Cuando era niño pensaba que el mar no tenía límites, ahora que se que sí los tiene eh llegado a concluir, que así como hay mares largos y profundos también hay caminos largos y con obstáculos y que sin importar que tan largo sea tu camino o profundo sea tu mar siempre tendrás una meta que alcanzar. (en Playa Kilimanjiaro, Barranquilla. Colombia)
















