habitación y notar la escena mi cliente me tomo del brazo y me llevo a otro sofá, como marcando territorio.
Ellos seguían en lo suyo, bebiendo, platicando, yo salí a fumarme un cigarro, cuando a los pocos instantes llega el que acompaño a mi cliente a comprar…
- ¿Así que tú eres el nuevo picador de nuestro Mario?
Yo: Eso dicen
- La verdad no sé qué te vio, muy mamado no estas, guapísimo no eres, eres más corriente que común…
Decía el mientras yo solo miraba al horizonte.
- Y sin embargo mírame, me tienes aquí haciéndote plática.
Sonreí ante su comentario
Yo: Tienes razón, no soy como la gente que acostumbran tener ustedes, vatos altos, guapos, bien mamados, que parecen modelos, güeritos, de ojo de color, capaces de hacer lo que sea con tal de quedar bien con ustedes y poder accesar a beneficios, estoy joven, pero se cómo se las gastan… esos que ustedes acostumbran tener son capaces de dar las nalgas por un contrato.
Respondí, mientras el señor ese se me quedaba viendo con cara de curiosidad.
Yo: Ustedes tienen dinero, pueden tener lo que quieran, están acostumbrados a eso, apuesto que difícilmente haz recibido un no como respuesta cuando te gusta alguien… ¿O me equivoco?
- Estas en lo correcto, casis siempre obtengo lo que quiero, así sean casados o con novia.
Yo: Pues justamente allí esta detalle, yo no los veo así, yo no tengo interés en entrar a PMX o una compañía, esto lo hago por mero trabajo…
- No lo creo.
Respondió muy seguro.
Edgar el de la fiesta no se fija en chichifos cualquiera y por lo que me comento Nicolás se ve interesado en ti…
Nuevamente una sonrisa pícara salió de mí.
Yo: Tú lo dijiste, tal vez sea el hecho de que soy más corriente que común, a diferencia de esos chavos con los que acostumbras…
Se me quedo viendo fijamente, ambos sonreímos al mismo tiempo… ofreciéndome otro cigarro estaba ese señor cuando sale mi cliente… “¿Ya fue mucho tiempo para un cigarro no crees?”
Tomándome nuevamente del brazo me llevo a una de las habitaciones donde comenzamos a “discutir”, para calmar la situación se me hizo fácil darle en su punto débil, los pezones eso lo enloquecía, comencé a masajearlos, apretarlos, poco a poco gemidos y suspiros comenzaron a salir de su boca en lugar de reclamos, pronto ya lo tenía deseoso de más, sus manos se fueron hacia mi cinturón tratando de abrirlo, me baje el pantalón, me senté en la cama apoyando el peso de mi cuerpo en mis brazos mientras el incido en la alfombra comenzaba a chupármela, no me había percatado que la puerta estaba entre abierta, en esa rendija pude ver una mirada curiosa, era el señor con el que había estado platicando en el balcón, Dionisio creo se llamaba, deje que gozara un rato de la escena, antes de con la cabeza invitarlo a unirse… el con su mano me hizo una señal negativa, mientras yo con la mía tome de la nuca a Mario metiéndole a tope mi verga en su garganta haciéndolo querer vomitar de la sensación, nuevamente tome a Mario de la cabeza mientras me incorporaba y así de pie comencé a follarle fuertemente la boca, sin compasión, mientras el trataba de alejarme de él empujando mis piernas… claramente podía ver como ese fisgón se tocaba sus pezones y su bulto… fiel a mi costumbre de chinga quedito… le dije en voz alta a Mario: “Tienes publico cabron” a lo que Mario en un rápido movimiento dejo de chupármela y enfoco su mirada a la puerta viendo a su amigo tocarse con la escena… la calentura se le bajo de inmediato… una mezcla de enojo y pena lo invadió… “Sabes que mejor lo dejamos para otro día cuando solo estemos tu y yo” le dije mientras me subía los pantalones…
Regresamos a la sala, el ambiente se sentía un poco denso, Mario no dejaba de ver con recelo a Dionisio.
En eso “se le acabaron” los cigarros a Nicolás
Nicolás: Mario, ¿Me prestas tantito a tu niño para que me acompañe por cigarros?
Mario: Él puede ir solo, no necesita niñera.
Nicolás: ¡Ya María! Yo quiero ir, pero no quiero ir solo, además hacen falta más hielo…
A regañadientes (y por qué serán muy amigos y lo que quieran pero dentro de la empresa cada quien se las rasca como pude y entre ellos mismos se tiran carilla) acepto…
Nicolás: ¡Ten! Maneja tú…
Apenas arrancamos cuando entra una llamada de Mario, “Quiero que estemos hablando por teléfono hasta que regreses” me dijo medio molesto, “Voy manejando, no puedo” le conteste, antes de colgar.
Nicolás: ¡Eso! Así me gustan, machos, cero mandilones…
Decía mientras su mano se iba a mi miembro…
Nicolás: ¿Puedo?
Yo: Ya estas allí…
Rumbo a una tienda 24 horas íbamos cuando me estacione en lo oscurito….
Yo: ¿Qué pedo? ¿La quieres chupar?
Nicolás: ¡Claro!
Yo: ¿Cuánto das?
Nicolás: ¿Cuánto te da Mario?
La charla sucedía mientras yo me desabrochaba el pantalón para dejar al aire mi miembro.
Yo: ¿Cuánto das tú?
Nicolás: Tú dámela y ahorita te doy una buena propina…
Justo estaba Nicolás chupándome la cabecita de la verga cuando entra una llamada de Mario
Mario: ¿Ya llegaron?
Yo: Si
Mario: Bueno, no quiero que hagas nada con esa harpía.
Yo: No como crees. Yo te soy fiel.
El Nicolás casi se ahoga de la risa al escucharlo que decía.
Mario: Bueno bebé. Tu eres solo mío recuérdalo.
Yo: Si solo tuyo…
Mario]: ¿Y la pendeja esa?
Yo: Esta en la tienda.
Mario: Bueno bebé, te dejo, confió en ti, te veo acá.
Se terminó la llamada y no falto el comentario de Nicolás “Esa pendeja, siempre se quiere hacer la poderosa, pero de los 4 es la más jodida” dijo antes de volver a chupar mi verga erecta… “¿vas a querer leche? Porque yo tardo mucho” le comente, “no papi, así está bien, quería probarla un poquito para ver si valía la pena”, “¿Y qué tal?” pregunte con curiosidad, “Pues de que te quiero volver a ver eso es seguro” me dijo mientras le daba un último besito a mi miembro.
Compramos unas cuantas cosas y en friega nos fuimos a la casa para recuperar algo del tiempo perdido… al llegar a la casa Nicolás saco unos billetes de su pantalón, era poco más de 1200, “tu propina” me dijo, entramos a la casa y mi acompañante iba mascando un chicle, detalle que no paso por alto Edgar… ¿Chupaste pito o por que el chicle? Pregunto en un tono venenoso… “Que gracioso” respondió burlón Nicolás… La cosa continua tranquila.
Momentos después pusieron algo de música, Nicolás, Edgar y Mario se pusieron a bailar mientras Dionisio de nuevo busco hacerme platica.
Dionisio: Hablemos honestamente. ¿Tú que buscas al andar con Mary?
