DELFI PUEDES VERME?
Lint Roller? I Barely Know Her

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YOU ARE THE REASON

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@im-jazzw
DELFI PUEDES VERME?
@im-jazzw: ¡Año nuevo! #Ibiza
Entrenamiento
Ladeo una sonrisa al verla llegar a su lado. Pero sabia lo que habia pasado con ella mas no queria recordarselo, bajo la pelota a sus pies la miro —Quieres el balon? ven por el— Le dijo desafiante.
Puso los ojos en blanco con una sonrisa -- Aaron, de verdad no estoy de humor para avergonzarte frente a tu equipo... Tengo que volver a entrenar ¿Puedes darme mi balón?
Dejó escapar un bufido cuando intentó recordar la clave de su casillero y no lo logró. De mala gana sacó su teléfono de su bolsillo para comprobar la clave. Pero al realizar esto el celular se escapo de sus manos cayendo al suelo.
Durante las semanas que había pasado en el hospital, Chase había permanecido dormido. Se quedaba ahí todo el día, conversando con la madre de su novio o jugando con sus hermanitos, haciéndoles saber que todo estaría bien. Con el tiempo, tuvo que volver a clases pero la madre de Chase la llamaba o le escribía todos los días, para hablarle de como la situación avanzaba. Una noche recibió la llamada que estaba esperando, él había despertado... Pero con las buenas noticias vinieron las malas casi de la mano. Dentro suyo siempre penso en la posibilidad de que perdiera la memoria, pero no fue hasta que se hizo realidad que Jazz se dio cuenta de lo grave que era.
Salía de clases esa mañana, tenía un periodo libre antes de su próxima clase. Se acercó a su casillero para sacar sus libros y guardar las cosas que no necesitaba. De repente escuchó un ruido detrás suyo y al girar pudo ver a Chase y su corazón dio un vuelco. No sabía que iba a regresar esa semana, no se lo esperaba para nada. Quería ir y besarlo, abrazarlo, decirle cuanto lo había extrañado pero sabía que no era lo correcto. Se aclaró la garganta y se acerco a recoger el teléfono caído, se levantó con una sonrisa pequeña -- H-Hola Chase, me alegra mucho que hayas vuelto -- dijo, sintiendo un nudo en su garganta que le dificultaba hablar -- ¿Necesitas ayuda?
Habia abandonado la practica de las porristas sin poder soportar como la miraban y susurraban cosas a sus espaldas. Aquello había ocurrido toda la semana y apenas podía aguantarlo. Sin querer aguantar mas se fue corriendo y termino en uno de los pasillos.
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Iba caminando de camino al entrenamiento de soccer. Había tenido tantas cosas en la cabeza últimamente que parecía totalmente perdida. Cuando se dio cuenta estaba en el interior de la escuela, en vez de afuera. Suspiró frustrada y cuando se dio la vuelta pudo ver a una chica sentada en el pasillo. Frunció el ceño ligeramente y se acerco -- Hey... ¿estas bien?
Entrenamiento
Un balon de soccer llego a sus pies lo cual se puso a jugar mientras los demas se reian levemente, —Vamos chicos, siempre hay que saber jugar con cualquier balon— Rio mientras miraba al dueño del balon acercarse.
Desde el accidente de Chase, Jazz no había estado totalmente concentrada con todas las cosas que ocurrían a su alrededor. Se había obligado a si misma a volver a los entrenamientos en los que Am la había cubierto durante la semana, pero aún no se sentía del todo presente. Mientras entrenaban, Jazz dio una patada a su balon causando que fuera hasta el otro extremo, hasta la cancha de rugby. Frustrada se acercó a esta para ver que era Aaron quien había atrapado la pelota.-- Hey -- saludó sin muchas ganas -- Cuando dejes de presumir dame mi balón ¿Sí? -- intento bromear con una pequeña sonrisa en el rostro.
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No me sorprendería obtenerla, ya estabas demorándote demasiado en amenazarme. —se contagió de su risa—. No, jamás conseguí el puesto por mis calificaciones, pero gracias por recordarme mi triste realidad. ¿En serio? —elevó una ceja, empujándola suavemente con el hombro—. Yo también lo hice, solo no te emociones mucho. Trata de tener tacto con ellas, no es una noticia fácil.
