connorsreed:
“¿Me estás llamando indirectamente alcohólico?” Inquirió, enarcando una ceja mientras una sonrisa se formaba en sus labios. “Bueno, si buscas algo sin alcohol, puedes preguntarle al barman que variedades de ese tipo están sirviendo. “Sugirió, encogiéndose de hombros. En realidad sí conocía las bebidas no alcohólicas, había estado ingiriéndolas por mucho tiempo antes de volver a confiar en sí mismo para beber alcohol. “Bueno, es un pueblo pequeño, Ivan. Es normal que me tope con algunos estudiantes, incluso si voy a la tienda… alguno de ellos podría estar allí.” Se encogió de hombros, no dándole mucha importancia a eso. “Al menos, tienen suerte de que no sea de esos profesores que frecuentan las discotecas.” Añadió, sabiendo que aquellos encuentros serían incluso más bochornosos. Eran adolescentes, por ende, estaban propensos al descontrol total. “Oh, Zara.” Dijo alzando la mirada hacia el muchacho como si estuviese esperando que le diera un puñetazo. No estaba seguro si la pelirroja había comentado lo que había pasado entre ellos. “¿Cómo está ella? No la he visto hace tiempo.” Murmuró, no queriendo aclarar que el culpable de ello era él, ya que gracias a su estupidez ella no había vuelto a sus clases. “He venido con Eliza. Y no, no tengo novia.” Sacudió la cabeza, sonriendo burlón. “No sé de qué ritmo hablas. Si sabes que no soy de los tipos que se comprometen con alguien.” Añadió, suspirando.
“Yo nunca usé esa palabra, pero ahora que lo dices..." ladeó su rostro hacia la izquierda, como si la oración lo convenciera. “Aunque uhm, todavía no te he visto ebrio, creo, ¿no? ¿eres de confesar cosas? ¿violentarte? ¿llamar a tu ex? No lo pregunto para aprovecharme, sólo para prepararme.” se apresuró a aclarar, o a oscurecer, pues quizá la posibilidad ni siquiera había cruzado la mente de su amigo si no lo hubiese mencionado. Asintió ante los siguientes dichos, dándole la razón. "¿Te imaginas eso? Perderías todo respeto. En especial si te ven bailar... Cielos, no, cuando eliges ser profesores accedes a abandonar toda vida social nocturna.” sentenció, frunciendo el ceño, claro que el rechazo en su rostro se debía a que los profesores que más recordaba de su secundaria (pues jamás optó por asistir a la Universidad) eran bastante mayores de edad, e imaginarlos en tal ambiente fue la mejor idea que tuvo su mente. Ante la mención del nombre de Zara, no notó el cambio en Connor ya que estaba demasiado concentrado en la lista de tragos como para percatarse de que algo andaba mal, al margen de que, de todos modos, no podría haber deducido la causa de ello sin conocer la historia detrás. “¿No? Qué extraño, no sabía que faltaba a clases.” admitió, negando con el rostro luego. No le dio tanta importancia al hecho: “Hablaré con ella para que deje de ser tan irresponsable, no te preocupes.” la ironía recaía en que ella siempre fue la más cumplidora de los dos. “Lo sé, por eso no te pedí que formalicemos todavía... Pero a ver, cuéntame sobre Eliza, entonces, con quien no tienes ningún compromiso pero igualmente viniste a la gala.”











