Desde mi humilde opinión... Me da tristeza como entre los mismos venezolanos que nos oponemos a este régimen autoritario y dictatorial se siguen generando "enfrentamientos" y ofensivas virtuales por algo tan absurdo como el que está en Venezuela y el que no. He visto muchos mensajes de personas que jamás pensé se unirían a este tipo de discusiones sin sentido, pero cada quien es libre de expresarse de la mejor forma que les parezca. Por eso yo decidí desde mi teclado opinar. Hace casi un año me fui del país que amo, de la ciudad que me vio crecer y hacerme mujer, me despedí de mi Avila, de mis calles, de mi casa, de mis amigos y de mi familia... solo los que se han ido pueden sentir este vacío tan inmenso que se siente dejar todo eso y más. No es una decisión fácil, es de valientes, tan de valientes como el que decide quedarse y luchar contra la corriente con la esperanza que el río regrese a su cauce, sé que ese día llegará, pero yo no pude esperar más... miles de motivos que no vienen al caso me inclinaron a irme, pero eso no me hizo menos venezolana ni con menos derecho que el que valientemente está allá. Así pues, debo manifestar que me siento con el mismo derecho que cualquier otro venezolano de opinar acerca de la situación de mi país, de lo que me parece que se debería hacer y lo que no, de criticar a políticos y oposición, de llorar por los que hambre pasan y unirme a cualquier grupo de apoyo a Venezuela. Desde que este gobierno se apoderó de mi país, si, mi país, yo también nací allá y viví por más de 33 años, he participado en elecciones, me sumé a un partido político, he asistido a protestas pacíficas en donde igual me tocó correr y pasar por lo que todos en algún momento hemos pasado, he llorado, gritado, he discutido con personas que apoyan o apoyaron este caos, desde mis redes he manifestado mi desagrado y al mismo tiempo la ilusión de lograr rescatar a mi país; también permanecí despierta por horas esperando los resultados de elecciones viendo "la baranda" con la infinita ilusión de que ese día acabaría y todo, luego vendría la desilusión. Viví muy de cerca el inicio de la crisis de medicamentos cuando estaba en mis ciclos de quimioterapia, donde me enviaron desde Colombia y España las medicinas para poder hacerme el tratamiento. En fin, padecí la desgracia y el temor en carne propia. Sinceramente no he visto comentarios de mis contactos fuera de Venezuela criticando a la oposición venezolana, al ciudadano común en si. Si he visto críticas a los políticos opositores, yo los he criticado y lo haré cada vez que lo considere. Si realmente existen personas criticando a ustedes que se encuentran sobreviviendo a la atroz situación que se vive, pues creo que esas energías o ese sentimiento de odio que emanan hacia ellos no vale la pena, ahí es que veo que estamos como estamos porque no hemos logrado unirnos y luchar juntos estemos donde estemos, que triste mostrarle al mundo que entre nosotros mismos nos tiramos, nos dividimos y no logramos esa masa que el país tanto necesita. Yo aplaudo a todos aquellos que salen a protestar, y no puedo criticar a los que no porque entiendo que tienen que trabajar ese día para poder llevar comida a su casa. Dejemos a un lado la tonta crítica y ocupémonos más en el rol que a cada quien le corresponde, unos saldrán y protestarán, otros harán virales sus videos o sus opiniones, unos reportaran sus vivencias, otros aportarán dinero o comida... etc, cada quien puede hacer algo que construya y no que destruya, ya bastante destrucción tenemos. Aún habrán muchos criticando todo lo que vean, a ellos réstenle a su termómetro de tolerancia y sigan adelante. Créanme, no vale la pena. Los invito a ver el último capítulo del Show de El George Harris en YouTube del 30 de marzo, capaz me critican porque dirán que barbaridad meter a un comediante en una opinión tan seria, pero si, en la segunda parte de su show habla de este tema de las críticas de los que están en Venezuela hacia él particularmente por estar en Miami en un teatro opinando. ¿Acaso el no tiene derecho de opinar? Yo comparto su opinión y por eso lo traje a colación. Venezuela somos todos, aquí o allá, Venezuela se lleva por dentro, se siente, se llora y se celebra. Un abrazo a todos ustedes, los de allá y los del mundo!









