veintiséis años. sagitario. oriunda de méxico. licenciada en filosofía, con un magíster en estética y estudios de la imagen. nueva residente en helisperos, viviendo en villas lefkó hace un año. trabaja como bartender en el faro de dionisio. cinéfila hasta la médula.
‘ no tuve la intención de insultarte. ’ responde en un tono neutral, pero sincero, y aunque quizá puede no notarse, desearía que la trague la tierra. ¿ves, aarini? por eso no socializas con gente, se dice mientras se hunde de nuevo en el alcohol, santo remedio. ‘ sí, es interesante para mí. ’ lo cual es mucho decir para alguien que suele sentirse fuera de lugar, luchando por seguir un hilo de conversación que no le interesa, o un tema que no conoce. ‘ eres — — interesante. ’ no lo dice para tapar su anterior torpeza y metida de pata (aunque debería, la verdad) sino porque lo piensa en serio. por lo que percibe es una chica diferente a ella, más suelta, más desinhibida, pero igual de profunda. entreabre los labios tras oír lo que parece un insulto que no comprende, y luego asiente con la cabeza, realmente no puede hacer mucho para ayudarla. ‘ quizá el bartender o alguien por aquí cerca puedan convidarte uno… ’ es lo máximo que logra sugerir, personalmente no acostumbra a asistir a aquellos eventos pero seguro muchos otros sí. forma una pequeña curvatura de labios casi imperceptible ante el comentario que oye, honestamente se esperaba más un bostezo, o algo parecido. ‘ tú eres mi primera conversación de la noche. ’ admite pues a pesar de que llegó hace algunas horas no se atrevió a entablar charla con nadie, o están muy borrachos, o en grupo, o simplemente no se animó y ya. ‘ ¿ah, si? ’ pregunta genuinamente confundida con aquellas palabras, aunque si lo piensa en frío su profesión es lo que más la identifica, lo que más disfruta en el mundo. mantiene silencio mientras la observa fumar y al darse cuenta de que se ha quedado mirándola fijamente decide dejar de hacerlo, intentando concentrarse en cualquier otra cosa, en cualquier otra persona. ‘ uh, yo… lo siento, no puedo evitarlo. ’ ¡que bochornoso! ¡se dio cuenta! no pretende juzgarla, pero tiene plena consciencia y comienza a hacer una lista mental de todos los efectos secundarios nocivos que la nicotina tendrá en sus pulmones. como dijo: inevitable, su cerebro maquina de manera automática.
vaya dualidad, bartender y filosofa. ‘ ¿entonces escribes? ’ juega con la copa en su mano, moviendo el liquido dentro, el cual aún no se acaba pero — casi. ‘ nací en india, vivi siempre allí y quería un cambio. ’ una forma sencilla de decir que no tiene ni la menor idea de como rayos terminó allí, tema es mucho más enredado, más introspectivo de lo que foránea desea admitir. ‘ en helisperos tenían una vacante y… bueno… ’ ¿y qué? puf, suena tonta, pero hay algo que la empujó a la isla, algo que no termina de descifrar del todo. ‘ ¿y tú? ’ quizá contraria tenga una historia mejor, más clara y menos gris que la suya.