-- Cierto, generalmente nuestras conversaciones comienzan con amenazas, estamos haciendo un progreso Mase -- dijo divertida -- Oh, lo siento sabes que siempre me tendrás para recordarte sobre las cosas que no lograste y yo si, como buena mejor amiga -- bromeó y soltó una risa cuando sintió el empujón -- Bien, prometo no hacerme ilusiones como estas pobres chicas. Tan ilusionadas con tu presencia, deseando ser las próximas a las que les romperás el corazón -- dramatizó.--
Se paró un momento para recuperar el aliento y la miro correr, llegando a escuchar su risa pues no estaba tan lejos. Una sonrisa apareció en su rostro, eran pequeñas tonterías como aquellas que hacían que amara cada momento que pasaba con ella. Decidió entonces volver a correr, gritando su nombre con una falsa esperanza de que se detuviera. No se dio cuenta por donde iba, tampoco tuvo tiempo de reaccionar ante la bocina del auto que cruzaba la calle. Lo siguiente que sintió fue el impacto del coche contra su cuerpo, y luego el frío piso de la calle.
*gif de chase muriendo here(?*
Estaba por acelerar para ya llegar al edificio de los chicos, pero el sonido de una bocina de auto, los frenos y luego un golpe seco causó que se detuviera de golpe. Se giró con la respiración agitada y el corazón bombeandole a toda velocidad y lo primero que vio fue el cuerpo de Chase, inerte en el suelo. -- ¡CHASE! -- gritó con todas sus fuerzas. El auto que lo había atropellado retrocedió a toda velocidad, giró y se fue, Jazz pudo reconocer a un alumno de la escuela, un Senior estaba segura. Los segundos se hicieron eternos mientras corría hacia donde se encontraba el cuerpo de su novio, había sangre en el suelo pero Jazz no estaba segura de donde provenía -- Chase, Chase despierta -- susurró desesperada y luego miró a su alrededor, buscando a alguien que pudiera ayudarlo -- ¡AYUDA! -- gritó con fuerza, alguien debía estar por ahí alguien tenía que ayudarlo. Sus ojos se llenaron de lágrimas de desesperación ¿Qué podía hacer? No llevaba su celular y no podía dejar a Chase ahí en el suelo desangrándose. Intentó buscar de dónde provenía la sangre, pero sus manos temblaban tanto que solo temía lastimarlo más. La desesperación poco a poco se apoderaba de su cuerpo, las lágrimas nublaban su vista. ¿Había sido su culpa? ¿Chase podría morir por su culpa? Aun respiraba, o eso era lo que parecía -- Chase -- susurró arrodillada a su lado, las lágrimas caían sobre el rostro del chico -- Chase por favor no me dejes. ¡ALGUIEN AYUDELO POR FAVOR! -- volvió a exclamar, ahogada en llanto. De repente sintió dos brazos tomándola y a pesar de sus ojos nublados vio las luces de una ambulancia; pudo ver a dos paramédicos y una camilla pero todo se veía demasiado borroso para ella -- Te amo Chase -- susurró mientras sentía el ataque de pánico formándose en su interior.
*sin gif bc no*
Yo siempre. —se encogió de hombros con una amplia sonrisa, poco antes de que la toalla impactara contra su rostro—. ¡Oye! No te desquites conmigo porque tu equipo confunde la portería con tu cabeza. ¿Ya has hablado con el capitán del equipo masculino? No estoy diciendo que una chica no puede poner el orden en una cancha de soccer, pero… una chica no puede poner el orden en una cancha de soccer. —bromeó al igual que ella—. Digamos que mis vacaciones se extendieron un poco, pero me temo que tus jugadoras seguirán echándome de menos por un buen tiempo.
-- Mason, te estas ganando una patada en el culo, lo digo en serio -- amenazó señalándolo con el dedo índice, pero sin poder reprimir una risa.-- ¿No eras tú el capitán, bobo? ¿O era demasiada responsabilidad? -- ladeó la cabeza mirándolo divertida. Sacó su botellon de agua y le dio un largo sorbo antes de ir a sentarse al lado del chico -- Pues te extrañe, aunque no me creas -- lo miró ladeando una pequeña sonrisa -- Oh, pobres de ellas, no se como les daré la terrible noticia.
she is beggin you to "Stay, stay, stay, stay, stay." — Chazz
- Jazz – una suave mano la sacudió lentamente intentando despertarla. La dulce voz de su abuela hizo que abra los ojos, que desde hace días se sentían tan pesados – Cariño, debes comer algo.