Yo: Nada, si acaso divertirme
Dionisio: O sea cero compromisos, cero sentimientos, puro interés.
Yo: ¿Interés? No te confundas, si lo he defendido y he estado con él en sus momentos difíciles es por lealtad, mas allá de lo que el pueda darme mientras se porte a la altura.
Dionisio: Mmmm interesante.
Yo: ¿Por qué?
Dionisio: La mayoría solo quiere dinero y ya. Pero yo veo que tú disfrutas lo que haces y eso a su vez hace a uno disfrutar…
Comentaba mientras uno de sus dedos recorrió sutilmente mí ante brazo…
Dionisio: ¿Te podre ver en otro momento?
Yo: Si tus noviecitos te lo permiten sí.
Dionisio: ¿Celoso?
Yo: Con quien vale la pena sí.
Eso lo hizo sonrojar… a este punto de la noche ya de madrugada el alcohol y la edad estaban jugando en contra de ellos… sin darse cuenta Mario fue el primero en retirarse a una habitación a descansar un rato, pero el cansancio lo venció y se durmió.
Nicolás tampoco podía ya coordinar bien, el que aún se veía en su juicio era Dionisio y de allí Edgar…
Dionisio acompaño a Nicolás a otra de las habitaciones para que descansara, mientras Edgar se quedó conmigo en la sala…
Edgar: Puedes ponerte cómodo estás en tu casa, quítate la camisa o desnúdate si quiere
Dijo en tono jocoso…
Yo: ¡Jajaja! ¿Eso te gustaría verdad?
Edgar: ¿Por qué no?
Yo: ¿Y si continuamos lo de hace rato?
Edgar: Esa voz me agrada…
Nuevamente me acomode en el sofá, desabrochándome la camisa, me quite el pantalón dejando al aire mi verga y mis huevos que colgaban como péndulo…
Edgar: ¡Que huevotes! ¿Puedo?
Yo: atáscate
Con una maestría sin igual su lengua comenzó a lamer mis bolas por todos lados, podía sentir claramente como esa lengua viperina cobijaba mis testículos, su boca cálida aprisionaba apretando rico mis bolas, mi verga no tardó en reaccionar, a cada chupada de huevo que me daba mi verga soltaba un gotita de precum, no me percate en que momento Dionisio había regresado, estaba sentado en un sofá al lado de nosotros viendo la escena, tocándose… Yo por mi parte estaba concentrado en las chupadas que me daba Edgar, su bigote canoso me causaba cosquillas de vez en vez al chocar con mis huevos o mis piernas, su boca no se limitó solo a mi parte intima, me beso las piernas, el torso, sus manos acariciaban mi pecho, mis brazos… de repente su boca cálida comenzó a succionar la punta de mi miembro de una manera muy suave, calmada, pausada, haciéndome sentir el movimiento de su lengua por todo mi glande, su saliva comenzaba a escurrir por mi duro palo… chorros de salía mezclados con precun mojaban mis vellos púbicos. Con la misma maestría, calma y paciencia su boca continúo bajando, hasta el punto que su bigote se mezclaba con mis vellos púbicos…. ¡Que rico cabron! Exclamo antes de seguir deleitándose con mi palo… Dionisio a la distancia comento: ¿Otros ya te hubieran aventado la leche verdad?, a lo que Edgar respondió… “Si pinches putos, solo quieren el dinero, no les importa si gozamos a no”… continuo chupándomela, mientras Dionisio agrego: “Pero este es diferente, a este si le importa hacernos gozar”… Edgar con mi verga metida en su boca solo asintió.
Allí estuvo varios minutos pegado… hasta que de su boca salió un: “Ya wey, ya me canse”… “Vas” le dije a Dionisio viéndolo fijamente mientras agarraba mi duro palo lleno de saliva… se acercó, pero no se hinco a chuparla… se sentó a mi lado, así como estaba yo con la camisa abierta, el sin el pantalón, con la verga dura comenzó a acariciarme… mientras su boca se concentraba en mi cuello y oreja, su mano empezó a masturbarme… al oído me dijo “Algo tienes, no sé qué es, pero algo que tienes que me gusta”… después de decir eso su boca se dirigió hacia mi miembro, mientras yo con una mano acariciaba su cabello y con la otra su espalda… así estuvo un buen rato chupando… cuando mi alarma sonó… Pasaban ya de las 5.30 tenía que regresar a casa, pues pronto tenía que ir a trabajar… Se lo comenté a Dionisio quien sin inconvenientes acepto… me vestí y se ofreció a llevarme. En el camino hablamos un poco más.
Dionisio: ¿Sabes que me parece interesante?
Yo: ¿Qué?
Dionisio: Que no te importa nuestra edad, nuestro físico o apariencia… nos tratas a todos bien, por igual, no nos haces caras… Eso se agradece.
Yo: No digas eso. Ni lo vuelvas a decir. La edad es un número, el físico se acaba, lo que importa es lo de adentro.
Con una cara de total extrañeza Dionisio volteo a verme
Yo: No me veas así, es la verdad… todos somos iguales ¿No?
Dionisio: ¡Jajaja! Qué raro, ya sé que es lo que te hace atractivo… tu forma de ser.
Llegamos a mi destino, me baje del carro y allí concluyo la aventura de esa noche.
Al día siguiente chingo de mensajes de los 4, de allí hubo más encuentros ya venturas pero eso ya es otra historia.
Saludos.
Atte.: ZCORT
Lo que 1000 pesos pueden hacer en medio de estas crisis
Pese a la contingencia mi día a día no ha cambiado mucho, tengo que seguir yendo a laborar pues trabajo para una mediana empresa donde nuestro jefe es un tirano explotador pero eso no es lo relevante, como todos los días tome el transporte público sin prestar mucha atención al entorno, el bus iba medio vacío pues la ciudad estaba casi paralizada por la contingencia por encima de la música de mis audífonos se alcanzaba a escuchar una voz muy grave hablando por teléfono, mi instinto chismoso me hizo bajar el volumen y escuche lo siguiente… “No sé qué más hacer hermano, esta situación me tiene contra las cuerdas, ya agote todos mis ahorros, cerraron el lugar donde trabajaba, me he quedado sin nada más que empeñar….” Intrigado por la conversación baje el volumen en su totalidad, sinceramente nunca había pensado que pese a la molestia que es trabajar en esta contingencia yo tenía eso, un trabajo y un sueldo que allí estaría, mientras mucha gente se quedara sin sus ingresos… “Ahorita voy rumbo al trabajo de un amigo a ver si me presta algo de dinero o si hay algo que pueda hacer en el taller donde trabaja para ganarme unos pesos… ¿Y mamá como esta?” Continuaba la conversación… desde donde estaba no se podía distinguir mucho del sujeto en cuestión, lo que si podía ver es una espalda ancha y un fuerte ante brazo que salía de su playera blanca… me cambie de lugar para ver y oír mejor llevándome una gran sorpresa, se trataba de un chavo de aproximadamente de 40 y tantos con unos brazos enormes que me cautivaron de inmediato, su tono de piel moreno, su pancita cervecera, esas piernas gruesas… “Que suertuda su esposa” pensé… seguí escuchando lo que decía mientras analizaba que ese sujeto hasta hace unos días llevaba una vida de lo más normal, seguramente trabajando en algún oficio o algo donde se necesitara mucha fuerza física…. “Mis hijos están bien al menos no están enfermos, Laura igual” Escuche que decía confirmando así mi teoría…entonces mi mente sucia comenzó a maquilar cosas… “¿Qué estaría dispuesto a hacer el para alimentar a su familia?” empecé a hacer cuentas y a pensar si sería redituable, llegue a la conclusión que sí “más he gustado en strippers y pendejadas” me decía a mí mismo… cuando termino de hablar, guardo el teléfono, extendió sus brazos y los coloco detrás de su cabeza mientras miraba al techo como pensando en ¿Qué hacer?