mexicana observa cómo contraria cae en explicaciones y no puede evitar que sus cuerdas vocales vibren en un intento sin filtro de crear risa. ‘ ¡lo sé! no te preocupes, a veces no sé entablar conversaciones sin hacer uso de la ironía o el sarcasmo. ’ resopla y revolea los ojos, divertida. tonalidades marrones chispean al escuchar lo siguiente. ‘ touché. tú también. siempre es un agrado conectar con gente sustanciosa en mente y alma. ’ devuelve con facilidad debido a la soltura de lengua otorgada por el alcohol en su sistema. isadora es una mujer que busca emociones y palabras en esto y aquello, fiel amante de las conversaciones con cuerpo, de esas que no se quedan en la superficie ni se agotan en comentarios sin pulso. por eso agradece el intercambio verbal con morena, porque conversar con ella es como abrir ideas desde un sitio poco común: una hablando desde la estética, la filosofía y sus manías de persona insufrible; la otra desde una precisión más clínica, más anatómica, casi igual de trascendental en su forma de mirar el mundo. ‘ no te preocupes, mi nicotina ya me salvó la noche. ’ alza cigarrillo encendido entre ambas, casi como si fuese un trofeo conseguido después de una ardua aventura. ‘ ¿en serio? dios, qué suerte. ’ suelta, voz baja, arrebatada por el humo que se cuela en su garganta y la hace toser de forma sorpresiva. mejillas se encienden, carraspea antes de hablar. ‘ es decir, no lo digo por mí, sino que mi primera conversación fue un anciano borracho vestido de la antigua grecia, que se estaba haciendo pasar por carlomagno. ’ refunfuña, cejas arqueadas ligeramente al recordar ese momento. ‘ ¿puedes creerlo? joder, si vives en grecia debes saber algo sobre los filósofos que vivieron aquí. en fin... ’ lleva el cigarrillo de vuelta a los labios, inhalando con lentitud, antes de apartarlo en dirección opuesta. ‘ tranquila, te entiendo. puedes regañarme todo lo que quieras y yo fingiré que te hago caso. pinky promise. ’ ofrece, carmines curvándose en un gesto divertido.
asiente, apagando el recién fallecido cigarrillo en el cenicero y tomando la copa de ouzo nuevamente entre sus manos. ‘ escribo. y doy clases. o daba. o alcancé a dar clases un buen par de meses. ’ devuelve toda su atención hacia contraria, expresivos marrones encima de ella. no pregunta de inmediato, porque hay algo en la forma en que dice india, cambio y vacante que no le suena a explicación completa, sino a índice perdido dentro de un libro cerrado antes de tiempo. isadora reconoce esa clase de evasión. no porque sea especialmente sabia, apenas conserva la decencia socrática de saber que no sabe nada, sino porque también sabe hablar demasiado para no terminar diciendo lo importante. ‘ suena a que el hospital fue la excusa formal. ’ desliza, sin dureza, pétalos discernidos apenas por encima del borde de su copa. ‘ lo cual respeto. a veces una chica solamente necesita una excusa con contrato, sueldo y dirección postal para hacer algo completamente impulsivo. ’ bebe un sorbo de ouzo y deja que el anís le muerda la lengua antes de añadir, más baja: ‘ yo llegué a aprender griego, escribir algo medianamente decente y fingir que estaba tomando una decisión racional. ya ves cómo terminó eso. ’ justo entonces, vibración insistente nace en su muñeca. mirada desciende hacia pantalla encendida del apple watch y una mueca cruza sus facciones, mitad fastidio, mitad resignación. ‘ nooo —— ’ protesta al aparato, como si fuese posible negociar con la tecnología. ‘ mi turno en el faro de dionisio acaba de venir a arruinar mi nueva conversación favorita. ’ se incorpora con más prisa que elegancia, lo suficiente para que bolso resbale torpemente de su hombro y tenga que atraparlo a medio camino con una risa breve, casi avergonzada. ‘ búscame, ¿sí? isadora. ’ recalca su nombre con una pequeña elevación de cejas, como quien deja una instrucción importante y no una simple despedida. ‘ todavía me debes la versión larga de cómo terminaste aquí. ’ da un paso hacia atrás, luego otro, acomodándose la cartera contra el costado mientras intenta no chocar con alguien que pasa demasiado cerca. ‘ además, creo que podríamos ser amigas. o, mínimo, dos personas raras conversando sobre cosas que a nadie más le interesan. ¡cualquiera de las dos me sirve! ’ última sonrisa se le escapa antes de girarse, apresurando el paso entre la gente con esa torpeza urgente de quien sabe que ya va tarde y todavía pretende conservar algo de dignidad.
