xbenjamino:
No le molestaba en absoluto la indiferencia de la contraria, es más, hacía que Ben se interesara mucho más en conocerla. Para un italiano no había nada más atractivo que una bella mujer que no le hacía caso, hacía hervir su sangre con ganas de demostrarle de que valía la pena hablar con él. “¿Así? ¿Cómo cuales?” Preguntó mirándola con curiosidad, sus ganas de saber más de ella se apoderaban de él. “A mi me llaman la atención tus ojos, nunca había visto unos tan azules.” Comentó con una sonrisa, acostumbrado siempre a usar su tono coqueto, simpatía brotando de sus labios incontrolablemente. La gente a su alrededor parecía calmarse, quizá un signo de que el edificio no se encontraba en llamas y que solo había sido un simulacro. Ben no estaba seguro, pero al menos eso le había dado la oportunidad de hablar con la bella muchacha que siempre lograba escaparse de su compañía.
Finalmente llevó sus ojos al contrario sin contestar las dos preguntas que le acababa de hacer, como si lograra leerlas desde su mirada. La chica nunca fue la más platicadora o parlanchina que conozcas, con un leve asentimiento de cabeza fue suficiente para la fémina mostrar su agradecimiento. Su mirada volvió al frente para notar que muchos estaban bufando y volviendo a lo que estaban haciendo anteriormente. “Personas.” contestó parándose viendo a su alrededor, esperando a que se despejara más su alrededor para después ir a su habitación. No le importaba si el chico se quedaba con ella o no, no era que disgustara su compañía, sólo que no había sido esperada. “ ¿Siempre eres así de coqueto?” preguntó.












