Kaya Scodelario and Evan Peters

#extradirty
will byers stan first human second
styofa doing anything

★

shark vs the universe

⁂
Misplaced Lens Cap
🪼
wallacepolsom
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
ojovivo
todays bird
dirt enthusiast
d e v o n

tannertan36

Origami Around
Keni
Claire Keane
macklin celebrini has autism
Jules of Nature

seen from Russia

seen from Poland
seen from France
seen from Malaysia
seen from United Kingdom

seen from India
seen from Nicaragua
seen from Russia
seen from Malaysia

seen from Spain
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Germany
seen from Lithuania
seen from Malaysia

seen from Malaysia
seen from Singapore
seen from Chile
seen from United States
@itscorasmart-blog
Kaya Scodelario and Evan Peters
Kaya Scodelario & Evan Peters
someone should stop me doing this cause i can’t
¿Qué parte no entiendes, imbécil?
¡¿Y las consecuencias?! —gritó, escuchó lo que Cora dijo de los ojos de los hermanos, Eithan sólo apretó los labios sabiendo que era un peligro—, ¡Deja de hablar de eso! —exclamó una vez más, iba a agregar algo más cuando escucho la voz de la rubia detrás de él, dio un giro al mismo tiempo que la ojiazul, probablemente ahora tendría que hablar—. Cora… —dijo con un tono más tranquilo, cerró los ojos por un buen rato y dio un largo suspiro, tenía ganas de callarla, pero ahora no podía…era demasiado tarde— dilo.
Observó con recelo al par de mellizos que tenía al frente, ignorando por completo a Isaac. Se relamió los labios, enarcando ambas cejas ante lo enigmático que se había tornado tan poco usual situación. — ¿Qué ocurre? — Inquirió, ladeando la cabeza hacía un lado. — Quiero la verdad, no sería lindo sacarla a la fuerza, ¿no lo creen? — Tiñó su voz de la manera más dulce que pudo, mientras en sus orbes avellana se notaba el pequeño destello del carmesí amenazando con salir.
Ahora sí Isaac estaba preocupándose, lo que los mellizos decían no sonaba como algo personal y eso le aterrorizaba. Bajó la mirada con rapidez, los nervios se apoderaban de él y en cualquier momento eso se notaría en sus ojos, el odio y la desesperación, pensó que todo había acabado, al parecer no— Cálmate o yo no podré hacerlo —le dijo a Amy con voz débil, mirando para otro lado menos para donde se encontraban los dos individuos de pelos castaños y ojos celestes—. Ahora nos van a decir lo que está pasando —sonrió con su paciencia casi acabada, el rubio podía llegar a ser como Amy si se sentía nervioso o furioso—.
¡Me importa una reverenda mierda las consecuencias, Eithan! Prefiero arriesgarme a que ellos exploten. No queremos eso, no podemos permitir eso. Sabes que son los único descendientes de Némesis. Lo sabes mejor que nadie, sabes lo peligroso que son. ¿Tú tienes idea de lo que ocurrió en New Orleans con Amelia? ¿Sabes todo? ¿¡Lo sabes!? -- Vociferó, abriendo los ojos de sobremanera. Se relamió los labios y alzó la mirada, encontrándose con la impenetrable mirada de Amelia, acto seguido buscó con desesperación el mirar de Isaac. Al no encontrarlo apretó con más fuerza sus labios. -- C-chicos... Por favor, cálmense. Esto, no sé... -- Torció el labio--. Amelia, Isaac... Creo que es un buen momento para comentarles sobre sus orígenes. Amy -- Se dirigió a la rubia. -- ¿Crees qué tu rivalidad con Emily es por culpa de Hades? No te equivocas en parte, pero por ahí va lo que quiero tocar. Esto... -- Se relamió los labios y negó con la cabeza --. Eithan, tú habla con Amelia. -- Le susurró y se aproximó a Isaac. Tomó con suavidad su mano, buscando a tientas su mirada. -- ¿Puedes mirarme? Tengo que decirte algo muy importante.
when you’re by my side there is no defense i forget to sense i’m dying
¿Qué parte no entiendes, imbécil?
¡Cállate de una vez! —dijo alterado, había escuchado a su hermana hablar de eso desde que salieron—, la idea era mantenerlos seguros, ¿o no? Disculpa, pero yo no morí para proteger a esa maldita rubia —susurró enojado, le estaba hablando con claridad a Cora, cosa que nunca hacía, aunque sabía que lo que ella decía era verdad—. ¿Tienes un plan? Pues dímelo y por favor, que ninguno de los cuatro salga herido.
