movió su mano frente a ella, echándose un poco de aire. había olvidado el calor que daba después de bailar. con su otra mano, buscó a ciegas la botella con agua que había metido en su bolso. entonces, como si se tratase de un ángel, escucha una voz a su lado ofreciéndole comida: ‘ oh ── ¡qué amable! ’ sonrió de lado a lado, y lo acepta, justo al mismo tiempo que su mano agarraba la botella. ‘ ¿lo hiciste tú? ’ se lo llevó a su boca. oh, sí, definitivamente lo hizo él. lo tragó de golpe: ‘ creo que se te pasó un poco la sal ’ carraspeó un poco, mientras abría su botella. necesitaba agua.
se quitó el delantal y lo utilizó como una especie de abanico. quizá lo propio sería dejarlos enfriar en la ventana pero los huecos ya están cogidos y a pesar de no ser un cocinillas, jae trata de imitar hasta el último gesto que su mentor. pero al vislumbrar a la fémina, considera que ya es hora de cortarlo y dar un 'pedacito' de su creación al resto "calor ¿no?" dentro, al menos, la brisa da gracias a los distintos ventiladores instalados en las esquinas del suelo. jae sonríe, asintiendo ligeramente "aaaaaaaaaaaah, te iba a decir si querías un poco de tomate molido o aceite" no obstante, chasquea la lengua con el punto de la sal "¡me lo imaginé! pero pensé que soy demasiado soso en mis comidas, aquí me pequé de valiente" sus ojos quedan en blanco en señal de guasa "tenemos limonada casera y, te hará feliz saber, que no le eché sal" ríe por lo bajo, cediéndole un vaso de plástico en caos de que desee quitarse la sequedad de la boca.
" No me gusta ser portadora de malas noticias pero, no gracias " usó mano diestra para mover la mano en gesto negativo. Tampoco es una excelente cocinera aunque si es portadora del sentido común para sobrevivir. " Te ves como alguien poco confiable. Y mi manager se va enojar sí consumo algo que pueda hacerme daño " aseguró con gesto solemne, encogiéndose de hombros. ¿Qué hace en ese lugar? Amelia se metió por error al taller de panadería huyendo de la posibilidad que la pusieran a repartir volantes.
puchero se forma por unos segundos en carnosos manchados de azúcar. da una lamida rápida, un poco grosera, ya que no ha tenido tiempo de quitarse los restos de la dona casera que una tal liana ha preparado con orgullo. forma una sonrisa traviesa, para luego encogerse de hombros "¿poco fiable? soy un corderito. es más, me siento un virgo de corazón" bromea, pero no la va a forzar. antes de meter el pan en la caja cedida por el panadero, decide cortar unas rebanadas. deja una fuera, para su propia cata "¿mánager? ¿eres de hollywood?" honestamente, poco o nada sabía de esa zona de las altas estrellas. terminó metiéndose el trozo a la boca, poniendo una cara de primeras indescifrable "... está soso" vaticinó, ya habiendo tragado y quitándose más migajas de la ropa "chica lista pero a lo mejor lo puedo salvar si le hecho queso feta... ah, no lo sabré. no tengo catador salvo mi pobre sombra" falso lamento cantarín vuela, quitándose el delantal prestado y buscando la mirada de la joven con interés "si no vas a por los panes 'misteriosos', sé que hicieron unas napolitanas de chocolate riquísimas. están enfriándose" el olor, desde luego, hacía que su estómago le pidiera algo verdaderamente primoroso.
La paciencia era parte de un ritual reservado para su trabajo. ¿Fuera de allí? Nunca sintió un interés en las manualidades a pesar que siempre estuvo involucrada en situaciones que la ponían a prueba. Y fallaba cada una de ellas. ¿Qué le hizo pensar un taller haría la diferencia? Bueno, sí sabía la razón. Sin embargo, la teoría siempre es más fácil. Tiró su rostro a un lado, notando las expresiones en el rostro ajeno con una punzada de envidia por verlo disfrutar dicha actividad. " Honestamente, siento que me estás hablando en... griego " , era otra cosa que no entendía. Hyorin detestaba tener ya dos cosas a las que no era buena inmediatamente y tragó saliva. " Espera, ¿te referieres a que debo darle otra capa para juntarlo de nuevo? ¿Y si se seca antes? " cosa que cree está sucediendo. " Me gustan los jarrones, ¿deberé poner hojas trituradas dentro? " ni siquiera entraría un puñado de flores de manzanilla.