‘ ¿en serio? ’ parpadea varias veces, no puede disimular su sorpresa, aarini es socialmente torpe y por ende, un libro abierto. ‘ es decir, no que no parezcas intelectual o algo así pero — — ’ para su propio bien detiene sus palabras, ¿acaso puede volverlo peor y peor? al parecer sí. ‘ no sé, por lo general al resto del mundo no le interesa. ’ y si, se diferencia de los demás porque nunca se sintió demasiado normal que digamos, conectar le cuesta, hablar le cuesta, sentirse cómoda muchísimo más. en medio de la charla y gracias a insistencia de acompañante bartender le trae su vino y ella agradece más bajito de lo que debería, formando una pequeña sonrisa que acompaña gesto tímido. escucharla hablar es algo abrumador, porque lo hace rápido… y mucho, tan distinta a su propia personalidad. a su vez aquella sensación se entremezcla con alivio, es extraño pero él no tener que esforzarse por buscar un tema de charla que mínimamente le interese es como un soplo de aire fresco. ‘ es muy interesante, muy adelantado a su época, llegó a realizar unas treinta disecciones humanas y cientos de dibujos anatómicos que incluso hoy se consideran de los estudios médicos más detallados que existen, su estudio sentó las bases de la anatomía científica. ’ ¿esa es su propia voz? ¿de dónde sacó esos datos? simplemente los tiene en la mente y en ese momento los deja salir como nunca antes. uf, seguro acaba de aburrirle extremadamente y ante aquel pensamiento bebé alcohol y desvía la mirada avergonzada. ‘ ah… yo tampoco soy de aquí. ’ agrega aunque, de todas formas, nunca se sintió muy parte de ningún sitio en general, nunca siente que encaja. asiente con la cabeza, supone que tendrá que ver esa… ¿película? para entender. ‘ trabajo como paramédica, llegué hace unos días. ’ responde con seguridad y un orgullo que apenas y se desliza en sus palabras. tras ver cómo se pone cómoda, se pregunta: ¿seguirán conversando? ¿por qué a contraria le interesa hacerlo? ¿no quiere buscar a alguien más interesante que ella? tras notar que saca unos cigarros su instinto de medica se despierta y piensa que debería decirle algo al respecto, ¡no, no es su problema! no debe meterse… ¿o si? ¡que no! ¡claro que no! ‘ ¿tú qué haces en helisperos? ’ pregunta entonces en un intento de callar sus propias voces, las cuales jamás la dejan en paz.
‘ no me tomaré eso como un insulto solo por brindarte el beneficio de la duda. ’ concede, la ironía colándose por cada parte de su semblante. ‘ y es por eso que el resto del mundo es bastante básico. es decir, llámame pretenciosa, pero por lo menos tenemos un tema de conversación interesante, ¿no? ’ se encoge de hombros, retomando la búsqueda de los utensilios necesarios para llenar sus pulmones de nicotina. primero encuentra el encendedor, que va a parar al lado de su copa de ouzo, ya desprendida de cualquier rastro de anís. ‘ disculpa, te estoy prestando atención, solo realmente quiero fumarme un cigarrillo y no encuentro su chingadamadre... ’ refunfuña entre dientes, lengua natal presentándose sin aviso ni invitación alguna. sin embargo, búsqueda se detiene cuando la escucha hablar de da vinci. mirada vuelve hacia ella, esta vez con atención casi ceremoniosa, sorprendida y satisfecha con la exactitud de los datos. ‘ ¿ves? eso fue extremadamente específico, y por lo tanto, mucho más interesante que cualquier conversación que haya tenido en esta barra durante los últimos diez minutos. ’ le regala una sonrisa triunfal, que corona el momento exacto donde por fin encuentra la cajetilla. ‘ así que paramédica. eso explica demasiadas cosas... ’ asiente despacio, mientras enciende el cigarrillo entre índice y medio, tomándose un momento para inhalar esa tan añorada calada de malos ingredientes. el humo le llena la boca con una familiaridad tibia, amarga, casi vergonzosamente necesaria. ‘ como por ejemplo: tu experticia en anatomía y esa cara de querer regañarme por fumar. ’ comenta divertida, elevando brevemente su ceja antes de exhalar hacia un lado, lejos del vino ajeno y de la cortesía que todavía intenta conservar. ante la pregunta, humedece pétalos y hace una seña al bartender para pedir otra copa de ouzo. ‘ yo soy el reflejo vivo de ese tipo, solo que hoy es mi día libre. trabajo en el faro de dionisio como bartender, peeero soy filósofa según la academia y algunos papers que deben estar perdidos por internet. ’ curva de labios aparece de nuevo, amable y honesta. la nueva copa llega hasta ella poco después, cristal frío contra la barra tibia, que pronto toma entre sus dedos. ‘ ¿cómo terminaste aquí? ¿eres local o foránea? ’
"pensaba en llamar a xena, ya sabes, la princesa guerrera... pero sí tú tienes el número de una semidiosa, que además es hija de la sabiduría ¡para qué! lo dejamos todo en casa" es fácil conversar con la ajena. guarda un brillo contagioso en su mirada oscura, de tonalidad chocolateada. por su comentario, aprueba con un gesto de cabeza "¡pfff! yo que me estaba leyendo poco a poco los libros para entender bien la trama y va mi compañero y mi suelta el mayor spoiler de toda la saga ¡así no se puede!" sin embargo, jae por ello no dejó del todo la lectura. sólo que entre el trabajo y los vídeos de música amateur, no le daba la vida para seguir con cien páginas más en plena madrugada "sólo porque odias tanto como moi esa desgracia, te convido a una bebida" sonríe, divisando próximos a ellos a un muchacho portando una bandeja con bebidas de colores llamativos "pero antes de ponerte como soldada, o aliada de la gran atenea palas, necesito saber su nombre... de seguro eres la--¿comandante...?" deja espacio a la imaginación e intriga, cruzándose de brazos con expectación.
‘ oh, sí, la conozco —— pero no es de mis favoritas, muy gringa para mi gusto... ’ enfatiza, utilizando su español mexicano para el término, que para ella, es sobre todo despectivo. ‘ aunque entiendo las referencias a la antigua grecia y todo eso. ’ concede, como si aquella aclaración fuese necesaria para conservar cierta dignidad académica, aunque curva de labios termine delatando diversión. ¡lo más seguro es que contrario nisiquiera estaba interesado en eso! ‘ de todos modos, acepto a xena como recurso de emergencia. una no rechaza ayuda de una princesa guerrera en tiempos de crisis. ’ chasquea lengua ante lo siguiente, indignación encontrando sitio inmediato en facciones. ‘ eso debería considerarse una falta moral grave. arruinar un libro antes de que alguien llegue ahí por cuenta propia es casi una forma de violencia narrativa. ’ exagera, por supuesto, pero no demasiado. al menos no para ella. irises viajan hacia bandeja cercana, interés suavizándose ante promesa de bebida. ‘ acepto el soborno. y el puesto de soldada, si el contrato incluye derecho a quejas. ’ entonces endereza apenas postura, como si presentación mereciera un mínimo de ceremonia. ‘ isadora veytia rivas. comandante en mis tiempos libres, bartender por contrato y filósofa contemporánea por condena personal. ’ sonrisa se abre, más cómplice que solemne. ‘ ¿y tú? necesito saber el nombre de quien acaba de reclutarme para una cruzada tan noble. ’
‘ libros de medicina, enciclopedias… nada demasiado entretenido que digamos. ’ encoge sus hombros, ella adora sumirse en las páginas, aprender todo aquello que no sabe y le apasiona, pero entiende que no es lo usual, la gente no suele hacerlo por puro ocio, ¿o si? vaya que a veces se siente como una freak. ‘ una copa de vino blanco, por favor. ’ pide cordial cuando el bartender por fin posa su mirada en ella y continúa esperando tranquila. ‘ ¿una sospecha metafísica? ’ pestañea confundida, al parecer es más complejo de lo que imaginó. ‘ yo — — vine aquí a trabajar en un hospital. ’ admite sin tener idea de lo que habla, ¿debería preocuparse? realmente no indagó demasiado sobre helisperos más que la dirección del hospital san lucas.
