ARROZOLOGÍA O EL APASIONANTE MUNDO DEL ARROZ
Cuenta la leyenda que el dios Shiva creó una hermosa doncella a la que llamó Recua-Dimila, que significa “joya esplendorosa”. Orgulloso de su obra decidió tomarla como esposa. Ella dudó al principio, pero terminó aceptando con una condición: debía encontrar un alimento que fuera tan delicioso y tan ligero que nunca se cansara de él. Shiva envió mensajeros a todos los rincones del mundo, pero ninguno halló que pudiera satisfacer a la bella Dimila. Mientras, la joven iba entristeciéndose hasta que murió en los brazos de Shiva. Roto de dolor ordenó que fuera enterrada con gran boato y que su tumba fuera custodiada día y noche por guardianes. A los 40 días de ser enterrada brotaron en su tumba unas plantas desconocidas. Entonces, Shiva dijo: “en estas plantas reside el alma de Recua-Dimila, y en adelante se llamarán “pari”, que significa “arroz” , repartid sus semillas entre los hombres, pues con el tiempo constituirán uno de sus principales alimentos.
No le falta razón a Shiva en esta bonita historia, y es que el arroz es el cereal más consumido del mundo después del maíz. Su origen milenario se sitúa en Asia, pero no se sabe si su cultivo comenzó en China, la India o Tailandia. A España llegó con la invasión musulmana y desde nuestra península se propagó a Italia, donde se lo conoce con el nombre de “riso”. Existen más de diez mil variedades, pero solo se comercializan un 10% de ellas. Estas son las más importantes:
También llamado arroz tailandés, de grano largo que supera los 6 mm de longitud. Su tiempo de cocción es menor que el de otros arroces de grano medio y queda suelto y entero.
El arroz jazmín es muy aromático, y es algo más meloso que otros arroces de grano largo como el basmati.
De, grano largo, aromático. Al cocinarlo se hincha sólo longitudinalmente, en granos finos, muy secos y separados. Es perfecto para guarnición de platos con salsa y ensaladas, además de para la elaboración de arroz pilaf.
Pertenece a los de grano medio, con una longitud entre 5 y 6 mm. Es perfecto para arroces caldosos y melosos.
Uno de los mejores arroces del mundo, está entre los de grano medio y los redondos y es perfecto para paellas o arroces secos, ya que gracias a su gran cantidad de amilosa (uno de los componentes del almidón) hace más difícil que se pase.
El arroz se somete a vapor de agua a presión, con lo que se logra eliminar gran parte de su almidón. De esta forma, el arroz no se pasa ni se pega al cocinarlo. Esta técnica que parece muy moderna lleva haciéndose de forma tradicional en Birmania desde hace siglos, mojando el arroz con cáscara en agua y sacándolo al sol. Con la retirada del almidón el arroz absorbe menos el sabor de los caldos. El arroz vaporizado es ideal para ensaladas y guarniciones.
No es arroz, si no la semilla de la zizania aquatica. A veces se vende mezclado con otros, pero no conviene comprar estas preparaciones de arroz salvaje puesto que los tiempos de cocción son muy diferentes: el arroz salvaje puede tardar hasta 45 minutos en estar listo.
Su tamaño es pequeño y su apariencia casi esférica. Este tipo de arroz se cuece rápido y resulta ideal para preparaciones muy cremosas como el risotto.
EL PUNTO DEL ARROZ... ESE GRAN DESCONOCIDO.
Darle el punto al arroz es cuestión de experiencia y depende de varias cosas: el tipo de arroz, la temperartura, la cantidad de líquido que le pongamos, el tiempo de cocción, de reposo, los ingredientes con los que se cocine... No existe una receta maestra para el punto perfecto del arroz pero sí algunos trucos:
En cuanto al líquido la norma es utilizar 2 veces “y pico” la cantidad de líquido por unidad de arroz . Para una tyaza de arroz, 2,25 tazas de caldo, por ejemplo.
El arroz debe hervir continuamente, fuerte los primeros minutos, y luego a fuego lento para que mantenga el punto de cocción sin quemarse.
Una vez terminado el arroz debe reposar para que se seque y se suelte. Para ello al apagar el fuego, el arroz debe estar blando por fuera y algo crujiente por dentro, así conseguiremos que no se pase durante el reposo. Será tapado o destapado en función de lo cercano al punto que esté nuestro arroz.
Si se lava el arroz antes de cocerlo se eliminará el almidón y quedará más suelto, pero absorberá menos sabores. Por eso es ideal lavar arroces de guarnición o ensalada, pero jamás arroces para risotto, arroces caldosos, paellas...