No sabía cómo acercarme, esos brazotes que tanto me gustaron también podian molerme a golpes… así que agarre valor me senté en el asiento del pasillo y le dije… “disculpa” mis palabras lo trajeron de vuelta a la realidad… “Mande” dijo en un tono desconcertado… “Dirás que, que chismoso soy pero oí tu conversación y quería decirte que si no encuentras a tu amigo o jale en su taller me llames tal vez yo pueda ayudarte” y con mano temblorosa extendí mi brazo dándole un papelito con mi numero… el señor con cara de sorpresa lo tomo, dijo gracias y siguió en lo suyo.
“Que tonto me vi” me reprochaba a mi mismo… a ¾ de mi trayecto se bajó él, llegue a mi trabajo y todo normal, cerca del medio día recibí un mensaje. “Hola, Soy el del bus, ¿De verdad tiene un trabajo para mí?”, una sonrisa maliciosa inundo mi cara pensando en la mil cosas que podría hacer con ese hombre… me tome mi tiempo para responderle pues debía planear todo con cuidado… unas vez hechas unas llamadas y coordinado todo le marque… — Hola, soy Luis, el del autobús —Hola Luis, Soy Alberto ¿Oye si tienes por allí un trabajo o algo que yo pudiera hacer? porque de verdad me urge…. Interrumpí su dialogo y dije: — Mira seré honesto la situación es esta yo no puedo darte trabajo, pero si puedo darte mil pesos a cambio de un favor La conversación se pauso un momento y después de unos segundos dijo: — ¿Un favor de que tipo? —Solo déjame tocarte, tocar tu cuerpo, tus brazos… —¡No! Dijo firmemente —Puedo hacer lo que necesite, se mecánica, herrería, electricidad, albañilería…. Volví a interrumpir. —Eso no me sirve, ya te dije la oferta, solo dime si quieres lo 1000 pesos si o no… Se volvió a hacer el silencio, esta vez la pausa fue más larga… — ¿Pero solo tocar? Dijo con un tono de voz de resignación… —Si solo tocar, tu llegas me dejas disfrutarte un rato y los 1000 son tuyos… — Está bien Dijo él sin mucho ánimo… le di la dirección, la hora y colgamos.
Ese día pedí salir temprano del trabajo, a las 7 de la tarde ya estaba yo en mi casa, listo, esperando a Alberto
Alberto llego a pie un poco sudado por el calor del día, supuse que camino un buen trecho para llegar acá… Al abrir la puerta pude dimensionar de verdad lo que iba a pasar, su rostro denotaba resignación más que otra cosa, lo cual me puso un poco a dudar sobre lo que hacía, pero cuando vi su cuerpo enfundado en una vieja camiseta que se le ajustaba como una segunda piel toda duda se esfumo…
Entramos, nos sentamos en la sala y el silencio reino…
“¿Comenzamos?” Me dijo el con un tono decidido “Si, pero antes permíteme” le respondí, prendí la televisión conecte mi celular proyectando porno hetero, le acerque un six… y con una risita de nervios dije: “para que te relajes”… se tomó dos botes de un jalón… y ya iba a quitarse la camiseta cuando lo interrumpí… “No aun no, déjame verte primero por favor”… se paró justo enfrente de mi…. “enséñame tus conejos (bíceps)” le dije” él los flexiono y en su cara se dibujó una ligera sonrisa como de orgullo… —¿Te gustan? Me pregunto —Mucho Le conteste mientras mis manos se acercaban a esa bola de carne. —¿Puedo besarlos? Pregunte… —Haz lo que quieras me dijo, “tu mandas”, agrego… Eso me hizo entrar en confianza y como si algo hubiera poseído mi cuerpo, mi boca comenzó a besar y lamer su bícep, tome su fuerte brazo y lo alce para comenzar a oler y disfrutar de su axila peluda olía a hombre, a loción barata, un poco a sudor, pero de ese sudor rico, excitante que te invita a pecar, mientras mi otra mano acariciaba su antebrazo duro y con bellos… después de un rato le dije: “voltéate” quería ver esa enorme espalda que en la mañana llamo mi atención. —¿Y ahora qué hago? Pegunto él. —Quítate la camiseta Le dije, a lo que obedeció dejando al aire esa espaldota, ese lomo de macho cargador… se volteo y me dijo: “¿y ahora?” —Ahora siéntate… Se sentó, le acerque otra cerveza que tomo hasta la mitad, mientras yo de rodillas comenzaba a quitarle sus tenis… quítate el pantalón le dije… “eso no era parte del trato” respondió… con una mirada picara y con la confianza de que su necesidad era mayor a su orgullo de hombre le dije: “el trato era disfrutar de este cuerpo, no solo de tus brazos”… a regañadientes se paró se desbrocho el pantalón y con mi ayuda se deshizo de él, dejando al descubierto unas piernas morenas, peludas, anchas, fuertes… y justo en mi cara quedo su bulto, un bulto grande pesado, que desprendía un olor a hombre a testosterona, sus vellos púbicos salían del resorte de su trusa…. Se volvió a sentar, le quite los calcetines y comencé a besar, lamer, oler y disfrutar de esos duros pies de hombre… al parecer lo disfrutaba pues se acomodó en el sofá echando sus brazos atrás de su cabeza y mirando al cielo… él se dejaba hacer y eso me gustaba… pasado un rato mis manos comenzaron a recorrer sus piernas, a sentir sus pantorrillas, sus muslos… el seguía con la cabeza mirando al cielo y sus brazos atrás de su nuca… la vista era exquisita… y su bulto comenzaba a reaccionar a mis estímulos… podia ver como con cada caricia palpitaba un poco más.