asiente despacio a medida que cadencia ajena avanza, para luego negar brevemente con su cabeza, medialuna curvada en un gesto amable. ‘ difiero. disfruto mucho los libros de anatomía, son inquietantemente bellos. ’ admite, como si aquello fuese una verdad sencilla y no una rareza cuidadosamente guardada. a fin de cuentas, la estética puede encontrarse en todas partes. ‘ es como el hombre de vitruvio, de leonardo da vinci. todo tiene una arquitectura secreta, todo parece frágil hasta que entiendes la precisión con la que insiste en mantenerse vivo. aunque bueno, de eso no puedo hablar mucho porque no es mi área. ’ labios se prensan en una fina línea antes de tomar otro sorbo de ouzo, esta vez más largo. ‘ solo soy una foránea con estudios demasiado densos de filosofía. ’ sonríe entonces, levantando la copa como si brindara por sí misma. ‘ ay, perdón. es mi forma pretenciosa de decir que helisperos tiene demasiadas coincidencias para no levantar sospechas. ’ su rostro se endereza hacia el bartender, a quien busca apurar con la mirada para que contraria obtenga su copa de vino antes que alguien más. irises vuelven hacia ella, curiosa. ‘ bueno, si trabajas en san lucas, quizá no tienes tanto de qué preocuparte... ahora siento que los libros eran una pista. ¿eres doctora o algo por el estilo? ’ cuerpo femenino descansa en uno de los extremos del bar, mientras falanges rebuscan entre su cartera hasta dar con sus cigarrillos.
"oh" sólo sabía de la existencia de ese ser gracias a los auténticos calamares gigantes. se queda callado, absorto por los paradigmas que expone la joven y que únicamente reconoce la primera ¡algún conocimiento se le tuvo que quedar de las clases de literatura! "te preguntaría cuál de los dos es más peligroso pero temo que ambos, en su forma, lo son" chasquea la lengua, agradeciendo que sean eso: leyendas y mitos. sonrisa cómplice se acopla en sus rosados y hace gesto afirmativo "muy amable, más que mis compañeros de trabajo ¡me añadieron en un grupo para comentar sabiendo que estoy por aquí! ¡crueles!"
‘ ¿cierto? solo podríamos ser salvados por un semidiós... o mejor aún, una semidiosa, hija de atenea. ’ su cuerpo se desliza levemente hacia adelante, animada por la pequeña satisfacción de no haber tenido que explicar del todo a qué se refería. luego, ríe despacio, dentadura blanca reluciendo entre pétalos violáceos. ‘ ay no, yo no soporto eso. he dejado de seguir a mucha gente en instagram por subir spoilers de la casa del dragón. son personas individualistas, que no piensan más que en su propio disfrute, despreocupadas de todo lo ajeno a ellas. ’ isadora probablemente exagera, pero es algo que piensa con poca mesura y demasiada honestidad. ‘ deberías vengarte, amiguito. puedo ser un soldado más en tu cruzada, si eso es lo que necesitas. ’ entrecierra chocolates, alzando mentón con orgullo y diversión por igual.
'no, nunca lo he visto.' admite, sin saber de qué hablaba ¿una serie basada en la isla donde creció? no podía pensar en algo demasiado interesante que pasara ahí. '¿es una película o serie? ¿de qué se trata?'
‘ te contaré solamente la premisa, ¿ok? ’ recalca última palabra con índice alzado, como si estuviese trazando una línea invisible que no piensa cruzar. ‘ aquí voy —— un alcalde intenta convertir un pueblo costero en el próximo gran destino turístico, pero todos los habitantes insisten en que el lugar está maldito. ’ pausa breve, interesada en la reacción ajena. ‘ dato freak: es casi un homenaje a toda la literatura de stephen king. pero bueno, ¿no crees que suena un poquito familiar? ’
‘ yo soy más de los libros. ’ admite al verla llegar entre un montón de gente, aarini también pretende hacerse de alcohol, sin embargo no ha levantado la voz, no se hizo notar, solo espera pacientemente su turno. ‘ ¿una teoría buena o una teoría mala? ’
‘ ¿cómo cuáles? ’ mexicana ladea levemente el rostro, el interés reluciendo en cada parte de su gesto. entre tanto, diestra por fin alcanza una copa de ouzo, que lleva hacia pétalos para poder degustar de una vez por todas. cierra levemente los ojos al primer sorbo, dejando que el ardor mediterráneo le pinte una sonrisa pequeña. ‘ bueno, eso depende de cómo lo vea el alcalde. yo diría que es buena, porque ¿quién no querría venir a un lugar con tanta historia como grecia? y si le añades una sospecha metafísica, ¡imagínate todas las personas que seguirían llegando a helisperos! ’
"la tengo pendiente ¡por fa!" junta sus manos, en un modo suplicante y a la vez cómico "ni palabrita de los episodios ¡me la pusieron por las nubes!" sin embargo, última parte de lo dicho hace que enarque ambas cejas: la sorpresa se cincela enseguida en su faz "... quieres decir ¿qué debemos temer en caso de que aparezca un kraken?"
