DE JUARROZ PARA EL MUNDO
Hay que ponerle pruebas al infinito, para ver si resiste.
-- Roberto Juarroz
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DE JUARROZ PARA EL MUNDO
Hay que ponerle pruebas al infinito, para ver si resiste.
-- Roberto Juarroz
Diferencia
Le hice una fotografía sin que se diera cuenta. Cuando se la mostré dijo: “Wow”. Pensé: "Como tantas que le he hecho... seguro la desechará...” Pero, no, decidió colocarla en su pefil... y al ver la cantidad de “likes” se sorprendió y me agradeció de inmediato. La mayoría de los comentarios eran de mujeres que le decían: “Qué guapo”... en todos sus idiomas. Sonreí y me reí por dentro, mientras, pensaba: Sabes cuál es la diferencia entre ellas y yo... Hice una pausa, entre dudosa y no, y le escribí: “La diferencia está en que yo no nada más te veo guapo, te veo”, como si de verdad le hubiera preguntado. Al terminar de escribir esas últimas palabras, cerré los ojos e imaginé su rostro titubeante, sus manos frente al teclado, con los ojos abiertos como platos frente al monitor de su computadora. Comencé a sentir cómo se paralizaba y tomaba aire para contestarme un: “Me ves”... y de pronto, llegó el silencio... ese silencio causal después de sentir que había hablado de más... Decidí irme, mi salud, los nervios... ya lo sabía... ReRamz 2014
De Beauvoir para el mundo
"Por la literatura, pensaba, se justifica el mundo creándolo de nuevo en la pureza de lo imaginario y al mismo tiempo uno salva su propia existencia; parir es aumentar en vano el número de seres que están sobre la tierra sin justificación".
- Simone de Beauvoir
Yo pierdo todo
Lo perdí porque estaba acostumbrada a perderlo todo, pero la próxima vez no habrá costumbres...
©Rachel Ramírez, 2014. @rach33_ (twitter)
De Lhasa para el mundo
He venido al desierto pa' reírme de tu amor Que el desierto es más tierno y la espina besa mejor...
- Lhasa de Sela
De Ruy Sánchez para el mundo
Mientras hacemos el amor, entro en ti también por los ojos, y tú en mí. Y en ese abismo de espejos miramos lo que nadie más ve y que nunca hubiéramos imaginado. Es el placer cenital que está por encima de todos.
- Alberto Ruy Sánchez
De Éluard para el mundo
««...Yo soy la letra inicial /Las palabras que buscabas siempre /La mayúscula el ideal que te ordena que me ames...»
- Paul Éluard
Notas rumbo al abismo
"Yo también estoy más tranquila y hasta en paz conmigo", pensé. Sin embargo, era verdad, también tenía las ideas más claras, nada es para tanto, ni el amor, a todo hay que darle únicamente la importancia que merece. Luego, salimos felices a caminar como dos grandes amigos que se quisieron demasiado…
- Dans un sommeil. ©Rachel Ramírez, 2014. @rach33_ (twitter)
Mujer suspendida en un perchero
Lapsus I
La tarde estaba calurosa
como las que le gustaban para caminar,
sin embargo, no salieron.
El Desconocido decidió continuar su romance
con la quesadilla de huitlacoche,
después de degustarla toda,
le dijo a quien lo miraba con pasión:
¡Necesito recuperarme de una ruptura,
estar de verdad en duelo!
Se levantó de la silla,
tomó a aquella de los hombros,
la besó, le dijo: “Te quiero preciosa”,
y la colgó del perchero de la cocina…
Hasta hoy, ella sigue sin bajarse.
Lapsus II
Cada quien debería ser responsable de su cariño,
no pueden dejarlo por ahí, botado como la ropa sucia,
ni andar colgándolo en los percheros sin usar,
ni olvidarlo envuelto en una bolsa de regalo sin abrir;
cada quien debería responsabilizarse de su amor.
— Dans un sommeil. ©Rachel Ramírez, 2014
Lo qué soné
Era marzo y, para variar un poco a la extrañeza de una cotidiana existencia, comencé a trabajar. Quería “partirme el alma”, le decía a mi madre.
Mientras comenzaba mi jornada, me encontraste, debí suponer que algo pasaría mientras me ataba las agujetas de las botas esa mañana calurosa, pero ¡Quién diablos iba a pensar que un día común me encontrarías!
Tu mirada fue insistente, la mía un poco severa e indiferente, debí sonreír, pero no acostumbro hacerlo cuando carezco de confianza. Después de la insistencia, intenté mirar de nuevo y adiviné el rostro detrás de esa sonrisa, jamás me sonreíste antes, supongo que no era digna de tal afecto, jamás cruzamos más que un fabuloso ¡Hola!
Tenía que trabajar y, por ende, comencé a caminar, tú en cambio ya estabas laborando y decidiste alcanzarme para saludar. ¿Nos abrazamos?, sí, y fue un despertar de un sueño no soñado. Me sentí alegre y pregunté un ¡Cómo has estado!, estallándome en el pecho. Efectivamente, nos abrazamos, pero tenía que irme, el trabajo no perdona demoras; intercambiamos números telefónicos, eso fue todo.
