sintió como su suéter empezó a humedecerse un poco justo en la zona donde se encontraba el rostro de eloise, y no pudo resistirlo más. las cosas no debían ser así, él tenía que ir por la vida de los demás como un espejismo, como una sombra que ves en la carretera y que cuando te volteas a verlo de nuevo, ya no está. desapareció. le rompía el alma estarle haciendo daño de alguna forma. ‘ lo voy a hacer, elo ’ no la dejaría irse de su vida, bajo ninguna circunstancia. iría a verla en su cumpleaños, cuando se casara de verdad, cuando tuviera a su primer hijo, cuando estuviera enferma — no sabía cómo lo haría, pero tomaría el primer vuelo que encontrara si ella se lo pedía. sólo tenía que hacerlo.
las lágrimas aún no caían por sus mejillas, las estaba sosteniendo en el borde de sus orbes, que comenzaban a enrojecerse por el esfuerzo. se enderezó en la superficie y la miró, quería recordar cada uno de los detalles de su rostro, de las ondas en su cabello y sus lunares. quería que su aroma se impregnara en sus memorias y que su voz sonara siempre en su cabeza. ‘ va — el país más aburrido del mundo ’ se rió entre dientes, la criticaba sólo por diversión. él venía de bruselas, donde todo era tan tranquilo que parecía un pueblo, no una ciudad. cuando empezó a hablar, sacó su teléfono del bolsillo y escribió rápido en su conversación, le enseñó la pantalla. ‘ ottawa, bay con laurier street, casa 5032, jung dahee ’ le dio un corto beso en su mejilla, tenía buena memoria — era una de las pocas cosas positivas que sentía que había alimentado su madre.
‘ no puedo ser un extraño, eres mi esposa, uh, qué desalmado sería de mi parte ’ intentó bromear, sólo para disipar un poco el nudo que sentía creciendo sobre sus cuerdas vocales. se inclinó un poco hacia atrás y de su bolsillo sacó esa caja que estuvo tanto tiempo pérdida en su mesa de noche. ‘ te llamaré, ¿va? todos los días, jintao tendrá que matarme para que suelte el teléfono, te mostraré cuando me pierda en shanghai y tendrás que decirme palabras en chino para pedir indicaciones ’ la quería tanto, que el nombre de la persona que más intentó proteger todo este tiempo, salió con naturalidad de sus labios.
‘ ¿sabes algo, elo? ’ sacó la caja y la apretó con su diestra, la miró un rato, estaba igual que cuando la compró antes de ir a berna. ‘ cuando vine aquí, pensé que me iba a casar con mi novia de seis años cuando regresara a casa, y que seguiría con mi vida como siempre ’ le enseñó el pequeño artículo y apretó sus labios. ‘ pero conocí personas que me ayudaron a salir del hoyo cuando las cosas no funcionaron y me hicieron darme cuenta que tenía que ser feliz por mí, no por los demás ’ le seguía costando, pero un paso a la vez le era suficiente, ya tomar la decisión de seguir algo que no era tan seguro, demostraba que podía seguir dando más pasos. ‘ y este anillo cambió su significado ’ abrió la caja y se lo enseñó, era delicado y pequeño, la piedra que tenía apenas se notaba. ‘ quiero que te lo quedes, como una promesa de que seguiremos juntos toda la vida, ¿vale? ’ se lo acercó, a pesar de que se seguirían viendo hasta que por fin decidiera subirse a un avión, ya comenzaba a extrañarla.