no le venía a la mollera la última vez que se apuntó, en su tiempo libre, a una clase libre. su tiempo variaba entre las horas en la clínica y el hospital; obligado a hacer un turno partido porque el sueldo del primero no le daba para pagar entero el piso y el resto de alquiler. sin embargo ¡por fin estaba de vacaciones! tenía que alejar tales pensamientos y continuar siendo un desastre de patrick swayze con cero sex appeal y dos pies izquierdos. subió una ceja, tratando de darle la risa a su compañera de barro "... me encantaría decirte que sé pero nope. soy un negado" afirmó, por fin tomando una de las toallitas para limpiarse sus manos y dejar de pringarse a sí mismo "me lamenta saber que soy, cómo decirlo ¿obtuso de entender?" frunció el ceño, sin perder la animosidad en sus orbes. tomándose la libertad, acercó su taburete a la zona de trabajo ajena y asintió "es una opción. la otra es ponerle grapas. claro que no es recomendada" se fija en la supuesta 'profundidad' del ahora jarrón y otra idea le recorre la mente "¿y un mortero? de lo malo, te sirve para hacerte manzanillas naturales"
Frunce el ceño ligeramente, sus movimientos manteniéndose mínimos mientras que mira el pan que el masculino había hecho. ' ¿Por qué haría tal cosa? ' cuestiona. No está interesada en aprender a hacer panes, pero pensó que su ridículo hermano podría estar ahí. ' ¿Un panadero que no quiere probar su creación? ¿No te parece sosprechoso? '
"¿por qué si no venir a un taller de panadería?" suponía que si no era para cocinarlos, sí para una especie de parada delicatessem. ante ese par de cuestiones, jae lanza una sonrisa ladina "ya veo. te crees que hice una trastada ¿no?" sin dejar respuesta, parte su creación con sus manos y cree que es una buena señal el sonido de este al romperse, crujiente y elástico. pero cuando se lo lleva a la boca... "cofcofocof" los ojos se le aguan y no ve la jarra de agua. maldita sea ¡está jodidamente salado!
primero mira a quien acaba de hablarle, segundo al pan que ofrece. tercero… ¿tercero qué? tan sólo puede alzar ambas cejas. “ no tienes que decirlo, sabe terrible ¿verdad? o , ¿ni lo has probado y quieres usarme de conejilla de indias? no sabría decir cuál opción suena peor ” se aventura a adivinar intenciones detrás de acercamiento. es que, de ser de otro modo, ese sujeto estaría devorándolo en lugar de compartir pan con desconocidos.
"pues no, no lo he probado" sentencia, rascándose la coronilla, habiendo decorado únicamente el plato junto un platito de mermeladas y crema de queso con fin de acompañamiento "es difícil probar un pan mientras se está haciendo" sin embargo, es evidente que pudo haber cortado un rodajita minúscula "si no quieres, eh, nadie te obliga" así que toma el cuchillo y hace un corte recto, para después pasar la jarrita de aceite: de primeras jae no duda "a tu salud" sin buscar pelea, se mete el trozo a la boca y lejos de encontrarse un truño en su paladar; se sorprende con la esponjosidad de la molla "hmmmm--con mermelada seguro qué está mejor" acredita, cortando otro trozo ya no piensa que la fémina siga pensando en un posible peligro intestinal "te lo puedes llevar, hay para hacerse bocadillos en la otra esquina" musita, sonriendo cuando la mermelada de arándanos cruza sus labios en otro mordisco.