Me puse de pie, fui a la cocina y le traje una botana, cacahuates, queso y unas carnes frías del súper… al parecer esa acción lo agarro desprevenido pues su cara ya nos se veía tan tensa y hasta un “gracias” me dio… El, así, sentado, con una cerveza en una mano y una botana en la otra, en trusa, en la sala, parecía el rey de la casa… me pude detrás del mueble y comencé a acariciar sus hombros, su cuello, en un leve masaje…. Y le dije… “hasta ahorita todo bien, ya tienes ganado los 1000 que te prometí, pero puedes llevarte el doble o más si así lo deseas”… mis manos se fueron hacia sus pectorales, duros, firmes, con apenas un poco de bello, se notaba que se ejercitaba…. “¿Come me los puedo ganar?” Pregunto. “fácil” respondí. “hazme tu puta” le dije… “siempre he tenido la fantasía de tener a alguien como tú, un hombre fuerte, varonil, casado, padre de familia, un macho hetero de verdad que me someta a sus deseos y caprichos” creo que decirle eso fue mala elección pues un semblante de preocupación invadió su rostro, sin embargo proseguí… “y quiero hacerlo usando algo sexy… algo lindo” le dije mientras seguía masajeando su cuello… “¿Qué dices? ¿Aceptas?” Pregunte, “tengo de otra” respondió… asumí eso como un sí y lo deje allí en la sala mientras me ponía rápidamente unas braguitas que tenía guardadas… llegue así, sin nada más que esa diminuta prenda delante del… su mano estaba en su bulto, se estaba preparando para lo que venía… me hinque, tome su trusa y con su ayuda se la quite, dejando al aire un par de huevos enormes, gigantes, como de toro, morenos, peludos, pesados, que colgaban libremente en el mueble, acompañados de una verga gruesa en verdad que dejaba ver una cabeza morena con precum en su puntita…. Sin pensarlo dos veces hundí mi cabeza en ese par de piernas para impregnarme de su olor a hombre como lo hice con sus axilas, restregaba mi cara en sus huevos, me pasaba su verga por la cara, la olfateaba, la sentía la besaba y sin avisarle me la metí a la boca, quería sentir como ese grueso pedazo de carne comenzaba a crecer adentro de mí. Su miembro viril instintivamente comenzó a crecer, liberando parte de su sabor saludo, sabor a hombre, sabor a macho hetero que en otras circunstancias jamás hubiera hecho esto, mis mamadas suaves recorrían ese grueso trozo de carne que de apoco comenzaba a palpitar más y más, sus venas se comenzaron a marcar, su dureza aumentaba al igual que su tamaño, de repente mi boquita comenzaba a batallar con su tamaño… me la saque de la boca para ver una verga de unos 17 cm, muy gruesa, con una cabeza hermosa que liberaba mucho precum que yo en comía gustoso, mientras con mi mano lo masturbaba, mi boca se fue sobre sus huevos de toro, primero los lamia, después intente meterme uno a la boca, al parecer nunca le habían hecho eso pues era muy sensible de esa zona, yo seguía jugando con sus bolas, con trabajo me metí una a la boca, era enorme, creo que le gusto, pues tomo su verga con su mano y comenzó a darme de vergazos en la cara hasta que dijo “mejor mámamela”, guio su verga a mi boca… y yo chupe ese grueso trozo de carne hasta cansarme, lo lamia, lo besaba, lo chupaba, lo gozaba en su totalidad, me sorprendió el aguante de Alberto pues ya llevaba más de media hora pegado y nada que se venía… “¿bueno que tú no te vienes o qué?” Le pregunte en broma… “aguanto mucho” me dijo “pero si ya quieres me puedo venir”…. “¡No! aun no”, de un cajón de la sala saque unos condones… “¿Son del seguro?” Pregunto, “Si” le respondí… “se va a romper” me dijo con una sonrisa de orgullo en su boca… dude un poco, se veía gruesa pero no como para romper un condón… con mucha dificultad se lo puse, su verga parecía chorizo mal amarrado… ya con el condón puesto se la mame un poco más para lubricarlo y después comencé a sentarme lentamente, sentía como su cabeza batallaba para entrar en mi culo, que debo decir que estrecho no es, sin embargo esa verga era en verdad gruesa… daba ligeros saltos tratando de hacer un poco de fuerza para que entrara… mientras Alberto solo veía la escena en su posición favorita, con los brazos detrás de su cabeza… “¿Te ayudo?” Pregunto en un tono burlón “¡No! yo puedo”, le respondí con mucha seguridad… de dar ligeros saltitos comencé a agarrar más impulso decidido a comerme ese tronco, cuando a medio sentón siento sus duros brazos abrazarme y hacer fuerza, me sorprendió un poco, pensé que él me iba a hacer daño (y si me lastimo pero de una forma diferente), cuando de repente dice, “¡aguanta!”, usando su fuerza y empujando su pelvis contra mis nalgas logro meter parte de su miembro en mi ano… “Hayyyyyyyyyyy” grite de dolor, su verga se clavó apenas un poco más allá de su cabeza y sentía como mi culo iba a reventar, su grosor era demasiado, sentía mi culo lleno. Super estirado. Me tomo de los hombros y me dijo otra vez “aguanta” y de nueva cuenta hizo presion hacia abajo con sus brazos y hacia arriba con su pelvis… oí un “rrreeeggggghhhh” y me asuste, creí que había sido mi culo pero no fue eso… “te dije que si iba a romper” dijo Alberto, lo cual me causo aún más incertidumbre, con mucho cuidado me incorpore y saque ese miembro de mi… efectivamente el condón estaba roto… “cuando me cojo a morras que son son mi vieja y la quieren por el culo tienen que usar mucha crema o algo así para que no se rompa” dijo orgulloso mientras se quitaba los restos del condón de su miembro… “o si estas sano a pelo” me dijo… algo en su mirada cambio, ya no era es hombre temeroso de lo que podía pasar… ahora era el él hombre, el que tenía el control, el que tenía el sartén por el mango… “dame otros 1000 y te hago sentir una puta de verdad” me dijo, “500” respondí, “va”, contesto.
