Virginia Woolf, from her novel titled "The Waves," originally published in 1931
Noah Kahan
🩵 avery cochrane 🩵
Game of Thrones Daily
No title available
EXPECTATIONS

No title available
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
art blog(derogatory)
Jules of Nature

JVL
I'd rather be in outer space 🛸
Monterey Bay Aquarium

shark vs the universe

Kiana Khansmith

Andulka
noise dept.
Stranger Things
Lint Roller? I Barely Know Her
Claire Keane
h
seen from Türkiye

seen from Uruguay
seen from Türkiye

seen from Germany
seen from Netherlands
seen from United States
seen from France

seen from Türkiye

seen from United States
seen from United States
seen from Poland

seen from United States
seen from United Kingdom

seen from Australia

seen from Australia

seen from Brazil

seen from United Kingdom
seen from United States
seen from Australia
seen from United States
@ithoughtyouknew
Virginia Woolf, from her novel titled "The Waves," originally published in 1931
— Fyodor Dostoevsky (via lunamonchtuna)
Well, the rain had stopped but the pain was still there.
Charles Bukowski / Pulp
October, Louise Glück
Because in the end you can’t always choose what to keep. You can only choose how you let it go.
Ally Condie / Crossed
Ocean Vuong, The Emperor of Gladness
“Al final de mis viajes volví con un solo convencimiento: no somos nada”
— Roberto Bolaño. Libro: Los detectives salvajes.
“Y aunque algunas noches no puedo evitar preguntarme por qué me tenía que tocar a mí, precisamente a mí, en el fondo he aceptado mi destino. Estar solo fortalece. Eso lo dijo Nietzsche (…). Estar solo fortalece. Santa verdad. Y consuelo de necios, pues aunque quisiera estar acompañado, ésta es la hora en que nadie se acerca a mi sombra.”
— “Los detectives Salvajes” por Roberto Bolaño
“Más tarde, como era inevitable, abrí los ojos y me di cuenta que aquello no tenía sentido. No puedes amar a quien no te ama”
— Roberto Bolaño. Libro: Los detectives salvajes.
Por las noches no puedo dormir y sigo bebiendo. Tengo fundadas sospechas de que un asesino a sueldo (o tal vez dos) está siguiendo mis pasos. Por suerte, ya antes del desastre era viudo y al menos me queda el consuelo de haberle ahorrado este mal trago a mi pobre esposa, esta travesía por la penumbra que a la larga aguarda a todos los editores. Y aunque algunas noches no puedo evitar preguntarme por qué me tenía que tocar a mí, precisamente a mí, en el fondo he aceptado mi destino. Estar solo fortalece. Eso lo dijo Nietzsche (de quien publiqué una selección de citas en un libro de bolsillo en 1969, cuando aún ardía la infamia de Tlatelolco y que por cierto fue un exitazo) o Flores Magón, de quien publicamos una pequeña biografía militante hecha por un estudiante de Derecho y que no se vendió mal.
Estar solo fortalece. Santa verdad. Y consuelo de necios, pues aunque quisiera estar acompañado ésta es la hora en que nadie se acerca a mi sombra. Ni el cabrón de Vargas Pardo, que ahora trabaja en otra editorial, aunque en un puesto inferior al que tenía conmigo, ni los múltiples literatos que en su día siguieron la estela de mi simpatía. Nadie quiere caminar junto a un blanco móvil. Nadie quiere caminar junto a quien ya apesta a carroña. Al menos ahora sé algo que antes sólo presentía: a todos los editores nos sigue un asesino a sueldo. Un asesino ilustrado o un asesino analfabeto, a sueldo de los intereses más oscuros, que a veces son, santa paradoja, nuestros propios y vacuos y necios intereses.
Roberto Bolano | Los detectives salvajes
Hermann Hesse, Demian.
Emil Cioran.
Hermann Hesse, Demian.
Alejandra Pizarnik, sala de Psicopatología.
Alejandra Pizarnik, sala de Psicopatología.
Existe una tristeza que oprime y se incrusta en las venas, nos lleva a vagar desnudos por una oscuridad inmensa. Indefensos, vulnerables, sin respuesta.
Belisa
We all have to find our own ways to say good-bye.
Sherman Alexie