La chica se quedó inmóvil, aún sentía ese nudo en la garganta que le dificultaba hablar y ese hueco en el pecho que le dificultaba respirar.
- No tengo hambre – susurró cubriéndose con las sábanas una vez más, volviendo a quedarse dormida.
Ya había perdido la cuenta de los días que había permanecido en esa cama, sin comer, sin bañarse, sin hablar con nadie. Parecía una semana pero ¿Era posible que tanto tiempo hubiera pasado? ¿Tanto tiempo desde que él se había ido para siempre? Cada vez que despertaba intentaba convencerse a sí misma que todo había sido un mal sueño, nada de eso era real. Pero el dolor en el pecho le recordaba que lo era. Chase estaba muerto.
- Jazz – esta vez fue Ethan el que habló – hoy… hoy es el funeral. No tienes que ir si no quieres, pero pensé que debía hacértelo saber.
Sus ojos se abrieron lentamente y con la poca fuerza de su cuerpo se levantó, ante la sorpresa de su hermano. Su abuela la ayudó a bañarse y a vestirse. Cuando se vio al espejo casi ni se reconoció, había adelgazado un montón y sus ojos habían perdido toda la vida que tenía en ellos. Las lágrimas volvieron a surgir, sacudiendo su delgado cuerpo. Podía escuchar la voz del chico diciéndole “Aun así te ves hermosa” aunque ella supiera que estaba mintiendo. Luchó por aire mientras Ethan la sostenía y ella lo golpeaba, descargando toda la ira que sentía dentro suyo. Era su culpa, Chase había muerto por su culpa.
Las imágenes de ese día la perseguían todo el tiempo, cada vez que abría los ojos y cada vez que volvía a cerrarlos.
Todo ocurrió demasiado rápido, el auto que salió de repente e impactó contra el cuerpo del chico que corría detrás de ella. ¿Quién hubiera pensado que un momento tan alegre cambiara en un segundo? Cuando Jazz se giró al escuchar el sonido de las llantas frenando lo único que vio fue el cuerpo de su novio en el suelo y un charco de sangre. Había sido su culpa, todo lo que había ocurrido había sido su culpa. Y se reprochaba a diario por las acciones que tomó antes de que comenzaran a jugar a perseguirse, si se hubiera quedado tranquila y hubiera tomado su mano para caminar tranquilamente hacia los dormitorios, Chase seguiría ahí. Aun podría sentir sus brazos alrededor de su cuerpo, podría verlo sonreír con cada pequeña idiotez que ella hacía o decía, podría escuchar aquella risa que tanto la llenaba internamente. Todas esas pequeñas cosas que habían causado que se enamorara de él, todas se habían ido.
¿Y cómo vivir sin lo que te impulsaba todos los días? ¿Cómo seguir adelante si lo más importante en tu vida había sido arrebatado de tus manos? Esas eran las cosas que Jazz se preguntaba todos los días desde la muerte de Chase, esas eran las cosas que la atormentaban. Porque realmente sin Chase ella no era nada, había perdido todo motivo para ser feliz sin él. Bien sabía que morir también sería lo mejor para ella porque, sin él, todos los días eran fríos y oscuros, sin ninguna clase de sentido.
Había poca gente en el funeral. Estaba la familia de Chase, su madre y sus dos hermanitos pequeños; estaban Thiago, Dylan, Nicky, Aiden, todos sus amigos más cercanos. Ethan la sostenía mientras caminaban hacia las sillas reunidas alrededor del ataúd. La madre de Chase la abrazó con fuerza y lloró, rogó porque su pequeño no se hubiera ido, Jazz solo la sostuvo luchando con sus propias ganas de correr al ataúd y abrirlo para comprobar si de verdad él estaba ahí, pero si estaba y ella lo sabía.
