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"I always try to be true to who I am and just be myself."
Sam Claflin
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Bueno, me has levantado el ánimo con sólo preguntar, gracias… - Tomó la mano del chico, pero la soltó de inmediato. - Discúlpame, cuando estoy triste busco afecto en las personas - le explicó un poco avergonzada. - Una profunda melancolía… Tienes razón. Qué me pasa? - se preguntó a si misma en voz alta. - Cual es tu nombre?
Se percató que la jovencita había tomado su mano por un segundo y la observó bastante confundido. No tenía idea de lo que intentaba. Pero era una niña a su lado, no podía ser nada malo. —No te preocupes— sonrió un poco. —¿Estás bien?— la miró intentando descifrar lo que le ocurría. —¿Yo? Soy Noah. ¿Tu como te llamas?
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Contuvo un suspiro mientras la escuchaba hablar. Quizá acaba de conocer a la persona más testaruda del universo y aunque Peter tenía mucha paciencia, la misma no era eterna —Lo siento —murmuró de inmediato como respuesta. Él jamás había tenido que sufrir por nada. Su familia tenía dinero suficiente para comprar lo que quisiera, incluso cuando su padre le dio la espalda por su elección de carrera como enfermero, Peter no sufrió ni un solo instante. Siempre había estado su madre, o su hermano Nathan para tenderle una mano —Porque soy humano y el dolor ajeno me afecta —obviamente. Por eso trabajaba en un hospital, para intentar ayudar a mitigar el sufrimiento de los demás. Con cada segundo que pasaba, la piel de la rubia comenzaba a verse más pálida. Colocó su mano derecha en el brazo de ella sin presionar, solo como apoyo por si la joven perdía el equilibrio —Entiendo que no quieras volver al hospital, seguramente tienes razones de peso para hacerlo —no lo creía, las personas ahí dentro eran amables, al menos con él —Pero de verdad creo que debes permitirme revisarte, podemos ir a mi departamento —no supo porque lo dijo, simplemente quería ayudarla, pero tan pronto como las palabras abandonaron sus labios, dudó que ella fuera a aceptar su propuesta.
Emma era demasiado cerrada a los demás y no era para menos, en su vida se habían presentado ciertos hechos que la hicieron sufrir mucho y le dejaron como consecuencia, una ciega desconfianza hacia cualquier persona que quisiera acercarse a ella. Lo primero que pensaba siempre era que querían hacerle daño, lastimarla, o aprovecharse de su debilidad. Y como no tenía a nadie más que pudiera cuidarla o defenderla, se veía obligada a crear un escudo protector para cuidarse a si misma. —¿Te doy lastima, cierto? ¿Es eso, no?— cuestionó sin creer aún que él realmente quería ayudarla. Quiso hablar nuevamente, pero el fuerte dolor en su pierna la interrumpió y lanzó un quejido en voz alta, algo que la delató. Necesitaba ayuda, no podía negarse a eso. Observó al muchacho que seguía de pie, y se dio cuenta de que no tenía otra opción. Debía confiar en él, debía hacerlo. —¿A tu departamento?— bajo la mirada un segundo. Era una ventaja para ella, porque no la llevaría nuevamente al hospital. Probablemente era la única persona que se ofrecería a llevarla a otro lado para ayudarla. —No lo sé... yo...— trató otra vez de resistir, pero el dolor se hizo presente nuevamente. Sentía como si un cuchillo estuviera atravesando su pierna. —Bien, está bien. ¿De verdad vas a ayudarme, cierto?— preguntó para sentirse un poco más segura y así poder aceptar.
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Viendo como una pequeña sonrisa empezó a adornar el rostro del castaño, acto reflejo sintió como las esquinas de sus labios se elevaban casi inconscientemente en una también. “Pues pocos saben de este lugar así que… S-Si has logrado conocer una parte de mi d-del todo… B-Bien” Murmuro, de repente un poco avergonzada. “Si, lo e-estoy sólo… Sólo s-sentía la necesidad de tomar un respiro de m-mi vida”
—Espero que te sientas mejor— pronunció sincero. —No quiero que estés mal ¿sabes? Incluso me siento mal cuando te veo triste o con pocos ánimos. ¿No quieres salir de aquí? Vine en mi auto, puedo llevarte a cualquier lado y podríamos hablar más tranquilos. Te extraño, extraño estar contigo. Me haces bien— confesó repentinamente, porque ya no podía esconder demasiados sentimientos en él. Aún tenía más que decir, pero no quería ser abrumador y menos con ella.