" yo pruebo el tuyo si tu pruebas el mío " propuso al contrario, su pan ligeramente tostado en la parte susperior. bueno, "su pan" era una forma de decir, alguien lo dejó a cargo de vigilarlo, pero no parecía que fuera a volver. " debo advertirte, este es el mejor pan que vas a probar en tu vida, solo para que sepas. si no lo pruebas, estarías perdiendote de algo grande "
"es justo" musita, con una mueca entretenida mientras rebusca los trozos de queso y embutido traídos por el propio profesor. observando la creación contraria, contempla un tueste... ¿fuerte? "tiene que estar crujiente" no lo dice con ánimos de burla, más bien respeto. quizá el suyo estaría crudo. corta un trozo de queso de oveja, según ha podido leer en la parte producida del alimento y hace una especie de 'brindis' "entonces no perdamos más tiempo, que quiero que mis papilas gustativas sean de oro cuando me lo coma" rebate, sonriente, cortando un trozo acorde al tamaño del queso. primer mordisco es dad y--- comienza a toser por desigualdad de los víveres "ahm, muy---muy interesante. pan digno de admirar..." murmulla, tapándose la boca conforme sigue luchando en masticar el trozo áspero.
no está quemado, quizás tampoco crudo... pero ¿el sabor? jae contempla el mini pan que ha horneado con reticencia. el profesor, un tal señor vassiliou, hace un gesto que debe ser 'bueno' mas no se las da de vencedor "¿una probadita?" alude, sabiendo que quizás esa persona está allí más por buscar sombra que probar posibles bombas estomacales.
"¿Qué dices? ¿Te gustaría entrar a la clase muestra?" No sería la primera del día, había tenido que forzarse a trabajar ese día. "Suelen ser de acuerdo al nivel de griego que manejes y es una gran oportunidad de tener contacto con los mayores del lugar." Aunque sus palabras eran ciertas solo deseaba una negativa para tomarla como oportunidad de escaparse a la plaza para conseguir algo de gelato.
duda se cincela en su faz "no sé, no sé... respóndeme a algo" vigila retaguardia, no quiere causar una catástrofe peor que con el google translates "¿cómo sería 'lo siento, no he sido yo. por favor, amable señora, no me de con una vara de olivo'?" presagiando que puede deducir una escena incorrecta, jae se apresura "ayer vi que un hombre escupía en una esquina y la pobre mujer no paró de fustigarlo. pero se lo tenía merecido" decretó, encogiéndose de hombros segundos después.
Una y otra vez intentó componer su producto. Finalmente se rindió hablando en voz alta, notando que existía otra presencia junto a ella. " Eh, la tallerista de alfarería es muy buena. Yo soy la que no tiene alma artística " reconoció, moviendo su mano alrededor de la taza que intentó con todas sus fuerzas no hacer pedazos. Ni siquiera es capaz de sostenerla adecuadamente, su mango resultó más afectada. " No creo que pueda tomar mi café de mañana en esto ".
sus falanges tratan de centrarse en la forma del recipiente, sabiendo que parte del rostro ha sido 'adornado' con gotas salvajes de arcilla en un relámpago de creatividad. sin embargo, la masa se termina cayendo y... nada. bufa, divertido, sin fijarse en que manos untadas terminan otra vez en un rostro de niño pillo "¿por qué lo dices?" musita, con clara señal de respeto a su compañera. sonrisa apacible es desplegada y menea la cabeza, como si lo que dice no tuviera punto final "hm ¿pruebas a darle otra tanda? coge el material del asa y aplánala, después la pondríamos afianzar con calor" no es que él sea un entendido pero sus reducidas clases de plástica debieron dejarle una huella ¿no? "de lo malo, será un jarrón... un jarrón bajo precioso"
‘ disculpa. ’ palabras atinan a la primera silueta que se cruza por intención. procura ser cuidadoso al hablar, sin embargo, esperando que la pequeña de ojos llorosos que lleva en brazos no vuelva a estallar en lagrimas. ‘ ¿de casualidad sabes dónde podemos encontrar un botiquín de primeros auxilios? —— esta princesa tropezó y tenemos un raspón que atender. ’
cámara de fotos es testigo del cambio de color en el firmamento. sin embargo, para la grabación cuando un tono sobresale del barrullo -ya de por sí concurrido- y mirada se pausa: del hombre hasta una infante. chasquea la lengua, para luego suavizar su expresión "¡eh, eh, no pasa nada!" le asegura a la pequeña pero no sabe si le entiende, sube su mirada hasta el varón "creo que alcancé a ver uno junto a la zona de artesanía, ya sabes, problemas con las astillas" remueve su labio, inquieto por la oleada de gente desplazándose como hormiguitas obreras "aun así, tengo algo de colonia y una tirita de reserva ¿te sirve?"