Soltó un bufido, totalmente resignada ante las palabras de su hermano. — No, Isaac, no me ocurre nada. Simplemente tus sobrinos me vuelven loca —. Farfulló, deteniendo su paso de un golpe. Arrugó la nariz al escuchar la voz de Eithan y Cora. — ¿Maldita rubia? — Inquirió con un leve alzamiento de voz, dando a notar su reluciente presencia. — ¿Y qué mierda ocurre acá? Sería muy agradable saberlo, digo, la maldita rubia tiene interés.
T-Te repetí mil veces q-que yo podía hacerme c-cargo de ellos —le repitió a la rubia, deteniéndose al mismo tiempo que ella, en seguida distinguió las voces de los tan parecidos hermanos— ¡Amy! —exclamó cuando notó que su hermana caminaba hacía ellos, estiró su brazo con el fin de detenerla pero fue demasiado tarde, así que sólo corrió detrás de ella hasta llegar a su lado—. P-Por los d-dioses, no t-te alteres, de s-seguro hay una b-buena explicación, ¿no? —susurró la pregunta viendo a Cora, esperando que dijera algo para arreglar la incomoda situación—.
--¡No pienso callarme, pedazo de idiota! Lo tienen que saber por nuestras bocas, Eithan. ¿No lo entiendes? ¡Ellos son un peligro andante! Sabes muy bien por qué mamá los quería. Aquél par es peligroso, en especial cuando sus ojos pasan de carmín a otro color. -- Le recordó, llevando ambas manos a su cabello, tirando con cierta desesperación del mismo. Al escuchar dos voces provenientes de atrás, palideció tres tonos y dio un giró casi sobrenatural. -- A-Amy... -- Murmuró, llevando rápidamente su mirada a Isaac. Se relamió los labios --. Hay una explicación para todo, de hecho -- Llevó su mirada directo a su gemelo--. Eithan y yo tenemos que decirles algo muy importante.
¿Qué parte no entiendes, imbécil?
¡No puedo seguir en el palacio! Maldita sea, no así, no podemos engañarlos toda su vida. Sabes que ella lo merece, al igual que él. ¿Tienes idea alguna de lo que Atenea provocó? ¿Sabes lo peligroso que es jugar con los demonios de un Strandford? No, Eithan, no lo sabes.
¿Qué? ¿Tan raro es?
Contuvo la respiración al sentir más cercanía entre ellos— E-En realidad, ya n-ni sé lo q-que s-siento —aquellas palabras salieron de su boca involuntariamente, pero no se detuvo a pedir perdón por ser tan descarado, ya que ambos estaban quedando más o menos a mano—. ¿C-Calor? P-Pues no lo s-sé, el c-clima aquí es m-muy raro eh.
¿Tengo qué repetir que no muerdo? Relájate, Isaac. --Asintió, y tomó su mano, para jalarlo-- ¿Quieres qué me vaya de acá? Siento que estoy molestando... No quiero molestarte --Agachó la mirada, y soltó su mano. Coraline era una increíble actriz, y mucho más cuando le convenía.
¿Qué? ¿Tan raro es?
Sentía como se quedaba sin aire cuando la chica se paraba, pero cuando ésta se quito su blusa la respiración se le fue por completo, sus ojos se abrieron al máximo y no le salían las palabras— G-Genial… uh… —entrecerró los ojos para evitar verla, pero le era imposible—. ¿N-o tienes f-frío? —preguntó aunque él estaba muy acalorado, casi a tal punto de quemarse allí mismo—.
Sonrió, con la obvia diversión danzando en sus orbes claros. Negó lentamente con la cabeza y se acercó -- ¿Tú tienes frío, Isaac?-- Pronunció de manera lenta su nombre, en un tono un tanto seductor. Muy típico de Coraline -- Yo tengo calor, en el inframundo nunca se puede estar bien-- Se cruzó de brazos, aún sin borrar su sonrisa--.
Estúpido inframundo...
Cualquiera que pruebe estos labios tiene derecho a extrañarlos —señaló los mismos—. Estúpido Hades, siempre cagando mis planes —gruñó por lo bajo—, por ejemplo, la otra vez no quiso traerme pastel, ¿Cuál es su jodido problema? Ese hombre me odia —frunció el labio—. ¡Bueno, pero no te alteres! ¿Por qué te alteras? —preguntó desesperado—. Ya, ya, voy a dejar de ser una nena —rió acercándose a su hermana para darle un abrazo—.
Pero... Tu aliento apesta, ¿Por qué quisieran sentirlo otra vez? --Arrugó la nariz, totalmente confundida.-- El de todos cosa, el de todos. ¿No te trajo un pastel? ¡Ow! --Fingió un mohín--. Es todo un hijo de la vecina, sólo complace a sus hijos el muy maldito --Negó con desaprobación--. Te odia y te tiene cuidando a Amy, bueno, nos tiene cuidando a Amy. ¡No me altere! Tú eres el que actúa como mujer en sus días, no yo --Rodeó con sus brazos al castaño, y con rápidez se alejó--. Ya, ya, mucho amor. ¿Desde hace cuánto no te bañas, Eithan? Hueles horrible.--.
¿Qué? ¿Tan raro es?