‘ básicamente —— sí. ’ acota, media sonrisa esbozada en pétalos. enarca levemente ceja izquierda, antes de continuar, ‘ pero no un kraken, no estamos en una pesadilla escandinava. si mi teoría está en lo cierto, deberíamos estar ante una escila... ¡o incluso un kêtos! ’ ríe despacio, chocolates brillando cada vez más ante la oportunidad de hablar de aquello que tanto la apasiona: la mitología griega. ‘ y no te preocupes, no te spoilearé. solo te dejaré con más ganas de verla. ’
‘ ¿alguien ha visto widow's bay? ’ cadencia mexicana se abre paso entre la muchedumbre que busca hacerse con una copa de alcohol. ‘ estoy trabajando en una teoría de que la serie puede estar basada en helisperos... ’
Se supone que su hermano le ayudaría a tomarse unas fotos pero no sabe donde se había metido, seguro ahogándose con alcohol por ahí, sin dudar. Su manager seguía presionando para que publicara constantemente y así hiciera pensar al público que todo en su familia seguía bien, seguía estable. "¿Estás muy ocupade?" pregunta a la primera presona que ve cerca. "¿Te puedo molestar con tomarme unas fotos con la corona de flores?" pide, con algo de verguenza, aunque su semblante no lo muestre, su voz la delata un poco. "¿Se vería mejor con el agua de fondo o con la fogata?"
‘ mmm —— ¿qué gano a cambio? ’ entrecierra luceros, índice posándose sobre labio inferior. ‘ te diré que sí solo porque eres bonita. ’ sonríe despacio, guiñándole un ojo con gesto travieso. ‘ ¿con mi celular o el tuyo? ’
«¡No pises ahí!» exclama aún desde el agua a la persona que camina en su dirección, es decir hacia la orilla del mar y directo a pisar una medusa morada, que evidentemente no ha visto. no muy seguro de que lo haya escuchado atlas decide acordar distancias, saliendo del mar. «¿estás bien, te pico?» preguntó «intenté avisarte, las vi cuando entre pero son bastantes chicas no todo el mundo las ve» explicó mientras se aseguraba de tapar el organismo con algo de arena mojada para evitarle la molestia a alguien más.
‘ si esa es tu forma de impresionar a las turistas, creo que no salió muy bien. ’ medialuna vestida de soberbia, chocolates en dirección hacia la chica que, lejos de agradecer la intención, solo se alejó murmurando en otro idioma ( ¿alemán, quizás? ). diestra se posa sobre su frente, protegiendo su mirada del sol mientras observa a masculino. ‘ hace unos meses pisé una de esas. una experiencia soberbia, sobre todo porque, en vez de que estuvieses tú, había un anciano ofreciéndome hacer pis encima de la herida para que dejase de picar. ’ asiente despacio, acentuando la sardonia de sus palabras con el gesto.
¡Yassas! Bienvenide al lugar donde el tiempo se detiene y una canción de ABBA suena en cualquier parlante de la Plaza San Esperos. Ya era hora que hiciéramos oficial lo que todos sabemos en la Oficina Administrativa, Helisperos te ha encontrado.
A partir de hoy, ISADORA VEYTIA RIVAS, te conviertes en parte de nuestra historia como NUEVA RESIDENTE. Prepárate para que el aroma de las flores en las VILLAS LEFKÓ y el sonido de las olas sean tu banda sonora.