Se incorporó, “¿Dónde está tu cuarto?” Pregunto, lo lleve, al llegar al cuarto me pidió una crema, se la di, “ponte en 4” me dijo. Me dio un par de fuertes nalgadas que me hicieron estremecer de placer y con sus manotas duras abrió mis nalgas y comenzó a darme la mejor mamada de culo que me han dado en la vida, su lengua penetraba hábilmente mi dilatado hueco, su lengua se movía por toda mi raja, sentí como sus duros y callosos dedos comenzaban a entrar en mi dé a uno en uno, la sensación era indescriptible su viperina lengua parecía tener vida propia, gemidos comenzaron a salir de mi boca, más agudos entre mas aumentaba la intensidad de sus mamadas y de sus dedeadas, de repente uno de sus dedos dio en el clavo…. “siiiiiiiiiiiii” grite “allí” le dije “dale” le ordene… y el bien obediente comenzó a dedearme mas rápido y más duro en esa zona, mientras yo me apretaba mis chichitas…. “para” “para” le decía… pero no, el muy cabron al ver que lo disfrutaba siguió y siguió hasta que me hizo correrme “Ayyyyyy” grite de placer mientras me retorcía de gusto, estaba viendo las estrellas y recobrando el aire cuando siento un par de dedos entrando en mi ano con algo cremoso… después de llenarme el ogete de crema, se incorporó, se escupió la verga, se abalanzó sobre mí y me pregunto “¿La quieres?”, “¡Si papi!” Le respondí, tomo mis piernas, las empujo hasta llegar a mi pecho, “abrázalas” me dijo con una de sus manos a modo de candado sujetaba mis antebrazos que rodeaban mis piernas y de nueva cuenta dijo… “ahora si putita, preparate porque no hay marcha atrás” apenas termino de decir eso cuando de un empujón sentí como me abrió en su totalidad mi ano…. “aaahhhhhhhh” grite cuando repente siento la segunda embestida, la sacaba completamente y me la deja ir de nuevo, sus huevotes chocaban con mis nalgas, desesperado por el dolor trate de zafarme, lo cual era inútil pues el con un solo brazo me tenía inmóvil… de un jalón me volvió a sacar su vergota… “todavía aprietas” dijo en tono burlón mientras de nueva cuenta me la dejaba ir hasta el fondo estaba vez con más fuerza… el dolor era tal que no sé de donde saque fuerzas y pude liberarme de su agarre… “no así no papi” le dije sin saber en lo que me metía… una cachetada me hizo saber que esto no era un juego ya…. “¿Ahh no? ¿No querías ser una putita? ¿No querías ser una hembrita? ¡Pues ahora te aguantas cabron!” me decía mientras me jalaba de las patas y las ponía en sus hombros, su cara denotaba lujuria, poder, enojo, satisfacción, una mezcla extraña que infundía miedo en mí. Tembloroso y temeroso me deje hacer, su verga volvió a incrustarse en mi dejando caer todo su peso sobre mí adolorido ano y como vil perro comenzó a taladrarme bien rápido, apretando mis piernas contra el para no zafarme, lo más que pude hacer fue aferrarme a la cama como gata, sus embestidas se hacían más y más duras, su cuerpezote comenzaba a sudar, de repente se dejó caer aplastando mi cuerpo con el suyo, sentía como se movía con maestría y malicia dentro de mí, sin notarlo me iba empujando más y más para subirse bien a la cama y así dejar taladrarme más a gusto su mi culo, gritos de dolor salían de mi boca que sin saber que lo excitaban más “¡Eso perra! ¡Grita! ¡Me gusta que griten! ¡Que sufran y gozen! ¿Quieres que apre verdad? ¿Te duele como te lo hago? ¡Pero ni vergas! ¡Hoy vas a ser mia! ¡Vas a ser mi pinche funda cabron!” acto seguido me dio unas cachetadas para después meterme los dedos de su mano en mi boca mientras me taladraba el culo y y me mordía los pezones… poco a poco la mezcla de todo eso comenzó a calmar mi dolor… sus embestidas duras y rudas comenzaban a darme placer, mi respiración se acoplo a la suya, mi cuerpo comenzó a disfrutar, con sus dedos aun en mi boca empecé yo a chupárselos, el entendió el mensaje. Me tomo del cuello y me dijo “te gusta perra” “si papi en encanta” le conteste mientras acariciada sus pectorales y su pasita chelera… “cabálgame” me dijo, sacándome su grueso miembro de mi ano, claramente pude sentir como el aire entraba en mi agujero… se acostó sobre la cama, y yo ya sin pensarlo jugándole al valiente me deje caer con todas mis fuerzas sobre el sacándole un gruñido de placer y dolor, “¡Ahhhhh la verga que rico!” comence a cabalgarlo rápidamente, moviéndome en círculos, quería darle placer, quería enseñarle que no solo él sabe cómo complacer… sus manos duras comenzaron a acariciar mis pechos… los jugaba, los amasaba, “estas coyoleando” me dijo, mientras juntaba mis chichitas… pase un largo tiempo dándome de sentones hasta que el físico ya no me respondía…. “ya papi, yaaa no aguanto mas, ya vente” le dije suplicante… “¿Ya los quieres?” pregunto él…. “Si papi ya los quiero, échamelos en mis pechos” le dije… me senté en la orilla de la cama, él se pudo de pie delante de mí y comenzó a jalársela violentamente… yo observaba ese cuerpo de macho sudado que momentos antes me había roto el culo, podía ver como sus huevotes rebotaban contra su cuerpo y se movían para todos lados, tardo unos minutos pero luego comenzó a tensarse más y más su cuerpo moreno y sudado hasta que con un sonoro gruñido comenzó a dejar escapar chorros y chorros de caliente y espesa leche que cayeron en mi pecho… “ahhhhhhhhhhhhhhhh me vengo me vengo” grito mientras yo disfrutaba de sus cálidas bendiciones…. “Trágatela toda” exclamo, mientras tomaba mi cabeza de los cabellos y la jalaba hacia su verga, los últimos chorros de su leche cayeron directo en mi lengua, mientras con mis manos yo jugaba y me embarra sus calidas bendiciones que habían caído en mis pechos… “¡A la verga que chido!” Dijo mientras recuperaba el aire “ahora para la próxima te los comes todos” agrego… “próxima” le dije… “¡Si! ¿o qué? No me quieres volver a ver” exclamo seguro de que había hecho un buen jale… algo dentro de mí se emocionó, sabía que él lo decía porque era una forma de obtener dinero rápido, pero el que un macho como el me quisiera seguir viendo me hizo sentir especial…
Para finalizar nos dimos un baño donde de nueva cuenta pude disfrutar de su duro cuerpo… Le pague, nos despedimos y ahora cuento los dias para recibir de nuevo su llamada… espero que sea pronto.
Mortuus - by Samara_Lab
A LA BRAVA
Siguiendo los consejos de un personaje de internet me anime a “ligarme” a un chacal “a la brava” les cuento como fue.