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"En el costada derecho…" Dijo aduras pesas por el punzante dolor.
—Bien, no te preocupes. Respira profundo, y recuéstate aquí— indicó ayudándola a llegar a la camilla más cercana. —Tranquila ¿si? ahora voy a revisarte y veremos que tienes— mencionó esperando que ella siguiera sus indicaciones.
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"No lo sé, pero a penas puedo moverme con este dolor" hizo una mueca al intentar levantarse de donde estaba. "Sólo espero que pase rápido, no quiero arruinar nuestro plan de salida."
—No te preocupes. Intenta relajarte un poco, iré a hacerte un té, quizás así se pase tu dolor— dijo tratando buscar alguna forma de aliviar. —Pero si el dolor continua lo mejor sería que tomes alguna otra cosa— agregó. —Si, también quería salir contigo. Quiero, en realidad. Y saldremos, verás que si.
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"E-estoy bien, de verdad, sólo… me caí allá atrás y me molesta la muñeca" respiró profundo, conteniendo un quejido "De verdad, no es nada; pero gracias por ofrecerte a ayudar."
—¿Como es tu nombre?— preguntó a la chica que parecía quejarse del dolor. —Tranquilízate, ¿bien? voy a ver tu muñeca, seguro no es nada grave— pronunció sonando tranquilizador y de inmediato le indicó que se sentara sobre una silla que había en el lugar. —¿Puedo ver?— preguntó arrodillándose a su altura, esperando que extendiera su brazo y así poder revisarla mejor.
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Siento que me duele el corazón. No es un infarto, sino como cólicos, pero en mi pecho… Será dolor en el alma? - Dijo con una mirada triste. - Por qué te importa tanto? - Le preguntó irritada.
—Pensé que se trataba de un dolor físico. Soy médico y te imaginas que mi primer instinto es ayudar a las personas. Pero creo que me equivoqué, es tristeza lo que tienes. ¿Cierto?— la miró buscando comprender lo que le sucedía a la jovencita.
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Trisha mordió su labio inferior, reflejando la inseguridad que sentía al estar con aquel muchacho desconocido. A diferencia de otros; éste no se representaba con un aura maligna. Es más, ¡parecía tan buena persona! Pero siempre le pasaba lo mismo. Siempre le engañaban con las apariencias y luego, a la mínima de cambio, le daban con el puñal en la espalda. Y al pensar en su espalda, el dolor volvió de forma inminente. Esta vez, soltó un gemido más agudo y tuvo que cerrar los ojos. Puede… puede que debiera aceptar su ayuda. Abrió con lentitud sus pupilas y enfocó, por fin, al joven.—D—de acue—erdo.—accedió. Trató de girarse, enseñándole el punto donde le dolía.—Es en… la espalda. Casi toda la espalda.—le comentó. Siempre, siempre le dolía en aquella zona y ella no llegaba a entender por qué. Desde luego, tenía tanta suerte esta chica…
A simple vista, podía notar la insegura actitud de la chica y seguía sin comprender porque actuaba así ante él. Noah era de las personas que todo el tiempo intentaba hacer que la gente a su alrededor se sintiera bien, sobre todo porque era médico, y que los demás tuvieran confianza en él era algo sumamente importante, porque así podía ayudarlos más fácil. Sonrió levemente cuando ella se decidió a mirarlo y finalmente, a comunicarle lo que le sucedía. Observó la zona donde la joven sentía dolor, mientras buscaba alguna razón para justificar aquella dolencia. Sin embargo, no pudo encontrar un por qué. Necesitaba más datos, más información. —¿Toda la espalda? ¿Es un dolor parejo, o sientes que te duele más una parte que otra?— preguntó para emprender su investigación. —Debería revisarte, así podría saber con exactitud el problema que tienes. ¿Me dejas?— miró a la chica esperando su respuesta.