- Conocí a Chase hace dos años, en mi primer día de clases en Bedford – habló casi al final de la ceremonia, aferrando sus manos con fuerza del pulpito para no caer. Todas las personas presentes la miraban fijamente a ella, miradas de lástima que ella no podía soportar. Aclaró su garganta y volvió su mirada abajo, donde sus manos temblaban ligeramente –Yo era una chica tímida, que no socializaba con nadie y siempre estaba sola y él era la persona más social que había conocido hasta ese entonces, creo que incluso en toda mi vida. Me mostró toda la escuela en un día y se ofreció a ayudarme en todo lo que necesitara, Dios… Nunca había conocido a alguien como el – sonrió con tristeza, recordando lo bueno que era siempre y cuanto se preocupaba por los demás – Mientras el tiempo pasaba se volvió mi mejor amigo. Se volvió mi confidente, mi roca, mi vida entera. No había ni un momento en el que no estuviera con él, hacíamos todo juntos. Era obvio que no podría evitar enamorarme de un chico como él – rio, sintiendo las lágrimas caer por su rostro nuevamente – y es que él era el chico más increíble del mundo. Siempre encontraba una forma de hacerme reír y aunque a veces era un completo idiota era lo que yo más amaba de él. Amaba sarcasmo, amaba su forma de ver las cosas tan distinta a la de los demás, amaba… No… No amaba, amo todo eso de él y lo voy a hacer hasta que yo me vaya de aquí también. Porque personas como Chase merecen ser recordadas sin importar el tiempo o las circunstancias. Porque… Chase fue lo más cercano a la magia que tuve a pesar de ser tan joven. Me enseño lo que era el amor, me enseño que no solo hay maldad en el mundo… Me enseño a valorarme a mí misma y las decisiones que tomara a lo largo de mi vida. Y voy a estar por siempre agradecida por eso, Chase – susurró sintiendo el dolor en su pecho que ya se le había hecho tan familiar – porque tú me hiciste quien soy, porque sin ti yo hubiera muerto mucho tiempo atrás. Te amo, Chase. Te amo porque eras y aún eres mi para siempre, mi wonderwall, mi mejor amigo, mi vida entera. Tenías tanto porque vivir aún amor mío, pero sé que guiarás a todas las personas que te importan y las ayudarás desde donde sea que estés – sollozó, sintiendo que todo el aire se escapaba de su cuerpo – porque sé que tu estarás presente en todas las cosas importantes que me pasen desde ahora. Te amo, Robin, por siempre y para siempre…
No, no, yo diría que están en su mejor época. Si pueden anotar a la portería como lo hicieron con tu cabeza, ganarán la final, te lo aseguro. —respondió con una mueca, debiendo morder el interior de su mejilla para no reír—. Solo dales un poco de tiempo, Jazz. Siempre son un asco al inicio de la temporada.
-- Ha, ha muy gracioso -- le sacó la lengua riendo, antes de arrojarle una toalla que descansaba sobre las graderías. Se encogió de hombros mientras lo miraba -- Supongo que tienes razón, pero no quiero que mi primera temporada como capitana sea un asco... A propósito ¿Dónde te metiste, idiota? Extrañaba que vinieras a acosar a mis jugadoras -- bromeó.
-Apuesto a que otros novios no son así, eres tan afortunada Jazz-se encogió de hombros con una leve sonrisa-Oh, buen punto. Creo que hay menos posibilidades de que se roben las prendas-bromeó y al oír lo siguiente abrió ligeramente la boca con sorpresa. Acto seguido se hecho a correr tras ella-¡Jazzmine, ven aquí!-su risa se mezclo entre las palabras causando que le fuera mas difícil correr.
-- Soy taaaan afortunada, Chase -- rió, sabiendo que en realidad no lo decía en broma. Si era afortunada por tenerlo con ella, porque en realidad si la apoyaba en todo lo que le ocurría y ella siempre agradecía que podía llamar a ese chico tan increíble su novio. Comenzó a correr más rápido mientras reía con fuerza, justo cuando pasaba por una de las calles del campus por donde a veces circulaban autos. Se giró para ver a Chase detrás suyo y al ver que se acercaba a ella volvió a reír antes de volver la mirada al frente y seguir corriendo.
¡Demonios!
—Creo que aqui los explotan de una manera muy cruel, aunque realmente me gusta mas aqui que mi otra escuela— Rio levemente —Creo que tu debes ser un poco mas pequeña— Se encogio de hombros
-- No es para tanto -- rió divertida negando con la cabeza. Al escucharlo elevó la mirada hacía él y frunció el ceño -- No me llames pequeña. seguro puedo patear tu trasero.
¡Demonios!
—No entiendo por en todas las escuelas ponen tanta tarea— Dijo con un tono divertido esperando que nadie lo escuchara. Llevo su mano a su rostro tratando de entender como hacer tantas cosas —No, definitivamente es demasiada—
-- Creo que después de algunos años en Bedford te acostumbras a ser sodomizado por las tareas diariamente -- asintió al escuchar al chico que estaba sentado cerca suyo en la biblioteca.-- Te ayudaría pero no se si estemos en el mismo grado.