Todos los dos al salir de mi trabajo pasaba por un deposito donde siempre había unos10 o 15 personas pisteando afuera, la mayoría tenían aspecto de albañiles o mecánicos, la verdad a veces me detenía solo para admirar a esos rústicos hombres que tenían un -no sé que qué me enloquecía-, algunos jóvenes, otros maduros, gordas flacos, desnutridos, uno que otro gordi-bueno y muy de vez en cuando alguno de muy buen ver, ese día por azares del destino se me habían acabado mis cigarros, pretexto perfecto para deleitarme la pupila, no contaba con que al bajarme de mi vehículo uno de esos hombres me saludaría “¡Inge!” oí que me gritaron, era Juan, un chavo que había trabajado como albañil en uno de mis últimos proyectos “¡Dispare una Inge!” grito con desfachatez total, le hice una seña de que se acercara, entramos a la tienda él fue por su caguama y yo por mis cigarros, casi al llegar a la caja vi que justo donde estaba sentado Jun había otro joven de más o menos su misma edad, muy moreno tostado por el sol, de no más de 20 años, todo sucio, lleno de polvo, con brazos fuertes, piernas peludas… pagamos la caguama y los cigarros, yo estaba un tanto nervioso quería decirle a Juan que me lo presentara pero nunca había hecho algo así, hasta que recordé un comentario de un “influencer” que seguía “Es más el miedo que tú le tienes al chacalon, que el verdadero riesgo latente de que algo malo te pase” así que me arme de valor y antes de despedirme de Juan le comente con mucha pena algo al oído: “Oye, me gusto tu amigo, dile si no se quiere ganar una propina” el Juan me volteo a ver con cara picara y dijo “Deje para otras dos caguamas y yo se lo pongo”, no lo podía creer, “¿Realmente era así de simple?” me preguntaba en mis adentros, tome un billete de 100 y se lo di a Juan quien gusto fue donde su amigo, le dijo algo al oído, vi que me señalo y después de darle dos sorbos a la caguama ese joven desconocido venia hacia mí, por un microsegundo pensé que me golpearía o algo asi, pero no fue el caso, el joven se recargo en mi carro: “¿Qué se hace o qué?” Me dijo completamente tranquilo, “Nomas que yo solo doy, no me gusta que me agarren las nalgas, ni que me besen” agrego en un tono muy seguro… “¿Y de a como o qué onda?” pregunte con nerviosismo “Tu tranquilo yo nervioso, primero checa la merca, gózala, disfrútala, ya después vemos que pedo”… que morbosa y excitante situación, no dude y le dije que se subiera, yo ni me despedí del juan, mi desconocido nuevo amante solo le chiflo y le hizo una seña, arranque el auto rumbo a las afuera de la ciudad en busca de un motel discreto, en el trayecto no podía dejar de ver su cuerpo, sus piernas, todo el en me gustaba de sobre manera, “puede tocar sin pedos inge” dijo mientras echaba para atrás de su cabeza sus manos, dejando al descubierto sus axilas impregnando todo el auto de un olor tan excitante, olía a sudor, a hombre, a macho, no era un olor desagradable, era un olor que invitaba a disfrutar, mi mano tímidamente se posó sobre su pierna sintiendo sus vellos gruesos, su piel morena, era una delicia, pude incluso tocar un poco sus huevos, el trayecto se me hizo sumamente corto, tiempo me falto para manosearlo a mi antojo, pero al fin y al cabo ya habíamos llegado al hotel, entramos a la habitación, apenas encendí las luces cuando él ya se estaba desnudando, una vez que quedo completamente sin ropa pude admirarlo en todo su esplendor… “pues esto es lo que hay” dijo mientras se sacudía su verga… la vista era increíble, su cuerpo moreno, bien formado a base de puro trabajo duro, su verga peluda era una delicia, se veía pequeña pero más adelante me dio una gran sorpresa, yo no sabía por dónde empezar, él se sentó en la cama y lo primero que hice fue lanzarme sobre su verga, su cuerpo estaba todo cubierto de polvo pero no me importo, quería disfrutar de ese macho semental en su estado más puro, me metí su verga peluda a la boca, mientras con una de mis manos sobaba sus testículos y con la otra tocaba sus abdominales marcados…. Su pene rápidamente comenzó a ganar tamaño, en cuanto alcanzo su punto más firme el me tomo de la nunca y me presiono fuertemente contra él, mi nariz se hundió en sus pelos negros, me faltaba el aire, trataba a de alejarlo pero era inútil, el llevaba el control, él era más fuerte que yo y no dudaba en demostrármelo, “¡Abre bien!, ¡Trágatela toda!” me decía mientras me daba golpecitos en mis mejillas, mi boca se abría lo más posible para no ahogarme, chorros de saliva comenzaban a caer desde mis mandíbulas “lámeme los huevos” ordeno, y así yo con su verga incrustada hasta la garganta y mi boca abierta a mas no poder saque mi lengua para comenzar a lamer un poco sus testículos, “Eso así que rico chúpame bien los huevos” me decía mientras sacaba su verga de mi boca y me guiaba hacia sus testículos, desde donde estaba podía ver su verga toda dura y punzante cubierta de mi saliva, él por su parte me tenía bien sujeto de los cabellos y guiaba toda la acción con su mano. “Métetelos a la boca” dijo, para mí era una delicia obedecerle, pese a estar todo el día en el trabajo no sabía ni olían mal, “encuérate” me dijo, mientras él se acomodaba en la cama, me desnude por completo, me acosté a su lado en la cama y sin decir palabra alguna él se lanzó sobre mis pechos, comenzó a chuparlos, lamerlos, besarlos, succionarlos fuertemente arrancándome suspiros y quejidos de placer, mientras su boca chupaba uno de mis pezones, con su mano el masajeaba el otro preparándolo para recibir sus lamidas también, su trato era duro, salvaje, brusco, tosco, como debe ser, con uno de sus gruesos y callosos dedos comenzó a dilatarme mi culito que se siento vulnerado ante tal intruso, movía su dedo calloso dentro de mi como buscando algo, hasta que lo encontró, el muy cabron seguramente ya había hecho gritar de placer a otros hombres, pues su dedo de inmediato comenzó a masajear mi punto g, momentos después me dijo “mámamela otra vez” se colocó encima de mí y comenzó a follarme la boca, su verga dura chocaba con mi garganta abriéndola más y más literalmente me estaba golpeando la garganta con su verga, yo trataba de mamarla para que deslizara en mi garganta y no chocara con ella pero era inútil la posición no lo permitía, él se percató de eso, así que se giró sin avisar y quedando casi de lado su verga se abrió paso dentro de mi garganta, la sensación fue dolorosa, su verga me estaba abriendo como nunca antes me habían abierto la garganta, su glande rosaba con las paredes de mi garganta provocándome arcadas, empezó así un mete y saca que solo me hacía llorar “Ya, ya no llore, quería verga, verga le doy ¿O no te gusta cómo te doy verga?… ¿Querías hombre? pues así cogen los hombres de verdad” decía mientras no paraba su cruel tortura, de repente mis quejidos fueron escuchados, él se levantó y así de pie en la cama me tomo de los cabellos y comenzó a follarme nuevamente la boca, mis lágrimas se mezclaban con la saliva que caía de mi boca, no eran lágrimas de tristeza, eran de felicidad, siempre leía relatos de hombres heteros rudos tratando así a aquellos que se animaban a seducirlos y hoy me pasaba a mi…. Poco a poco me acostumbre a la sensación de dolor en mi boca y garganta, comencé a disfrutar sus embestidas, acariciaba sus firmes piernas peludas, su abdomen duro, sus brazos, sus pectorales, todo lo que estaba a mi alcance tocaba… se separó de mí, se bajó de la cama, me tomo de los talones, me arrastro hasta la orilla de la cama, me alzo las piernas me las abrió y sin pena alguna comenzó a darme la mejor mamada de culo de mi vida, su hábil lengua se movía rápidamente en todas direcciones encima de mi ano, abriéndolo, dilatándolo suavemente, alternando con fuertes succiones que me hacían retorcerme de placer, me abría las nalgas para dejarlo lo más expuesto posible, trataba a mi culito como si de una puchita se tratase,, lo abría con su lengua y alternaba con sus dedos como preparándolo para lo que venía … “¿Traes condones?” me pregunto… “no-o” respondí con la voz entrecortada por el éxtasis… “Ni modo a peluche” dijo al mismo tiempo que me daba una nalgada, ni tiempo me dio de oponerme cuando sentí como su glande