“Un día despertarás y sentirás vacío. Tu vida estará bien, tendrás un trabajo estable y una casa donde vivir. Estarás feliz pero… sentirás que falta algo, que se ha perdido una pieza. Irás de camino al trabajo y de pronto mientras mires por la ventana lo entenderás, entenderás que algo extrañas, que eso es lo que se siente raro. Querrás quitarte la sensación del pecho, pero no se irá con nada. Vas a extrañarme, lo sabrás cuando aparezca por tu mente y te preguntes “¿qué será de ella?” sin saber ni poder averiguarlo, cuando mi nombre se instale en tu cabeza hasta que por coraje quieras sacarlo, pero habrá algo más, dolor. Un dolor que hasta entonces no habías sentido conmigo, extrañarme, extrañarme tan fuerte y de golpe y será hasta entonces que lo entenderás todo. Los recuerdos te inundarán tan fuerte, cosas que ya ni siquiera recordabas, la sensación de mi mano con tu mano y mis labios con tus labios, tus manos rodeando mi cintura, tus ojos tan cerca de los míos. Querrás llamarme, pero no lo harás, te dirás a ti mismo que es absurdo. Pero continuaré rondando por tu mente el resto del día. Hasta entonces comprenderás que como yo, nadie más. Habrá más chicas preciosas, por supuesto, divertidas y llenas de ganas de quererte, ellas serán increíbles, pero el problema no serán ellas, serás tú, seré yo, que decido no irme de ti. Entenderás que como yo no hay dos, que nadie tiene mi risa, ni esa manera de quererte, que nadie tiene mi mirada, ni esa manera de elegirte siempre, nadie tiene esa manera tan loca de contar las historias, nadie más te espera como yo lo hacía, nadie tiene mi voz, tampoco mis historias para contarte, mis días locos y apresurados, nadie habrá visto las películas que me encantaba contarte que veía, no podrás hablar de ellas con alguien más. Sentirás tu corazón marchitarse un poco cuando te enteres que yo si te he dicho adiós, porque tu nunca tuviste el valor de soltarme del todo, pero tampoco te quedaste conmigo. Por eso me fui, y por eso me extrañarás, extrañarás a la que estuvo siempre incondicionalmente contigo, porque yo era tan tonta y te quería tanto. Tardé tanto en darme cuenta pero más tardarás tú en notarlo. Y será tarde, tarde porque cuando lo sepas yo estaré lejos, lejos de ti, donde no puedas alcanzarme, donde no puedas volver a buscarme para volver a hacerme daño. Será hasta ese día, que no puedas verme más que me extrañarás, que me desearás, y que me querrás como alguna vez quise que lo hicieras.”
— La sinfonía del alma.


