¡Yassas! Bienvenide al lugar donde el tiempo se detiene y una canción de ABBA suena en cualquier parlante de la Plaza San Esperos. Ya era hora que hiciéramos oficial lo que todos sabemos en la Oficina Administrativa, Helisperos te ha encontrado.
A partir de hoy, MOON JAE, te conviertes en parte de nuestra historia como TURISTA. Prepárate para que el aroma de las flores en las VILLAS HERMES y el sonido de las olas sean tu banda sonora.
VEE, tus papeles están en orden y el alcalde Andreas te ha agregado al censo oficial. Recuerda que tienes 48 horas para enviar la cuenta de tu personaje. Si necesitas más tiempo, no dudes en acercarte al buzón. ¡Deja tus maletas y corre a la playa!
INFORMACIÓN DEL USUARIE
Nombre o apodo: vee.
Pronombres: ella/suya.
Edad: 31.
Zona horaria o país: gmt +1
Trigger warnings: racismo, violencia (de género, contra animales, etc…), desórdenes alimentarios.
¿Permites que la administración use tu personaje como PNJ en caso de unfollow?: sí.
¿Algo que quieras agregar?: que todo está precioso, muchas gracias ❤️💞
INFORMACIÓN DEL HABITANTE
Nombre completo: moon jae.
Edad y fecha de nacimiento: 26 años, 29 de julio del 2000.
Faceclaim: hwang hyu-jin.
Cupo / Ocupación: optometrista.
¿Es Local, Nuevo Residente o Turista?: turista.
Zona residencial: villas hermes.
¿Qué canción define su nueva vida en Helisperos?: paradise - sade.
viniendo de una familia acomodada, es normal que jae creyera que las cosas iban 'bien' para el resto del mundo. pero su jaula de oro no podía contener a un pájaro inquieto y fue a través de charlas espontaneas con el servicio e incluso charlando con un compañero becado de la primaria, donde comprobó que el mundo no fluía igual para todos.
a pesar de gozar de una confianza increíble con su familia, jae no podía soltar sus pensamientos tan 'libremente'; la sola idea de contemplar la decepción en el rostro de sus progenitores o la irritación de sus hermanos mayores le compeló a callarse, a no dar un golpe sobre la mesa mientras cantidades desorbitantes se desparramaban ante cualquier capricho.
aprovechó las clases de música para desbordar todo ese torrente de sentimientos ocultos y malestar. a veces dejaba que su hermana melliza, shiah, le grabase y recibiera mensajes en una plataforma de música experimental sobre cómo proyectar mejor la voz o técnicas para que sus dedos no sufrieran tanto ante las cuerdas de su preciado instrumento. creó una comunidad bonita, hizo amistades irrompibles... llegando a veces a ocultar su condición ante el picazón de culpabilidad al escuchar cómo muchos pasaban penurias en sus hogares o teniendo casi 2 trabajos tras las clases.
cuando quiso conducir su vida profesional a su auténtica pasión, otra decepción se coló: sus padres, ni cortos ni perezosos, ingresaron una cantidad exorbitada para que entrase en un doble grado de derecho y relaciones internaciones. por más de tener una notas competentes y un promedio bueno; ni se molestaron en cuestionarle si sentía a gusto o tenía otras miras. estudió sí... pero por fin se atrevió a picotearles la ilusión sobre su sombra: accedió a optometría y no por medio de la universidad, sino por cursos en escuelas libres. esos cuatros años fueron lo más raros en su vida: sus padres continuaban hablándole mas era notable cómo la venda cayó de sus ojos y ese chasco no era tan fácil de disimular.
tras de terciar una paz, si se pudiese describir así, con éstos y soportar el quinto grado de sus hermanos mayores; aceptó la petición de shiah de ir a pasar unos días fuera. no era la primera vez que abandonaba corea sin embargo, ésta vez corría en cuenta de sus ahorros... y de reconectar con alguien que, a pesar de todo, le quería incondicionalmente.
moon jae. veintiséis años. originario de seúl, corea del sur. optometrista, cantante en sus ratos libres. de vacaciones en villa hermes junto a su melliza y su hermano mayor.