Tragó duro ante aquellas palabras— Ah —fue lo único que pudo decir—. E-Eso parece n-no lo s-sé —susurró mirándose los pies mientras movía los mismos de un lado a otro haciendo figuras en el suelo como un niño pequeño—. ¿Uh? —preguntó levantando la mirada de un momento a otro, sorprendido por las palabras de la castaña—. D-Digamos que n-no hay m-mucho p-para disfrutar —fingió una sonrisa—, p-pero, uhm, e-está bien, c-creo —dijo intentando no darle importancia al asunto. Miró a la chica y cerro los ojos, suspirando, nunca se había sentido muy seguro de su cuerpo, así que le daba pena desnudarse. Quitó su camiseta, dejando ésta tirada en el suelo para buscar la otra con rapidez—. Oh D-Dios, ¿d-dónde está?
Esbozó una sonrisa de oreja, y de la manera más cautelosa que pudo se levanto de su lugar. Lo miró de pies a cabeza, sin siquiera disimular un poco; se mordió el labio inferior sin borrar la enorma sonrisa que condecoraba sus carmín -- A mí me encanta lo que veo. --Asintió, acercándose peligrosamente al rubio--. No tengas miedo, dulzura... Para estar a la par, yo también me quitare la blusa. ¿Va? --Dicho esto, sin más se quitó la camisa sin pudor alguno. La dejó en la cama -- ¿Ves? Nada malo ha pasado.
Estúpido inframundo...
Le dices aburrido al chico que se beso con una lampara, por favor —soltó una risa burlona—. ¿Gula y pereza? Desde pequeños venimos planeando a donde nos iríamos cuando estemos muertos, pensé que no me traicionarías de sobremanera. Gracias por venirme a alegrar la noche, el día y la tarde, hermana, pero te tardaste mucho y déjame decirte que me siento muy ofendido por tu comportamiento.
Oye, hablando de tu novia. Ha preguntando muchas veces por ti, extraña tus labios --Soltó con los mismos aires de burla--. Sí, por ahí quería tirarme el maldito de Hades. --Frunció el ceño--. ¡Por todos los Dioses, Eithan! Pareces mi esposa, relájate, no quedamos en la misma parte y ya. Qué hombre tan complicado --Arrugó la nariz--. No seas una nena y ven para acá a darle amor a tu clon,
¿Qué? ¿Tan raro es?
—Asintió varias veces con la cabeza a medida que ella le explicaba—. ¿Jeff? N-No —entrecerró los ojos—, t-todavía no he t-tenido el p-placer de c-conocer a J-Jeff —sonrió tímido—. ¿A-Amy te hablo d-de mí? P-Parece difícil de c-creer —apretó los labios e hizo silencio por un instante—. Ehm, s-supongo que d-dormiré en la o-otra c-cama —susurró acercándose y sacando una cama de debajo de la cual la chica estaba acostada—, n-no sé ni p-para que t-tengo dos c-camas. ¿T-Te molesta voltearte? N-Necesito c-cambiarme.
Enarcó ambas cejas, sin evitar sentirse más que divertida ante los titubeos del rubio -- Corazón, yo no muerdo. Bueno, no mucho --Coqueteó de la manera más descarada que se permitió a sí misma. -- Más de una vez, al parecer Amy te quiere mucho. También me ha hablado de Lu, Emily... Bueno, es lo de menos --Se encogió de hombros, mientras se reincorporaba en la cama--. Nah, ¿Qué pasa sí no me volteo? Yo quiero disfrutar del show --Se relamió los labios--. Sin pena cariño, sólo soy un fantasma que está en tu cama.
¿Qué? ¿Tan raro es?
Oh… —bajó la mirada—, ¿z-zona de pereza? Eso q-quiere decir q-que estás a-así… —movió las manos— m-muerta, no sé c-cual es la p-palabra c-correcta —sacudió la cabeza—. B-Bueno, si es m-mejor p-puedes quedarte, C-Cora. P-Por cierto, yo s-soy Isaac Strandford.
Enarcó ambas cejas-- Estoy muerta, pero puedo andar por donde se me dé la gana gracias a que Hades me encargó de cuidar a Amy. --Asintió con la cabeza, mirándole con obvio descaro--. Gracias, Is... ¿Tú no eres Jeff? Joder, por un momento pensé que eras uno de mis sobrinos. --Arrugó la nariz--. Sí, Isaac... Amy me ha hablado con todo lujo de detalle sobre ti.
Estúpido inframundo...
¡¿Qué carajos?! —exclamó—. ¿Pereza? ¿En serio? No puedo creer que hayas estado en pereza, ¿qué clase de persona eres, Cora? La idea era que estuvieras conmigo en soberbia.
¿Qué? Eithan, no soy una aburrida como tú. --Sonrió ególatra--. Oh, vamos... Era eso o terminaba en Gula. Pareciera que no me conoces, pero oye, relájate. Ya estoy acá, no llores más.
¿Qué? ¿Tan raro es?
Uhm, d-disculpa, ¿Q-quién eres y p-por qué estás en m-mi cama?
Era Cora Smart --Se encogió de hombros--. Y yo estaba acostada acá, es mejor que estar en la zona de pereza.