SHIV, tus papeles están en orden y el alcalde Andreas te ha agregado al censo oficial. Recuerda que tienes 48 horas para enviar la cuenta de tu personaje. Si necesitas más tiempo, no dudes en acercarte al buzón. ¡Deja tus maletas y corre a la playa!
INFORMACIÓN DEL USUARIE
Nombre o apodo: shiv.
Pronombres: ella/suya.
Edad: 28 años.
Zona horaria o país: chile.
Trigger warnings: los usuales.
¿Permites que la administración use tu personaje como PNJ en caso de unfollow?: sí.
¿Algo que quieras agregar?: qué hermoso todo!
INFORMACIÓN DEL HABITANTE
Nombre completo: Isadora Veytia Rivas.
Edad y fecha de nacimiento: 26 años / 19 de diciembre de 1999.
Faceclaim: Inde Navarrete.
Cupo / Ocupación: FD2.
¿Es Local, Nuevo Residente o Turista?: Nueva residente.
Zona residencial: Villas Lefkó.
¿Qué canción define su nueva vida en Helisperos?: Voulez-Vouz.
✧ isadora veytia rivas nació en ciudad de méxico, en una casa donde los libros siempre parecían ocupar más espacio del que debían y donde preguntar demasiado era una costumbre tolerada, al menos hasta que empezó a volverse incómoda. desde niña tuvo una fijación extraña por las cosas bellas: los colores de una película vieja, la forma de una iglesia al atardecer, una pintura que nadie más miraba en el museo, el sonido exacto de una canción cuando estaba por terminar. no sabía explicarlo entonces, pero con los años entendió que no buscaba solo belleza, sino el motivo por el que algunas cosas se quedaban viviendo dentro de una persona.
✧ entró a la universidad a los veintiún años, más tarde que la mayoría y más decidida de lo que le gustaba admitir. estudió filosofía en una de las universidades más prestigiosas de méxico y terminó encontrando su sitio en la estética, la filosofía del arte y el pensamiento griego. mientras otres se cansaban de discutir sobre lo útil que podía ser una carrera como esa, isadora parecía completamente feliz entre márgenes llenos de anotaciones, cafés olvidados sobre el escritorio y preguntas que no prometían una respuesta clara. era brillante, aunque nunca supo recibir ese elogio sin sentir la necesidad inmediata de hacerse pequeña.
✧ se graduó a los veinticinco años con la idea, bastante ajena y bastante propia al mismo tiempo, de continuar en la academia. una maestría, una investigación, clases, artículos, quizá una vida entera tratando de explicar por qué la belleza importa incluso cuando el mundo insiste en lo contrario. pero apenas terminó la carrera, algo en ese futuro tan bien ordenado empezó a sentirse más como una habitación cerrada que como una promesa. no fue una tragedia, ni una pelea familiar, ni una gran escena de despedida. fue peor, fue una duda silenciosa instalándose en el centro de todo.
✧ encontró el proyecto helisperos en una noche de insomnio, de esas en las que una pestaña del navegador lleva a otra y una decisión absurda empieza a parecer una señal. una isla griega en reconstrucción, una casa antigua por mil euros, cursos de griego moderno (¡fascinante!), fachadas blancas, mar azul y un pueblo intentando despertar bajo el sol. a isadora le pareció ridículo, romántico y peligrosamente específico, como si alguien hubiese escrito una broma privada con todas las cosas que alguna vez había amado desde lejos. compró el pasaje antes de darse tiempo suficiente para arrepentirse.
✧ ahora trabaja como bartender en el faro de dionisio, algo que todavía le provoca una risa pequeña cuando lo piensa demasiado. pasó años leyendo sobre estética, placer, tragedia, ritual y pensamiento griego, para terminar sirviendo cócteles frente al egeo bajo el nombre del dios del vino y el desorden. a veces piensa que no abandonó la filosofía, solo cambió la academia por una barra, las notas al pie por servilletas manchadas y las teorías sobre la belleza por atardeceres que no necesitan ser explicados. aunque ama helisperos más de lo que confesaría en voz alta, todavía no sabe si llegó para empezar de nuevo o para huir con gracia de la vida que había imaginado.