Semanas después tu sorprendente mensaje me hizo despabilar un poco. “Querías verme”, no me sentí para nada importante, al contrario, no supe qué escribir siempre me sentí tan poco importante ante tu presencia, cuando te veía flotabas por los pasillos de la prepa, qué me podía imaginar…
La primera vez que salimos mencionaste que viajarías pronto, y pensé “pero qué maravilla, el chico le pertenece al aire, es un viajero”, y agregué al soliloquio, “pero qué insulsa podría enamorase de un viajero, de un hombre que le pertenece al aire”…
Después de esa tarde mágica donde pronunciaste un: “Debemos recuperar el tiempo perdido”, mi interés creció con tu confianza, y desde ese día no paramos, nos seguimos viendo, “aprovechando el tiempo que no tuvimos, ni pensábamos tener”.
Luego, llegó otro día… Y otros días donde todo lo que se decía intensificaba el “no sé qué”, del que hablan los poetas.
Hablábamos por horas, sonreíamos incesantemente, y con ello, lo inevitable: Nos comenzamos a buscar… Tus manos me buscaron y me hallaron, mis manos embonaron a la perfección con los huecos de las tuyas.
Pero el trabajo, como ya lo había dicho antes, no perdona, menos cuando de encandilamientos se trata. No tuve tiempo y no hubo tiempo… Y tuviste que partir, mientras, “me enamoré con toda consecuencia”.
Cuatro meses después, un poco menos quizá, regresas a tu hogar, y con ello a mi vista. Y quizá podemos encontrarnos de nuevo, porque las coincidencias no existen. Es lo único que recuerdo de tal sueño.
No fue sueño, verdad…
— Dans un sommeil. ©Rachel Ramírez, 2014
Sueños teatrunos
Recuerdo que desperté con cierto manifiesto en la punta de la lengua, aquel que me leyó N, especialmente un apartado que decía más o menos así: "No solo la gente de teatro hace teatro"; Qué buen revoloteo y sacudida de ideas. - Dans un someil. ©Rachel Ramírez, 2014.
Gráfica de la esclavitud
“¡Qué desgracia ser mujer! Y cuando se es mujer, sin embargo, la peor desgracia, en el fondo, es no comprender que es una desgracia”, opina el filósofo Søren Kierkegaard, sobre el género femenino, una postura propia de la época en la que la igualdad de género no se intuía siquiera.
Retomando al pensador danés y las formas de “esclavitud” femeninas como la trata de personas o el sometimiento de las amas de casa, por mencionar algunas, es como Ingrid Sáenz toma conciencia de su presencia en el mundo como ser humano-mujer y comienza a entablar un diálogo entre las artes plásticas y la lucha de género, logrando así la muestra de grabado “El género y la desgracia según Kierkegaard”.
Sáenz toma como estandarte el cuerpo desnudo de la mujer, para reivindicarlo, para enaltecerlo. Después de realizar un trabajo de investigación sobre el tema de la inequidad de género que prevalece hoy, y tomando como referencia la geografía tlaxcalteca, Sáenz sabe que es imposible no abordar temas como la venta y explotación de la mujer.
La pieza titulada: “Las tenancingas”, una de las más representativas, aborda el conflicto del municipio de Tenancingo, Tlaxcala, lugar del que tanto se ha “rumorado” ser el centro de la venta y la explotación de mujeres.
“Las tenancingas” es la desgarradora presencia de mujeres desnudas que pierden, entre claroscuros, el rostro, la expresión; su apariencia descuidada quizá enfatiza su esclavitud. Para Sáenz la postura es clara, mostrar sin adornos el cuerpo femenino; quitándose, por una parte, el temor de exponer una problemática social y, por otra, identificarse a sí misma como mujer que siente y padece las mismas preocupaciones del resto.
— Dans un someil, ©Nora Rachel Ramírez, 2013
— Ingrid Saenz, "TENANCINGAS". 2013. Litografía. 40X54cm
Notas rumbo al abismo I
Recuerdo que intenté fotografiarlo tocando el acordeón ... el escenario estaba lleno de técnicos, todo estaba muy oscuro y no me salió la foto; además, no quería que notara mi pasión oculta por tal sonido. Cuando me di cuenta encendieron las luces del escenario, me miró de reojo, sentí que cambié de color y continué mi trabajo...
— Dans un someil, Nora Rachel Ramírez, 2013.
Chesterton a la 1:43 a.m.
Las vidas de los ricos son en el fondo tan aburridas y monótonas, sencillamente porque ellos pueden escoger lo que ha de sucederles. Están aburridos porque son omnipotentes... La cosa que mantiene la vida romántica y llena de ardientes posibilidades es la existencia de esas grandes limitaciones vulgares que nos obligan a todos a enfrentarnos a las cosas que no nos gustan o que no esperamos.
— J. K. Chesterton
Conversación nocturna
(Sujeto A) 10:44: "Bésame hasta que mis labios tengan tu nombre".
(Sujeto B) 10:45: "Hasta que no puedas pronunciar otro nombre que el mío y yo el tuyo".
— Dans un sommeil, Nora Rachel Ramírez, 2013.
He cometido el peor de los pecados
He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer. No he sido feliz. Mis padres me engendraron para el juego arriesgado y hermoso de la vida, para la tierra, el agua, el aire, el fuego. Los defraudé. No fui feliz. Cumplida no fue su joven voluntad. Mi mente se aplicó a las simétricas porfías del arte, que entreteje naderías. Me legaron valor. No fui valiente. No me abandona. Siempre está a mi lado La sombra de haber sido un desdichado.
- Jorge Luis Borges