Hace dos años que llevo entrando y saliendo de Redes Sociales. Es increíble la presión social que recibimos indirectamente de la gente que nos rodea para que tengamos cuenta en una de estas plataformas. Parece que nuestras vidas son menos válidas si no las hacemos públicas y no presumimos de ellas ante los demás. A mí, esto no me satisface. Estamos más horas pendientes de una notificación o de un muro que de las personas que nos rodean. Mi vida se centra en mi familia. Tengo mis aficiones (@plasticoyresina e @inkwand ) y mis prácticas espirituales (@morganafalmari ). Prefiero centrarme en todo esto y mostrar solo lo justo para dar señales de vida a seguir formando parte de una sociedad que se olvida de mirar a los ojos. Echo de menos las cartas de antaño. Y si os gustan, yo las cierro con lacre. Mandadme MD y os doy mi dirección. No responderé mensajes de Facebook o Twitter. Me quedo solo en Instagram para compartir alguna foto que otra cuando considere. Pero mi vida es mía y de mi familia. Quien quiera saber de nosotros, que me llame o escriba. Se puede decir que es un experimento social. Ahora sabré para quiénes he significado algo en las Redes Sociales. Un saludo y disfrutad de vuestras vidas.