Quiero disculparme por desaparecer estos últimos cuatro días. No es mi intención dejar esperando tanto a nadie, pero se me hizo imposible estar por aquí, muchas cosas de la universidad, exámenes y trabajos prácticos. Ahora me tomaré el tiempo de contestar a todos. <3
Meet the Mun!
name: Evelyn
nickname: Evi
mun FC: Leighton Meester, aunque suelo cambiar, depende el día(?) pero la hermosa Leighton es la oficial <3
height: 1.68
relationship status: Comprometida con Robert Pattinson, nos casamos en el 2016(?
favourite colour: Violeta
favourite singer/band: Coldplay, One republic, Imagine Dragons, Birdy, Lorde, Demi Lovato, Jonas Brothers, Taylor Swift, Arctic Monkeys y muchos más, siempre me olvido de alguien e.e
last song listened: What you wanted - One Republic
last movie watched: The haunting in Georgia
favourite book: Bajo la misma estrella.
last book read: Flores en el ático.
currently reading: Romeo y Julieta.
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best school subject: Fotografía, Guión, Musicalización, Diseño y producción.. en fin, amo mi carrera.
mac or PC?: mac♥
cell phone type: Samsung galaxy, android 8)
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"Me duele un poco el estómago" Hizo un leve puchero con su labio inferior. "Pero no creo que sea algo de lo que debas preocuparte, no quiero angustiar a nadie."
—Está bien, supongo que no es nada muy grave— sonrió un poco al ver que no se trataba de algo complicado. —¿Comiste algo en mal estado o que?— preguntó.
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—Escúchame. Si no me dices que te ocurre, no puedo adivinarlo. Quiero ayudarte, pero para eso debes decirme que es lo que tienes— pronunció en un tono calmado a la persona que parecía quejarse de un extraño dolor. —¿Dónde te duele exactamente?— insistió en saber, esperando recibir una respuesta coherente.
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"¿Q-Qué haces a-aquí? ¿Cómo s-supiste que… Que es-estaría aquí?"
—No lo sé, simplemente lo supuse. En estos pocos meses que estuvimos juntos creo que te conocí un poco— sonrió de lado. —¿Estás bien?— preguntó con un dejo de preocupación.
Nunca pensé que te irías realmente
¿Para que querías que me quedará contigo? Si solamente me tenías lástima, si, eso era lo que sentías por mí. Ni si quiera tuvimos una amistad, todo fue completamente falso, tu solo me recibías en tu casa porque te daba lástima verme dormir en la calle. Y está bien, agradezco tus favores ¿pero para qué fingir que me querías?
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Sacudió la cabeza de forma negativa —De acuerdo, entonces espero que tengamos una larga y feliz vida en el callejón, podríamos adoptar un par de ratas —intentó apelar al sentido del humor de la joven ya que en apariencia además de rebelde era testaruda. Peter tenía experiencia con ancianos más que con gente joven, pero tenían algo en común, cuando se les metía algo en la cabeza, era imposible remover la idea de ahí —No va a suceder —giró el rostro para poder revisar a sus espaldas. Nadie más estaba buscándola, no todavía, así que estaba en sus manos conseguir que ella regresara al hospital, donde se suponía tenía que estar —No estoy fingiendo —su voz sonó ligeramente exasperada, si había decidido seguirla es porque no quería que le sucediera nada malo, no si él podía evitarlo —Y si, es probable que te recuperes en algún momento. Tal vez mañana estés completamente curada y puedas correr un maratón, pero ahora mismo, no estás bien —Dio un paso más y extendió la mano para que ella pudiera tomarla si decidía hacer lo correcto, aunque por alguna razón, no confiaba en que eso sucediera.
—Bien— lo miró un tanto desafiante. —No es novedad para mí dormir en la calle, así que ¿sabes? podré aguantar mucho tiempo en este callejón— pronunció convencida de lo que decía y se vio interrumpida por un sonido de dolor que salió de su boca. La pierna estaba reclamando atención y ella se mantenía negada a dársela. —¿No finges?— alzó las cejas. —¿Y por qué te importaría yo? si ni si quiera me conoces— llevó la mirada hacia su herida y negó con la cabeza. Quería que el dolor parase, porque se tornaba cada vez más y más intenso. No pensaba ir con él a ningún lado, tenía en claro que iba a negarse de todas formas y la única forma de que la sacaran de allí sería moviendo su cuerpo a las fuerzas. Estaba segura que él en algún punto se cansaría de intentar, entonces la dejaría quedarse allí. Nadie insiste demasiado por una persona que no conoce. Así pensaba Emma. —En eso tienes razón. No estoy bien, pero me quedaré aquí a recuperarme. Puedes irte, yo puedo sola— mintió. Claro que no podía sola, pero jamás iba a admitir que necesitaba un poco de ayuda.