Siempre he dicho que los besos en la frente no son para cualquiera
Y ella, ella definitivamente no es cualquiera
Se merece todos los besos que pueda darle, sin embargo creo que no me alcanzaría la vida para hacerlo…
Ella entro en mi corazón sin permiso alguno, llego haciendo espacio entre tanto desastre limpiando y botando lo que no serbia
Luego se detuvo me miro y me dijo: ¡que! ¿Te quedaras hay echado? ¡Levántate y ayúdame!
¿Porque hacia eso? ¡Era mi desastre! No debía de importarle lo que pasaba en mi corazón
Sin embargo insistió, llegue a odiarla por eso… Era una intrusa y no le importaba lo que yo dijera o hiciera…
Me costó mucho llegar a entender la magia de su ser… es tan ridículo que después de odiarla tanto ahora la adoro, la quiero como mi segunda madre.
Es una de las personas más especiales en mi vida, Lucho por mí,¡contra mí! ¿Entienden lo difícil que puede ser eso?
Es la mejor amiga que jamás podría haber deseado. Es uno de los mejores regalos que la vida me ha dado.
He pensado tantas veces en su partida evitando llorar, y admito que a veces, a veces no pude evitarlo.
Estar aquí sin ella no será lo mismo, se que estaremos en contacto pero, el hecho de no poder abrazarla y darle un beso en la frente, es algo que me costara mucho superar…
Quisiera decirle que la quiero
Que la voy a extrañar mucho
Que aunque estoy feliz porque esto es lo mejor para ella, me duele en el alma saber que se va…
Que escondía este dolor para no verla más triste
Que aunque se va su legado vivirá en mi corazón por siempre
Y aunque no se lo dijera lo sabría, ella pocas personas que ha llegado a ver mi alma…
Sé que la vida nos volverá a unir más adelante, solo espero que cuando la vea ella pueda decirme “ves lo alto que has llegado” y responderle “no hubiera sido lo mismo sin ti”
¡Cuánto te quiero amiga mía! ¡No sabes Cuanto te quiero!