comenzaba a abrirse paso entre mis pliegues…. Que delicia, ese cabron había dilatado y lubricado lo suficiente como para que su cabeza y un poco más entraran de un solo lento y placentero golpe en mi… “ahhhhhh” grite… “Y aún falta más” dijo con una sonrisa en su rostro, se acercó a uno de mis pezones y sin previo aviso lo mordió fuertemente, el aprovecho el violento movimiento de mi cuerpo para meterme la mitad de su miembro…. “Eso, eso, así trágatela toda” decía mientras flexionaba mis piernas y juntaba mis pies encima de uno de sus hombros…. Lentamente comenzó un mete y saca que no tardo nada en agarrar velocidad y ritmo, pronto sus movimientos eran como salvajes como los de un animal, sacando y metiendo la mitad de su delicioso miembro en mi culito, me tomo nuevamente de los piernas las abrió, las coloco encima de sus hombros al mismo tiempo que me jalaba contra él y que empujaba su cadera contra mis nalgas…. “Aahhhhhh” grite nuevamente su verga había entrado en su totalidad “Shhhhhhhh Inge. que no queremos que se les antoje a los demás” me decía mientras comenzaba a bombearme lentamente esta vez, que delicia era sentir como su miembro duro y viril se abría paso con cada mete y saca…. Cuando mi culo se acostumbró a su tamaño y mis gemidos de dolor se convirtieron en jadeos de placer me saco en su totalidad su miembro… “ponte en 4 que ya te los quiero echar”… “¿Tan rápido? Reclame, “llevamos una hora no seas goloso, además la fiera me espera” era verdad, lo había olvidado él no era uno de mis amantes de ocasión que contrataba en páginas de internet, él era un hombre hetero con familia que por azares del destino me estaba haciendo el favorcito…. Me puso en cuatro me sujeto fuertemente de la cintura y jalándome con violencia hasta el me metió de nueva cuenta su verga dura y peluda, como si de un perro se tratase comenzó a moverse con furia, con ganas de venirse, mientras me nalgueaba y apretaba mis pezones, se veía que estaba haciendo un gran esfuerzo por acabar rápido, pues su cuerpo comenzó a sudar y por más que se concentra no se venía, “¿Tardas mucho verdad?”… “Casi toda una noche” respondió agitado…. “Mejor échamelos en la cara le pedí”… Me saco la verga de mi culito y comenzó a masturbarse rápidamente al mismo tiempo que yo le chupaba sus huevos peludos…. Momentos después oigo entre jadeos un “Ya wey, ya vienen” tomo mi cabeza la puso de lado y de repente chorros de abundante esperma espeso y caliente comenzaron a caer por mi cara, yo como si de un becerro ambiento se tratase me pegue a su verga para comerme los últimos chorros de leche, ese duro miembro viril que aún no se quería ir a dormir, después de viciarse seguía bien duro, mi boca no perdió oportunidad de mamar ripiadamente todo ese falo delicioso “¡A la verga!, ya weeyyy, yaaa… ¡Ahhh! Me la vas a arrancar” me decía el desconocido chacalon mientras trataba de alejarme de él…. “Perdóname cabron pero es que estas bien rico” le dije mientras me limpiaba su leche de mi cara… yo me dirigí a la regadera, él al lavabo, solo se enjuago su miembro y salió a cambiarse, yo me di un regaderazo rápido e hice lo mismo, bajamos a mi vehículo, arranque rumbo al depósito donde lo recogí… justo a medio camino le pregunte “¿Cuánto va a ser y cómo te llamas?”… “A que Inge… deja que se lo cojan y ni sabe cómo se llama el macho… Mario “palo” que guste Inge… y pues deme nomas pal vicio con 200 la armo”… llegamos al depósito allí seguía el Juan, evidentemente más ebrio, me despedí a lo lejos y me embarque rumbo a mi casa. Los días siguientes no podía dejar de pensar en Mario, tanto por el excelente recuerdo que me dejo como por el punzante dolor en mi garganta.
Así fue mi primera experiencia cazando chacales. Espero les guste.
Somos de calle: Gerardo
Serie de relatos basado en las vivencias de unos compas y la mía. Por favor si eres sensible no lo leas.
Me nombre es Gerardo y esta es mi historia… Vivo en una colonia popular, aquí todos son chalanes, albañiles o trabajan en el campo, mientras las mujeres son empleadas domestica o meseras, los morros siempre nos quedábamos encargados con los abuelos o con los parientes que no pueden trabajar… Desde que tengo uso de razón he convivido más con mis amigos de la colonia que con mi familia, la escuela nunca me gusto me sentía encerrado y abandonado cuando asistía, solo encontraba paz con mis amigos, en la calle me sentía libre, me sentía vivo, ellos eran para mí una verdadera familia con ellos viví de todo, mi primera ida a la cárcel, mi primera cogida, con ellos descubrí lo que era el alcohol, el tabaco y las drogas, con ellos me sentía respaldado, protegido, seguro… Como en todo, aquí también había gente buena y gente mala, los más grandes del grupo siempre nos cuidaban, trataban de guiarnos, eran algo así como los hermanos mayores de nosotros… Damián, Lázaro, Kevin, Julián y Noé, eran los mayores, los líderes, tenían entre 20 y 23 años y a su corta edad ya habían vivido más cosas que muchos en toda su vida. Lo que les contare sucedió cuando tenía 14, estaba molesto por que no tenía dinero para un teléfono, quería uno, todos los de la secundaria a donde iba tenían uno y yo no, eso me hacía sentir mal, pero no decía nada pues en casa también faltaba el dinero, recuerdo que hable con Damián de ello y me hizo entender que no siempre es posible tener lo que uno quiere… pero que si uno es astuto siempre hay formas de lograrlo… “cuando crezcas entenderás” me decía… pasaron los días, una tarde como siempre estábamos en la cuadra jugando, llego Damián junto con lázaro, Damián se acercó a mí y me pregunto “¿recuerdas el cel que querías?”, “si” le conteste ¿te lo quieres ganar?” me pregunto, “¿Cómo?” Le respondí… “Tú solo responde ¿sí o no?”, “si, si quiero” conteste emocionado, “sale, en la noche te enseñare como” me dijo mientras me dejaba y se dirigía hacia Bryan otro de los chavos de la cuadra… llego la noche… nosotros seguíamos en la calle, pues pese a ser un barrio peligroso entre todos nos conocíamos y solíamos estar afuera hasta muy tarde… Eran como las 8 de la noche cuando llego un chevy, en el venían Damián y Lázaro, el chevy se estaciono una cuadra bajo, Lázaro y Damián subieron, Damián me hablo a mí y a Bryan, mientras lázaro llevaba a otros dos, nos acercamos al chevy que estaba justo debajo de una vieja lámpara… Damián y lázaro se pudieron al lado de la puerta del conductor y nosotros cuatro estábamos en medio de ellos… “¿No están muy chicos?” preguntó el conductor… “Ya aguantan” dijo lázaro “Además quieren ganarse una moneda” agrego Damián… nosotros 4 nos volteamos a ver sin saber bien que pedo… “Él” dijo el del carro señalándome a mí… “Súbanse agrego”… Damián me tomo del hombro y me llevo junto con él a la parte de atrás del carro, nos subimos y arrancamos sin saber yo a donde iríamos… llegamos al campo de futbol que estaba en la colonia “párate debajo de ese árbol” dijo Damián… el carro se estaciono en la esquina más alejada del campo, justo debajo de un viejo árbol, la oscuridad era casi total, si no fuera por la luz de la luna y la de la vieja lámpara de la calle de arriba que dejaba pasar algunos rayos de luz entre las tupidas ramas del árbol… Damián y yo nos bajamos… al bajarse el conductor pude ver que se trataba de un señor mas o menos joven, entre 30 y 40, medio güero, algo gordito y chaparro… “¿Confías en mí?” me pregunto Damián “simón” le respondí “bueno, haz lo mismo que yo hago y te vas a llevar un cel” dijo mientras el señor ese se acercaba a nosotros… lo siguiente que vi me dejo inmóvil, el señor ese le agarro sin pena alguna el bulto a Damián y este no hizo anda, pero no solo eso, sino que el señor ese empezó a besar a Damián mientras lo jalaba hacia una improvisada banca de madera que había en ese lugar… yo los seguí para ver que más pasaría… el señor ese se sentó en la banca mientras veía como Damián se desabrochaba su bermuda… “ven” me dijo en voz baja el señor, yo me acerque y me quede parado al lado de Damián… lo que siguió fue algo completamente nuevo para mí, nunca imagine que Damián hacia eso, si bien oía que entre ellos bromeaban con el tema nunca imagine que hicieran esto para ganarse la vida… mientras el señor ese comenzaba a chuparle la verga a Damián, estiro su mano y me jalo más cerca del… acariciando también mi paquete… sentía raro, me apretaba fuerte, era muy tosco, no era como las chavas con las que había estado que me agarraban mi verga con cuidado… el señor ese metió la mano por debajo de mi short y empezó a buscar mi verga cuando la encontró… se separó de la verga de Damián y dijo “¡Ya tiene pelitos!”… a lo que Damián respondió “te dijimos que ya aguantaban”… mi verga involuntariamente comenzó a ponerse dura “se le está parando” dijo el señor mientras seguía chupándosela a Damián… “además mira” comento Damián sacando su y encendiendo la pantalla, acerco la tenue luz del celular hacia mí, me alzo la playera y dijo “mira wey”, “¡no manches!” exclamo el señor con cara de felicidad, ”¡ya tiene cuadritos!” dijo emocionado al mismo tiempo que sacaba la mano de debajo de mi short y me jalaba hacia el sin dejar de ver con asombro mi torso, sus manos gruesas comenzaron a acariciar mi abdomen firme, contaba mis cuadros, pasaba sus dedos en medio de mis abdominales, comenzó a besarlos y acariciarlos al mismo tiempo que acariciaba mis piernas… “y también esta piernón” dijo sin dejar de besar mi torso… “te dijimos que te iban a gustar, los 4 están como los pediste, pero este es el más aventado” dijo Damián mientras me acariciaba la cabeza como en señal de aprobación…
“¿puedo?” me pregunto el señor mientras tomaba el borde de mi short, yo con algo de nervios voltee a ver a Damián quien me dijo “respóndele, no vas a hacer algo que no quieras… nomas acuérdate del celular que quieres” me dijo… “bueno” le respondí al señor quien rápidamente bajo mi short dejando al descubierto mi pene sema erecto, el señor ese se metió rápidamente mi verga en su boca… su mamada era rara, era muy rápida, muy salvaje, sus dientes me lastimaban un poco, parecía desesperado, como si tuviera prisa… “aguanta, aguanta” me decía Damián pues veía como cerraba los ojos y hacia muecas de dolor… de pronto el señor ese jalo a Damián mas cerca de donde yo estaba y sacándose mi verga de su boca comenzó a chupársela a Damián… mientras con su mano me masturbaba a mí, después de un rato comenzó a alternar entre Damián y yo… en eso nos junta aún más y puso nuestras vergas en su cara… “Me cogen” nos preguntó “Por mí no hay pedo” dijo Damián, “la bronca es que este es nuevo” dijo refiriéndose a mi “no sabe cómo preñar culos aun”… “o sea que seré tu primera vez” dijo mientras se metía mi verga en su boca… “si” le conteste… el señor ese paro para acomodarse bien en la banca improvisada, apoyando sus manos allí y parando bien sus nalgas le dijo a Damián “enséñale como se hace” Damián se colocó atrás de él y me dijo: “checa bien como se hace wey” me dijo… “primero le escupes el culo, luego le metes un dedo pa que afloje, luego te escupes la verga y se la pones en el culo, tienes que apuntarle bien porque si no, no entra y luego ¡madres! Se la entierras toda de un putazo! Me explicaba Damián mientras el del chevy solo alcanzo a gemir “¡auuuu! eres un cabron”… Damián comenzó un rápido mete y saca que hacia gemir al señor ese cada vez que se la metía “mmmm mmm siii mmm siiii” decía el del chevy… “ahora él” indico el señor ese…. Nervioso me puse atrás de él, Damián acomodo el culo del señor ese a manera que quedara a mi altura… le escupí el culo, le metí el dedo se sentía caliente y medio húmedo, luego con la punta de mi verga empecé a buscar la entrada de su culo… cuando la encontré hice lo mismo que Damián le metía mi verga de golpe “mmmm rico” dijo el señor mientras yo sentía como su culo caliente apretaba mi verga, sentía como su culo me mordía el pito, el señor ese aventaba sus nalgas para atrás y comenzaba a mover en círculos sus nalgas, la sensación de su culo apretando y estimulando mi verga me éxito mucho, seguía yo metiendo y sacando mi verga de su culote mordiéndome los labios, tratando de aguantar lo mas posible, era la primera vez que me cogía un culo y era un culo de bato, lo peor era que me gustaba como se sentía…. “dale, dale duro” me decía Damián, mientras se masturbaba al lado de nosotros…. “ahhhhh, ahhhhh, ¡yaaaaa!” exclame…. Mientras me venía adentro de ese señor, la sensación de su culo caliente, húmedo y apretado fue demasiado para mí, no aguante más…. “Que rico mi amor… ¿te gusto mi culo? ¿Te gusto como te apretaba la verga?”… me preguntaba extasiado el señor, “si, si les respondí”… le saque mi verga de su culo la cual seguía dura y Damián nuevamente se la metió, esta vez dándole más duro que la vez anterior, no paso mucho tiempo para que Damián también le llenara el culo de leche “haaaa me vengo” dijo Damián mientras se aferraba con todas sus fuerzas al culote gordo del señor ese metiéndole hasta el tope su verga… “¡siiiiiii papito rico, si asi, préñame, préñame!” Decía el del chevy…. Damián le saco su miembro y se puso al lado mío, mientras se apretaba la verga sacando las ultimas gotas de semen, el señor ese rápidamente fue a su coche saco papel de baño, tomo un pedazo y nos dio el resto… mientras se limpiaba el señor nos decía “Muy rico todo Damián, de verdad que tú nunca me quedas mal, además tu amiguito también está muy muy bien”… “Ya sabes mi Manu, aquí hay pura calidad, cuestión que te sigas portándote chido y verga no te va a faltar o no mi Gera”… “simon” conteste… al terminar de limpiarnos nos subimos al carro y nos llevó cerca de donde nos recogió, nos bajamos y Damián se acercó a la ventana del conductor a hablar con él, el del chevy le dio un dinero y una caja de celular, al ver eso me emocione… arranco el carro y se fue… “Mira Gera, no es nuevo, pero es de los chidos” dijo mientras me daba la caja… yo estaba bien emocionado, cuando me lo dio y vi el modelo más me emocione porque de verdad era de los chidos de los que salían en la tele… “eres un chingon” le dije a Damián mientras checaba las funciones del teléfono… “No agradezcas wey, te la rifaste chido, te lo mereces” me respondió Damián… llegue a casa, me metí a mi cuarto y me puse a cargar el teléfono… y así fue como termino esa primer noche en la que me inicie en este mundo del sexo con batos…
Si les gusto y quieren saber como se desarrolla esa historia hasta nuestros días escribanlo en los comentarios, si no les gusta este tipo de historias también haganmelo saber.